Felipe González y el nuevo Pablo Iglesias

Yo no sé qué se ha creído este tío que, dicho sea de paso, para mí no tiene ninguna clase de valores. Porque mandar a la mierda a la propia esposa cuando se hace vieja y fea y, además, enferma de cáncer, es patrimonio de un auténtico desalmado.

Yo no sé tampoco si, como sospecho, será multimillonario, porque sólo tiene amigos de esta clase y, ya lo dijo el clásico, “pares cum paribus congregantur”, los iguales se juntan con los iguales, pero lo que sí que sé con toda la certeza del mundo es que se trata de uno de los peores individuos que yo he conocido.

Ya sé que hay millones de marxistas que han abjurado de este pensamiento, como también sé que hay millones de réprobos de otras religiones, pero este tío es un tío especial porque usó el marxismo únicamente como un instrumento mientras le convino a sus planes políticos de abrirse un sitio entre las gentes de la izquierda, y lo abandonó en cuanto su padrino político Willy Brandt le aconsejó que sería lo mejor para su carrera política.

El caso es que el tío se levantó una mañana y dijo”he tenido un sueño” casi todos los líderes políticos acaban más tarde o temprano teniendo un sueño que, luego, para sus seguidores es una auténtica pesadilla,”queridos compañeros” antes los llamaba camaradas,”hasta ahora hemos vivido en el error, sí, un error, casi 100 años de error, al que nos indujo, tal vez sin quererlo, nuestro propio fundador, hemos sido marxistas, coño, marxistas, pero cómo hemos podido caer tan bajo, el marxismo es una idea absolutamente diabólica porque mantiene que todos somos iguales no sólo ante la vida sino también ante las riquezas de la tierra, lo que entre otras cosas significaría que el mejor de mis amigos, Carlos Slim, no sería más que un jodido ladrón puesto que no sólo ha sido el hombre más rico de Méjico sino que ahora también lo es de todo el mundo mundial, de modo que él o yo estábamos equivocados y yo no voy a ser tan presuntuoso como para pensar que él, que ha llegado económicamente tan alto, era el equivocado, por consiguiente  tenemos que cambiar inmediatamente de religión, entre otras cosas, además, porque, si no, ni los alemanes ni los americanos nos permitirían nunca llegar al poder y nosotros somos, y siempre seremos, un partido de poder. De modo que a partir de este momento, el marxismo se puede ir a tomar por culo”

Esta es una sinopsis del pensamiento de este hombre que también se hizo famoso por acoger como propio el pensamiento de Deng Tsiaoping en cuanto a los gatos, respecto a los cuales tanto uno como otro de estos 2 políticos paradigmas del eclecticismo, el pragmatismo y el oportunismo, creían que su color, blanco o negro, da igual lo importante es que dichos felinos cacen muchos ratones.

Y a fe que sus gatos cazaron tantos ratones que ambos han pasado a los historia como ejemplos de falsedad moral y convencionalismo político.

Pero yo quería referirme a la penúltima frase de este hombre nuestro:”este gran triunfador de las recientes elecciones comunitarias” se refería a Pablo Iglesias, “es un perfecto ejemplo del bolivarismo político, que Dios nos libre de que dicho pensamiento político arraigue nunca en España” Más o menos, claro, porque yo cito siempre de memoria.

El mejor ejemplo del bolivarismo político, al que se refiere nuestro hombre, el ínclito Felipe González, es, por ahora, Hugo Chávez, que no se cansó nunca de llamar a su propia revolución “bolivariana”, que, para mí, modestamente, es el mejor ejemplo de lo que puede hacerse desde el poder legítimamente conquistado, a través de las urnas, nunca un régimen político moderno y democrático ha llevado tan lejos las ideas marxistas.

Ojalá ese muchacho, lleno de ilusión y buenas intenciones, pudiera llegar a realizar por aquí algo semejante.

Aprendices de brujo


Le salió bien en Libia, mucho mejor aún en Egipto, donde quitó de en medio, el gran demócrata, a un presidente salido de las urnas, frenó a Irán en seco y ha llenado el mundo, España también es ese mundo, de escudos antimisiles, pero el gran cínico, que va sembrando la guerra y el horror por todas partes con el premio Nobel de la paz cogido con una grapa de hierro sobre su espalda, cree que tienen derecho a todo y se acercó demasiado con sus traidoras faenas al oso ruso, seguramente envalentonado por el recuerdo de la caída del Muro de Berlín y de su victoria en la Guerra fría.

Esta gentuza parece que ha olvidado que para todo hay límites, sí, aunque no lo parezca, y que hay gente de base en Ucrania que no está conforme con lo que sus teóricos dirigentes pactan en las alturas y que lo están pasando tan mal que piensan que no pueden empeorar de ninguna manera, pase lo que pase y entonces, coño, van y asaltan todas aquellas instituciones que no sólo no les ayudan sino que tratan de esclavizarlos aún más.

Y la jodida Rusia que se anexionó Crimea por las buenas ahora no puede decirles que no a los que se hallan en la misma situación aunque el territorio que ocupan no sea tan goloso y no hayan en él bases rusas que defender de la avaricia inagotable de los Usa.

El caso es que las cosas se están poniendo feas por allí, tan feas que comienzan a parecerse demasiado a las que originaron el comienzo de la 2ª guerra mundial, sólo que ahora, si se iniciara otra guerra sería la del fin del mundo porque los proyectiles balísticos de Rusia dotados de ojivas nucleares no se detendrían ante ninguna clase de escudos.

Eso es lo que frena al premio Nobel de la paz que en otros casos recientes ha visto como su predecesor no se ha andado con tantos remilgos a la hora de invadir Irak y Afganistán y asentar en estos tristes pueblos un baño de sangre no sólo impune para sus autores sino también permanente porque no puede haber ya nunca paz por donde estos criminales históricos han pasado alguna vez en su requisa del petróleo.

De modo que a impulsos de la geoestrategia usaniana se mueve todo quisqui en este asqueroso y repugnante mundo.

Pero ahora es Rusia la que no tiene más cojones que pararles los pies no por nada sino por razón de su propia supervivencia porque, si se descuida, no le dejan un sitio por el que siquiera poderse asomar a ese mar que otrora fue mediterráneo y ahora no es sino un jodido y apestoso lago de aguas pútridas mezcladas con el petróleo que echan de mala manera los cientos de naves de guerra de los usanianos y sus memelucos de aliados.

Pero a no dudarlo, pronto serán los chinos los que sigan el ejemplo ruso porque a ellos también les están cerrando su salida a los mares estos jodidos norteamericanos que aprovechan una paz convulsa para ir minándole el terreno a los que sabe que, más tarde o temprano, serán sus enemigos porque no tendrán otro remedio si quieren seguir teniendo el aire suficiente para respirar.

Pero ellos se proclaman, todos los días, los pacificadores y protectores de Occidente mientras aprietan con sus botas, antaño claveteadas, a todos los que no somos ELLOS y exigen que besemos sus sucias suelas.

Yo no quiero ser esclavo de una gente así, prefiero reventar antes de cualquier manera. Y morirme de asco en cualquier sitio pero lejos de ellos y no teniendo que aguantar su prepotencia y su descaro.

Es por eso que no comprendo, no he comprendido nunca, a todo este servil y asqueroso mundo que admira profundamente todo lo que viene de allí, su cine, su teatro, sus novelas, porque pienso que todo ello está tan podrido como ellos mismos.

En fin, hay gente que ha nacido para ser esclavo y esto es lo que desea sobre todas las cosas.

Ya lo decía a gritos el ínclito Felipe González, que prefería morir de una puñalada en el Metro de Nueva York que de hambre en Moscú.