La paz empieza nunca. El día de la Victoria y Fukuyama.

“En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han ocupado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares.
La guerra ha terminado.
Burgos, primero de abril de mil novecientos treinta y nueve. Fdo. Francisco Franco Bahamonde”.
Y se hizo una paz tan densa y horrible como la de los cementerios, los grandes cementerios bajo la luna.
O el período más apacible de toda la historia de España, según Mayor Oreja.
Ayer, sucedió algo parecido, oía yo Hora 25, en la que tertuliaban Miguel Angel Aguilar, la Carmen ésa que es la presidenta de la Asociación de la Prensa y un tal Antonio no sé qué más y los 3, de consuno, llegaron a la conclusión de que no había nada que rascar, que todo el pescado estaba ya vendido porque el CIS, Instituto de Investigaciones Sociológicas, cuya independencia del poder actuante es proverbial, había dicho que el PP le sacaba ya al Psoe ni más ni menos que casi 9 puntos porcentuales de voto y, lo que ya es definitivo, Podemos es ya la 3ª fuerza más votada de España, es, no, será.
O sea que, como ustedes pueden ver, está sucediendo lo mejor en el mejor de los mundos posibles (Pangloss y Voltaire), ya que no sólo es que el PP ha reanudado su marcha victoriosa al paso alegre de la paz sino que también sus camisas tan impolutas como azules llevarán prendidas 5 rosas, las rosas de la paz.
La paz imperial usaniana, desde luego, como ya nos anunció Fukuyama cuando gritó aquello de la Historia ha terminado.
La paz española dice el Cis, ya que si el PP sube, respecto al Psoe, y Podemos también lo hace a expensas de éste último, como éste es un país de riguroso e intocable bipartidismo, Constitución dixit o quasi, resulta que Podemos aniquilará al Psoe y como Podemos no puede ganar porque es una opción irreal, segun ese Antonio no sé qué al que antes hacíamos referencia, el PP se hallará por siempre y para siempre SOLO en la Tierra del bipartidismo fraguiano constitucional, con lo que el viejo e irredento fascista dará saltos de gozo en su tumba gallega porque, al fin, se habrá realizado su sueño de cuando con algunos imbéciles muñecos adláteres pergeñaba la susodicha y canallesca Constitución.
Sólo resta un detalle, explicar claramente por qué Podemos no puede ganar:
Dice el tal Antonio no sé qué que el programa de Podemos no sólo no se puede llevar a cabo sino que, además, es imposible, y estaba firmemente apoyado por el ínclito Miguel Angel Aguilar y por la tal Carmen de cuyo apellido creo que jamás lograré acordarme, el caso es que según dicen ellos para eso son tan listos cómo si no vamos a pagar la Deuda pública alguien nos prestará ya nunca un euro.
Pero, como dijo un oyente que se molestó en llamar por teléfono al programa, Podemos lo único que ha dicho respecto a la Deuda es que hará una auditoría de la misma y no pagará la que no se deba pagar que es no sólo lo ético sino también lo práctico y seguramente, pienso yo, el resto del programa de Podemos serán no sólo tan justo sino también tan práctico.
Total, que si es cierto como auguran unos y desean otros, y el Psoe desaparece de la escena política efectiva, tal vez subsista el jodido bipartidismo sino que, en este caso, el sparring partner cambie y ya no no sea el mismo perro con distinto collar sino que la pelea se trabe entre dos perros tan distintos que el triunfo de uno suponga la aniquilación total del otro, del tramposo, cínico, farfullero y baboso otro.
 

El dinero que está perdiendo Rajoy (II)

 APENAS había colgado yo mi post sobre el dinero que pierde Rajoy en mis blogs, cuando ese  águila de mil cabezas que responde por futbolín, ya me había puesto como comentario en ellos ni más ni menos que una serie de artículos de un blog que creo que se llama Atlántico, como otro del presidente a la    Asociación europea de periodistas, Miguel Angel Aguilar.
Leídas que fueron ambas misivas, al principio, casi me acomete un complejo de inferioridad porque yo no soy, no he sido nunca y es muy difícil que sea nunca periodista, sólo soy un mal escritor que comenta como buenamente puede aquello del acontecer diario que suscita mi atención, y hoy había sido ese comentario de Margallo, que estoy seguro que ha sentado como un tiro al presidente, en el que afirmaba que éste está perdiendo mucho dinero con la política que podía estar ganando a espuertas con su honorable profesión de registrador.
 Después, como suele ocurrirme casi siempre, no sólo superé el complejo de inferioridad sino que lo cambié de signo y lo transformé en de superioridad.
 Yo no tengo más medios que usar para mis posts que la poca jodida memoria que me queda después de lo que mi neurólogo llama proceso degenerativo tipo alzheimer, y, por si fuera poco, no puedo echar mano a colegas y compañeros que me aclaren las dudas, de modo que si bien creo que el artículo de Aguilar no sólo es más sistemático sino también mejor informado, no sé, a mi me gusta más el mío no sólo ya por su espontaneidad sino precisamente por su carácter cuasi artesanal. Me explico.
 Yo utilizo para la confección de mis trabajos lo que algunos llaman la escritura automática. Escribo, sobre la marcha, todo lo que se me ocurre y corrijo muy poco, casi nada. 
 Y creo que es ésa no forzada espontaneidad lo que hace que mi trabajo, a mi, me plazca más que el de Aguilar, es más dúctil, más asequible, menos oficialista, más campechano.
 Y, al final, los dos trabajos vienen a decir lo mismo.
 Y, como no podía ser de otra forma, dado el egotismo ínsito en nuestra naturaleza, a mi me gusta más mi trabajo no sólo porque es mío, sino porque está mucho más de acuerdo con mi manera de ser, de escribir y de pensar.
 Y es que, como dijo aquel: “ca” uno es “ca” uno.