Escribiendo un poco sobre lo que realmente parece un “temita”

 Siempre he dicho que soy un perfecto fracasado, por lo menos en lo que se refiere a mi faceta como comunicador, en los 2 o 3 grandes temas que continuamente trato no consigo transmitir plenamente mi pensamiento, pero como soy muy testarudo sigo y sigo, volviendo sobre ellos constantemente.

 Creo sinceramente que en estos blogs míos que tengo abiertos son mucho más importantes eddie y futbolín que yo, porque ellos están cumpliendo una función absolutamente impagable.

 El mundo de la opinión política, gracias a Dios, es ancho y ajeno, y por el fluye continuamente un río desbordante de información, pero de información de la buena decisivamente determinante.

 Yo, ahora, a la vejez, viruelas, estoy aprendiendo más que a lo largo de toda mi vida y la única pena que me acomete cuando veo que tengo forzosamente que irme de este mundo, es todo lo que voy a dejar de leer y aprender.

 Apenas hace unas horas que me he considerado obligado a traer a la primera página de mis blogs informaciones absolutamente imprescindibles que ellos me han proporcionado.

 Pero mi vida, como animal individual, prosigue todavía y no me puedo resistir a tratar temas que, estoy de acuerdo con eddie en que son “temitas”, pero que también son los que impactan más dolorosamente mi corazón y lo mío, ya no me cabe duda alguna, que es un caso claro de inteligencia emocional, o sea que escribo sobre lo que me emociona, tenga o no más o menos importancia.

 Dicho de otra manera, voy a seguir escribiendo sobre ese tema quizá ya tan manido y sabido como es el problema catalán, ya que, para mí, no es Neymar el tema que preocupad a la prensa cavernaria, que ése ellos saben ya con toda la certeza del mundo que lo han finiquitado porque, tal como dije cuando escribí el Réquiem por Garzón, 3 años antes de que se consumara su muerte judicial, ahora también lanzo un “vae victis”, ay, por los vencido, ay por el Barça, porque estoy absolutamente seguro de que lo van a triturar a fondo, porque ELLOS, como buenos asesinos profesionales, saben hacer muy bien estas cosas.

 Pero decía al principio que nunca consigo explicar suficientemente lo que quiero decir.

 Yo no escribo sobre Neymar ni siquiera sobre el Barça sino sobre lo que la patria española está haciendo a un territorio que por su evolución natural y sociológica debe de ser independiente y conste que yo no soy catalán, ni vasco ni gallego, que, particularmente, me repatea cuando oigo a los locutores catalanes hablar para los demás en su idioma, pienso que se equivocan esencialmente porque cuando uno habla lo hace para hacerse entender y si te diriges en una lengua desconocida a tu auditorio estás cometiendo una enorme estupidez, si no quieres que entiendan lo que tú dices, no les hables y en paz.

 Pero llevo gritando desde que comencé a escribir por estos blogs que si hay un pueblo que debe de luchar por su independencia es el catalán porque es salvajemente despreciado, atacado y vejado por el resto de eso que hemos dado en llamar España.

 Creo que el catalán es un pueblo admirable, por su profundo sentido de la vida, por sus sanas costumbres milenarias, por su profundo amor a su esencia como pueblo, a su lengua, a su carácter, a su manera de ser, a lo que los filósofos alemanes nacionalistas llamaron el “volkgeist”, el espìritu de pueblo, de nación, sus señas irrenunciables de identidad, ellos son esencialmente distintos para todo, para hablar, para escribir, para pensar, para trabajar, para sentir, incluso para jugar al fútbol, el más pequeño de todos sus “temitas”.

 Y eso no gusta a la inmensa mayoría de los que se llaman a sí mismos “españoles”.

 Yo, no puedo remediarlo, tampoco me siento español, si ser español es eso que ahora estamos viendo por todos lados: ser canallescamente insolidario, no tener como persona ninguna dignidad, dejarse gobernar por una gente que nos desprecia como pueblo tan profundamente que ya ni siquiera lo ocultan, la hija del castellonense Fabra gritando con todas las venas del cuello hinchadas: “que se jodan, coño, que se jodan si no tienen para comer, porque los hemos dejado para siempre sin trabajo, si no tienen para vivir porque los estamos desahuciando de las casas que les hicimos creer que eran suyas y son nuestras, si les cortamos la luz y el agua, que surgen de sus fuentes comunales, si además los hinchamos a palos si se les ocurre protestar, coño, que se callen, ya lo digo que se jodan, porque son, todos ellos, una jodida chusma que no tiene ningún derecho a vivir, ¿qué quieren, que los consideremos personas?, pero sino lo son, coño, no son más que una chusma hambrienta, mal vestida, guarrra y olorosa como decía el otro día uno de sus fantoches a la puerta de un recinto donde se habían reunido las mujeres para protestar contra esa infame ley del aborto que el más infame e hipócrita de todos ellos ha pergeñado después de endeudar para siempre con sus faraónicos gastos a ese pueblo de idiotas esenciales que los vota sin parar: “ahora, chicas, todas a la ducha, que apestáis”.

En fin, esto no es sino el máximo resumen de lo que quiero decir cuando intento escribir sobre Neymar y el Barça, ellos han tenido la inmensa desgracia de que un pueblo inerme, ultrajado sistemáticamente, humillado y ofendido hasta la saciedad, los haya elegido como sus símbolos y por eso son tan salvajemente perseguidos y denigrados y lo seguirán haciendo hasta que no quede rastro alguno de ellos, porque de lo que se trata realmente es de ejemplarizar el castigo a todos aquellos que no piensan como ELLOS,  que desean,con toda la razón del mundo, escapar de esta inhumana trampa en la que los tienen cogidos, porque saben que si los catalanes abren esa ansiada brecha por ahí se escaparán todos los que no quieren seguir siendo humillados y ofendidos por unos gobernantes ladrones y asesinos.