Verdades absolutas (III)

 

Escenario: Plató de AL ROJO VIVO, Presenta y dirige Antonio García Ferreras.

García Ferreras es el hombre fuerte de La Sexta, la Tv que el Régimen, porque esto es un Régimen, le regaló a Lara, el dueño de editorial Planeta y propietario también del diario La Razón, periódico que Aznar incluyó en el mismo lote de La Sexta.

Para que los que no lo sepan se hagan una idea de qué va la cosa, este Lara que queda es el hijo tonto del Lara que creó Planeta y la hizo la editora más famosa de España, el otro hijo, el listo del Lara padre se mató en un accidente automovilistico de modo que el tonto no tuvo más remedio que hacserse cargo del negocio. 

Los negocios en España, incluso los editoriales, funcionan siempre, aunque la gente no lea nunca nada porque llevan siempre anexos una serie de prebendas y exclusivas, como en este caso que a lo del Planeta, el premio literario más famoso de España, acabó agregándosele ni más ni menos que el diario más facha del país y una de las televisiones más hipócritas que presume de progresista siendo como es esencialmente reaccionaria.

García Ferreras es el cerebro más brillante de la casa. Tanto que se ha hecho aceptar como izquierdista siendo tan profundamente reaccionario que ha llegado a ser el cerebro pensante del Real Madrid.

Llevo miles de folios escritos intentando demostrar que no se puede ser de izquierdas y del Real Madrid porque esto es un ejemplo de la famosa contradictio in terminis.

Veamos.

La izquierda, tampoco me cansaré nunca de decirlo, es amor a la verdad y servicio hasta la muerte de la justicia.

¿Ha defendico alguna vez en su historia el RM la verdad?

¿Ha evitado nunca una siquiera de los miles de injusticias que se le proponen?

García Ferreras ha sido llamado varias veces por el Ser Superior al RM porque éste lo considera un maestro en el arte de urdir las peores trampas dialécticas.

O sea que G. Ferrerass no sólo no es de izquierdas sino que ni siquiera lo parece porque no puede parecerlo, es absolutamente imposible.

En AL ROJO VIVO juega a intelectual progresista pero se le ve su trabajoso andamiaje.

Tomemos por ejemplo, el programa de hoy. El plato fuerte ha sido la transcripción tantas veces como él lo ha considerado necesario para que el mensaje calara hasta el fondo del telespectador de un pasaje de Monedero, el 2º de a bordo de Podemos, en el que éste dice algo más o menos así:

-Los etarras comenzaron a matar a traficantes de droga porque pensaron que éstos formaban parte de un plan urdido por las fuerzas de seguridad para hundir moralmente y pervertir a los jóvenes con tendencias progresistas. Como siempre, más o menos, pero éste es el sentido exacto de la frase.

Y, perfila el apunte, diciendo que esto, que promovían las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, acabó practicándose también en Cataluña, Valencia y Madrid, intentando destruir a los jóvenes más inquietos y revolucionarios, que son también los más propensos a practicar los extremos.

Esto que Monedero dice que los etarras pensaban del auge del tráfico de drogas en estos semilleros de jóvenes rebeldes no es ni más ni menos que lo que el gran ideólogo de la represión de la izquierda teórica planteara con todo el rigor que una mente capaz de asumir la canallesca tarea de la CIA puede planear.

 Lo he dicho mil veces: no creo en los científicos, que venden su alma al Diablo por un jodido plato de lentejas, no creo en los sacerdotes que drogan a los pueblos, ni a los juristas que dictan leyes que sólo tienden a su esclavitud, sería de locos hacerlo en los militares, meros asesinos vocacionales, o en los políticos, la estupidez más grande de toda la Historia.

 Sólo creo en los poetas, que buscan la verdad a través de sus corazones heridos.

 Hace ya no sé cuántos miles de años que Eugene O’Neill escribió El emperados Jones, con un Obama sangriento huyendo de la memoria de sus crímenes, al propio tiempo que Albert Camus El extranjero, La Peste, El estado de sitio y Los justos, mientras Arthur Miller creaba Las Brujas de Salem y nos mostraba la inmensa tortura del hombre moderno con La muerte de un viajante, contemplando el Panorama desde el puente, lo que llevó a Sartre a experimentar  La náusea.

 Pero, de vez en cuanto, los juristas, sin querer, aprietan la tecla adecuada y erigen como principio inderogable para averiguar la verdad el ¿”cui prodest”?, ¿a quién aprovecha?, que nada menos que Séneca utilizó en el primer acto de su Medea para establecer indubitablemente quiénes eran los autores de los crímenes: “cui prodest  scelus, is facit”, al que aprovecha el crimen es quien lo ha cometido.

  Y, ahora, invoco otro de los grandes principios jurídicos: hay que creer aquello que una de las partes en el litigio expone espontáneamente:

 Veamos lo que nos dice libremente ese elegantes “gentleman” que fue Allen Wels Dulles, el dilecto hermano del gran John Foster Dulles, el cerebro que dirigió la política del general Eisenhower cuando fue presidente de los Usa:

«Sembrando el caos en la Unión Soviética sustituiremos sus valores, sin que sea percibido, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos. Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e irreversible extinción de su autoconciencia. De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad. En la dirección del Estado crearemos el caos y la confusión. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas [como] innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado. El descaro, la insolencia, el engaño y la mentira, el alcoholismo [y] la drogadicción, el miedo irracional entre semejantes, la traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos y, ante todo, el odio al pueblo ruso; todo esto es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor.

Sólo unos pocos acertarán a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarlos, desacreditarlos y señalarlos como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos. Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos, pervertiremos (…)».

Allen Wels Dulles

Extracto del libro The Craft of Intelligence (El arte de la Inteligencia, 1963).

Dulles fue director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) entre 1953 y 1961.

¿Por qué García Ferreras no ha hecho como yo, cuando la asociación de ideas se imponía necesariamente, y ha yuxtapuesto al párrafo de Monedero el mucho más completo y explícito de Dulles, cuando eso hubiera hecho que todo el mundo comprendiera forzosamente que la idea no era de Monedero sino precisamente del ideólogo original de esta táctica tan repugnante y que se cumple a rajatabla en todos los casos en los que los intereses de la ultraderecha pugnan con los de la  izquierda?

A mi me daba un poco de vergüenza ajena contemplar a toda esta leva de inteligencias tan desinteresadas arrimar el ascua de la ocasión a una sardina realmente pestilente: lo canallesco, lo inapropiado no es lo que decía Monedero, sino las instrucciones, en realidad, órdenes,  que el jefe e ideólogo mayor de la CIA impartía a sus legiones que prácticamente tienen invadido todo el universo.

Verdades absolutas

Cuando se tiene una visión integral de las cosas, cuando se mira al mundo con la necesaria, suficiente perspectiva, uno descubre, por ejemplo, que Aristóteles y Marx, cuando miraban la realidad política, veían lo mismo sólo que el lenguaje lo manejaban de distinta manera.

Me fastidia extrarodinariamente tener que admitir que no hay verdades absolutas que ni siquiera es absoluta ésta verdad que afirma que ni siquiera ella es absoluta.

Porque, entonces, ¿a qué coño de juego estamos jugando?

Porque el jodido estagirita nos dejó escrito aquello tan bonito de la evolución cuasi fatal de las formas de gobierno y luego vino el más jodido aún tipo de las barbas arborescentes y nos dijo que sí, que todo aquello estaba muy bien pero de lo que realmente se trataba es de que todo lleva en sí mismo el germen de su propia evolución porque todo no es sino lo que era sólo un poco antes porque había evolucionado, acababa de evolucionar por aquello del canallesco materialismo histórico.

Y para eso se había pasado toda su puñetera vida en las jodidas bibliotecas no sólo estudiando a fondo a Hegel sino también la historia de las concreciones económicas.

De modo que no hay más huevos que partir de lo que ahora mismo tenemos porque no hay tiempo para más si no queremos pasarnos toda la puta vida probando.

Y todo esto por lo que acaban de hacer y de decir Willy Toledo y Joaquín Sabina que a mi, por lo menos, no me cabe la menor duda de que ambos son dos tíos de izquierdas.

Ambos han dicho que no  ven muy claro de qué coño va Podemos.

Y la cuestión está tan clara que da vergüenza incluso ponerse a discutir sobre ello.

Podemos va de lo que puede lo que además de una jodida tautología es también una verdad como la copa de un pino.

Si Aristóteles anduviera ahora por aquí, qué más quisiéramos, nos diría que esta jodida demagogia con la que ahora andamos es una de las formas más asquerosas de gobierno posibles.

Porque ni siquiera es ya el reinado de lo posible sino el dominio de la sinvergonzonería.

Toda esta gentuza de los populares, hay que ver el valor que tenía el cabeza cuadrada para llamar a su canallesco invento “popular”, ha visto con la mayor claridad que el cinismo no es que sea el valor de cambio de los peores sino una cualidad imprescindible no sólo en los ladrones sino también en los asesinos.

Si tú tienes el valor suficiente, el descaro, el cinismo suficiente para decir sin que se te caiga la cara de vergüenza al suelo y rebote que lo que tú buscas cuando te estás enriqueciendo vertiginosamente a expensas de la miseria y el hambre de todos los demás que este asqueroso crimen lo cometes precisamente por el bien del pueblo ya puedes llamarte popular de aquí a la eternidad, a esa eternidad a la que espiran toda esa gentuza bien vestida que llena los templos.

Precisamente por eso es por lo que no pueden venir ahora Willy y Sabina a decirnos como unos ortegas cualquiera” no, no es eso”, porque lo que desde luego no es es lo que hacen ellos.

Y es que claro, ellos son artistas, o sea, por definición gente ajena al campo de la realidad, si vivieran dentro de ella, sabrían que no es dividiendo a la gente sino uniéndola como se puede vencer a estos 11 millones de canallas que han secuestrado al país tan obscenamente que nos roban cada día más y dicen que ya se está viendo la luz al final del túnel.

O sea que no podemos consentir que al cinismo de éstos se una la soberbia de aquéllos, porque no es diciendo “qué listos y qué guapos somos nosotros que nos hemos dado cuenta de que sólo somo nosotros los que estamos en posesión de toda la verdad, de la única verdad”, porque las batallas no se ganan nunca si no se plantean y que plantar batalla es algo más que subirse a un escenario y cantar un poco, sino  hacer grupo, unir voluntades prescindiendo de lo que nos separa y buscando sobre todo lo que nos une.

 

El palo y la zanahoria

 

Ayer, leí en la prensa que Pablo Iglesias había ido a Grecia a entrevistarse con el líder de Syriza, Alexis Tsipras, lo que demuestra que además de un gran teórico, es profesor universitario de Ciencia política, sabe que una cosa es la teoría y otra, totalmente distinta, es  la práctica, sobre todo si se trata de la puta política que, como dijo el estagirita, no es sino el arte de lo posible.

Hace ya algunos días, leí también en la prensa que el 2º de a bordo de Podemos había tenido serios problemas en las asambleas que se realizaron para determinar el rumbo inmediato de la formación después de su triunfo casi arrollador en las elecciones europeas.

Se trataba, sobre todo, de elegir una especie de comité central, o algo así, que llevara las riendas reales del movimiento en cuestión. Y la asamblea fue tan dura que no sólo se llegó a los insultos sino también a las amenazas de dimisión y expulsión.

Esto, seguramente, encendió todas las alarmas en las mentes de Iglesias y Monedero, que es el que asistió a la asamblea porque el otro estaba no sé dónde.

El caso es que ahora Iglesias va a Grecia a que Alexis Tsipras, que lleva ya lidiando un montón de años con estos mismos problemas iniciales, les ilumine. No es mala solución porque lo que ahora le espera a Podemos es lo más duro del que ha de ser su camino.

Durante 30 años yo fui elegido por votación universal, directa y secreta Decano Presidente del Colegio de Procuradores de los Tribunales de Cartagena. O sea que, a un nivel ínfimo, tuve que luchar cada 4 años con una durísima oposición dentro del grupo a la mayoría del cual no les agradaba en absoluto mi manera de actuar democrática, independiente de los poderes judiciales y, sobre todo, justa, tan justa y democrática era mi actuación ante los propios órganos judiciales que, todos los años, en la comida de navidad yo era agraciado con el premio limón de tanto como me querían los funcionarios judiciales, pequeños sátrapas donde los haya, que exigían a los procuradores para hacer lo que éstos les solicitaban lo que se llamaba entonces “las astillas”, o sea, los sobornos.

Todo grupo social, en el que no se impone un orden sea el que sea y como sea, es una especie de gallinero en el que los que mandan realmente son los gallos que tienen el kikirikí más potente y desprejuiciado, quiero decir que en todo grupo que comienza su andadura de esa manera superdemocrática que son las asambleas decisorias, a poco que se descuiden sus componentes acaba como dicen que acababa el rosario de la aurora, cada uno por su puñetero sitio.

Este es el puto cáncer que sufren inevitablemente todos los procesos que quieren ser rigurosamente democráticos SIEMPRE, desde la base.

Las masas, ahora lo hemos podido comprobar en el jodido balompié, no se pueden poner de acuerdo sobre quién es el mejor jugador de ese canallesco deporte, teniendo como elementos esenciales para establecerlo infinidad de datos estadísticos que lo demuestran, porque no hay peor ciego, ni peor sordo que aquel que no quiere ver ni oír.

De modo que el viaje a Grecia para Iglesias no es sino su imprescindible viaje a Ítaca, en el que tiene que aprender todo lo aprendible, porque, si no, su andadura está destinada a un fracaso como el de los 15M y DRY.

O sea que tendrá que renunciar a tener las manos limpias y la mente pura porque eso es absolutamente imposible en la batalla política, tendrá muchas veces que bajar a los infiernos y pactar cosas que le repugnarán profundamente pero que serán absolutamente inevitables para llegar al triunfo político, eso que él llama gobernar, porque es imposible, totalmente imposible encaramarse a la cúspide de la pirámide si no no se utiliza simultáneamente el palo y la zanahoria, porque no hay, desgraciadamente, otra manera de manejar a esa basura podrida e infecta que hemos dado en llamar “el hombre”.

He escrito por aquí ya, muchas veces, que no creo en los sacerdotes, ni en los médicos, ni en los jueces, ni en los militares, ni siquiera en los científicos, que sólo creo en los poetas, y uno de ellos dijo con esa maravillosa poesía que sólo él supo usar: “me llamo barro aunque miguel me llame, barro es mi vocación y mi destino que mancha con su lengua cuanto lame”.