la más hermosa palabra del mundo

La más hermosa palabra del mundo
 De vez en cuando, esos intelectuales dilettantes abren, en las páginas de las revistas literarias, una especie de concurso sobre cuál es la palabra más hermosa del mundo.
 Como no soy intelectual y creo que tampoco dilettante nunca participé en estas controversias que no son ni mucho menos gratuitas, si se enfocan bien.
 Y eso lo sabían hasta la saciedad no sólo los teólogos cristianos que eligieron esa prodigiosa sentencia que reza en un principio era el verbo, sino los mucho más científicos Wittgestein y la llamada escuela de la palabra, modernísima, que afirman, con muchísimos matices, que la realidad es como la conforman nuestras propias proposiciones linguísticas.
 El mundo se ha cubierto en toda su extensión de pretendidos filósofos políticos en busca de la palabra mágica que abra el arcano de todos los quehaceres en este sentido.
 Y hacen bien.  Porque, si la encontramos, habremos resuelto simultáneamente no sólo el problema del correcto funcionamiento de los Estados modernos sino también, y lo que es mucho mejor aún, el de la convivencia dentro de los pequeños grupos familiares.
 Tarde o temprano, lo aseguro, todos y cada uno de los hombres nos enfrentamos a nuestro propio calvario que no siempre asume la forma sangrienta de aquel que ha hecho famosa esta palabra, que no es, me apresuro a decirlo, la que yo ando buscando.
 Yo, ahora, estoy apurando hasta las últimas esencias el mío.
 Y el otro día, no pudiendo ya aguantar más tanto sufrimiento, en tanta soledad, lancé por aquí, por mis 2 posts, el más desgarrado de los gritos de auxilio.
 Y surtió efecto, mi dolor, a veces, insoportable, lo aseguro también, encontró el maravilloso lenitivo de vuestra solidaridad, casi todas las personas a las que he conocido por aquí por este mundo cabalístico de internet, respondieron a mi desesperada llamada con el maravilloso bálsamo de su compasión.
 Hela aquí, humilde pero también grandiosa, la que para mi es la mejor palabra del mundo: compasión.
 Su etimología nos lo dice todo: “cum”, con, y “patere”, sufrir, sufrir con otro, os lo aseguro, es absolutamente sublime.
  Y ahora no tengo más remedio que acudir, una vez más, a los mejores filósofos: el hombre es un zoon politikon, un animal político, social, de tal modo, decía Aristóteles, que el hombre que no es social o es un dios o es una bestia. 
 Si esta maravillosa palabra imperara en todas nuestras relaciones, el mundo sería no sólo distinto sino también mucho mejor.
 Si Rajoy y los suyos, en lugar de por esa avaricia de poder y dinero que los esclaviza, se dejaran llevar, como vosotros habéis hecho conmigo, por la compasión, en lugar de apretar, cada día la argolla que ciñe nuestro cuello, abrirían la mano para que un torrente de ese amor fraternal, de auténtico amor entre hermanos, coño, que es lo que somos todos los nacidos de mujer, nos hiciera un poco más felices en lugar de esos desesperados desgraciados que buscan todos los días en el suicidio la única salida posible a sus infiernos.
 De modo que todos ellos habrían tenido un futbolín que les hubiera dicho:  Futbolín…”Un abrazo José”; o un Patrick Bateman:..”@Don José,Un abrazo muy fuerte y muchísimo ánimo y fuerza para seguir adelante y no rendirse.Lo admiro muchísimo,es usted una gran persona y un referente para mí.No se deje vencer,tenemos que ver todos juntos caer a toda esta gentuza que nos rodea antes de que acaben con nosotros. Focalice la ira en quiénes se la merecen y plásmela como siempre hace en los textos.Le ayudará a tener la mente clara como siempre ha tenido. Esa maldita enfermedad daño a lo que más ama.No puede derrotarlo a usted también,hágalo por ella”; o el corazón más rojo de la tierra: “Querido y admirado eutiquio. Tu dolor personal se percibe en tus escritos y te digo lo mismo que Patrick, vuelca tu rabia contra tanta basura que nos rodea. Ten ánimo para que sigamos aprendiendo y luchando, por ti y junto a ti”; o a Severiano Bocanegra, diciendo: “No puedo aconsejar a una mente prodigiosa de 83 años,en su dolor.Es tan racional e inevitable ese dolor que sufre,que me resultaría “hipócrita” mi comentario.A veces cuando las personas pierden su mente y sus funciones vegetativas resulta más razonable el descanso final y apagar la perrilla de la vida.José quien convive con un enferm@ de alzheimer se contagia algo del ser querido que lo sufre.Luego se puede recuperar y aunque resulta doloroso la pérdida ,uno llega a entender que es lo mejor para la persona que lo padece y sinceramente lo mejor para quien la está cuidando.La vida deja un respiro vivencial cuando termina la enfermedad.Duele la pérdida pero se abre un espacio de paz y sosiego.Sobre todo para quien ha amado a esa persona enferma.Aunque haya sido una vida entera.Alguien que padeció el alzheimer de su madre,durante 3 años y medio..”; “Mucho animo D. Jose”, nos dice eddie…..
 Echo mucho de menos, los mensajes de gente como Lucía M. Mur, Fernando Mora, bemsalgado, joan martí, Adrián Massanet y Javier Traité.
 Estoy seguro que si no han compartido conmigo este insoportable dolor que me aflige es porque no han tenido noticia de él.
 A todos, incluso a éstos últimos, cuya compasión presumo, os doy las gracias de todo corazón.                                                                            

Carta abierta a mis grandes amigos Futbolín y Patrick Bateman:

 Ante todo reiterar mi más profunda convicción de que sois 2 auténticos genios.

 El genio no es sino un tipo que ve cosas que a los otros se les esconden y vosotros venís por aquí todos los días a mostrarnos cosas que sin vuestro dedo indicador nosotros no hubiéramos visto nunca.

 Y toda las gracias que os demos por ello serán insuficientes.

 Pero los genios no lo son en todo momento, sobre todo si se olvidan de los clásicos.

 Un clásico es un genio que, además, tuvo la fortuna de acertar con un concepto axiomático. Y el más clásico de todos es un tipo que nació en Estagira hace ya un montón de años y que se llamaba Aristóteles.

 Aristóteles, como Marx, es autor de una máxima absolutamente indiscutible: el hombre es un zoon politikon y todo hombre que no es politico o es un dios o es una bestia. Y el judío alemán nos dijo que todo es economía de manera que cualquier manifestación humana, en el fondo, no es sino una superestructura económica.

 Yo os aconsejo, humildemente, mis queridos amigos, que siempre que os enfrentéis con cualquier problema enfoquéis la cuestión contemplándola desde estos parámetros, sea la que sea.

 Y todo esto a propósito de unas afirmaciones vuestras sobre un tal Carlos de Zaragoza que escribe profusamente sobre el Barça y que políticamente parece que es de extrema derecha.

 Como yo creo que el hombre no es como los submarinos, es decir, que no tiene compartimentos estancos, os digo que este señor o no es culé o no es de extrema derecha porque el principio de contradicción prohíbe ser y no ser al propio tiempo y sobre la misma cosa.

 Miles, millones de personas, piensan, como este señor, que el fútbol y la política no tienen nada que ver. Craso error, ellos también han hecho caso omiso de los clásicos Aristóteles y Marx.

 Quizá el más famoso de todos los que opinan, u opinaban porque el jodido tipo ya está muerto, g.s.d. a D., es o era Franco, el tío, cuando nombró un día ministro a uno de aquellos canallas que colaboraron activamente a la tarea de machacar durante 40 años a nuestro sufrido pueblo, le aconsejó: “y Fulanito, v. haga como yo, no se meta nunca en política”.

 Es lo más paradigmático que he leído en mi vida y debería de explicarse en la 1ª de las clases en todas las cátedras de ciencia política: el tío que por motivos políticos, dijo él, se sublevó contra el régimen político democrática y legitimamente establecido en su país causándole ni más ni menos que un millón de muertos y exprimiéndole políticamente hasta la saciedad durante 40 terribles e interminables años, el tío jodido decía que él nunca había hecho política. 

 Ojo, amigos, todo aquel que diga lo mismo que dijo este abominable individuo está cometiendo el mismo pecado ya que como afirmó Aristóteles ningún puñetero hombre, por más que lo intente, puede dejar de ser político porque contraría su propia naturaleza y se convierte en un dios o una bestia.

 De modo que todos esos que dicen “oiga, a mí no me hable v. de eso que yo no soy político ni quiero” no es más que un jodido hipócrita que está parodiando a Franco y con los mismos motivos: hacer la peor de todas las políticas, aquélla que trata de cegar al ser humano el camino de su propia redención, hacer política, claro, pero de la buena.

 Y esta como dirían los Marx, los famosos hermanos, no es sino la parte contratante de la 1ª parte porque la 2ª es aquella de los que dicen que el deporte no tiene nada que ver con la política.

 Qué hipócritas, que asquerosos, qué repugnantes hipócritas porque los que dicen esto son precisamente unos políticos lo suficientemente rastreros para tratar de sustraer a la política uno de sus más claros instrumentos. Y, después de todo esto que hemos escrito, comenzamos realmente a entrar en el tema: ¿cómo se puede afirmar seriamente que los espectáculos que más masas arrastran hoy día deben de quedar fuera de la actividad y el pensamiento políticos cuando lo 1º que hacen tipos tan distintos como Merkel y el Baboso es abandonar su cotidiana actividad al frente de sus respectivos gobiernos para irse a la tribuna presidencial de los partidos en los que intervienen sus respectivas selecciones nacionales?

 Que tíos tan repugnantemente cínicos como el tal Lisavestky, creo que así se llama, o el Rubalcaba digan que son al propio tiempo socialistas y madridistas no es de recibo sino en un país tan risible como éste nuestro.

 Y aquí es cuando recurrimos definitivamente a Marx:

 Todo no es más que puñetera economía, política, por supuesto. Desde Nerón, nada menos, sabemos que el pueblo, esa masa informe que gusta sobre todo de lo más infame, vive para satisfacer sus peores instintos, ésos que le impulsan a hacer punto mientras espera que funcione la guillotina en París, o que el Real Madrid, RM, humille a esos canallescos independentistas catalanes que están cometiendo el imperdonable crimen de querer excluirse del sagrado privilegio de ser españoles, “anatema sit”, abajo con ellos, muerte y oprobio a todos los catalanes, lo que quiere es pan y circo para olvidar las penas que debería de producirle vivir en perpetuo estado de opresión, de política esclavitud.

 ¿Es o no es político hacer que uno de los equipos que intervienen en la Liga española represente a los españolitos buenos, subordinados, conformes con el “statuo quo” imperante, frente a ese otro aborrecible y asqueroso que entraña la rebeldía ante los más sagrados deberes de la madre patria, con el noble propósito, entre otros nada desdeñables, de embaucarlos para que no piensen ni por un instante en todas las canalladas políticas que se están haciendo con todos ellos, incluso, claro está, con los propios supermadridistas?

 Me ahorro a mí mismo el trabajo de demostrar que el RM es el equipo del Régimen sea éste el que sea porque es tan evidente que, como toda evidencia no necesita demostración, de modo que es metafísicamente imposible que un tipo sea al propio tiempo madridista y demócrata, o, al revés, ultraderechista y culé porque ser del Barça, parodiando a José Antonio, es una de las pocas cosas democráticas auténticas que se puede ser en el mundo, porque siempre ha sido el refugio de todos los perseguidos por el centralismo excluyente superfascista de la capital de las Españas, tal como tan bien expuso el añorado Vázquez Montalbán.

  Y vista la extensión de lo escrito, tenemos que dejarlo aquí. Un abrazo,

España es un país de tramposos (II) La indignidad.

 El deporte, ¿el negocio de los deportes debe de ser un fin en sí mismo?

 Los deportistas ¿son seres humanos aparte, no tienen por qué sentir solidaridad con todos esos otros seres humanos que son oprimidos ante sus mismas narices, casi 6 millones de parados y otros 12 más que, según las instituciones  humanitarias, han superado ya en listón de la más absoluta pobreza en España, no tienen nada que ver con ellos o es que les vamos a aplicar el famoso dicho del tipejo ése de Laporta cuando se refirió a los vencidos diciendo “que aprendan”, a qué coño tienen que aprender esos 18 millones de españoles que sufran hambre, frío, desolación y miseria?

¿Es que, al final, va a ser mentira todo lo que han dicho todos los humanistas del mundo desde Aristóteles y su “el hombre es un zoon politikon” o el “homo sum et nihil humanum mihi alienum puto”, el hombre es un animal político y soy hombre y pienso que nada humano me es ajeno?

¿Puede un tío como Nadal considerarse satisfecho con sus victorias en este mundo hambriento y miserable que le flanquea, qué clase de tipo humano es entonces?

Y ya estoy oyendo ese formidable estruendo organizado por esa turbamulta de periodistas deportivos y generales que claman: “fuera, fuera, fuera, coño, el deporte no tiene nada que ver con la política”.

Pero qué cínicos y sinvergüenzas son y qué miserables: vender sus derechos de primogenitura por un cochino plato de lentejas o de caviar que, al final, es lo mismo.

La generación del 12 debe declararse, por lo menos, heredera de la del 98, y si uno de ellos dijo aquello de “me duele España”, yo digo que a mí me asquea esta España insolidaria, esencialmente indigna, que tolera impávida cómo casi la mitad de su población no sólo está sufriendo en sus escuálidas carnes la peor secuencia de hambre, desolación, desesperación y miseria, de la historia sino que, además, ha de admitir de buen grado que todo ello se perpetúe hasta dónde Dios sabe cuándo por mor de los miles de miles de millones que hemos de aceptar como deuda para salvar a esos Bancos que son el colmo de  la indignidad humana.

Creo que fue Unamuno el que dijo eso de “amo a España con dolor”, yo, no, yo no amo a España, la desprecio, porque no merece otra cosa ya que carece del mínimo sentido de solidaridad, puesta en el brete de elegir entre los supermultimillonarios deportistas de élite y los desharrapados, ha elegido a aquéllos.

  Y éstos, los superdeportistas de élite, son unos perfectos traidores a la humanidad porque no sólo consienten sino que enmascaran esa inmensa tragedia que sufren sus 18 millones de conciudadanos que viven bajo el nivel de la pobreza, en lugar de negarse a participar en las farsas de todos esos campeonatos que el poder monta para embaucar a las masas. Y no se revuelven como fieras cuando el máximo culpable de todo ello, al día siguiente de que el país que gobierna sea intervenido por los siglos de los siglos, va a Polonia o Ukrania a celebrar alborozado sus goles, al propio tiempo que lamenta públicamente que no puede ir a París para estar con Nadal, por la puñetera coincidencia de horarios. Qué vergüenza. Y los deportistas lo consienten todo, lo aguantan todo, con tal de seguir chupando del bote, de ese bote asqueroso del que todos maman y en el que está la sangre de muchos de sus compatriotas.

 Nadal es un tipo pluscuamperfecto para todo el mundo excepto para los guiñoles franceses y yo creo que los guiñoles tienen razón pero no  sólo por lo que ellos dicen. 

 A lo mejor, no se ha dopado en su vida y toda esa enorme masa muscular, única en el mundo del tenis, la ha conseguido a base de entrenamiento pero en lo que Nadal actúa mal, muy mal es en su absoluto desprecio por la política.

 Como todo el mundo sabe Nadal es madridista, a pesar de que toda su familia es de signo contrario.

 ¿Por qué es madridista Nadal? Recuerdo cuando estudiaba bachiller y en clase de francés leíamos Las Cartas persas, de Montesquieu y aquella ingenua exclamación de uno de sus protagonistas: “¿cómo se puede ser persa?”.

 Mi pregunta, para Nadal, es: ¿cómo se puede ser madridista, cómo se puede ser madridista, después de saber cómo se financia el Madrid, a expensas del resto de los españoles, vía Caja Madrid-Bankia, vía construcción de 4 gigantescas torres, en medio de una zona no edificable de Madrid, contribuyendo así decisivamente a la mayor polución de una de las ciudades más contaminadas del mundo, a un empeoramiento decisivo de la circulación en la zona, pero, sobre todo, rompiendo el equilibrio deportivo con otros clubs españoles que apenas si tienen dinero para comprarse botas? ¿Qué clase de deporte es éste?

 ¿Cómo se puede ser madridista viendo que pasa un año, 365 días, sin que los árbitros españoles le piten al Madrid un sólo penalti en contra, teniendo, como tiene, a Pepe, Sergio Ramos, Marcelo y Albeloa, junto a Xabi Alonso, Kedira “et alteri”, que dan patadas a todo el mundo hasta en el cielo del paladar, esto es mucho peor y más significativo de la clase de deporte que practicamos en este país que el uso del clembuterol, cómo se puede pedir a los guiñoles que no se rían de nosotros, cómo se puede exigir a todos esos que nos miran al otro lado de las fronteras que piensen que no robamos en todo, en el tenis, en el fútbol, pero, sobre todo, en las cosas de comer, en esas que afectan al menos a 18 millones largos de españoles, y que ni Nadal, ni Gasol, ni uno sólo de los deportistas españoles de élite  hace como hicieron aquellos 3 de las olimpiadas de México de 1.968, que, cuando subieron al podio por su triunfo levantaron sus manos enguantadas de negro, al propio tiempo que bajaban sus cabezas, abochornados por participar en aquella inmensa mascarada que pretendía ir “citius, altius, fortius”, más lejos, mas alto, más fuerte, ideal pretendidamente exaltante de las mejores virtudes humanas al propio tiempo que en Sudáfrica y en los Usa, los negros no atletas eran perseguidos a muerte.

 De la misma manera, Nadal, del Bosque, Xavi, Casillas “et alteri” deberían negarse a acudir a las grandes competiciones futbolísticas y tenísticas internacionales mientas no se adoptaran medidas claras y firmes a favor de los más desvalidos de sus conciudadanos porque esa sí que sería una actitud realmente deportiva, puntualmente olímpica, de la misma manera que el Barça debería negarse a jugar una competición liguera que sabe absolutamente adulterada, e incluso irse a jugar a otra Liga con lo que conseguiría 2 cosas, denunciar el envenenamiento político a favor de las clases dominantes en este asqueroso país de todo lo que en él se hace, incluso el deporte, y que el mundo entero se concienciara de lo que está sucediendo en España en todos los órdenes.

  Pero eso quizá significara su ruina económica y les va a faltar el valor necesario para hacerlo.

 Porque aquellos 3 atletas de las Olimpiadas de 1.968 fueron durísimamente represaliados casi hasta la muerte. 

 Pero eso, sí, tenemos Cortes generales y Constitución, o sea que vivimos en un país perfectamente democrático en el que gobierna el pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

 Es preciso que todo cambie para que todo siga igual. Hipócritas, además de canallas.