La prensa internacional no cree nada de lo que dice el gobierno

Tranquilos, muchachos, tranquilos, ¿cómo va el Fiscal General del Estado, designado ni más ni menos que por el Faraón de Madrid, el inefable Gallardón, a encontrar en la creación y  el funcionamiento de Bankia materia penal, es que nos estamos volviendo locos?

 Si han cogido a un tío, que se iba todos los fines de semana de juerga íntima con su amigo del alma gastándose en ello el dinero de todos los españoles y este mismo Fiscal y su mentor, Gallardón, lo han defendido a ultranza, ¿qué esperáis mis ingenuos amigos que ocurra ahora?

 Que sea Rajoy quien nos mande ahora y no el propio Rato, se produjo porque la bolita de la ruleta se detuvo en una casilla en lugar de otra, así que hoy, por mí, y mañana, seguro, que por ti, cuando te quieran buscar las vueltas por tu carrera política interminable sin dejar de ser el registrador de Santapola, 2 o 3 millones de pesetas limpias al saco, es estúpido siquiera pensar que esta gente se va a juzgar y condenar a sí misma.

 Otra cosa, muy distinta, es lo que ocurra allende nuestras asquerosas fronteras:

“ALARMISMO, RESCATES Y MERCADOS CERRADOS
‘SOS Espagne’: Rajoy copa las portadas de la prensa internacional
El Confidencial, 6 de junio de 2012″.
Cristóbal Montoro, Mariano Rajoy y la delicada situación económica española se vuelven a colar en los grandes titulares de los principales periódicos europeos. Lejos de aportar confianza a los mercados, estos medios recogen la llamada de ayuda de los dirigentes españoles, los problemas de financiación que atraviesa el Gobierno e, incluso, se preguntan si nuestro país es la “nueva Grecia”.

Tanto las declaraciones de ayer del ministro de Hacienda en Onda Cero como las del presidente en el Senado han generado más inestabilidad que confianza a las puertas una nueva subasta del Tesoro. Europa lo interpreta como la última llamada de ayuda de un país al borde del abismo. “España ha realizado la mayor llamada a las instituciones europeas para recapitalizar la banca”, dice el Financial Times en su portada con una gran foto de Mariano Rajoy, que ayer volvió a pedir la creación de eurobonos para solucionar los problemas de financiación españoles. Así, reconoce que la ayuda a los bancos españoles es inevitable tras la caída de Bankia.

De la misma manera, el Wall Street Journal también alerta en su portada de que “España tiene cerrados los mercados”, parte de las declaraciones efectuadas por Montoro para justificar las dificultades de financiación. “España está estudiando pedir ayuda para sus bancos”, dice para a continuación recordar los problemas de deuda, las dificultades de la banca y la cifra que puso Emilio Botín para recapitalizar las entidades.

Libération va más allá. Con un euro roto en su portada titula “SOS Espagne”, una llamada de ayuda más dramática. Al igual que los diarios económicos, asegura que estamos estrangulados por los problemas de nuestro sistema bancario, que Madrid hace un llamamiento a Europa y que podemos ser la nueva Grecia.

Por otro lado, Le Figaro asegura que el rescate al sistema parece evidente después de que el primer ministro español pidiera ayudada para los países en dificultades. “España está al borde de un plan de rescate” dice desde sus páginas interiores, “aunque Rajoy es reticente a aceptar el rescate europeo porque es humillante”. Pese a que Madrid no ha solicitado oficialmente este mecanismo, la presión de los mercados se ha convertido en insostenible.

Al igual que Le Figaro, Le Monde también alerta de los problemas españoles en un tono alarmista. “El estado crítico de España y de sus bancos alarma a toda Europa” dice en su portada. La imprudencia de Montoro y las palabras de Rajoy han sido un nuevo traspiés que cotizará en los mercados.

No me lo puedo creer. Ahora, resulta que los extranjeros tiene que venir a decirnos a los españoles lo que de verdad está ocurriendo aquí, porque aquí, gracias a la prensa y propaganda de que gozamos, ya no nos podemos enterar de nada.

El otro día titulaba yo mi post así: “Goebbels y Dulles, prensa y propaganda, siempre la lengua fue compañera del imperio” y traía a colación las dos grandes propuestas de los 2 más canallescos representantes del imperio de la vergüenza en los medios de comunicación: una mentira mil veces repetida se convierte en una verdad indiscutible y el memorandum que el jefe de la Cía dirigía a todos sus subordinados dándoles las más vergonzosas instrucciones para la realización de la guerra sucia más canallesca que nunca se ha llevado a cabo en el mundo no ya contra un país sino contra su indefensa población.

Después de estos 2 gigantescos ejemplos de cinismo, que alguien crea en lo que dice la prensa es el mayor ejemplo de imbecilidad “y, sin embargo, se mueve”, la gente sigue pensando, en su mayoría, que la prensa dice la verdad, a pesar de todo lo que está pasando.

Ahora, que lo pienso mejor, esta justicia no es tan inmanente ya que también la sufren los hambrientos


 Ahora ya sabemos de qué se reía tanto el jodido Montoro, del que la prensa siempre nos los presentaba haciendo chistes sobre la situación o riéndose muy contento, el hijoputa cabrón.

 Una parlamentaria canaria nos lo acaba de contar: “Estoy deseando de que esto se hunda de una vez para que luego vengamos nosotros a levantarlo”, decía el muy cabrón, sin parar mientes en los miles de millones de niños hambrientos, de ancianos obligados a robar alimentos en Mercadona, del hambre y de la miseria que representaba una tan triste victoria que además no se ha producido porque ahora, que gobiernan ellos, los jodidos taumaturgos, es precisamente cuando nos están interviniendo, si serán cabrones estos malditos hijos de puta.

 Por eso aprovecho la ocasión para decirles a mis queridos amigos izquierdistas que añoraban la más dulce de las derrotas, aquella que les hacía pronunciar aquello de cuanto peor mejor, porque no es cierto, desgraciadamente, ni para los cabrones ni para nosotros, que el hambre, la miseria y la más completa de las desesperaciones sea nunca buena para nadie porque el sufrimiento humano tiene un valor insuperable del que es la peor de las canalladas aprovecharse para prosperar. Malditos sean, coño, todos los que se benefician de esto.

 Está claro que en la propia esencia del asqueroso tipo de derechas de toda la vida se halla la alegría por esa escalofriante desgracia humana que sume al hombre en la miseria pero que eleva el rendimiento de sus negocios hasta cimas de otra manera inalcanzables, de modo que, ahora, el único problema que aflige a esta gentuza es “¿dónde meto yo todo este montón ingente de dinero que gano?”, juro por la salud de mi mujer y la mía propia, que la frase es absolutamente literal.

 Pero hasta en esto hay grados: el jodido Botín y su familia, toda su asquerosa familia, ganan ya tanto dinero con esos Bancos tan ruinosos que todos los días precisan que les insuflemos capital de la peor de las maneras, gravando a las generaciones futuras de este asqueroso país mediante la deuda pública, que no saben qué hacer con él y, desconfiando de sus colegas de los paraísos fiscales, han jugado a distraerlo en la Banca suiza con tan mala fortuna que un tipo raro, jugando a no sé qué, afloró unas terribles y largas listas de grandes depositarios en sus Bancos.

 De modo que nuestra adorable Inspección de Hacienda, sí, hombre, los subordinados del inefable Montoro, se vieron obligados a actuar todo lo suavemente que pueden hacerlo, no con esa dureza con la que le exigen al pobre padre de familia que acaba de comprarse, al fin, el piso en el que vive tantos años que pague inicuamente el máximo, revalorizando la finca hasta los extremos más increíbles, no, para Botín, la ley y sus aplicadores son tan gentiles que, oh, milagro, el Tribunal Supremo, sí, ése que preside ni más ni menos que el ambiguo  Dívar, ha sobreseído libremente la querella contra el amo del Santander ya no recuerdo siquiera con qué pretexto de tan fútil como resulta.

 Pero el problema que a mí realmente me atormenta es qué coño hace Rajoy con esa pala de millones que gana, y esto de “gana” es sólo una manera de escribir porque ganar lo que se dice ganar, gana muy poco el pobre, si nos atenemos a los resultados.

 ¿Dónde coño está metiendo el dinero este hombre? A lo mejor está haciendo las cosas como manda la Ley y su amigo y subordinado Montoro recibe todos los años la mejor de las declaraciones de la renta del mundo, en cuyo caso los ojos de aquellos por los que pasa dicho documento no cesarán de hacerse garabitas.

 Pero es que si las cosas se están haciendo bien, ahora mismo, el ínclito Rajoy debe de ser una de las primeras fortunas del país, no me atrevo, la verdad, a decir una de las mayores fortunas del mundo porque no he leído por ninguna parte que, al fin, haya sido inscrito en las famosas listas de Forbes, pero por ahí debe de andar el hombre que, como vemos, con el mayor de los motivos, no querría nunca ser igual que los demás españoles y por eso se convirtió en el mayor apóstol de la desigualdad, en sus 2 famosos artículos en El Faro de Vigo.

 Pues, ahí los tenemos, en esas tristes manos estamos, o como decía el inefable Cicerón mucho mejor que yo: “¿ubinan gentium sumus, in qua urbe vivimus?”, que, en el jodido español de todos los días, se lee: entre qué gente estamos, en qué ciudad, país, vivimos.

 ¿Dónde hay que firmar?