Jueces y jueces, pero también abogados/as del Estado y un registrador

 Ahora ya sabemos, los que queremos saber, por qué Wert está siendo tan duro con los becarios pobres: se trata de situar para siempre todo lo lejos que se pueda a los hijos de los pobres de los estudios univesitarios para que ninguno de ellos pueda ser nunca juez, abogado del Estado o registrador y acceder, así, luego, a los puestos de poder.
 Esta gente es tan descaradamente sinvergüenza que ha apartado de un violento manotazo el axioma de Lampedusa: es preciso que todo cambie para que todo siga igual, esta gente no quiere, porque piensa que ya no lo necesita, guardar las apariencias. 
 ¿Para qué, si ya nadie que no sea de los nuestros va a tener a partir de ahora acceso a ninguna clase de prensa, porque ésta es ya toda de nosotros?
 Ayer fue un día increíble. Por la mañana, muy temprano, fui a un registro de la propiedad y le pregunté a un amigo, que sustituye al registrador, si yo había pecado por exceso cuando dije aquello de que un registrador ganaba tres millones de pesetas mensuales y el me contestó: no, has pecado por defecto. 
 O sea que un registrador ganaba más de 3 millones de pesetas mencuales, o sea, más de 36 millones de pesetas anuales, o sea, que Margallo tenía toda la razón del mundo cuando afirmaba que Rajoy estaba perdiendo muchísimo dinero dedicándose a la política en lugar de seguir ejerciendo su honorable profesión de registrador de la propiedad.
 No sé si algún día tendré tiempo y ganas de glosar por qué la de registrador de la propiedad es la profesión jurídica mejor remunerada de todas las que existen en España. Creo que merece la pena.
 Por eso Wert no quiere que estudie Derecho y pueda ser, luego, registrador de la propiedad, el hijo de ninguno de esos zarrapastrosos pobres que, a lo peor, incluso es un jodido marxista. Y él va a hacer, está haciendo todo lo que está en sus manos para que ninguno de ellos tenga acceso a la jodida, puñetera universidad.
 Es su particular manera de ganar la guerra, impedir que exista siquiera el enemigo.
 Porque todos los universitarios que estudien Derecho no van a ser como esa terrible superwoman de la juez Alaya que pretende encarcelar a todos los miembros prominentes del partido socialista para que así no puedan concurrir a las próximas elecciones en Andalucía y el PP pueda, al fin, ganar las elecciones generales allí con la mayoría suficiente para que no palie su derrota pactando con ese diabólico partido que es IU, abarrotado en su totalidad por íncubos y súcubos.
 Mientras, el juez Ruz hace como que no oye las declaraciones de Bárcenas en las que éste no se cansa de decirle que el PP durante los últimos 20 años ha sido una máquina de cohechar a la que iban todas las grandes empresas inmobiliarias de España, con una increíble periodicidad, a hacer sus óbolos para que éste ganara las elecciones y ellos, los propietarios de las mismas, siguieran ganando todos los concursos en los que se adjudicaban todas las obras pùblicas y todos los servicios del Estado, una figura que el Código penal recoge como delito de cohecho o, por lo menos de tráfico de influencias.
 La caja B del PP era una máquina de recibir donativos no a fondo perdido sino a cambio de ajudicaciones de obras o servicios públicos de las distintas administraciones públicas regidas por el PP, desde la Administración central del Estado a la de las distintas comunidades autónomas.
 Es así como Bárcenas que no era en sí mismo ninguna clase de autoridad pública hacía llegar a los que sí lo eran las gratificaciones necesarias y suficientes para que éstos adjudicaran siempre en los concursos públicos las obras y servicios a las empresas donantes.
 ¿Cohecho, tráfico de influencias?
 Doctores tiene la Iglesia, quiero decir jueces, pero ¿qué se puede esperar de jueces, del último de los jueces, el presidente del Tribunal Constitucional que ejerce su cargo con el carnet del PP en la cartera y que pagaba hasta ayer mismo sus cuotas como militante del partido,que tire piedras contra el partido que lo ha colocado allí?
 Esto va contra la esencia de la naturaleza humana.
Pero hay algo en la declaración de Bárcenas ante el juez Ruz que acaba de publicar la prensa que a mí me ha estremecido hasta lo más hondo: cuenta este hombre que un día, después de repartir todo lo recaudado entre los prohombres del PP, a él, a Bárcenas, le sobraban unos 6.000 euros y le preguntó a su asesor áulico Javier Arenas qué hacía con ellas, y Arenas le contestó: cógelos, mételos en un sobre y mándaselos a Rajoy.
  

La falsificación de la realidad o la imposición de la mentira

 Vuelvo a mis clásicos: si la verdad es la entera adecuación de nuestra inteligencia a la realidad, si evitamos que esto se produzca, engañaremos totalmente a la sociedad y dominaremos el mundo.
 Ayer, la asamblea madrileña, aprovechando su mayoría absoluta, aprobó la privatización de la sanidad pública y ésta respondió terminando la huelga.
 La pregunta se impone: ¿qué es lo que ha ocurrido dentro de las mentes de todas estas gentes que votaron en masa para que los gobernaran sus propios verdugos, qué clase de instrucción se les da que los hace incapaces de saber realmente qué es lo que están haciendo cuando acuden en masa a votar su propia destrucción?
 Ahora, con Wert y Rouco al frente del ministerio de Educación una losa de invencible ignorancia pesará para siempre sobre las mentes de nuestros hijos y el panorama desde el puente será absolutamente pavoroso.
 Decía el gran canalla con un insuperable cinismo que los médicos no operaban simplemente porque no querían.
 Y el jodido juramento hipocrático ha hecho el resto.  Un médico bien constituido por dentro no puede consentir que un enfermo muera por falta de atención, de modo que se trataba de una batalla perdida como van a serlo todas las que se planteen contra este gentuza que tiene incluso a la realidad de su parte.
 Y mientras la falsa izquierda, que se titula cínicamente socialista, sólo se preocupa de conservar-ojo, a la palabra-las mínimas opciones que le permitan, en el más lejano de los horizontes, una nueva reelección.
 De modo que todo está perdido para siempre y se ha demostrado el craso error de todos aquellos que deseaban que todo fuera a peor porque, decían, que, una vez tocado fondo, el pueblo reaccionaría.
 Pero el pueblo, tal como lo entiende la teoría política, ni siquiera existe sino una inmensa masa aborregada incapaz de pensar en otras cosas que no sean la belenes esteban y los cristianos ronaldos, porque los wert y los roucos han realizado perfectamente una labor que, además, no era muy difícil.
 Y ahora las más conscientes de las víctima se arrojan por las ventanas porque, como le sucediera a Boabdil, nadie ha sabido defender como seres humanos los derechos que millones de grandes personas con su sangre, su sudor y sus lágrimas habían ganado para ellos.
 De modo que el Estado del bienestar se ha convertido, de repente, en todo lo contrario, ya no hay más que un espantoso, un irresistible sufrimiento por todas partes, la gente anda como loca porque no sabe adonde ir.
 Y ellos desde sus despachos de los grandes rascacielos se ríen de todos nosotros, la pobre gente, los miserables, mientras piensan en una nueva manera de oprimirnos más.
 Todo esto me hace llorar inútilmente. El panorama que contemplo desde mi último puente es tan desolador que me entran ganas de acabar de una vez con este tan triste espectáculo.
 Si no lo hago es por mi familia, mi mujer y dos de mis hijos tan gravemente enfermos que no sobrevivirían de ninguna manera si mí.
 Ganivet, Larra, Arthur Koestler, Stefan Zweit, Walter Benjamín tuvieron más valor o estaban aún más desesperados.
 Que Dios nos libre, pero es terrible contemplar cómo ganan ya las batallas sin siquiera luchar, porque esa masa informe les ha entregado mansamente todo el poder, por eso se ríen de esa infame manera de todos nosotros.
 Por eso aborrezco tanto a la prensa, porque es la culpable de todo lo que nos pasa.

Cuando los cojonuditos nos señalan el camino

Mourinho, a Antón Meana: ´Yo soy un entrenador top y tú un periodista de mierda´

A Lucía M. Mur con todo mi respeto y cariño.
 Yo quisiera saber por qué los buenos se mueren siempre antes. O también por qué se les desahucia o se les persigue sañudamente con porras eléctricas o pelotas de goma que incluso los dejan ciegos de uno de sus ojos mientras los cínicos, canallas sin vergüenza les dicen que en realidad les han hecho un favor visto lo que hay que ver.
 Y los cínicos, canallas sin vergüenza tienen razón siempre.
 Se puede matar de muchas formas. Una, elemental, es pegarlo un tiro al interfecto en su puñetera cabeza, con lo que también, está claro, se le hace un inmenso favor, en realidad, los antiguos, aquella gente que sabía tanto de todas las cosas, decían sabiamente aquello de que al difunto “lo habían despenado”, de des-penar, quitar las penas literalmente.
 Hoy, hay millones de españoles que gracias a Rajoy y los suyos buscan desesperadamente la despenalización.
 Y el más cínico de todos sus ministros nos lo ha dicho con esa sonrisa sardónica con la que ilumina todas sus apariciones públicas, lo que el trata de hacer es españolizarnos a todos porque nos estamos alejando vertiginosamente de la esencia de lo que él considera la españolidad.
 Dijo no sé quién muy acertadamente que el español es un tipo moreno y bajito que siempre está cabreado.
 Como una primera aproximación, no está mal, pero es demasiado superficial.
 La esencia de lo español es la mala leche. Y el producto lácteo es malo cuando proviene de alguien que goza de esta pésima cualidad
 Si hay alguien que represente la esencia de lo español es el ciudadano de derechas que, además, es madridista, si es que ambas cosas no son la misma.
Porque la derecha es la filosofía de Pangloss, el personaje de Voltaire: no sólovivimos en el mejor de los mundos posibles sino que es absolutamente imposible que haya un mundo mejor de manera que no se debe de modificar un ápice este maravilloso mundo. O sea, como se ve, el summum del ideario conservador.
 Dice el Ser Superior que el Real Madrid, RM, es el mejor club del mundo, entre otras cosas, claro, porque lo dirige él. Y dice, además, que su entrenador es el mejor del mundo, consecuentemente.
 Pero, mientras el Ser Superior dice todo esto, ¿qué es lo que está sucediendo en ese mundo?
 Pues sucede que el protomadridista fue aquella insigne buena persona que se llamó Franco, sí, aquél que, con el patrocinio del primero de los March, no lo olvidemos nunca, los patronos de Florentino Pérez, que le envió el Dragon Rapide para que diera el salto de Canarias, donde era el capitán general,  a la península, provocó una guerra en la que, según las estadísticas, murieron más de un millón de españoles, aquél que cuando no tenía nada mejor que hacer firmaba sentencias de muerte contra unos chavales que pedían un poco de libertad para este pueblo de genuinos idiotas que siguen manteniendo en el poder con sus votos a los directos descendientes de aquel general; y que, ahora, en este mismo momento, son furibundos madridistas no ya sólo este rey cazador que mata inocentes animales sólo por el placer de matar, sino también Aznar, el tipo que colaboró decisivamente a la matanza de Irak, donde han muerto ya otro millón de personas, pasando por Rajoy y toda esa pléyade de ilustres personajes que llenan el palco de su estadio los días de partido.
 Parece que el ideólogo de esta nueva hornada de madridistas es el ínclito ministro de Educación que se consagró internacionalmente cuando escribió un artículo que tituló “El cojonudito”, sí, señores, sí, aunque no lo crean.
 En dicho artículo, que iba destinado y estaba provocado por Manolo Preciado, aquel humilde entrenador del Racing, el hombre más ilustrado de España, madridista ultraconfeso, el sr. Wert, sociólogo de profesión y vocación, sostenía que:
  1º) Manolo Preciado era precisamente el prototipo del cojonudito, o sea, del típico español, mezcla de gilipollas y macarra perdonavidas que va por la vida insultando y despreciando a todo el mundo, sacando pecho y despreciando a todo el que no piensa como él, o sea, exactamente igual que lo que hace su ídolo, el de Wert, que no es otro que el tal Mourinho;
  2º) Wert tomaba como pretexto para su artículo la controversia habida entre ambos entrenadores, en la que Mou acusó al otro de venderse de mala manera al Barça, alineando frente a éste a un equipo plagado de suplentes, o sea que lo acusaba sin el mínimo motivo de ser un mercenario antideportista que se vendía al mejor postor, lo que motivó que Preciados pillara el que fue sin duda el mayor cabreo de su vida, tanto que llamó a Mourinho canalla y sufrió tal disgusto que, al poco tiempo, hablando en términos de patología médica, sufrió un infarto y se murió;
 Ésta es la pequeña historia de un cojonudito, según Wert, pero la gran historia de su RM, el mejor club del mundo, dirigido por el Ser Superior y entrenado, como no, por el mejor entrenador del mundo, tiene otros muchos episodios más que explican fehacientemente lo cojonudito que es:
 1º) el RM acude al campo del Barça a jugar un partido, que pierde, y a su final, como no sabe ni debe perder nunca, monta una formidable tangana que acaba con el mejor entrenador del mundo intentando pisotear la cabeza de un contrario tendido en el suelo como consecuencia de una alevosa entrada por detrás y visto que no consigue su laudable propósito, con la fría determinación que nos muestra el video de youtube, recorre la distancia que media de una zona técnica a otra y agrede cobardemente al 2º entrenador del Barça metiéndole el dedo en el ojo ostensiblemente para que todo el mundo lo vea, ante 400 millones de telespectadores.
 2º) este tío que se comporta así es el mejor entrenador del mundo para el Ser Superior que preside el RM, pero este incidente no tendría la inmensa relevancia que alcanza sin la posterior conducta no ya de este contumaz agresor y provocador si no fuera por la actuación posterior que se produce en el estadio del mejor club del mundo: ante la universal ola de repulsa contra el RM, las gradas del referido coliseo se llenan de pancartas alusivas al hecho, todas ellas, como no, laudatorias, de la que destacamos una que rezaba así: MOURINHO, TU DEDO NOS SEÑALA EL CAMINO.
 3º) no se trata de un arrebato momentáneo a sangre caliente, no, no, son las señas de identidad de un club que, como dice continuamente su presidente, ha dejado una huella imborrable en la historia del fútbol mundial, por eso, la semana pasada, a las pocas horas de que el Ser Superior volviera a afirmar que Mourinho es el mejor entrenador del mundo, una banda de 6 individuos dirigidos por éste y peligrosamente armada con el más perverso de los odios, secuestró y encerró a un periodista que se había atrevido a contar una de las cosas que suceden en dicho club y le insultaron y maltrataron salvajemente, llamándole, entre otras cosas “periodista de mierda”, en un intento de amedrentar a la prensa que ha comenzado a contar, cansada de hacer de encubridora, las cosas que suceden en el mejor de los clubs del mundo, dice el Ser Superior.
 Es por todo esto por lo que yo no acepto esa actitud indiscutiblemente hipócrita del madridismo que ahora hace como que lamenta la desgracia del tal “Pito, Rito, Quito, Quico, o como leches se llame ese tío al que yo no conozco de nada”, dijo el mejor entrenador del mundo después de agredirle salvajemente delante del universo entero, a fin de inferirle, además de la agresión, el mayor de los desprecios, casi tan grande como el que yo experimento por todos esos macarras que agreden, desprecian e insultan a todo el mundo desde la inmensa montaña de su inconcebible bajeza, como si realmente formaran parte de esa legión de cojonuditos que tan bien describiera el inefable Wert dirigiéndose al difunto Manolo Preciado, q.e.p.d. una de las innumerable víctimas del mejor entrenador del mundo, según Pérez.

Los jinetes del apocalipsis

 Todo ha dejado de funcionar.
 Pero no es que, de pronto, se haya impuesto el dominio del desorden, sino precisamente todo lo contrario.
 Desde lo más profundo el sistema, las órdenes surgen a una velocidad sideral: 
 1) un ministro que fue considerado la gran esperanza blanca parece como si, de repente, hubiera perdido la cabeza; trata de resolver el problema inveterado de la justicia española, haciendo a ésta saltar por los aires: si no hay justicia, así, literalmente, tal como se escribe, no puede haber problemas con ella; el asunto es de tal magnitud que lo más retrógrado no ya de la sociedad española sino de nuestra Administración, la esencia del conservadurismo, el estamento encargado de reprimir por excelencia SE HA ECHADO A LA CALLE, si a mí me lo hubieran dicho hace algunos años, cuando yo todavía iba a los Juzgados cada día, me hubiera reído del locutor en su propia cara: “¿los jueces, en huelga?, tú está loco”.
 ¿Que es lo que sucede para que los encargados de reprimir las conductas desordenadas, y no cabe duda de que la huelga, esencialmente, lo es, se encarguen ellos mismos de organizarlas?
 Si esta sociedad en la que estamos tan inmersos, que no es que nos rodee sino que nos absorbe íntegramente en su seno, nos permitiera la necesaria distancia para que, como se dice, los árboles no nos impidieran ver el bosque, nos permitiera ver lo que está sucediendo en realidad, todo eso que algunos venimos anunciando desde hace tiempo de que tal vez no haya ya otra solución que la del suicidio colectivo sería admitido casi generalmente.
 Porque no es ya que un loco cejijunto quiera culminar su faraónico sueño pasando a la historia política de este país como el tipo que dinamitó los restos de una sedicente justicia española, poniendo un precio inalcanzable para todos los servicios que dependen de su ministerio, no, es que, además, se ríe de todo el mundo como si se sintiera respaldado por alguien que está mucho más allá de lo que los humanos podemos alcanzar, no ya Dios, sino algo que todavía nadie ha sido capaz de imaginarse.
 2º) y, luego, está esa calavera bruñida que se ha puesto como meta la total devastación de la cultura, de la educación, de la instrucción más elemental: habla de españolizar y tiene que hacerlo forzosamente de una manera totalmente inconsciente, porque si algo ha sido lo español, a lo largo de la historia, es la negación de cualquier clase de pensamiento coherente que no haya pretendido otra cosa que la destrucción de cualquier atisbo de racionalidad; ahí lo tenemos como uno de esos locos que, con los ojos tapados, golpea ciegamente en todos los sentidos como en una aberrante piñata; él mismo se compara con un toro, y es acertadísima la semejanza porque como un toro está embistiendo a todo lo que se encuentra a su paso;
 3º) luego, anda por ahí, una mujer extraña, una especie de bruja propalando extrañas locuras, fantásticas quimeras: dice cosas tales como que el pueblo más perseguido de la historia debería de agradecer no ya cada día sino cada minuto la crueldad increíble de su perseguidor pues toda la sangre que ahora derrama se convertirá en un ingente maná que los resarcirá de tanta miseria;
 4º) pero el peor de todos es el mandamás, el genio baboso de la desigualdad; dicen que, en su familia, hay 2 registradores más y un notario y ha dado órdenes para que ambas profesiones, 1º, se enriquezcan con nuevas aportaciones a su minutado, de manera que  lo que antes era función gratuita del Registro civil, que dependía de los jueces, ahora ha pasado a depender de los registradores, el cuerpo a que él y sus hermanos pertenece, de manera que, cuando se vaya, cuando cese su encarnizada persecución de todos nosotros, tendrá el más dorado de los retiros que pueda imaginarse, esto se llama gobernar no ya bien sino muy bien pero sólo para sus propios intereses, ya que el país quedará como un inmenso erial totalmente irrecuperable, de modo que el pueblo, ese pueblo imbécil que los elevó al poder no tendrá más remedio que quejarse ante sí mismo de su inmensa torpeza que ya será absolutamente irreparable;
 5º) y luego, como colofón, está el genio que manejó en la península los intereses del Banco usaniano que originó la crisis, el tal Guindos: cada día cambia de opinión y lo hace, según parece para empeorar el panorama.
 Que Dios nos coja confesados con esta mala gente.

La estrategia diabólica (II)

 Siempre he dicho que Gallardón es un arribista, o sea, un político empeñado en hacer carrera cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

 De alcalde se propuso y consiguió pasar a la historia municipal de España gastando él sólo en obras, sin duda, faraónicas, más que el resto de todos los municipios españoles.

 Ahora, desde su atalaya del Ministerio de justicia, va a por todas, porque ahí hay mucha tela que cortar pero es muy difícil que los cortes acaben constituyendo un buen traje. 

 Por de pronto, sus colegas de la magistratura, él también pertenece a la carrera, le han puesto la proa porque saben que sólo está haciendo demagogia.

 Veremos:

Si hay una garantía, teóricamente, claro, a los desmanes de la Administración pública, es su fiscalización a través de los procesos administrativos y contencioso-administrativos.

 Consciente de ello, una legislatura del Psoe promulgó una serie de leyes que tendían a poner al alcance de todos los ciudadanos medios para que éstos pudieran impugnar los actos de la Administración.

 Ahora, este sr. ministro ¿de Justicia?, que es listo, muy listo, quizá demasiado listo, pero también el más desaprensivo que nunca ocupara la cartera, ha recurrido sibilinamente a encarecer  la justicia como el medio más simple para cargarse toda la legislación que tenía como función controlar el poder ejecutivo.

 A estos sres. del PP les está resultando muy fácil acabar con lo que se llama Estado de Derecho y cuya vigencia “in eternum” parecía que establecía ese panfleto llamado Constitución.

 Porque, siguiendo los principios de un pensador del que, aparentemente, abominan, han decidido que puesto que todo no es más que puñetera economía, lo mejor y más barato que pueden hacer es subirlo todo, tarifas, tasas y demás, de manera que los que no sean ricos por su casa o por su mangancia, no podrán hacer otras cosa que un lacerante mutis por el foro, que es lo que tal vez lleguen a tiempo de aplicarme a mí en ese disparatado contencioso-administrativo que apenas he iniciado contra el Ayuntamiento de Cartagena por mor de las 16 multas que me ha impuesto por estacionar mi coche en la misma puerta de mi casa teniento como tengo en plena vigencia la licencia de estacionamiento para residentes en dicha zona.

 Si mediante ese chanchullo al que han recurrido para sustituir alevosamente el trámite de urgencia de la ley de Tasas jurisdiccionales que el muy perverso Gallardón, que quiere sustituir a Rajoy, esta asquerosa  ley, que sólo pretende apartar definitivamente del acceso a una sedicente justicia a todos los que no seamos ricos, se aplicara a mi pleito, yo lo tendría que retirar puesto que en él se cumpliría rigurosamente la maldición del gitano que decía pleitos tengas y los ganes, porque si yo consiguiera que la juez me exonerara en su sentencia de pagar los 1.280 euros de multa, si la condena al ayuntamiento no le impusiera las costas, yo tendría que pagar 3.500 euros de tasas por pleitear por lo que, en realidad, yo habría ido a por la lana de ahorrarme los referidos 1.280 de las sanciones y el Gallardón de la puñeta me habría hecho salir trasquilado, pagando 3.500, o sea que habría perdido 2.220 euros de vellón.

 Pues, bien, esto no es sino un simple ejemplo de lo que está haciendo esta gente, que actúa del mismo modo en la educación suprimiendo los gastos de comedor gratuito y haciéndoles pagar a los pobres que no pueden satisfacerlo un tasa por llevarse la comida desde casa en una tartera, porque así lo ha querido el siniestro Wert.

 O pagarse la mayoría de las medicinas los jubilados, que estaban exentos y que tanto lo necesitan porque a su edad lo único que tienen son enfermedades y, como propina, Anita Jaguar Mato los castigará con lo del euro por receta.

 En fin, que utilizando sólo la economía, esta gente va a acabar con todos nosotros, los que no somos ellos, o sea, del PP.

 Pero lo aceptaremos con resignación más que cristiana porque esto es lo que ha querido la mayoría del pueblo español que siempre se ha distinguido por su soberana inteligencia.

Para Urko

 Y el tío sigue riéndose, con el mayor de los desprecios, de todos nosotros.
 Respondiendo a mi querido contertulio Urko, al que, por cierto, creo que debo la ocasión de que lea uno de mis libros, que hoy me decía, en mis blogs, que no era que Público censurara políticamente mis comentarios sino que una especie de comisario automático los echaba fuera por mor de haber incluido en ellos alguna palabra malsonante.

 Yo comentaba su comentario dándole las gracias por sus explicaciones y asegurándole que iba a tenerlas en cuenta en lo sucesivo.

 Y así lo he hecho.

 Pero resulta que no era tal como nosotros pensábamos puesto que, siguiendo al pie de la letra, sus indicaciones he intentado colgar allí, en Público, un comentario en el que he cuidado muy mucho de que no apareciera una sola de las palabras malsonantes a que él, Urko, hacía plausible referencia, y nada, mi comentario, que inserto a continuación, me ha sido rechazado un montón de veces.

 De modo, Urko, que deben de haber otras normas distintas a las que tú apuntas que, seguramente, también rigen allí:

 Comentario que se cita:

 “Los que no pertenezcan o hayan pertenecido al mundo de la justicia no pueden alcanzar a comprender la importancia de lo que está ocurriendo.

 La organización judicial, después del madridismo, es, o era, el elemento más retrógrado de la sociedad española. Son siglos y siglos del conservadurismo más extremo, no hay más que pensar en lo que es y significa un juez, y esto, unido al corporativismo más fuerte que yo haya presenciado nunca, hacía de la jurisdicción española algo tan reaccionario que motivó su exaltación por el sumo pontífice del reaccionarismo, analizado magistralmente por Ciorán en su “Ensayo sobre el pensamiento reaccionario”, Joseph de Maistre, que decía algo más o menos así: “no hay nada en el mundo más recto que un juez español y si a ello unimos la figura del sacerdote católico, obtenemos una de las mejores y más nobles instituciones de la Historia, el Tribunal de la Inquisición”.

 Pues, bien, o es el paso demoledor del tiempo, capaz de acabar con todo, por muy permanente que parezca, o es la sangre joven que está aportando su impulso a nuestra judicatura, provenga de donde provenga, sea cual fuere su extracción, el caso es que se está produciendo lo impensable: que uno de los elementos más conservadores de cualquier sociedad, la judicatura, se está revolviendo contra  lo más reaccionario de la sociedad española que es precisamente lo que nos gobierna.

 Yo casi no me lo creo, que alguien como Gallardón, que pertenece profesionalmente a la carrera fiscal, esté intentando retrotraer a la judicatura al estado en el que se hallaba cuando su padre era abogado en Madrid, en pleno franquismo, bajo los auspicios de Fraga, su dios, y él, Alberto, sacó las oposiciones: lo jurisdiccional era un coto cerrado para una oligarquía impresentable que esquilmaba a todo el que tenía la desgracia de caer en sus garras, la famosa maldición del gitano: “pleitos tengas y los ganes”.

 A mí me subyuga la curiosidad: ¿quién va a ganar el pulso, el que presumía de ser el verso suelto en el PP y que ahora, cuando toca por fin el poder político general y se cree el probable sucesor de Rajoy si éste tiene que dejarlo, muestra su verdadero rostro, quizá el más conservador de todos, no olvidemos que este hombre convive todos los días con el único ministro de Franco que sigue vivo, su suegro?: