¿Por qué Público me censura otra vez?


Ya hemos vuelto por donde solíamos:

Público acaba de rechazarme, ellos sabrán por qué, el siguiente comentario que he intentado colgar respecto al primer artículo de su página web, ahora mismo, a las 18’57, ese que dice que el ministro de interior afirma contundentemente que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado harán cumplir la ley, por muchos suicidios que haya:

“Hay que agradecerle, y mucho, al ministro su sinceridad. Es algo que se echa mucho de menos cuando se trata del PP, un partido que siempre ha vivido, que vive y siempre vivirá en las sacristías, donde se cuece todo el cinismo del mundo, donde se ensalza la pobreza en medio de las más inútil y ostentosa de las riquezas, no otra cosa es el catolicismo con las riquezas inútiles y clamorosas del Vaticano, mientras a unos pocos metros, más allá, el pueblo,como aquí, se muere de hambre, pero la ley dice este tipo, creo que miembro del Opus Dei, la famosa obra de Dios,es la ley y ha de cumplirse a rajatabla porque ya se ha hecho todo lo necesario desde las más altas instancias para que parezca que ha cambiado algo cuando, en realidad, no es que todos siga igual sino que ha ido a peor ,mucho peor, a peor imposible.

Entonces, que uno de estos señores tenga las agallas, decía el otro día su jefe, de decir la verdad para que todo el mundo entienda que esto de atenuar de alguna manera los desahucios, sólo es parte del atrezzo, del decorado, de las bambalinas de la escena para que el populacho éste que llenas los estadios crea que se hace algo de verdad y pueda dormir tranquilo después de haber visto en la tele como el PP futbolistico, o sea, el Real Madrid. sigue robando los partidos con la misma descarada facilidad con la que Rajoy hace el paripé de que defiende nuestros intereses cuando en realidad sólo defiende los suyos, por que sus intereses y los nuestros no sólo son distintos sino también contradictorios, o sea, que si prevalecen los suyos, el enriquecimiento  continuo de los poderosos, crecerá exactamente en la misma medida nuestro empobrecimiento.

No hay más cera que la que arde y siempre es de agradecer que uno de nuestros verdugos, el verdugo jefe, nos diga la verdad.

Así, queridos amigos que votasteis PP, ajo y agua, porque la estupidez, para mí, es el peor de todos los pecados humanos:


O sea, que este Público de ahora, ¿qué es lo que pretende, que los comentarios estén tan edulcorados que se empalaguen a todo el que los lea, dónde esta la más mínima libertad de expresión, qué es lo que temen,coño, que lo digan de una vez y ya no nos cansaremos de escribir inútilmente comentarios para allí?