Y entonces Sergio Ramos dijo: "si a Ballesteros le gusta el boxeo que cambie de deporte". Sin comentarios.

 Hechos
 El considerando de Hechos probados es fundamental en las sentencias de los más altos tribunales cuando conocen de los recursos de los tribunales inferiores.
 Y uno de los mejores asertos del cristianismo dice: “por sus hechos los conoceréis”.
 Hechos, hechos, hechos y no vanas palabras.
 Relaño Goebbels creó la celebérrima teoría del “villarato” por encargo expreso de Florentino Pérez, se trataba de que, como cuando las viejas putas desdentadas de mi pueblo se peleaban entre sí, una de ellas, la más veterana le decía a otra más joven: “díselo que te lo va a decir”, y ésta le obedecía en seguida y le decía a su contraria: “puta, que eres una puta”. Y la muy jodida había ganado así la batalla.
 Florentino, un muy experto en franquismo, no en balde es el hombre de confianza, la mano derecha de los March, sí, aquéllos que nos trajeron a Franco desde Canarias, en el Dragón Rapide, para que nos machacara durante 40 años, sabe que las cosas hay que prepararlas a conciencia y con tiempo, sabe que al Barça, uno de esos equipos de fútbol que aparecen cada 50 años, a la sombra del que dicen que es el mejor jugador de todos los tiempos, no le puede ganar nunca jugando al fútbol, sino a otras cosas, de modo que el llamado, con toda justicia, “El conseguidor”, se propuso conseguir lo que, a 1ª vista parecía imposible, ganarle a ese equipo que también dicen que es el mejor de la historia y que ha inventado un nuevo juego que se parece mucho al fútbol pero que no es tal, y la única manera de hacerlo era utilizando, como no, a los jueces, porque el puñetero juego de todos los cojones, como no, también tiene sus jodidos jueces: los árbitros.
 Dicen los que han teorizado sobre el poder absoluto que sólo hay uno que sea realmente así, el de los jueces, porque un juez, como le enseñaba el puñetero Dívar, ese juez de jueces, que apenas si nos acaba de dimitir, a un diputado del PP, porque había hablado con desprecio de la firma de un juez: “oiga, no menosprecie v. esa firma, porque con una de esas firmas v. puede ir a la cárcel para toda su vida o quedar arruinado para siempre”. Terrible verdad, pero verdad, al fin y al cabo. Ahí está el que dicen que es el único poder absoluta que existe en la Tierra.
 Pues, bien, el poder de los jueces auténticos, de esos que visten toga y puñetas, es una puñetera mierda, si se le compara con el de los árbitros de fútbol. Veamos.
 Una sentencia judicial, en cualquier país “civilizado” del mundo, así, con comillas, en el peor de los casos puede ser sometida a 4  recursos, por lo menos: de apelación, ante el tribunal inmediatamente superior; de casación, ante el Tribunal Supremo; de amparo, ante el Tribunal Constitucional y el que, a veces, se tramita ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, de Estrasburgo, por la violación de uno de estos derechos por un tribunal de los Estados signatarios del Tratado de la Unión Europea.
 Las sentencias que dictan los árbitros de fútbol sólo pueden equiparse por sus efectos a las divinas: el resultado que dicta un árbitro es ABSOLUTAMENTE intocable, es una de las pocas situaciones humanas que son por su propia naturaleza inalterables.
 De modo que la solución a su problema, para el Ser Superior estaba clara, clarísima, con toda la claridad del mundo, ésa que para Claudio Rodríguez sólo puede venir del Cielo, “Siempre la claridad viene del cielo; es un don: no se halla entre las cosas sino muy por encima, y las ocupa haciendo de ello vida y labor propias”. Se trataba sólo de convencer a esos jueces especialísimos para que dijeran siempre quien había ganado unos simples partidos de fútbol. Fácil, ¿no? Mucho más que fletar un avión para traer a un carnicero profesional que alguien había hibernado en las Canarias.
 A Florentino Pérez, no lo olvidemos, “El conseguidor”, le sobraban y le sobran recursos, aún ahora que su buque insignia, ACS, ha comenzado a hacer aguas, para hacerse con la aquiescente voluntad de esos dioses omnipotentes del fútbol que son los árbitros:
 1) todo el asqueroso poder de este repugnante país en el que tan mal vivimos, es, por definición, partidario acérrimo del Real Madrid (RM), porque con él, como Nerón hacía con el populacho romano, no más asqueroso por cierto, que el nuestro, se consigue enajenar totalmente a la víctima, el propio pueblo, haciéndole ver que su vida reside realmente en los avatares que experimente este club y no en los que sufra su puñetera vida de auténtico esclavo: para comprobar esto no hay más que asomarse, por ejemplo, a las preguntas que a nuestro inefable ministro de Economía, le han formulado en Europa: 
“EL MINISTRO DE ECONOMIA NO RESPONDIÓ A LAS VINCULACIONES DE BANKIA CON EL REAL MADRID . 
 El ministro de Economía no respondió a las vinculaciones de Bankia con el Real Madrid
Ante las preguntas de un eurodiputado, Guindos hizo un significativo silencio.
 El eurodiputado flamenco Derk J. Eppink, vicepresidente del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, ha preguntado al ministro de Economía por los créditos concedidos por Bankia a Iberia, Prisa y el Real Madrid. Luis de Guindos ha preferido no responder.
 En anteriores cuestiones en la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo (PE) , Guindos ha garantizado que Bankia seguirá funcionando y que no se liquidará porque “es una entidad importantísima en el sistema bancario español”.
 “Tras la transferencia de activos a Sareb [el llamado banco malo] y la inyección de capital, va a estar en unas condiciones de solvencias óptimas y va a estar en condiciones optimas para competir. Tenemos, además, confianza en el actual equipo directivo”.
  O sea que esto que decimos nosotros de que el RM no es que esté incrustado en el mismo corazón del sistema, no, de ninguna manera, lo que nosotros decimos es que el RM es el sistema en sí mismo, tal como lo deseaba y ordenó aquel enviado especialísimo de Dios en la Tierra que fue el invicto Caudillo, que, como El Cid continuará ganando batallas después de muerto hasta el fin de los siglos.
 2) Esto en lo que se refiere al poder aparente, al poder formal, al poder ostensible pero de ningún modo al poder real, el poder real, o sea, el jodido, el puñetero poder económico se halla mucho más posicionado aún a favor del RM porque sabe que, sin éste, correría gravísimo peligro su subsistencia, ya que es éste espantoso y repugnante trampantojo, esta especie de Moloch que se devora cada día en una comilona no por formal menos incruenta a millones de sus imbéciles hijos el que parece que ha anestesiado para siempre la jodida, la puñetera consciencia social que nos ha abandonado, ojalá me equivoque, para siempre; de modo que el madridismo se ha introducido hasta el tuétano del puñetero sistema de tal modo que, como antes decíamos, ya es el propio sistema en sí mismo, así que no hay nada que hacer, por lo menos, por las buenas, porque todo el poder económico, ése que mueve la maquinaria del país es radical, esencialmente madridista de manera que toda la producción nacional no ya sólo formal sino también real, es madridista, o sea que no es una mentira eso de que la marca Real Madrid es la marca de España, de modo que toda la prensa escrita, radiofónica y televisiva, gira en torno al RM y actúa a sus órdenes de una manera absolutamente asquerosa;
3) apuntábamos antes que El Conseguidor había diseñado la estrategia, por un lado él, personalmente, actuaría directamente cerca del poder futbolístico real con la misma eficacia con la que lo había hecho a favor de la empresa de los franquistas March, ACS, hasta hacerla una de las constructoras más poderosas si no del mundo sí de Europa que incluso ha adquirido mediante la compra de la mayoría de sus acciones en Bolsa a Hochtief, la 1ª constructora alemana, pero de la tarea no menos importante goebbelsiana, o sea de la prensa y propaganda del Movimiento, se encargaría el director de As, ese diario deportivo que le disputa a Marca la defensa a ultranza del más repugnante de los madridismos y a fe que el tal Relaño ha cumplido su misión con el mayor de los entusiasmos llevando su cinismo a superar a aquella estrategia de las putas de mi pueblo, consciente de que todo el mundo iba a hablar del dominio absoluto que el RM tiene de todos los aspectos que se refieren al fútbol español, él se iba a ocupar de hacer correr el goebbelsiano fantasma del Villarato, o sea de establecer como dogma inatacable que era el Barça y no el RM el que dominaba tiránicamente la realidad futbolística española;
 4) en cuanto a los árbitros la tarea era muy fácil, demasiado fácil, asquerosamente fácil, a Plaza, aquel presidente de los árbitros que nunca tuvo ninguna clase de reparo en afirmar que mientras él dirigiera el arbitraje español, el Barça estaba listo, le ha sucedido en la cúpula del poder arbitral un binomio realmente asqueroso de tan repugnante: Sánchez Arminio y Díaz Vega, cuidadosamente elegidos por Villar para que todo vaya como debe de ir en el mejor de los mundos posibles, de tal modo que ambos, después de contemplar impasibles cómo el inefable Casillas se pasaba todo un partido dándose golpes con el dorso de la mano en su cara, indicando que el árbitro era un auténtico caradura, concluyó afirmando para que no quedara ninguna clase de duda “y ahora, anda, vete a celebrarlo con ellos” tal como Cristiano hizo en el campo del Villarreal, mostrando sus manos, una y otra vez, hasta el infinito, haciendo el signo de la rapiña y gritando “robar,robar y robar, todo esto no es más que robar”, el propio Mou agredía, metiéndole el dedo en el ojo al entrenador rival ante 400 millones de telespectadores y luego iba a sentarse encima del capot del coche del árbitro no para nada sino para desearle buen viaje, no se le ocurrió otra cosa que intentar echar del mundo del fútbol a ese diletante aristocrático que es Piqué, por atreverse a proferir el mayor de los insultos que se haya oído nunca diciendo que la actitud del árbitro, cuando lo expulsó, le pareció premeditada, sí, lo han leído bien, el tío se atrevió no a meterle el dedo en el ojo al entrenador rival, ni ir a al aparcamiento y subirse en el capot del árbitro que sólo le había pitado un penalti a favor, ni se había pasado todo el partido diciéndole al árbitro que era una caradura y que luego se fuera a celebrarlo con el Barça, ni tampoco hacer constantemente el signo de la rapiña con sus manos mientras gritaba a pleno pulmón “todo esto no es más que robar, robar y robar, nada más que robar”, sino a decir que su expulsión le pareció premeditada, anda, a ver quién es capaz en todo el RM de superar el insulto, no cabe pues duda alguna que había que intentar que el tal Piqué no volviera a jugar más al fútbol 
 Pero, aparte de todo esto, están los imponderables. Los imponderables son aquellos hechos que escapan incluso a la omnipotencia divina, son ni más ni menos que aquellos hechos que son contradictorios por si mismo y que, según la reglas de la lógica, la puñetera lógica, constituyen esas reglas que el propio Dios nos ha dado a los humanos para que regulemos nuestro pensamiento de tal manera que una misma cosa no puede ser y no ser al propio tiempo y en el mismo sentido.
 Que todo el mundo conspira a favor del Madrid, es indudable:
 1) Del Bosque llama a 8 del Barça y 3 del Madrid
2) el seleccionador de Portugal exonera a Cristiano de acudir a la cita internacional que ahora tienen
 3) y lo mismo sucede con Ozil y otros.
 O sea que matemáticamente si asignamos una cantidad de cansancio a cada jugador que llamamos “c” y otra de posibilidad de lesión que denominamos “l”, resultará que el cansancio acumulado de los jugadores del Barça será = a 8xc mientras que el de los del Madrid será =3xc y lo mismo podremos decir respecto a la posibilidad de lesiones 8l frente a 3l, esto en cuanto a cantidades positivas que en lo que se refiere a las negativas: Csristiano -1l y Ozil otra -1l, o sea que sumando números lógicos la ventaja del Madrid serán de 8+2=10 en cuanto al cansancio frente a sólo 3 del Madrid mientras que en lo referente a lesiones sería: 8 del Barça frente a 3 del Madrid, o sea 18 penalizaciones al Barça frente a 6 del Madrid y eso que, de por medio, se halla ese caballero del fútbol español que no en balde ha sido galardonado con el título de marqués por el mismo Rey por sus indudables méritos en el servicio a la patria.
 Y, como ya me duelen los dedos, los brazos y los hombros, o sea que como ya no puedo más, lo dejo por hoy, que ya está bien.

Como dijo Michael Robinson en su entrevista de El País, el Madrid no es un club de asesinos sino sólo de francotiradores


 http://www.ramoncalderon.org/sincategorizar/carta-abierta-al-juez-sanz-altozano-de-los-hijos-de-ramon-calderon/  Éste es el enlace de testo de la carta que los hijos de Ramón Mendoza, ex presdiente del Real Madrid, y ex dircctivo con Florentino Pérez han publicado en la prensa.

 Sigo con mis viejas manías de viejo maníaco: el Real Madrid, RM, Florentino Pérez y el Único, el Gran Mourinho, Mou, para los amigos y los enemigos.

Tenía que ser aquí, no podía ser en otro sitio sino aquí, porque este tipo tan único ha estado por otros países, éstos sí, civilizados, y allí, al principio, despertó cierta curiosidad pero, luego, su fuego fatuo se apagó como se extinguen esos fuegos en los cementerios porque ésa es otra de sus características, cuando se va el tipo éste, todo queda como un erial, como un espantoso cementerio bajo la luna, veanse, si no, el Inter y el Chelsea.

Pero España es otra cosa, quizá sea el país ideal para estos estúpidos fantoches lusitanos que ni siquiera en su país alcanzan el triunfo que aquí, porque lo que hay por estos lares es imposible encontrarlo en otros lugares del mundo, tanta corrupción, tanta prepotencia, tanta canallesca afición al macarrismo, tanta chulería, tanto descaro, tanto nazifascismo, tanto franquismo, y todo atado y bien atado, de tal manera que esto no sólo es el Reino de Alibabá y sus cuarenta mil ladrones sino que hay así, a ojo de buen cubero, muchos, muchísimos más.

Patrick Bateman me ha traído hoy, él me conoce muy bien, un excelente alimento para mi viejo apetito. Voy a proferir una blasfemia y no lo siento, si a mí me dieran a elegir entre que desapareciera del mapa Rajoy o Florentino, elegiría, sin dudarlo, a éste último, y si entre el PP o el RM, también sería el último el elegido.

Y no es tan disparatada la blasfemia como parece.

Rajoy, Fraga, Aznar, Aguirre, Gallardon, Rato, y toda esa serie de canallas semejantes hay muchos, tantos que he tenido que cortar para no hacer la lista interminable, y partidos políticos de honda raigambre fascista hay tantos que ni siquiera intento enumerarlos, en cambio, Florentinos y Reales Madriles sólo hay unos y a ti te encontré en la calle.

Dicen los hijos de Ramón Mendoza, antiguo presidente del Madrid, a cuya presidencia accedió después de pertenecer a una directiva con el propio Florentino, que su padre ha sufrido una encarnizada persecución por parte de Flo, caracterizada por procedimientos esencialmente mafiosos. 

Si a esto unimos aquello que el padre dijo de que temía incluso por su vida, lo que coincidía con lo que Del Bosque dejó entrever cuando le entrevistó De la Morena y le preguntó si tenía miedo a lo que le pudiera hacer el presidente del RM y dio la callada por respuesta, no cabe la menor duda de que nos hallamos ante uno de los personajes más peligrosos del mundo, según dos tipos que le conocen muy bien, tan bien que durante mucho tiempo fueron íntimos colaboradores suyos.

Pero esto ¿qué es en país que vota para que dirijan la nación ni más ni menos que a nazifascistas tan declarados como el propio Rajoy que, en las únicas disquisiciones teóricas sobre política que ha realizado, porque no da para más, ha dicho cosas tales como que la igualdad entre los hombres tiene la culpa de todos los males del mundo?

Si la igualdad es una condición no sólo a perseguir sino también a extirpar porque sólo es un perverso efecto de la envidia, no cabe duda de que todas las ventajas que tanto las personas físicas como las jurídicas puedan obtener de cualquier modo y manera no sólo son lícitas sino también obligatorias.

O sea que el RM, Flo y Mou no sólo hacen lo que deben cuando presionan y extorsionan irresistiblemente a los árbitros para que favorezcan al Madrid cuando pitan en cualquiera de los partidos del mundo, de manera que éste no sufre ni un sólo penalti en contra durante todo el último año, mientras Flo obtiene, una tras otra, las concesiones administrativas que solicita para enriquecer al RM al propio tiempo que se perjudican seriamente los intereses y derechos de todos los españoles, y el chulesco macarra portugués no sólo le mete del dedo en el ojo al entrenador del equipo rival después de haber intentado pisarle la cabeza a un jugador del mismo sino que, luego, acude al parking de los árbitros para ajustarle las cuentas a aquellos cuyo trabajo piensa él que no les ha favorecido demasiado.

En fin, esto es sólo parte de lo que tenemos que no es sino algo de lo que nos merecemos por ser como pueblo lo que realmente somos.

El color de la verdad

Alguien filosóficamente muy capaz definió la verdad como “adequatio rei et intellectus” , o sea como la adecuación de la inteligencia a la cosa, de tal modo que podemos afirmar, sin temor alguno a error, que toda persona inteligente es capaz por sí misma de alcanzar la verdad, el problema, el verdadero problema es no sólo alcanzar la verdad sino atreverse a decirla. Porque la verdad tiene casi siempre un color que la hace muy difícil de exponer.

 O sea, dicho de otro modo, es mucho más difícil encontrar a alguien con el valor suficiente para decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad porque existen los que se ha dado en llamar macarras intelectuales que son capaces de demandarte ante los tribunales por un quítame allá esas pajas del derecho a la propia imagen.

 O sea que hay tipos con el talento suficiente para enjuiciar debidamente lo que ha ocurrido con Florentino, Mou, el Real Madrid, RM, el Barça, Guardiola y Rosell pero que les ha faltado, les falta y les faltará el valor suficiente para decir de qué color era el caballo blanco de Santiago.

 Pero hay otros que sí que lo han tenido y de esos es precisamente de los que yo quiero hablar aquí y ahora, bajo este título que puede parecer tan chocante del color de la verdad.

 Zeman y Michel Robinson son 2 tipos especiales porque han puesto por encina de cualquier otra cosa la aspiración a ser ellos mismos.

 Zeman es seguramente el entrenador más atípico del mundo, le importa un carajo la fama, la falsa notoriedad y lo que es mucho más asombroso, el dinero, él es lo que es y eso es todo lo que quiere ser.

No ha ganado dinero, ni probablemente lo ganará nunca porque va por este jodido mundo con la verdad por delante y así dinero, lo que se dice dinero no vas a ganar nunca mucho.

 Como se dedica a esto de entrenar equipos de fútbol era absolutamente inevitable que al encargarle dirigir a la Roma, los periodistas le preguntaran qué opinaba de Mourinho y el tío jodido va y les dice precisamente lo mismo que pienso yo: mourinho es un tío tan inteligente que ha conseguido esconder, camuflar, disimular que es un muy mediocre entrenador de fútbol.

 Coño, la respuesta vale un tesoro porque estamos hablando del que se ha hecho acreedor ni más ni menos que a su definición como “the special one”, que yo, que no sé inglés, traduzco como “el uno especial”, o sea que el mundo del fútbol piensa seriamente que Mou no sólo es el número uno sino que, además, es especial.

 No se puede decir más, ¿o sí?  Porque Zeman lo ha dicho, mereciendo la fulminante reacción de Mou, que ha preguntado lo que inquiere siempre: ¿cuántos títulos ha ganado ese Zeman?, porque éste ha dicho la más grande de las verdades sobre él: futbolisticamente hablando, Mou es un mediocre, no ha aportado nada, no aportará nunca nada al fútbol en sí mismo, porque no sabe, porque no puede, porque no quiere.

 Y en esa interrogante está precisamente el meollo de la cuestión, para Mou, el quid de todo está en lo que se gana, o sea, es un jodido resultadista, un puñetero materialista, pero, además, es un asqueroso macarra, si entendemos por esto el clásico matón de barra de bar, que vive a expensas de una profesión “non sancta”, que no recula siquiera ante la probable muerte de los que se le enfrentan, porque para él lo importante, lo absolutamente decisivo es el resultado.

 De los 3, de Zeman, Robinson y él, Mou, porbablemente el más inteligente sea él porque ha comprendido y aceptado una de las verdades absolutas del momento, se trata de utilizar a fondo, eso que se ha dado en llamar la inteligencia emocional, que comprende el manejo  de las emociones sin atenerse para nada a la moral, a eso que, a veces, llamamos ética, eso que dicen que todas las profesiones la tienen pero que la mayor parte de las veces brilla por su ausencia.

 Mou es seguramente un más que mediocre entrenador de fútbol pero es probablemente el mejor de todos los psicólogos del mundo en el manejo de las masas.

 Hay que serlo, y a fondo, para lograr que una enorme masa de personas que cotidianamente se comportan como normales adoren a un tipo que no sólo es un macarra sino que se porta al límite como tal, que va por ahí, por todos los campos de fútbol del mundo, chantajeando, agrediendo, coaccionando a todo el mundo, interpretando en cada momento el papel más asqueroso pero a la vez el que más conviene a sus intereses que son bastante bastardos, o sea, que es el más eficaz.

 Cuando Mou le mete el dedo en el ojo a Vilanova, ante más de 400 millones de espectadores, sabe perfectamente lo que está haciendo: le está diciendo a todos los árbitros españoles: “cuidado conmigo, eh, que yo no me paro en barras, que si tengo que desafiar al mundo entero para lograr mis propósitos, lo hago, y en paz, mucho cuidado conmigo porque yo soy muy peligroso, si tengo que cargarme no ya ese jodido tipo el tal Tito o Pito,”(él sabía perfectamente como se llamaba el otro porque incluso trabajó con el cuando Mou estaba de recojepelotas en el Barça, esquivando el hambre gracias a la generosidad de un loco como Gaspart),”como a todo ese jodido estamento arbitral, me lo cargo”,  porque ése, precisamente ése, era el mensaje, la obra maestra de un genio indudable de la comunicación: acojonar a los árbitros, porque él, Mou, sabe, como lo sabe cualquier persona que haya ido al fútbol más de 3 veces que ni el mejor equipo del mundo, de la historia, del Cielo o del Infierno, ganaría nunca un partido si el árbitro no quiere, como ningún pleito se gana si no quiere el juez, porque es éste, precisamente, el que pone las sentencias.

 Aquí, reside la suprema sabiduría del “the special one”: haber comprendido que, en el fútbol, los auténticos protagonistas no son los jugadores sino los puñeteros, los jodidos árbitros, ésos, que han transmitido al mundo también su gran mensaje: “ojo, con nosotros, que vdes. pueden ser el mejor equipo del mundo, incluso el mejor, como se dice, de la historia, pero que, si nosotros no queremos, no volverán ustedes a ganar NADA”.

 Y en esta tan evidente verdad se basa el método mourinho: “si yo, si nosotros, todo el conjunto de eso que se llama “el madridismo”, prensa goebbelsiana, AS, Marca, etc., conseguimos aterrorizar a los árbitros, que éstos comprendan que fuera del terreno que nosotros les marcamos no hay ninguna posibilidad de vida, en el sentido más estricto, si hacemos penetrar en sus locas cabecitas que si no pitan siempre, siempre, siempre no sólo en los partidos del RM sino también en los del Barça a favor de aquél están absolutamente perdidos: no sólo perderán la honra, el honor, la buena fama o como coño quieran ustedes llamarle, es que pueden ustedes, e incluso sus familiares más queridos, perder la vida, coño, mucho cuidado con nosotros porque les estamos echando encima a toda la afición incontrolable de un país”.  A ver quién coño es el jodido árbitro que se atreve a desafiar este inmenso poder.

Y los árbitros, que no tienen pelo de tontos, han captado el mensaje a la perfección: un año, 365 días, seguidos, no le han pitado un sólo penalti a tipos como ese asesino potencial que es Pepe, ese macarra sevillano, ultrafascista de Sergio Ramos, que cree, ¿o sabe?, que por ser falangista en España tiene derecho a todo, a Marcelo, ese niño bonito brasileiro que tan bien le ha caído al Bernabeu, Albeloa, Alonso, Carvalho, Kedira, etc. y, EN CAMBIO, SÍ que le han pitado todos los que han podido y más a favor, de modo que ellos, los jugadores madridistas han comprendido la gran verdad de la liga española que ellos tienen libertad absoluta para matar, y matan.

 Pero el que más mata es, lógicamente, el padre de la idea. Su guerra es tan integral que no se limita ni mucho menos a los árbitros, con ser éstos no ya importantes sino decisivos, sino que se realiza también sobre todos los estamentos del fútbol español, entre ellos, como no, los otros entrenadores, a los que les echa encima, o les echaba, porque y a no lo necesita puesto que ha obtenido la plena victoria, toda la presión del mundo diciendo que ante el Barça, ellos se dejaban ganar, alineando a los reservas, o sea, que se vendían como viejas prostitutas, esto, para un tipo tan honrado como Manuel Preciado ha podido ser mortal, su cabreo fue tal cuando se enteró de que Mou le acusaba de haberse vendido así al Barça que no dudó un momento en llamarle canalla, pero este desahogo no le libró de llevarse seguramente el que fue peor y mayor disgusto de su vida que pudo ser el principio de ese fin que lo ha mandado al otro mundo a través de un infarto.

 Es por eso que Robinson, en una entrevista genial, dice de Mou que es un francotirador y que no se atreve a llamarle asesino a sueldo, yo, tampoco, pero a lo mejor Florentino, sí que puede creer que lo es y precisamente por eso, a lo peor, lo contrató porque pensaba que Mou, es un tipo capaz de hacerlo todo, absolutamente todo , por ganar un partido, no digamos por ganar una liga de fútbol.

Foucault y el poder (II)

El otro día concluía yo mi post diciendo más de lo que quería pero menos de lo absolutamente necesario. Y Patrick Bateman, con un conciso comentario, exponía, daba nombres a los que detentaban el poder que trajo a España, desde Canarias a aquel terrible carnicero que nos martirizó durante 40 años, Juan March, el contabandista balear y sus hijos, los March, pero ¿eran éstos los auténticos constituyentes del poder entonces, lo son ahora, dado que indiscutiblemente son ellos los que se hallan detrás del asqueroso Florentino?

Si así fuera, si nuestro buen Patrick tuviera razón, fallaría aquella máxima principal de Foucault de que el auténtico poder nadie sabe quién es ni dónde está. O sea que, detrás de los March, tenía que haber entonces, tiene que haber hoy alguien más, sí, pero ¿quién?

No lo sé, no lo sabe nadie, no lo sabremos nunca si se cumple el axioma foucaultiano. Juan March y Franco, entonces, los March, ahora, y Florentino, no son más que epígonos de ese auténtico poder que siempre permanecerá en la sombra, como tampoco sabemos quién está detrás de Obama, que no fue quien financió su campña electoral,ni quien sostiene son su poderoso esfuerzo a la Merkel.

 Precisamente el papel, la función, de los epígonos es ésa.

 Yo, que tengo muchísimo más valor que el famoso Guerra, el torero, me atrevo a intentar concretar un poco la cuestión, en última instancia, ese poder que podríamos denominar primario, frente a todos esos otros que no son sino secundarios, no es otro que el famoso Capital que tan bien denunciara el maestro de todos nosotros, Marx, y estaría constituido por ese inmenso acervo de riqueza que se acumula en las manos de los poderosos si bien éstos sólo son sus canallescos detentadores circunstanciales, que aparecen y desaparecen en el panorama de la riqueza universal como falsos guadianas, según conviene a sus criminales estrategias.

 Entonces, ¿el poder sería la Reserva Federal de los Usa, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, los Bancos Nacionales de los distintos Estados?, no y sí, ellos forman parte indisoluble de lo que se articula como el poder financiero del mundo, pero de ningún modo son ese poder supremo que se halla ignoto pero efectivo por encima de ellos.

 De modo que Bernanke no es el PODER, como tampoco lo es Draghi, ni la Lagarde, a ellos los han puesto ahí para que den la cara, pero ellos no son, ni mucho menos, el poder, recuérdese lo que le acaba de suceder a Dominique Strauss Kahm, que se creía el ombligo del mundo  porque lo habían puesto al frente del Fondo Monetario Internacional, y, apenas se declaró partidario de un función socializante del mismo, duró  apenas un instante y fue sacado de allí con deshonra y oprobio.

 No se sabe, no, no se sabe dónde está, dónde reside el verdadero poder porque, si se supiera, es posible que entonces perdiera ésa su auténtica naturaleza de poder supremo ya que sería asequible como lo ha sido este pequeño homúnculo que es o ha sido DSK.

 Pero los epígonos sí que se tiene que saber quiénes son porque es a través de ellos como actúa el poder. Y los March podrían ser en España uno de esos epígonos que, a su vez, delegan la epigonía en otros autores de 2ª clase: Florentino.

 Un March trajo a Franco y éste asoló íntegramente al país ni más ni menos que durante 40 interminables años. De modo que los jodidos March estaban lógicamente obligados a promover su reconstrucción, pero ellos no podían enfangarse directamente en esta detestable tarea, en la que había que mancharse las manos a fondo y encontraron a un ingeniero de caminos que parecía dispuesto a todo. Y que ávido de riqueza se puso a la tarea con el mayor de los empeños.

 ACS fue el instrumento originario, hoy, fijense ustedes bien, no hay en España una sola empresa que no se halle en manos de los March y de su jodido epígono. Y,acaparada toda la estructura empresarial española, ACS ha comenzado la conquista del mundo, comenzando por Hoftiech, la mayor empesa de construcción alemana, o sea la empresa constructora madre de todas la construcción alemana, la locomotora no ya de Europa sino del mundo.

 Pero el dominio de un país, España, y del mundo necesita un banderín de enganche, una empresa histórica que parezca que sólo pretende hazañas deportivas esencialmente altruistas, por ejemplo, un equipo de fútbol.

 ¿Quién se atrevería a decir que un equipo de fútbol es esencialmente  el más perfecto de los instrumentos de opresión?

 Ayer uno de esos 6 millones de parados decía en un diario deportivo que menos mal que cuando llegaba a su casa, ésa de la que están a punto de desahuciarle por falta de pago, y se ponía delante del televisor y veía ganar a España su partido de la Eurocopa, se sentía plenamente reconfortado.

 Esto se llama alienación que representa situar a un individuo fuera de su propio contexto, fuera de su propia vida, haciéndole perder la noción de las cosas, de tal manera que ya no pueda pensar con asidero en la puñetera realidad, por lo que es capaz y para eso le han trabajado convenientemente el cerebro, de olvidarse de los culpables de su terrible situación, y acudir en masa a las urnas para elegirlos como sus gobernantes de modo que ahonden aún más en el abismo en el que ahora mismo se encuentra.

 Bueno, como ya hemos alcanzado los 3 folios, nos detenemos, pero, si Dios quiere, continuaremos mañana.


Irse de España no es la solución

 xrigaru dijo…
 “……..Cuando yo era joven había futbol, ahora solo hay ‘partidos del siglo’, ‘del año’, ‘de la historia’, es decir, partidos basura en que el resultado suele estar decantado en los despachos.
 Guardiola, aún admitiendo su aseveración de que es flojo, no tiene otro remedio que marcharse. Porque si conoce algo es el carácter de los españoles de cebarse siempre con el ídolo caído, y los catalanes no son muy diferentes a este respecto. Efectivamente, Guardiola ha detectado claramente (ya lo había identificado hace un año probablemente) que el ciclo del Barca esta llegando a su final y ha preferido marcharse y dejar un hueco.
La opción que Vd. indica, permanecer y luchar, es estéril, porque la guerra ya está decidida y no quiere terminar como Leónidas y sus 300.
 Un saludo,
27 de mayo de 2012 11:26″.  

 Se nota que es v. un hombre mayor por su tranquila clarividencia.

 Su comentario yo lo suscribiría plenamente si no fuera por su resignación ante los acontecimientos.

 Verá, yo nací en el 1.929, de modo que hasta bien entrados los cuarenta no hice otra cosa que pasar las peores calamidades del mundo: hambre, frío, miseria a manta, piojos por todos sitios, por la cabeza, negros y por el cuerpo, blancos y translúcidos, mostrando la sangre que nos acababan de chupar.

 Pero, a mi alrededor, no todo el mundo sufría lo mismo, los había que vivían como este Rey nuestro de ahora, manejaban el dinero a paladas gracias a un invento canalla que se denominó el estraperlo, que consistía en vendernos lo indispensable para comer a precio de oro.

Este fue el inicio de muchas de nuestras actuales superfortunas.

 En aquellos años, llegué a estar tan hambriento, cansado, humillado y desesperado que pensé seriamente tomar ese consejo que acuñó Albert Camus cuando afirmó que, para un hombre cabal, la única salida digna en este mundo es el suicidio: El hombre rebelde. Iba a escribir que sólo Dios sabe por qué no lo hice pero yo también lo sé.

 Para matarse hay que tener un valor incalculable. Y me viene a colación el inefable Freud, la jodida pulsión de Eros es infinitamente superior a la de Tánatos. También andan por ahí los libros sagrados: hay un tiempo para vivir y otro para morir. Y ahora ya sé que es un profundo error abandonar en medio del camino, aunque lo hayan hecho gentes a las que admiro como Walter Benjamin, Stefan Zweig, Arthur Koestler, Larra y Ganivet.

 Salvadas las distancia, no tantas como a 1ª vista parece, ahora sucede algo parecido lo que ocurre es que a v. y a mí, esta vez nos ha cogido en el buen lado del muro.

 No me considero con el conocimiento real suficiente, no me cortan ya la luz como entonces, no tengo que ir a comer aquella infecta comida que nos daban en los comedores del Auxilio Social, no duermo en habitaciones sin cristales en las ventanas, tapándome con mantas desechadas por los animales. Pero estoy completamente seguro de que hay millones de semejantes nuestros que incluso sufren peores condiciones que aquéllas que soporté yo.

 De modo que no sólo no puedo conformarme, es que no me resigno. Porque, entonces, en mi suprema ignorancia, ni siquiera sospechaba que todo aquello que yo sufría era el matemático resultado del enriquecimiento de los otros, que estaban en el machito.

 Ahora, lo sé, ahora, sé que, para que existan esos millones y millones de parados hambrientos, de millones de niños muriéndose de hambre,  tiene que haber gente como Florentino Pérez, que el año pasado pagó 50 euros a Hacienda, Esperanza Aguirre y Rodrigo Rato para los que el dinero es una especie de maldición que cae sobre ellos, hagan lo que hagan, incluso llevando a la ruina todo lo que tocan, sólo porque les ha tocado estar a este lado del muro que es mucho peor que aquel tan famoso de Berlín.

 Cojamos Bankia: para cuya salvación le van a insuflar ni más ni menos que 30.000 millones de euros, cinco mil cien BILLONES de pesetas, la cifra es tan astronómica que tengo la impresión de que me he equivocado en su cálculo.

 Si dividimos 5.100.000.000.000. de pesetas por los 40.000.000 de habitantes, comprobamos que cada uno de los españoles quedará gravado hasta Dios sabe cuándo con con 510.000 pesetas, todo ello para que Esperanza, Rato y Florentino hayan amasado unas fortunas tan incalculables que ni siquiera ellos saben realmente cuánto tienen y, para que vdes. se den una perfecta idea, del único del que se conocen los datos fiscales, Florentino Pérez, la declaración de la renta le ha salido positiva, o sea, a pagar, la terrible cantidad de 50´-euros. Es verdaderamente escandaloso, es para irnos de aquí, de este asqueroso país echando pestes. No en balde le contestó Rato a un diputado del Psoe que le dijo que la  ley que presentaba como ministro al Congreso para su aprobación, no tenía otro objetivo que el de que su amigos no pagaran impuestos: “Pero qué mal informado esta v., señoría, mis amigos hace ya mucho que no pagan impuestos”. Y el ínclito Floren seguirá fichando figuras como la de Cristiano Ronaldo porque sabe que se las vamos a pagar a escote todos los españoles. 

 Sí, creo sinceramente que Albert Camus tenía toda la razón, en un mundo como éste la única salida digna es el suicidio.

 Para que esta gigantesca cifra se haya producido ha sido necesario que TODA, absolutamente TODA la cúpula nacional del PP, con algunas incrustaciones del Psoe a título justificativo, se incluyera en su abultada e insuperable nómina y además que todas absolutamente todas las instituciones fascistas, neofranquistas, mafiosas del país hayan mamado también de la misma teta.

 Esto es un escándalo de tales proporciones que, en un mundo normal, casi decente, en el que todos, absolutamente todos, los Estados nacionales no tuvieran también tanto que tapar, el resto de las naciones nos hubieran expulsado de todas las organizaciones en las que, como Estados decentes, participáramos, pero no lo han hecho.

 Porque este increíble y espantoso aquelarre, en el que todo el que tiene la más pequeña responsabilidad se halla involucrado, es universal porque se basa en los principios en los que se asientan todos los sistemas sociopolíticos de nuestro mundo, de manera que nadie puede tirar la 1ª piedra porque todos ellos están involucrados.

 -“Coño”-, me dirá v.-“y todo esto porque yo he dicho que Guardiola ha hecho bien yéndose”. 

 Pues, sí, exactamente por eso. Lo decía yo literalmente en uno de estos posts, vivimos en un estado de guerra total, pero no de cualquier guerra sino de una guerra mortal que sólo acabará cuando uno de los 2 combatientes desaparezca totalmente de la faz de la Tierra.
 A v. y a otros muchos, tal vez, esto le parezca apocalíptico pero es la jodida, la puñetera verdad.

 Lo están haciendo con una gradualidad tan exquisita que casi no se nota. Hoy, nos quitan una cosa que, además, parece muy pequeña, que paguemos un euro, por ejemplo, por cada receta, pero esto sólo es el principio de un inmenso camino que no tiene realmente fin, hasta llegar adonde ellos realmente pretenden: la desaparición total de la seguridad social porque entonces todos tendremos que ir a morirnos, si tenemos dinero para pagarlo, a sus condenados hospitales particulares, privados.

 Y esto lo están haciendo como pensaron sus maravillosos e inteligentísimos  maestros, entre los cuales no me canso nunca de citar a Lampedusa y Goebbels, que dijeron coas tan inteligentes como que es preciso que todo cambie para que todo siga igual y que una mentira mil veces repetida se convierte en una verdad incuestionable, de modo que la SS no sólo no es efectiva sino totalmente insostenible, pero su supresión hay que hacerla de tal manera que sean precisamente sus beneficiarios los que la pidan a gritos.

 Y, en todo esto, tiene que ver y mucho el inefable G., el hombre del pico de oro que, además, mea colonia porque ha marcado la senda del más justificado de los escapismos: “me voy porque estoy muy cansado, realmente, vacío, de modo que, si me quedara, sería una rémora intolerable, que sólo serviría para incrementar nuestra tragedia”. A mí, esto me parece un insuperable acto de cinismo.

 Y usted, mi querido amigo no sólo lo admite sino que también lo aplaude pero yo, como Raimon, grito NO, coño, No, hay que quedarse por aquí haciendo todo lo que se pueda, ya sea escribiendo posts como éste, en los que se incita a la más jodida de las rebeliones, pero de verdad, de esas que sólo avanzan a sangre y fuego, ya sea convenciendo a toda la masa azulgrana de que es mejor irse de aquí, a otra liga con más decencia aunque inicialmente se pierdan miles de millones de euros, que quedarse aquí para que toda esa gentuza fascista, mafiosa, franquista siga aparentando ante todo el mundo que son precisamente todo lo contrario: “miren, si no, como el teóricamente perjudicado por esa conspiración que vdes. denuncian no sólo calla sino que, además, se conforma y no rompe la baraja y se va, sino que se queda aquí y encima nos felicita por lo bien que los estamos aplastando”.
 NO, NO, NO y mil veces, NO.

 Y lo siento. Una sola cosa más, lamentaría mucho que v. se sintiera ofendido de alguna manera.

Otro fantoche lusitano

 Ahora resulta que El conseguidor, el inefable Florentino, era, es un desastre y que, en lugar de convertir en oro todo lo que toca lo convierte en puñetera arena, de modo que ahora comprobamos que lo del Real Madrid, no era un capricho, una distracción para un formidable hombre de empresa sino una coartada para que la gente no se meta con uno de los máximos culpables de la situación que puede llevarnos a una época como la japonesa, en la que todo el mundo ha tenido que ponerse a trabajar gratis durante 10 años para compensar las pérdidas de una clase dirigente absolutamente perversa.

 Y es que, claro, si este genio ha hecho en las empresas mercantiles inversiones tan maravillosas com las que ha efectuado en el RM con Kaka es como para que le suceda ahora todo lo que  le esta ocurriendo: que los diarios financieros y generalistas más importantes del mundo lo ponen como el peor ejemplo de dirección de empresas.

 “Jueves, 10 de mayo del 2012 – 11:34h.
EL PERIÓDICO / Barcelona
El periódico The New York Times pone a la empresa ACS, la constructora que preside Florentino Pérez, como ejemplo del problema de la deuda privada en España; un problema, subraya el rotativo en un artículo, que es más grave que el de la deuda pública y que amenaza con sumir al país en una década de estancamiento
  JUAN MANUEL PRATS 
En el artículo, firmado por Landon Thomas Jr., el diario culpa de la crisis española a la deuda privada; que incluye la de los particulares que se endeudaron con hipotecas y otros créditos, y la de las empresas privadas que, en época de bonanza, se lanzaron a acometer inversiones vía crédito. Esta deuda “amenaza con hacer el colapso económico semipermanente en lugar de cíclico”. Así, subraya que mientras la deuda pública es del 70% del PIB –baja comparada con el 165% de Grecia y el 120% de Italia–, la deuda privada es del 134%; la más elevada del mundo solo por debajo de la de Irlanda. “El problema de España no es la deuda pública, sino la deuda del sector privado”, apunta un analista afincado en Londres y experto en España.
 Y como ejemplo y “espejo” de todo ello, cita el caso de ACS, empresa “con una deuda de 9.000 millones, el doble de su valor en bolsa, y metida en una campaña frenética para vender activos y desmarcarse de la situación que afecta a la economía española”.
 “Los economistas creen que una de las mayores amenazas para España es la situación de empresas como ACS”, señala el artículo, que advierte de que “si estas compañías recortan inversiones, venden activos y despiden personal, el resultado puede ser similar a lo que ocurrió en Japón (en los años 90); una década de estancamiento”.
 “DEUDA FUERA DE CONTROL”
Respecto al caso concreto de ACS, el Times subraya, citando un informe de Crédit Suisse, que el 48% del cashflow de la empresa que dirige el presidente del Real Madrid proviene de proyectos de infraestructuras, ahora prácticamente paralizados por la crisis, de los que el 70% dependen de la financiación pública. Asimismo, apunta como un factor que preocupa a los analistas el crédito de 6.000 millones de euros que la constructora pidió para adquirir el 27,3% de la constructora alemana Hochtief así como lo que ha invertido en hacerse con acciones de Iberdrola, de la que ahora se está desprendiendo. “La deuda de esta compañía está fuera de control”, opina citado por el diario Javier Suárez, analista de Nomura en Madrid. El artículo también hace hincapié en la caída del valor de ACS en bolsas, cuyas acciones han perdido un 40% en lo que va de año, el 27% solo en abril.
 Tras dibujar este preocupante panorama, el prestigioso rotativo estadounidense se centra en la figura de Florentino Pérez. Le define como uno de los empresarios más destacados de España, después de Emilio Botín, y apunta que ACS es producto de su gestión. El artículo afirma que “al mismo tiempo que se endeudaba para acelerar el crecimiento de su compañía, recurría a fuertes préstamos para contratar a estrellas para el Real Madrid, desde David Beckham a Cristiano Ronaldo”.
 El diario considera que si bien los aficionados del Real Madrid pueden “perdonar” a Pérez por acumular una deuda de 500 millones en el equipo, los inversores en su empresa “son menos comprensivos”.


 Soy plenamente consciente de que todos mis comentarios relativos a Florentino Pérez parecen inspirados en la esencial repugnancia que me  me provoca su presidencia del Real Madrid, y yo creo sinceramente que no es así.

 En mi larguísima experiencia vital, he conocido a miles de tipos como él, gente cuyo único objetivo en la vida es el triunfo económico y que, para alcanzarlo, no reparaban en ninguna clase de normas, éticas, morales, sociales y políticas, dándose, además, la circunstancia de que todos ellos eran furibundos seguidores del RM y no es precisamente una casualidad sino el resultado de la realidad de esa norma clásica que dice “vetere proverbio, pares cum paribus congregantur”, según un viejo proverbio, los iguales se juntan con sus iguales.

 Esta gente se mueve empujada literalmente por una irresistible codicia, para ellos el dinero, el famoso capital, representa la posesión de una parte del Paraíso y aquí entra en acción eso que yo me he empeñado en llamar justicia inmanente, que es aquélla que se cumple como resultado directo de la propia fechoría.

 Soy consciente también de que cualquiera que me lea puede pensar “pues a mí que me den toda la justicia inmanente que puedan, a mí me gustaría mucho pasar por esas dificultades por las que atraviesa este  fantoche lusitano”,  otro es, claro está, Mourinho.

 Se equivocan. No tener esta noche para cenar es algo horrible, a mí, en los lejanos tiempos de mi juventud, me ocurrió muchas veces, demasiadas, y es una de las cosas más tristes y desesperantes que le pueden suceder al ser humano, tanto que la mayor parte de las veces conduce al suicidio, pero no crean que haber ascendido a la cumbre el mundo económico financiero, considerarte a ti mismo como una auténtico Dios y ver, de pronto, como todo el suelo que te rodea se agrieta y se hunde y que tú ya no puedes hacer nada para evitarlo porque precisamente por tu insaciable codicia, has agotado con mucho todas tus posibilidades de tal modo que ahora todos huyen de ti como del peor de los apestados, tiene que ser, creo, más horrible aún.

 Lo he escrito cientos, miles de veces, Florentino y el RM son el mejor ejemplo de la ideología fascista mafiosa neocons ultraliberal capitalista que afirma que lo que hay que hacer continuamente es comprar y vender sin poner siquiera uno sólo duro de nuestro bolsillo, todo a crédito, es decir, mediante la especulación financiera más invasora de tal modo que se compra todo lo que aparece en el horizonte se tenga o no la posibilidad de hacerlo, porque el mundo del capital es tan milagroso que lo que compras, por muy absurdo que parezca el negocio, acaba siempre por financiase a sí mismo.

 Y fiel a esta doctrina esencialmente fascista, mafiosa, neocons ultraliberal capitalista, Florentino ha ido comprando todo lo que se le ponía por delante sin tener, como el mismo se jactaba y decía, ni un sólo duro en el bolsillo porque está absolutamente convencido de que, por ejemplo, la compra de Cristiano Ronaldo se autofinancia ella sola porque los cien millones de euros que saca del bolsillo de todos los españoles mediante el préstamo que le hace Caja Madrid, sí, esa entidad a la que hoy mismo estamos salvando de la quiebra total inyectándole los millones necesarios por parte del Estado español que, a su vez, no los saca a nosotros del mismo sitio, como también lo está de que esa conducta que en otro caso y con otro tío sería absolutamente suicida para él no lo será porque la Comunidade madrileña y el Ayuntamiento de Madrid harán lo que haga falta para que el RM salga de ese terrorífico aprieto a costa de todos los españoles que somos los que, al final, acabamos pagando esas deudas gigantescas, monstruosas que Florentino y el RM contraen.

 Pero cien millones son, como él mismo dirá, como ahora dice Dívar, el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, de los 6.000 euros que se  gastaba cuando iba de fin de semana a Marbella, realmente una miseria para esta gente, pero todo lo que este jodido megalómano de Florentino ha ido comprando por todo el mundo, no, y los demás países del universo no están gobernados por una gente tan podrida como la que nos rige a nosotros. De modo que ahora, Floren, otro fantoche lusitano, tiene que pagar todo lo que ha comprado y ya no le da crédito nadie porque ya no tiene nada para responder y ha comenzado a vender parte de lo que había comprado tan demencialmente, perdiendo ingentes cantidades con ello y más ahora que los grandes rotativos mundiales le han quitado la careta y lo ha dejado absolutamente desnudo, a él y a todo nuestro país del que él, Floren, era con Botín, el paradigma.

 Los que realmente saben de esto dicen que ambos, Botín y Floren, han situado a la economía española más allá de la quiebra y que para salir de ella tendremos que hacer como los japoneses están haciendo, un plan de ajuste de decenas y decenas de años para reparar el daño hecho a la economía nacional por las demenciales empresas de esta serie de iluminados que llegaron a creer realmente que todo el monte era orégano.