Y entonces Sergio Ramos dijo: "si a Ballesteros le gusta el boxeo que cambie de deporte". Sin comentarios.

 Hechos
 El considerando de Hechos probados es fundamental en las sentencias de los más altos tribunales cuando conocen de los recursos de los tribunales inferiores.
 Y uno de los mejores asertos del cristianismo dice: “por sus hechos los conoceréis”.
 Hechos, hechos, hechos y no vanas palabras.
 Relaño Goebbels creó la celebérrima teoría del “villarato” por encargo expreso de Florentino Pérez, se trataba de que, como cuando las viejas putas desdentadas de mi pueblo se peleaban entre sí, una de ellas, la más veterana le decía a otra más joven: “díselo que te lo va a decir”, y ésta le obedecía en seguida y le decía a su contraria: “puta, que eres una puta”. Y la muy jodida había ganado así la batalla.
 Florentino, un muy experto en franquismo, no en balde es el hombre de confianza, la mano derecha de los March, sí, aquéllos que nos trajeron a Franco desde Canarias, en el Dragón Rapide, para que nos machacara durante 40 años, sabe que las cosas hay que prepararlas a conciencia y con tiempo, sabe que al Barça, uno de esos equipos de fútbol que aparecen cada 50 años, a la sombra del que dicen que es el mejor jugador de todos los tiempos, no le puede ganar nunca jugando al fútbol, sino a otras cosas, de modo que el llamado, con toda justicia, “El conseguidor”, se propuso conseguir lo que, a 1ª vista parecía imposible, ganarle a ese equipo que también dicen que es el mejor de la historia y que ha inventado un nuevo juego que se parece mucho al fútbol pero que no es tal, y la única manera de hacerlo era utilizando, como no, a los jueces, porque el puñetero juego de todos los cojones, como no, también tiene sus jodidos jueces: los árbitros.
 Dicen los que han teorizado sobre el poder absoluto que sólo hay uno que sea realmente así, el de los jueces, porque un juez, como le enseñaba el puñetero Dívar, ese juez de jueces, que apenas si nos acaba de dimitir, a un diputado del PP, porque había hablado con desprecio de la firma de un juez: “oiga, no menosprecie v. esa firma, porque con una de esas firmas v. puede ir a la cárcel para toda su vida o quedar arruinado para siempre”. Terrible verdad, pero verdad, al fin y al cabo. Ahí está el que dicen que es el único poder absoluta que existe en la Tierra.
 Pues, bien, el poder de los jueces auténticos, de esos que visten toga y puñetas, es una puñetera mierda, si se le compara con el de los árbitros de fútbol. Veamos.
 Una sentencia judicial, en cualquier país “civilizado” del mundo, así, con comillas, en el peor de los casos puede ser sometida a 4  recursos, por lo menos: de apelación, ante el tribunal inmediatamente superior; de casación, ante el Tribunal Supremo; de amparo, ante el Tribunal Constitucional y el que, a veces, se tramita ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, de Estrasburgo, por la violación de uno de estos derechos por un tribunal de los Estados signatarios del Tratado de la Unión Europea.
 Las sentencias que dictan los árbitros de fútbol sólo pueden equiparse por sus efectos a las divinas: el resultado que dicta un árbitro es ABSOLUTAMENTE intocable, es una de las pocas situaciones humanas que son por su propia naturaleza inalterables.
 De modo que la solución a su problema, para el Ser Superior estaba clara, clarísima, con toda la claridad del mundo, ésa que para Claudio Rodríguez sólo puede venir del Cielo, “Siempre la claridad viene del cielo; es un don: no se halla entre las cosas sino muy por encima, y las ocupa haciendo de ello vida y labor propias”. Se trataba sólo de convencer a esos jueces especialísimos para que dijeran siempre quien había ganado unos simples partidos de fútbol. Fácil, ¿no? Mucho más que fletar un avión para traer a un carnicero profesional que alguien había hibernado en las Canarias.
 A Florentino Pérez, no lo olvidemos, “El conseguidor”, le sobraban y le sobran recursos, aún ahora que su buque insignia, ACS, ha comenzado a hacer aguas, para hacerse con la aquiescente voluntad de esos dioses omnipotentes del fútbol que son los árbitros:
 1) todo el asqueroso poder de este repugnante país en el que tan mal vivimos, es, por definición, partidario acérrimo del Real Madrid (RM), porque con él, como Nerón hacía con el populacho romano, no más asqueroso por cierto, que el nuestro, se consigue enajenar totalmente a la víctima, el propio pueblo, haciéndole ver que su vida reside realmente en los avatares que experimente este club y no en los que sufra su puñetera vida de auténtico esclavo: para comprobar esto no hay más que asomarse, por ejemplo, a las preguntas que a nuestro inefable ministro de Economía, le han formulado en Europa: 
“EL MINISTRO DE ECONOMIA NO RESPONDIÓ A LAS VINCULACIONES DE BANKIA CON EL REAL MADRID . 
 El ministro de Economía no respondió a las vinculaciones de Bankia con el Real Madrid
Ante las preguntas de un eurodiputado, Guindos hizo un significativo silencio.
 El eurodiputado flamenco Derk J. Eppink, vicepresidente del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, ha preguntado al ministro de Economía por los créditos concedidos por Bankia a Iberia, Prisa y el Real Madrid. Luis de Guindos ha preferido no responder.
 En anteriores cuestiones en la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo (PE) , Guindos ha garantizado que Bankia seguirá funcionando y que no se liquidará porque “es una entidad importantísima en el sistema bancario español”.
 “Tras la transferencia de activos a Sareb [el llamado banco malo] y la inyección de capital, va a estar en unas condiciones de solvencias óptimas y va a estar en condiciones optimas para competir. Tenemos, además, confianza en el actual equipo directivo”.
  O sea que esto que decimos nosotros de que el RM no es que esté incrustado en el mismo corazón del sistema, no, de ninguna manera, lo que nosotros decimos es que el RM es el sistema en sí mismo, tal como lo deseaba y ordenó aquel enviado especialísimo de Dios en la Tierra que fue el invicto Caudillo, que, como El Cid continuará ganando batallas después de muerto hasta el fin de los siglos.
 2) Esto en lo que se refiere al poder aparente, al poder formal, al poder ostensible pero de ningún modo al poder real, el poder real, o sea, el jodido, el puñetero poder económico se halla mucho más posicionado aún a favor del RM porque sabe que, sin éste, correría gravísimo peligro su subsistencia, ya que es éste espantoso y repugnante trampantojo, esta especie de Moloch que se devora cada día en una comilona no por formal menos incruenta a millones de sus imbéciles hijos el que parece que ha anestesiado para siempre la jodida, la puñetera consciencia social que nos ha abandonado, ojalá me equivoque, para siempre; de modo que el madridismo se ha introducido hasta el tuétano del puñetero sistema de tal modo que, como antes decíamos, ya es el propio sistema en sí mismo, así que no hay nada que hacer, por lo menos, por las buenas, porque todo el poder económico, ése que mueve la maquinaria del país es radical, esencialmente madridista de manera que toda la producción nacional no ya sólo formal sino también real, es madridista, o sea que no es una mentira eso de que la marca Real Madrid es la marca de España, de modo que toda la prensa escrita, radiofónica y televisiva, gira en torno al RM y actúa a sus órdenes de una manera absolutamente asquerosa;
3) apuntábamos antes que El Conseguidor había diseñado la estrategia, por un lado él, personalmente, actuaría directamente cerca del poder futbolístico real con la misma eficacia con la que lo había hecho a favor de la empresa de los franquistas March, ACS, hasta hacerla una de las constructoras más poderosas si no del mundo sí de Europa que incluso ha adquirido mediante la compra de la mayoría de sus acciones en Bolsa a Hochtief, la 1ª constructora alemana, pero de la tarea no menos importante goebbelsiana, o sea de la prensa y propaganda del Movimiento, se encargaría el director de As, ese diario deportivo que le disputa a Marca la defensa a ultranza del más repugnante de los madridismos y a fe que el tal Relaño ha cumplido su misión con el mayor de los entusiasmos llevando su cinismo a superar a aquella estrategia de las putas de mi pueblo, consciente de que todo el mundo iba a hablar del dominio absoluto que el RM tiene de todos los aspectos que se refieren al fútbol español, él se iba a ocupar de hacer correr el goebbelsiano fantasma del Villarato, o sea de establecer como dogma inatacable que era el Barça y no el RM el que dominaba tiránicamente la realidad futbolística española;
 4) en cuanto a los árbitros la tarea era muy fácil, demasiado fácil, asquerosamente fácil, a Plaza, aquel presidente de los árbitros que nunca tuvo ninguna clase de reparo en afirmar que mientras él dirigiera el arbitraje español, el Barça estaba listo, le ha sucedido en la cúpula del poder arbitral un binomio realmente asqueroso de tan repugnante: Sánchez Arminio y Díaz Vega, cuidadosamente elegidos por Villar para que todo vaya como debe de ir en el mejor de los mundos posibles, de tal modo que ambos, después de contemplar impasibles cómo el inefable Casillas se pasaba todo un partido dándose golpes con el dorso de la mano en su cara, indicando que el árbitro era un auténtico caradura, concluyó afirmando para que no quedara ninguna clase de duda “y ahora, anda, vete a celebrarlo con ellos” tal como Cristiano hizo en el campo del Villarreal, mostrando sus manos, una y otra vez, hasta el infinito, haciendo el signo de la rapiña y gritando “robar,robar y robar, todo esto no es más que robar”, el propio Mou agredía, metiéndole el dedo en el ojo al entrenador rival ante 400 millones de telespectadores y luego iba a sentarse encima del capot del coche del árbitro no para nada sino para desearle buen viaje, no se le ocurrió otra cosa que intentar echar del mundo del fútbol a ese diletante aristocrático que es Piqué, por atreverse a proferir el mayor de los insultos que se haya oído nunca diciendo que la actitud del árbitro, cuando lo expulsó, le pareció premeditada, sí, lo han leído bien, el tío se atrevió no a meterle el dedo en el ojo al entrenador rival, ni ir a al aparcamiento y subirse en el capot del árbitro que sólo le había pitado un penalti a favor, ni se había pasado todo el partido diciéndole al árbitro que era una caradura y que luego se fuera a celebrarlo con el Barça, ni tampoco hacer constantemente el signo de la rapiña con sus manos mientras gritaba a pleno pulmón “todo esto no es más que robar, robar y robar, nada más que robar”, sino a decir que su expulsión le pareció premeditada, anda, a ver quién es capaz en todo el RM de superar el insulto, no cabe pues duda alguna que había que intentar que el tal Piqué no volviera a jugar más al fútbol 
 Pero, aparte de todo esto, están los imponderables. Los imponderables son aquellos hechos que escapan incluso a la omnipotencia divina, son ni más ni menos que aquellos hechos que son contradictorios por si mismo y que, según la reglas de la lógica, la puñetera lógica, constituyen esas reglas que el propio Dios nos ha dado a los humanos para que regulemos nuestro pensamiento de tal manera que una misma cosa no puede ser y no ser al propio tiempo y en el mismo sentido.
 Que todo el mundo conspira a favor del Madrid, es indudable:
 1) Del Bosque llama a 8 del Barça y 3 del Madrid
2) el seleccionador de Portugal exonera a Cristiano de acudir a la cita internacional que ahora tienen
 3) y lo mismo sucede con Ozil y otros.
 O sea que matemáticamente si asignamos una cantidad de cansancio a cada jugador que llamamos “c” y otra de posibilidad de lesión que denominamos “l”, resultará que el cansancio acumulado de los jugadores del Barça será = a 8xc mientras que el de los del Madrid será =3xc y lo mismo podremos decir respecto a la posibilidad de lesiones 8l frente a 3l, esto en cuanto a cantidades positivas que en lo que se refiere a las negativas: Csristiano -1l y Ozil otra -1l, o sea que sumando números lógicos la ventaja del Madrid serán de 8+2=10 en cuanto al cansancio frente a sólo 3 del Madrid mientras que en lo referente a lesiones sería: 8 del Barça frente a 3 del Madrid, o sea 18 penalizaciones al Barça frente a 6 del Madrid y eso que, de por medio, se halla ese caballero del fútbol español que no en balde ha sido galardonado con el título de marqués por el mismo Rey por sus indudables méritos en el servicio a la patria.
 Y, como ya me duelen los dedos, los brazos y los hombros, o sea que como ya no puedo más, lo dejo por hoy, que ya está bien.