Una demostración matemática

 Hay un error muy común que consiste en considerar que las matemáticas sólo son un juego de números.
Yo creo que matemático es todo razonamiento en el que cada párrafo es consecuencia lógica del párrafo anterior, algo que demostró el sabio esquizofrénico John Forbes Nash con 6 folios manuscritos sobre la teoría de los juegos y el dilema del prisionero, por lo que, luego, la Academía Sueca le otorgo su Nóbel.
El futbol, dicen los que está interesados en él, no sólo debe estar fuera de la política sino que lo está
Iturraspe dice “urbi et orbe” que casi todos los árbitros son del Madrid
Es unánime la opinión de que a Pedro J. lo ha echado de El Mundo la amenaza de Rajoy de retirar toda la publicidad gubernamental de sus páginas, porque sin la publicidad ningún periódico puede sobrevivir.
Florentino Pérez, presidente del RM, es directa o indirectamente, el puto amo o el mejor cliente de todas las empresas importantes de España y algunas del extranjero, luego todas las empresas periodísticas españolas dependen de que él les dé o no la publicidad de las mismas, lo que además pone en sus manos a todos los políticos de derecha o de izquierda que también dependen de sus relaciones con él, es famosa su conversación con Matilde Fernández promujer del Psoe a la que dijo que si se oponía a que el Ayuntamiento de Madrid, del que ella era concejal, le otorgara la licencia para construir las famosas 4 torres, le echaría encima no sólo a todos los millones de aficionados del Madrid, sino a toda la prensa española. Y las 4 torres están ahí para vergüenza de todos los españoles.
 De manera que si los presidentes de los clubs de futbol españoles no quieren tener serios problemas con las autoridades de sus localidades deben asumir que su jefe natural es El Conseguidor.
 De modo que si los árbitros no quieren ser machacados implacablemente por todos los periódicos españoles ya lo saben: pitar siempre a favor del RM.
 Pues bien, ayer,  As publicaba en primera página, a todo su ancho, una foto del palco del Beranbeu y titulaba que el RM exige la destitución inmediata de la cúpula arbitral española y declaraba la guerra a muerte contra la Federación Española de Fútbol!!!
 “Así, así, así gana el Madrid”, los alemanes han llamado a esto “volkgeist”, el espíritu del pueblo, España entera sabe, porque lo ha sufrido en sus propias carnes, que el Madrid tiene el más escandaloso trato de favor por parte de todas las autoridades deportivas y ordinarias.
 Pero resulta que, muy de vez en cuanto, uno de esos pobres hombres, los árbitros, que tienen que pitar un partido al Real Madrid, por muy presionados que estén, por muy madridistas que sean, como saben que el mundo entero los está viendo por televisión, no tienen más remedio que pitar algo, por muy poco que sea, contra el RM.
 Porque como los jugadores madridistas saben ya de memoria todo esto, no hacen otra cosa que, de salida, ir a por el jugador clave del equipo contrario, machacándolo a patadas, codazos y pisotones, e incluso sonándose los mocos encima, primero, para amedrentarlo y, segundo, para obligarle a reaccionar sabiendo que, entonces, como él no tiene bula, será amonestado por estos acojonados jueces deportivos, que saben, además, que hagan lo que hagan la prensa cavernaria madridista los va a destrozar.
Vean, si no, esta noticia publicada hoy en As: “La Cadena Cope adelantó este miércoles que el Comité Técnico de Árbitros ha sancionado a Ayza Gámez con un mes en la nevera después de la actuación del colegiado valenciano en San Mamés, donde expulsó a Cristiano Ronaldo con tarjeta roja directa. Además, la Cope avanzó que Ayza Gámez no arbitrará más al Real Madrid esta temporada y que es serio candidato al descenso de categoría”.
De modo que Ayza Gámez no volverá jamas a pitarle algo importante al RM porque se juega su carrera, por lo menos, y así “ad infinitum”.
Pero lo que ha llenado de asombro a todo el mundo mundial es que la cúpula madridista, como decíamos al principio, ha pedido la cabeza de los rectores del grupo arbitral y han declarado formalmente, con toda la publicidad del mundo, la guerra a la Federación Española de Fútbol, que, como todo el mundo sabe, está integrada, desde el conserje del edificio hasta el último de sus dirigentes, por antiguos jugadores o entrenadores del propio RM.
 Y es que lo que el RM pretende es arbitrar él también directamente, sin ninguna clase de intermediario, sus partidos de fútbol.

No hay solución

                            John Forbes Nash, jr. Nobel de economía 1.996, por 7 folios sobre la teoría de los juegos y protagonista de Una mente maravillosa.
 Como se ve, estoy en plena racha pesimista, ayer decía que estamos todos castrados y hoy afirmo que no hay solución y lo peor es que tanto ayer como hoy tenía razón.
John Forbes Nash, protagonista de Una mente maravillosa,  ganó el Nobel de economía con un trabajo de apenas 7  folios sobre la teoría de los juegos, imponiéndose a autores de obras con miles de páginas. Pero es que Nash era un prodigioso matemático, esquizofrénico perdido, pero un gran matemático, quizá las matemáticas, en este mundo de hoy, sean el camino más rápido y seguro hacia la esquizofrenia.
Hoy, yo, también, voy a escribir de pura matemática.
La doctrina democrática tal vez se haya impuesto ya para siempre.
Desde el punto de vista de la ética política y, sobre todo, de la moral social, parece realmente irrebatible eso de que todos somos iguales, aunque le pese al fariseo Rajoy, de tal modo que, políticamente, cada hombre es igual a un voto y la mayoría de los votantes determina inexorablemente quién debe de gobernar.
Ay, amigos, que aquí está precisamente el origen de todos nuestros males. Si Rajoy, el apóstol, el profeta, el mesías de la desigualdad gobierna hoy en España es porque nadie ha leído, con la suficiente atención, sus teorías expuestas en El Faro de Vigo. De haberlo hecho, nadie, seguramente, hubiera ido a votar porque resulta realmente el más grande de los sacrilegios que el voto de él, de Rajoy, seguramente uno de los hombre más serios e inteligentes del mundo si es realmente cierto eso de que sólo lee el Marca, valga exactamente igual, políticamente hablando, que el de un patán de esos que sólo sabe destripar terrones, aunque también su única lectura sea el jodido Marca, cuando lo puede leer, si es que sabe, en la jodida tasca a la que va a emborracharse, por la noche, cuando deja de cavar. 
Es absolutamente canallesco, es para maldecir al cielo o a quien sea, en cualquier idioma, coño, incluso en arameo, que el más jodido de los tíos que no creen en la igualdad de los hombres, el canallesco apóstol, el mesías de la desigualdad, ahora nos gobierne a todos, como borregos, precisamente por eso, porque las jodidas leyes que nos impuso su padre intelectual, aquel maldito Fraga que le ordenó que para triunfar políticamente como lo ha hecho, se casara ya, de una puñetera vez, para acabar con los rumores, lo han permitido, estableciendo una normas electorales que impiden al pueblo votar a quien realmente le representa.
Pero el hecho decisivo, fundamental, ni siquiera es éste. Me duelen ya los dedos de tanto escribirlo: el hombre no es que sea un puñetero ser desfalleciente como nos decía ni más ni menos que el Doctor Angélico, ni tampoco ese lobo para el hombre que propugnaba Hobbes, ni el animal político de Aristóteles, sino lo que yo vengo diciendo ya tanto tiempo sin ningún éxito quizá porque suena muy mal y huele mucho peor: una puñetera mierda seca pinchada en un palo.
Si el hombre no fuera una mierda no se dejaría engañar miserablemente por todos esos jodidos, por falsos, flautistas de Hamelin, que dirigen todos los medios de comunicación del mundo, por gentes tan absolutamente despreciables como los Murdoch, Berlusconis, Laras, Condes de Godo, y el canallesco tipo ése de Intereconomía que, ahora mismo, no recuerdo como se llama, 
Y no votarían en masa, que no es sino echarse de cabeza al río exactamente igual como los niños que seguían al siniestro flautista,a  esos canallas y cínicos individuos que los van a llevar directamente al hambre, la miseria, la desesperación y la muerte.
Pero lo es, es una puñetera mierda, que no sabe realmente leer ni oír, que no es capaz de discernir a un hombre honrado de un jodido y detestable mentiroso, que, en su suprema ignorancia, no enteramente culpable porque en las escuelas, los colegios y las universidades en lugar de aclararle el alma se la han emponzoñado con las peores ideas del mundo, los auténticos dueños del cotarro, esos que tienen como por castigo, los miles de millones que se necesitan para lanzar al aire una emisora de radio o tv, o editar uno de esos canallescos diarios que sólo se proponen engañarnos a todos y que lo consiguen con la mayoría, y contra los que no se puede luchar porque los miserables, los parias de la Tierra, la famélica legión, si no tiene siquiera para comer, cómo va a tener nunca para editar un diario.
O sea, que, matemáticamente, no hay solución, otra solución que no sea la de quemarse a lo bonzo, o tirarse por un cejo, como decía la santa de mi madre.
Y estoy seguro que por esto que acabo de escribir a mí no me van a dar ningún premio Nobel ni siquiera éste que le acaban de dar al inicuo Vargas Llosa, aquél al que tuvo los cojones de renunciar Sartre.