Público sigue censurándome

“Este sr. se ríe así porque está muy contento y no es para menos.Este sr. está ahí para hacer una revolución a la inversa: para conseguir que el progreso de este país sea imposible para siempre: se trata, pues, como planea FAES, de que en España no haya ninguna posibilidad de que los pobres se instruyan. Y lo está consiguiendo, por eso aparece en la foto del artículo exultante, de tan contento. A él que más le da una reprobación si el diarreico Aznar está muy contento con lo que él está haciendo:
Éste es uno de los comentarios que hoy he tratado de colgar en el diario de la extrema izquierda por excelencia.
 Recuerdo que, el día de su presentación, su dueño, Jaume Roures, en el discurso inaugural dijo que iba a ser un diario de izquierda, de extrema izquierda, pero respetuoso en las formas. Más o menos, que no me voy a tirar yo ahora todo el día buscando la reseña.
 La pregunta que yo formulo a los que puedan o quieran leerme es: ¿qué es lo que hay de lesivo en la forma o en el fondo del comentario para que Público no lo admita, o es que me acaba de incluir otra vez, ya lo estuve antes y de qué manera en aquel horrendo chat de Fuego Amigo, en su lista de innombrables, quiero decir de impublicables?
La palabra “diarreico” atribuida a Aznar no puede ser porque el propio diario daba ayer la noticia de que éste había sido hospitalizado de urgencia con una gastroenteritis galopante.