Aprendices de brujo

Le salió bien en Libia, mucho mejor aún en Egipto, donde quitó de en medio, el gran demócrata, a un presidente salido de las urnas, frenó a Irán en seco y ha llenado el mundo, España también es ese mundo, de escudos antimisiles, pero el gran cínico, que va sembrando la guerra y el horror por todas partes con el premio Nobel de la paz cogido con una grapa de hierro sobre su espalda, cree que tienen derecho a todo y se acercó demasiado con sus traidoras faenas al oso ruso, seguramente envalentonado por el recuerdo de la caída del Muro de Berlín y de su victoria en la Guerra fría.
Esta gentuza parece que ha olvidado que para todo hay límites, sí, aunque no lo parezca, y que hay gente de base en Ucrania que no está conforme con lo que sus teóricos dirigentes pactan en las alturas y que lo están pasando tan mal que piensan que no pueden empeorar de ninguna manera, pase lo que pase y entonces, coño, van y asaltan todas aquellas instituciones que no sólo no les ayudan sino que tratan de esclavizarlos aún más.
Y la jodida Rusia que se anexionó Crimea por las buenas ahora no puede decirles que no a los que se hallan en la misma situación aunque el territorio que ocupan no sea tan goloso y no hayan en él bases rusas que defender de la avaricia inagotable de los Usa.
El caso es que las cosas se están poniendo feas por allí, tan feas que comienzan a parecerse demasiado a las que originaron el comienzo de la 2ª guerra mundial, sólo que ahora, si se iniciara otra guerra sería la del fin del mundo porque los proyectiles balísticos de Rusia dotados de ojivas nucleares no se detendrían ante ninguna clase de escudos.
Eso es lo que frena al premio Nobel de la paz que en otros casos recientes ha visto como su predecesor no se ha andado con tantos remilgos a la hora de invadir Irak y Afganistán y asentar en estos tristes pueblos un baño de sangre no sólo impune para sus autores sino también permanente porque no puede haber ya nunca paz por donde estos criminales históricos han pasado alguna vez en su requisa del petróleo.
De modo que a impulsos de la geoestrategia usaniana se mueve todo quisqui en este asqueroso y repugnante mundo.
Pero ahora es Rusia la que no tiene más cojones que pararles los pies no por nada sino por razón de su propia supervivencia porque, si se descuida, no le dejan un sitio por el que siquiera poderse asomar a ese mar que otrora fue mediterráneo y ahora no es sino un jodido y apestoso lago de aguas pútridas mezcladas con el petróleo que echan de mala manera los cientos de naves de guerra de los usanianos y sus memelucos de aliados.
Pero a no dudarlo, pronto serán los chinos los que sigan el ejemplo ruso porque a ellos también les están cerrando su salida a los mares estos jodidos norteamericanos que aprovechan una paz convulsa para ir minándole el terreno a los que sabe que, más tarde o temprano, serán sus enemigos porque no tendrán otro remedio si quieren seguir teniendo el aire suficiente para respirar.
Pero ellos se proclaman, todos los días, los pacificadores y protectores de Occidente mientras aprietan con sus botas, antaño claveteadas, a todos los que no somos ELLOS y exigen que besemos sus sucias suelas.
Yo no quiero ser esclavo de una gente así, prefiero reventar antes de cualquier manera. Y morirme de asco en cualquier sitio pero lejos de ellos y no teniendo que aguantar su prepotencia y su descaro.
Es por eso que no comprendo, no he comprendido nunca, a todo este servil y asqueroso mundo que admira profundamente todo lo que viene de allí, su cine, su teatro, sus novelas, porque pienso que todo ello está tan podrido como ellos mismos.
En fin, hay gente que ha nacido para ser esclavo y esto es lo que desea sobre todas las cosas.
Ya lo decía a gritos el ínclito Felipe González, que prefería morir de una puñalada en el Metro de Nueva York que de hambre en Moscú.

BÁRCENAS y Rajoy, una magnífica fábula para demostrar la veracidad de las tesis de Marx.

 Tesis 1: Todo es economía.
 Tesis 2: El verdadero poder es el económico.
Decía Rajoy, ayer, ante los prebostes de la Unión Europea, intentando desesperadamente luchar contra esa marea de corrupción que a otro individuo con un átomo de dignidad ya lo hubiera expulsado de su peana: “lo importante realmente, lo verdaderamente democrático es haber llegado al poder mediante unas elecciones generales”.
 Decía Lara, creo, líder de IU: “pero ¿qué dice este hombre?, él no ha llegado al poder mediante unas elecciones generales libres sino esencialmente falseadas por la más absoluta de las corrupciones económicas”.
 Filosóficamente, ¿cuál de las 2 proposiciones es cierta?
 Que Rajoy ha engañado a la inmensa mayoría de su electorado, es una evidencia tal que no necesita ninguna clase de demostración.
 ¿Cómo? Utilizando a su favor todo ese inmenso poder que le otorgaba ser el más poderoso de los agentes políticos en liza en las pasadas elecciones generales.
 En cualquier país, la publicidad electoral no es que sea importante,  es absolutamente decisiva.
 Si desde todas las atalayas de la información real, ésa que efectivamente llega al pueblo, a la masa indiscriminada de analfabetos políticos, se sostiene el falso mensaje de que el partido preparado desde siempre para resolver todos los problemas económicos que lo arrasan  es el partido que detenta desde siempre también el poder económico, indefectiblemente este canallesco partido ganará inexorablemente las elecciones.
 Y, ahí, están los hechos indubitables para demostrarlo.
 Pero la realidad real, la realidad también indiscutible es que era ese apestoso partido, precisamente, a nivel mundial, el partido liberal capitalista, el que había llevado al mundo a una quiebra de proporciones universales, de la que tanto nos va a costar salir si es que salimos sin deslegitimar para siempre el paradigma liberal capitalista que afirma, desde Adam Smith, seguido por sus epígonos intelectuales Von Misses, Hayek, Popper, Friedman “et alteri”, que es la libertad más absoluta, ésa que comprende, como no, la absoluta libertad de mercados, la panacea capaz de resolver, y no de crear, como en la realidad ha resultado, todos los problemas del mundo mundial.
 Soy perfectamente consciente de que hay una aparente contradicción entre lo que ahora escribo y aquellas iniciales tesis del marxismo con las que comenzaba este trabajo.
 Si todo no es más que puñetera economía, si el verdadero poder es realmente el económico, no hay científicamente otra solución para que las cosas funcionen bien que dejar actuar el libre juego de las fuerzas económicas.
 Falso, de toda falsedad. También soy plenamente consciente de que soy un marxista especial. La vida humana no es sino una más de las que pueblan, de las que actúan sobre el mundo material. Y este mundo material dejado a funcionar a su antojo provocaría ineluctables tragedias que quizá hubieran ya acabado con esta era, como parece que acabaron hace millones de años, con las sucesivas eras de las que se tienen noticia.
 Lo que hace a este mundo material humano es precisamente la capacidad que tiene el hombre de modificar absolutamente su entorno.
 Está absolutamente comprobado que abandonado el mundo económico a su absoluta libertad, dicho liberalismo económico produce inevitablemente crisis que lo colocan, que pueden colocarlo a punto de su propia desaparición.
 Es, por lo tanto, forzosa la intervención decisiva humana para que los ciclos económicos no sean  ineluctables, o sea, es absolutamente obligado un intervencionismo político para evitar que crisis como la que actualmente padecemos se produzcan inevitablemente.
 Y ésta parece que es la técnica que están aplicando algunos países como China no ya para salir de la crisis, que no la han sufrido, sino para evitarla decisivamente.
 Regresando de Úbeda, Bárcenas le está ganando la partida a Rajoy, se la hubiera ganado ya si éste fuera un país medianamente decente, porque ha sido el dueño del verdadero poder económico del partido, el dueño de sus finanzas.
 A las asquerosas manos de Bárcenas, han tenido que ir a comer todos, absolutamente todos de los grandes jerarcas del Partido Podrido, y este mequetrefe, que ha actuado, a niveles contables, como el tendero de la esquina, los ha puesto a todos a parir de mala manera, de tal modo que la comunidad internacional ya ha desechado en masa a todos los políticos españoles por dejarse corromper de tal modo por  un tipo que ni siquiera alcanza la categoría de aprendiz de brujo.
 O sea que Bárcenas era, es, el auténtico poder en el PP, sólo porque el jodido tenía la llave de los cuartos, de la cochina economía, como  era “ad demostrandum”.

Cuba, China y Venezuela. Por qué soy comunista (I):.

 Imperativo categórico marxista: a la sociedad, a los demás, todo,según toda tu capacidad; de la sociedad, lo necesario para satisfacer todas tus necesidades.
 Es la jodida, la puñetera igualdad, ésa que tanto molesta a nuestro registrador y a todos sus seguidores, porque ¿cómo se debe tolerar que él, el hijo del presidente de la Audiencia Provincial de Pontevedra, sea igual que el hijo de la portera de su casa, ésa que limpia, todos días las jodidas escalera de su casa?
 Él tenía que ser algo así como diez mil, cien mil, un millón de veces mejor que el jodido hijo de la portera, porque si no, ¿qué sentido tiene el puñetero esfuerzo humano?
 Andad, jodidos comunistas, cogerme esta puñetera mosca por el rabo.
 Yo no sé lo que sería el padre o sea el marido o lo que fuera de la madre del hijo de la portera de la casa de los Rajoy, lo que sí que está claro, es absolutamente evidente, que no era presidente de ningún otro alto tribunal, de modo que no era igual que el puñetero Rajoy de ninguna manera, ¿dónde está el jodido argumento que demuestre que el hijo de la portera había de tener los mismos derechos que el de los Rajoy, que además, se llamaban también Brey? ¿Es que ser albañil o carpintero, yo qué sé, es lo mismo que ser presidente de la Audiencia?
¿Dónde coño está ese sentimiento de la justicia de que tanto nos hablara el viejo y jodido Ulpiano, dónde coño, sí, estaba lo suyo, en cada caso, para dárselo a cada uno de ellos? ¿Es lo mismo, personalmente, coño, estudiar como un burro todos, absolutamente todos los puñeteros años de tu puta vida, sin domingos ni festivos, sin ir un rato siquiera a meterle mano a la novia, Rajoy, el pobre, sólo se casó a los 40 y pico de años y eso porque lo empujó decisivamente el mismo Fraga, sin más aliciente que fumarse un puro, seguramente entonces un jodido farias, cada 2 horas de durísimo estudio, que asistir de aprendiz de cualquier oficio, sin sueldo al principio, desde luego, a una puta fábrica, colaborando así a que se enriqueciera el hermano del padre de Rajoy o un hijo del puñetero Fraga que no quiso estudiar, es la misma presión sobre el sistema nervioso, el mismo esfuerzo intelecutal, que jugar a hacer fabriquitas, con toda la pandilla de amigos? 
 Ni siquiera es lo mismo socialmente, porque, si no hubiera gente que se esforzara al máximo, como el padre de Rajoy para estudiar horas y horas, días y días, meses y meses, años y años, en invierno y en verano, de día y de noche, enfermo o sano, luego, no habría excelentes magistrados duchos en la ciencia del Derecho, que arreglaran los litigios entre las porteras y los albañiles, los carpinteros y sus patronos, entonces, coño, ¿de qué se quejan?
 El padre de Rajoy, estoy absolutamente seguro, se dejó no sólo la vista sino también el alma luchando en aquellas larguísimas noches de invierno y verano para dominar el Derecho y ser, luego, mucho más útil a la sociedad que el padre del hijo de la portera de la casa de los Rajoy, ¿sería, pues, justo que, luego, ganaran lo mismo, fueran lo mismo, tuvieran la misma consideración social?
 A todo esto es a lo que se referiría, luego, Rajoy, hijo del presidente de la Audiencia de Pontevedra en sus 2 celebérrimos artículos en El Faro de Vigo, y, a fuer, que no le faltaba ninguna clase de razón cuando afirmó, con toda la rotundidad de la que es capaz, que la igualdad no sólo no existía nunca en el mundo ni en la naturaleza sino que también sería inmensamente injusto que la hubiera.
Frente a esto, ¿qué puede decir un tipo que comenzó aquel larguísimo bachiller de los 7 años, con examen de Estado además, porque su maestro de 1ª enseñanza le consiguió una beca  del Ayuntamiento que incluso le pagaba los viajes a la capital de la provincia a examinarse porque entonces el jodido bachiller no podía examinarse en los pueblos, que en sólo 3 años hizo los 7 cursos el jodido Estado y ganó por oposición una beca para estudiar Derecho y lo estudió mientras su hermano picaba piedra en los jodidos canales del Taivilla, pero que, cuando terminó la carrera, no puedo encerrarse en una buena habitación a estudiar 10 o 12 horas la maravillosa oposición a registrador que ahora le permite a Rajoy no sólo ser presidente del gobierno de su país sino haberse dedicado toda su vida a la política para conseguirlo, sin dejar un sólo instante de ser registrador ni más ni menos que de Santapola, uno de los mejores registros de la propiedad de España, con los emolumentos correspondientes, sino que tuvo que preparar en poco más de una semana la de oficiales administrativos de la Telefónica porque tenía que comer por lo menos 3 veces al día y para eso no existían becas?
 Ahí, precisamente ahí, está la diferencia, si yo, en lugar de vivir en España, lo hubiera hecho en Cuba, hubiera podido hacerle la competencia, en igualdad absoluta de condiciones, a uno de los Rajoy y ahora ser lo mismo que él, incluso presidente del gobierno, a esto es a lo que se refería el gran Ulpiano cuando dijo aquello de que la justicia era dar a cada uno lo suyo, y lo mío, si hubiera habido justicia social en España, hubiera sido una habitación como aquella en la que Rajoy preparó sus oposiciones, las que él quiso, con todo lo necesario para ello. Pero España no era Cuba, nunca lo ha sido, nunca lo será, por eso no tenemos una de las mejores enseñanzas del mundo y una de las mejores sanidades, porque no es cierto, no, coño, no, que la igualdad desmotive a la gente frente al esfuerzo, yo creo que sucede todo lo contrario, que si tú te sabes protegido en igualdad de condiciones por tu país, por tu Estado, te esfuerzas porque el gasto que éste realiza en tu formación no se desperdicie.
 Pero ya voy por la línea 14 de la página 3ª, y ya está bien de rollo. Mañana, si tengo fuerzas, continuaré.