La justicia de la izquierda frente a la justicia de la extrema derecha

 El Confidencial me echó de sus comentarios y han resultado inútiles todos mis intentos de entrar otra vez, de manera que, ahora, que je leído allí un artículo de Zarzalejos, el antiguo director de ABC, que se me antoja no disparatado que este tío no disparata sino absolutamente manipulador, creo que estoy obligado a combatirlo para que haga menos daño del que puede hacer.

 El procedimiento que voy a seguir es consignar una parte del artículo en cuestión hasta que considere yo que hay que rebatir lo que este ultraderechista dice, combatir el texto transcrito y proceder con lo que sigue de la misma manera:

 http://blogs.elconfidencial.com/espana/notebook/2014-07-12/la-sentencia-que-dictaria-pablo-iglesias_160723/

Jose Antonio Zarzalejos

La sentencia que dictaría Pablo Iglesias

Asedio al parlamento catalán el 11 de junio de 2011. (EP)Asedio al parlamento catalán el 11 de junio de 2011. (EP)

12.07.2014 Tags>Audiencia NacionalPodemosJusticiaPablo IglesiasJuecesEscrache72

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“El exceso es el veneno de la razón”. Francisco de Quevedo

 Antes de que en la carrera de Derecho se expulsase -como ahora sucede- a los filósofos clásicos que desentrañaban el sentido de la ley y de la justicia, aprendíamos con Sócrates que a un juez le corresponde “escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente”.

 El sistema judicial español es tan deficiente y está tan politizado que no es fácil predicar estos atributos en demasiados jueces y magistrados. Por lo general, la administración de la justicia en España -sobre lenta- es de baja calidad argumentativa y de cada día más preocupante fragilidad técnica. Sólo dar la vuelta como a un calcetín al actual entramado del Poder Judicial  (intervenido por el Ejecutivo y los partidos), y a la provisión de funcionarios en la magistratura y en los cargos jerárquicos que ostentan, justificaría una reforma constitucional a la que tantos temen.

 El exordio anterior es necesario para encuadrar la sentencia de la Audiencia Nacional que el pasado día 7 de julio absolvía a los vándalos que el 15 de junio de 2011 (juzgados, pues, tres años después de sucedidos los hechos) cercaron el Parlamento de Cataluña y hostigaron a sus miembros y a los del Gobierno de la Generalitat. No fue precisamente un inocuo escrache sino algo decididamente más grave. Aunque escraches ha habido que merecieron algo más que displicencias judiciales.

 Lo grave es la legitimación del ‘exceso’ en el ejercicio de libertades constitucionales que el ponente de la resolución, el magistrado Ramón Sáez Valcárcel, y la magistrada que le secundó, sostienen en su errática resolución

Las imágenes de aquellos acontecimientos en Barcelona relevan de ulteriores consideraciones sobre sus características ilícitas. Lo grave de la sentencia de la Audiencia Nacional -el presidente de la Sala Penal, Grande Marlaska emitió un voto particular discrepante- no es la absolución de los vándalos por supuesta falta de pruebas. Lo grave es la legitimación del “exceso” en el ejercicio de libertades constitucionales que el ponente de la resolución, el magistrado Ramón Sáez Valcárcel, y la magistrada que le secundó, Manuela Fernández Prado, sostienen en su errática resolución.

 El “exceso” en el ejercicio de las libertades

 En puridad, no estamos ante una fundamentación jurídica, sino ante un alegato populista fuertemente ideologizado para tratar y conseguir, de momento, la inaplicación de la ley penal. Porque dice la sentencia que “cuando los cauces de expresión y acceso al espacio público se encuentran controlados por medios de comunicación privados, cuando sectores de la sociedad tienen una gran dificultad para hacerse oír o para intervenir en el debate político y social, resulta obligado admitir cierto exceso en el ejercicio de las libertades de expresión o manifestación si se quiere dotar de un mínimo de eficacia a la protesta y a la crítica”.

 La clave de bóveda de esta argumentación reside en dos palabras: “cierto exceso”, un concepto indeterminado que ampararía a los asediadores del Parlamento catalán para impedir impunemente la entrada en el edificio a los diputados autonómicos; insultarles, hostigarles, destrozarles la ropa con pintadas y apedrear a la Policía, entre otros comportamientos que sólo supusieron un “exceso” que  el tribunal considera imprescindible para que la protesta sea eficaz. Excederse en el ejercicio de las libertades sería, en consecuencia, una virtud democrática.

 El magistrado Sáez Valcárcel fue vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta de la formación (IU) que ha aplaudido la sentencia. Sin embargo, el párrafo anterior parece arrancado de un documento ideológico de Podemos o de un discurso de Pablo Iglesias porque coincide fielmente con la crítica a los medios de comunicación -esos que le han convertido en una referencia  política- y con la tesis que propugna el llamado empoderamiento de los ciudadanos frente a las instituciones, en este caso el Parlamento catalán. De tal modo que si Pablo Iglesias hubiese tenido que juzgar los hechos del 15 de junio de 2011 en la capital de Cataluña habría sentenciado como Sáez Valcárcel y su compañera magistrada. Una sentencia en modo Podemos. Organización que ya ha impreso su impronta en una resolución importante de la Audiencia Nacional. ¿Se pasa la izquierda judicial de IU a Podemos?

 España es presa, poco a poco, de una demagogia alimentada por la irritación ciudadana que ahora viene a ser secundada por los teóricos de la perversa práctica del uso alternativo del derecho

Para lograr la prioridad en el ejercicio de determinados derechos y libertades está la valoración de la prueba, la ponderación de argumentos y la modulación de las penas, pero nunca su carácter prevalente puede aplastar la vigencia efectiva de otros. Una cosa es primarlos y otra bien distinta consagrar la tesis de que pueden ser ejercitados impunemente con “exceso”  para que adquieran “eficacia”, sin aclarar a qué “eficacia” se refieren. Sostener tal argumento es una quiebra de la juridicidad, de la esencia de la ley y la introducción del peor de los populismos en la administración de la justicia. Se trata de una tesis judicial con derechos de autor: de Podemos.

 En función de este razonamiento arbitrario, ¿qué impediría manifestarse con “excesos” ante la Audiencia Nacional cuando se celebre un juicio oral? ¿Podrían protestar los abogados por señalamientos de vistas para el año 2016 -rigurosamente cierto- impidiendo el paso a los magistrados a la sede del Tribunal? ¿Qué sucedería si al ponente de la causa de que se trata le tiznan la chaqueta a la entrada de la sede de la Audiencia Nacional? ¿O se impondría la ley del embudo?

 España es presa, poco a poco, de una demagogia alimentada por la irritación ciudadana que ahora viene a ser secundada por los teóricos de la perversa práctica del uso alternativo del derecho, es decir, de la aplicación selectiva de la ley en función, no de las conductas, sino de elementos subjetivos y de oportunidad que concurren en los supuestos que juzgan.

 o es extraño que en el barómetro del CIS de 2013, la profesión peor valorada fuera la de los jueces. Peor, incluso, que la de los periodistas. Que ya es decir.

 Después de leerle a este autor varios artículos, he llegado la conclusión de que, además de su título de licenciado en ciencias de la información tiene también la licenciatura de Derecho porque no sólo se le nota una particular afición por los temas jurisdiccionales sino porque, además pone especial empeño en lucir sus conocimientos no sólo del Derecho actual sino también de la Historia del Derecho.

 Así, no tiene empacho alguno en citar a Sócrates cuando dice que al juez le corresponde “escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente”.

 Al leer esta cita, como exordio de todo lo que va a decir en el artículo,me he quedado profundamente sorprendido porque a lo que aspira todo jurista es a que se realice la justicia porque la cita que Zarzalejos debió de hacer es la de Ulpiano, el jurisconsulta romano que definió a la justicia como el arte de “alterum no laedere suum cuique tribuere”, o sea como el arte de no dañar a otro y dar a cada uno lo suyo, pero claro esto para un tipo de la aristorcracia vasca, ex director del diario más carca del mundo, ABC, es demasiado pedir.

 Porque esta gente, que conforma lo que Pablo Iglesias, PI, llama casta y yo oligarquía, se cree con derecho divimo a la intangibilidad de tal manera que todo lo que intente, aunque sea de la manera más leve posible, alterar el orden divino de las cosas no sólo es ya una blasfemia sino un sacrilegio, entonces que los catalanes disconformes con la inicua serie de medidas que el parlamento cataĺán había adoptado: supresión de centros de salud, cierre de hospitales, etc. que hicieron de una de las regiones más avanzadas en lo social de España una de las peores, rodearan dicho parlamento y pusieran en graves dificultades a los culpables de tales medidas, los diputados, es   un crimen de tan lesa gravedad que es absolutamente inconcebible que una Sala de la Audiencia Nacional los haya absuelto bajo el increible y demencial razonamiento, según el jodido Zarzalejos de que en una sociedad en la que ya resulta absolutamente imposible cualquier otra clase de protesta, que unos ejercientes del derecho de manifestación se hayan excedido un tanto, dicen los magistrados que es perfectamente admisible.

 Dice el tal Zarzalejos, siguiendo indudablemente las consignas que a tal efecto se han transmitido a toda la prensa canallesca, que dicha sentencia es como si la hubiera dictado el propio PI, o sea, Podemos.

 En cambio, a mi, lo que me hubiera extrañado sobremanera, de no saber aquella indiscutible verdad que afirma que temamos la fe de los conversos, es que el presidente de la Sala en cuestión, ni más ni menos que Grande-Marlaska, homosexual no solo confeso sino también activo militante, haya dictado un voto discrepante de la referida sentencia, o sea, se haya comportado como un auténtico retrógrado que se opone al ejercicio de las más elementales libertades cívicas.

 O sea que, para Zarzaljos y Marlaska, que los catalanes, que ven cómo sus gobernantes explotan su oportunidad de gobernar, viviendo a cuerpo de Rey en una suite del Palace, a base de caviar y de champán todos los días; Durán  i Lleida,  y Jordi Pujol y sus hijos ya no saben a qué paraíso fiscal mandar sus millones y millones de  euros, mientras que estos mismos señores cierran centros de salud y hospitales dejando que los catalanes enfermos muran literalmente en la calle, acudan a las puertas de su Parlamento a protestar, es un acto que se debe de castigar ferozmente, por eso ambos canallas, uno, el magistrado presidente de la Sala dicta un voto  discrepante de la sentencia absolutoria y el otro, el puñetero Zarzalejos, sostiene que la justicia sería todo lo contrario de lo que la Sala ha hecho.

 

14 comentarios en “La justicia de la izquierda frente a la justicia de la extrema derecha

  1. Es que Marlaska además de ser homosexual y tan homosexual como Naniano e igual de derechoso, por otra parte tiene celos de Garzón del que estuvo bastante prendado en su mocedad y si no lleva contraria no es ELLA misma.

  2. CON LA COLETA LLEGÓ EL CANGUELO
    SABÍAN QUE MIENTRAS LOS INDIGNADOS SOLO ESTUVIERAN EN LAS CALLES NO PASARÍA NADA
    Juan Torres López
    La mayoría de las críticas que se están haciendo a Podemos pasarán a los anales del marketing político. Son tan histriónicas y exageradas que dejan en evidencia a quien las hace y generan simpatía y cada día más apoyo electoral al partido de Pablo Iglesias.

    La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, condenaba hace meses a quienes salían a las calles para protestar por los recortes sociales y pedía que se presentasen a las elecciones. Pero ahora que lo hacen y obtienen un resultado inesperado los critica por hacerlo y dice que lo que buscan es levantar barricadas.

    El presidente de Madrid, que no es capaz de explicar con claridad de dónde ha salido el dinero para pagar sus propiedades, critica a Iglesias por cobrar 10.000 euros mensuales como eurodiputado, como si esa cantidad la hubiera fijado el líder de Podemos y cuando se sabe que ha anunciado que donará casi las cuatro quintas partes de ese sueldo.

    La vicepresidenta del Gobierno acusa a Podemos de debilitar la democracia y lo hace precisamente en los mismos días en que su Gobierno aprueba un decreto tan antidemocrático que concita el rechazo de toda la oposición o cuando presenta una auténtica ley mordaza de la protesta ciudadana.

    Va más lejos Esperanza Aguirre. Calló cuando Aznar calificaba a ETA como movimiento de liberación nacional y ha negado el pan y la sal a las asociaciones de víctimas del terrorismo con cuyos responsables no simpatiza ideológicamente, pero acusa a Pablo Iglesias de apoyar a ETA, a pesar de que Podemos ha condenado reiterada y expresamente el terrorismo. Y le pide que dé dinero a esas asociaciones, como si todas las demás personas estuviéramos obligadas a arreglar las cosas como en su partido, a base de sobres.

    Incluso personas que se presupone inteligentes y bien informadas, como Felipe González, asustan con el fantasma del bolivarianismo y se enredan con el tema de la casta, eso sí, mientras saltan sin escrúpulo de un negocio a otro.

    Se han asustado. Sabían que mientras los indignados solo estuvieran en las calles no pasaría nada. Carlos Menem lo dijo claro cuando hizo en Argentina lo que Rajoy aquí: “Pueden hacer mil marchas, mil huelgas, nada cambiará”. Pero cuando los ven levantarse con votos detrás y dispuestos a entrar en las instituciones y a quitarles el Boletín Oficial del Estado saben que su tiempo está contado y pierden los nervios.

    Con esas críticas, Podemos casi no tiene ni que hacer campaña. Le bastará, como en las europeas, con invitar a la gente a trocear embutido en las plazas. Aunque tenga que ser a palo seco porque en España no hay pan para tanto chorizo.

    http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/07/13/andalucia/1405254611_722349.html

  3. AL SEPULTURERO DEL PSOE
    ¿Y A USTED LE TRAE CUENTA?

    Rafael Reig

    Lo primero que quiero hacer es darle mi enhorabuena por su nombramiento como secretario general (de la nueva UCD, como dice Antonio Orejudo). Lo primero que ha querido usted hacer, en cambio, es arremeter contra Podemos, pues no faltaba más. Y lo ha hecho con un argumento supercalifragilístico: que su programa es imposible. Me pregunto ¿y a usted qué le importan los programas? ¿No dijo usted que iba a celebrar primarias en noviembre? Pues ahora, según dice hoy (14 de julio) el periódico El País: “reivindica su autonomía para decidir sobre las primarias del PSOE”. El País no menciona en ese artículo que el 7 de julio ya publicó que usted (como los otros dos candidatos” “ se comprometen a celebrarlas en noviembre”. ¡Barástolis, qué cara más dura! ¡Menudos compromisos! ¿O era, como lo de la OTAN, “de entrada en noviembre”? Así que resulta que su programa también era imposible, pero eso da igual. Como decía Groucho Marx: estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros. Este es mi programa, pero luego haré lo que me dé la gana y el personal de servicio, los periodistas independientes de El País, lo llamarán ahora “reivindicar mi autonomía”. Ahí queda eso.

    En fin, vamos a lo que cuenta, usted tiene una gran tarea por delante. Que el PSOE está mandado retirar, lo demuestra su elección: el más derechista de los candidatos (y tiene mérito: no es tan fácil, que conste, estar más a la derecha en su partido). Y lo rubrica su primera declaración: donde dije digo, digo Diego. Salta a la vista que usted no será más que el enterrador del PSOE. Por eso mismo no hay persona más necesaria que usted en la política española, se lo aseguro: el cadáver insepulto del PSOE, no sólo huele mal, sino que puede propagar enfermedades políticas peores que la peste, por eso requiere sepultura inmediata por alerta sanitaria. Enterrar a los muertos es una obra de misericordia, como usted sabe (y si no, pregúntele a Bono o a cualquiera de los muchos meapilas disponibles en su difunto partido) y me alegro de que se le conceda a usted esta oportunidad de hacerse grato a los ojos del Todopoderoso (¿o debo decir, en su jerga, el Number One, que es como llamaban a Felipe González?)

    ¿Lloraremos al difunto? Le aseguro que no, puede apostar que mantendremos los ojos enjutos. La gente de mi edad (ya provecta) hacemos responsable al PSOE de expulsar de la política a toda una generación. Nos creímos algo (muy poco, la verdad) de lo que decían, pero después de la OTAN, después del terrorismo de Estado del GAL, después de que Javier Solana bombardeara Yugoslavia, después de la corrupción y después de que Felipe González dijera que su proyecto era que en España hubiera muchos Rockefeller, y su ministro Solchaga presumiera de que España era el país en el que más fácil era hacerse millonario… ¿qué quiere que le diga? Ni de cocodrilo derramaremos lágrimas por el cadáver que tiene entre las manos. Sin embargo, tengo que hacerle una pregunta: ¿cuál es la empresa de pompas fúnebres? ¿Quién le paga a usted para liquidar a un cadáver en descomposición que ya apesta? ¿Y a usted le trae cuenta?
    http://www.eldiario.es/cartaconpregunta/sepulturero-PSOE_6_281431879.html

  4. En política hay siempre lo mejor y lo peor de cada casa y mucho vedetismo, pero seguramente se irá superando a medida que la crisis/estafa se vaya consolidando, así es la condición humana, después de tanto tiempo de fomentar la insolidaridad y el individualismo desde el PODER estos defectos están muy arraigadas en la forma de ser de la gente, eso hay que aguantarlo y combatirlo sin desanimarse, porque nadie dice que las cosas vayan a ser fáciles pero PODEMOS ha despertado una ilusión imparable igual que lo ha hecho el tema de la independencia en CAT, y la ilusión es lo que mueve los espíritus y tarde o temprano es imparable, por eso le tienen tanto miedo y tantos celos aquellos que llevan rebuznando tanto tiempo con razón o sin ella pero han sido incapaces de despertarla, la gente es muy mezquina, entre otras cosas porque eso es para lo que la han preparado, pero la vida en precario está abriendo los ojos a mucha gente diariamente que se da cuenta que el divide y vencerás solamente favorece a la CASTA que tan solo está unida por la PASTA, si se les quita la PASTA ellos también se desunen y se pelean entre sí, por eso es muy importante que el PPSOE caiga porque entonces tendrán una gran escisión y desaparecerán como partido traidor y colaboracionista que aún sigue ENGAÑANDO (mientras roba) a gran cantidad de gentes sencillas y bien intencionadas.
    Ningún político, a menos que sea honrado a carta cabal, deja de sentir celos ante el repasito que le ha dado esta nueva formación cuyos impulsores son gente que lleva trabajando mucho tiempo sin que los medios de prensa y TV les apoyasen y que en definitiva transmiten el mensaje de Julio Anguita a la praxis política, ni izquierdas ni derechas ni leches en vinagre, DERECHOS HUMANOS, JUSTICIA Y DEMOCRACIA, que en este puñetero país y en todas sus nacionalidades o regiones ha brillado por su ausencia y se ha sustituido por el robo institucional crónico por los de arriba y la picaresca en los de abajo al ver como robaban sin freno ni vergüenza los de arriba.

  5. CRECE EL RUMOR DE UN ADELANTO ELECTORAL PARA EL PRÓXIMO MES DE NOVIEMBRE
    Es la comidilla de algunos cenáculos. Mariano Rajoy podría estar pensando adelantar las elecciones generales para el próximo mes de noviembre de este año, por lo que el Parlamento podría disolverse a finales de agosto o principios de septiembre.
    Estrategas del PP consideran que este es el momento de acabar una legislatura que coincide con un fin de ciclo -la abdicación del Rey y la marcha de Alfredo Pérez Rubalcaba-, al tiempo que los datos económicos comienzan a dar un repunte y se quiere evitar una sangria mayor de votos en las filas populares, tal y como adelantan las encuestas.
    Este lunes, el periodista y colaborador de elEconomista, Mariano Guindal, se hacía eco en un programa de televisión (13TV) de esta hipótesis que crece día a día mientras en algunos ministerios se observan movimientos sustanciales con la marcha de altos cargos, lo que ha podido constatar este periódico.
    Acertada o no la hipótesis del adelanto electoral a noviembre -fecha en la que Artur Mas quiere celebrar su consulta soberanista-, esta estrategia coincide con otro creciente rumor, el del advenimiento a Madrid de Alberto Núñez Feijóo, quien para muchos es el sucesor natural de Mariano Rajoy, algo que él mismo se ha afanado en desmentir en los últimos días.
    Guindal señala en su artículo de hoy, Estación Termini, que “tanto Rajoy como Mas saben que este asunto -el del secesionismo catalán- no se puede abordar en profundidad en medio de una precampaña, por lo que tendrá que esperar a la próxima Legislatura. Para los estrategas de La Moncloa, con Arriola a la cabeza, no tiene sentido perder un año en luchas electorales, cuando es un periodo clave para consolidar la recuperación”.
    Hace unos días, este digital recogía otro clamor político: la intención de Mariano Rajoy de abandonar la política y adelantar por ende las elecciones al mes de mayo del próximo año, coincidiendo con los comicios municipales y autonómicos.
    El momento coincide con la transformación del Partido Socialista, que este domingo se alzaba con un nuevo líder, Pedro Sánchez, quien a partir del 27 de julio desempeñará la responsabilidad de la Secretaría General del PSOE y, con la irrupción de Podemos, a quien algunas encuestas le da como tercera fuerza en el caso de que hoy se celebrasen elecciones generales.

  6. SALVAR AL SOLDADO PSOE
    Josep Maria Antentas
    Profesor de sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona
    Un fantasma recorre el sistema político español, el fantasma del hundimiento del PSOE. Un fantasma tan tenebroso para los de arriba como esperanzador para los de abajo. Tan inimaginable como posible. Tan deseado para algunos como temido para otros.

    Tras el 25-M el bipartidismo está sacudido por un verdadero fracking electoral, cuya punta de lanza es Podemos, que remueve sus profundidades interiores, anunciando un terremoto que aún está por llegar. Prefigurando un movimiento de placas tectónicas electorales que amenaza con engullir hacia las profundidades insondables a un PSOE que, sin embargo, tiene todavía ingenieros hidráulicos para amortiguar su caída. El fracking electoral se acrecentará, y los temblores provocarán vértigo a quienes se miran el mundo desde la cúspide. Cada nuevo sondeo electoral amenaza con ser una verdadera pesadilla para un PSOE desgarrado por una sangría electoral en forma de cremallera que sigue abriéndose. “En ciertos momentos de su vida histórica, los grupos sociales se separan de sus partidos tradicionales. Esto significa que los partidos tradicionales, con la forma de organización que presentan, con los determinados hombres que los constituyen, representan y dirigen, ya no son reconocidos como expresión propia de su clase o de una fracción de ésta”, escribió Antonio Gramsci en sus Notas sobre Maquiavelo. ¿Les suena esta dinámica? Ver abrirse el suelo bajo los pies no es una sensación agradable. Y menos para los amos del mundo acostumbrados a pisar en firme. El campo de lo posible se ha abierto de par a par. Para bien y para mal. De lo posible para nosotros. También de lo posible para ellos. De lo que podemos hacer. De lo que nos pueden hacer.

    El nuevo secretario general Pedro Sánchez tiene una misión: salvar al soldado PSOE. Una tarea esencial para quienes buscan mantener a flote al Hispanic. No en vano el PSOE es una de las dos patas del partido del Ibex 35. Sin PSOE no hay bipartidismo. Sin bipartidismo no hay régimen. Y hoy es su eslabón más débil. Le harán falta buenas dosis de maquillaje y un buen lifting para conseguir un new look creíble (y no sólo hacia fuera: el 15% de votos del candidato de Izquierda Socialista Pérez Tapias muestra un inédito malestar interno en un partido que hace tiempo anestesió a su base). Unas primarias siempre vienen bien. Un candidato joven, también. ¿Pero ello bastará? “Hundido a la Rimbaud, ya sabes que a veces es difícil”, canta Van Morrison. Una frase que debe resumir a la perfección el estado de ánimo de los dirigentes del PSOE tras su sonrisa de cartón piedra, si no fuera porque hace años que debieron de dejar de leer a Rimbaud (francamente lo de “cambiar la vida” ya les pilla muy lejos) para conformarse con el Financial Times y manuales de management empresarial y poco más.

    En la cuerda floja

    Salvar el PSOE es paradójicamente tan difícil como hundirlo. Ambas tareas son hercúleas. ¿Misión imposible? De acuerdo, pero ¿cuál de las dos?. Quienes se afanan en reflotarlo se enfrentan a una realidad desconocida. Nunca habían padecido un descrédito como el actual. Nunca se habían enfrentado a un adversario, para ellos tan desconcertante como peligroso como es Podemos, un verdadero torpedo a su línea de flotación. Y quienes suspiramos para relegar al PSOE a los libros de Historia nos confrontamos también a una tarea inédita. A la posibilidad de ver realizado el eterno sueño imposible. Aquello que siempre habíamos deseado por necesario pero también por imposible. Algo tan improbable que apenas cuesta tomarse en serio.

    Ver tambalearse al PSOE es a la vez hermoso y fascinante. No se contempla cada día algo así. Pero el espectáculo no durará eternamente. O acabará enderezándose o caerá. Sí, el PSOE puede enderezarse. Nunca hay que subestimarlo. Entonces nuestro mayor sueño terminaría en la más cruel de las pesadillas. Se evaporaría tan rápido como llegó. Ver cerrarse la brecha abierta, ver desvanecerse las posibilidades existentes sería tan cruel como desazonador. Sí, el PSOE puede caer. Entonces lo imposible sería factible, lo inimaginable sería real. Se abriría un escenario tan inaudito como lleno de futuros. Tan vertiginoso como apasionante.

    Hay dos errores estratégicos a evitar ante la crisis del PSOE. Primero, no darse cuenta de la magnitud histórica de la misma y de la oportunidad que con ella aparece. Renunciaríamos así, sin tan siquiera disputar batalla, al hasta hoy impensable objetivo de derribarlo. Ni procede ahora contentarse en ser una minoría combativa pero inofensiva, ni aún menos por supuesto en ser la muleta del PSOE, apuntalándolo siempre que lo necesita a modo de hermano menor acomplejado. Es preciso plantearse en serio el objetivo de articular una alternativa con vocación de mayoría. Sin generar ilusiones falsas, sin prometer victorias rápidas, pero con la voluntad de atreverse, de intentarlo, y de fijarse objetivos hasta hace muy poco inconcebibles.

    Segundo, hay que sortear el traspié inverso: darlo por muerto antes de tiempo. El PSOE está tocado, pero no hundido. Se arrastra sin rumbo por el ring pero aún está lejos de la lona. Luchará a brazo partido. Posee recursos, anclajes institucionales, redes clientelares, poder mediático, vínculos con el aparato del Estado y el poder económico para intentar salir a flote. Es un adversario duro de pelar. Con un larga experiencia histórica en reinventarse a sí mismo, en resurgir de ninguna parte. Con unos tentáculos sin fin que permiten agarrarse a la nada, sacar fuerzas del vacío para proseguir la partida. Salvar al soldado PSOE es el gran reto de la razón de Estado. Los servicios prestados a la patria, desde la Transición a la austeridad, pasando por la OTAN y las reconversiones industriales, lo merecen. No se deja caer así como así a un soldado tan valeroso. No se encuentran reemplazos solventes rápidos a tan leales servidores. El Ibex 35 no forma de un día para otro sus instrumentos políticos. Esto siempre lleva tiempo. Mejor conservar lo que se tiene que tener que improvisar.

    Marchando hacia el lado oscuro

    El PSOE es un zombi, un verdadero walking dead, sin alma ni ilusión, de corazón tan negro como vacío. Pero matar a un zombi, es sabido, no es cosa fácil. Se levantan una y otra vez. Aunque muerto viviente es una etiqueta que no le sienta mal al PSOE, en el fondo, compararlo con los zombis es de mal gusto. Éstos, pobres, no han hecho nada (y, en realidad los auténticos zombis nacidos de la cultura popular y no sus sucedáneos comerciales son una especie de metáfora de las víctimas de un sistema consumista y explotador del que el PSOE es uno de sus administradores). No son culpables de reformas laborales, privatizaciones, renuncias ideológicas por doquier, apoyos a LOAPA, corrupciones, GAL, leyes corcueras, guerras imperialistas y un sinfín de greatest hits innombrables, de efímeras canciones del verano de ignominioso recuerdo. El listado retrospectivo de hazañas tenebrosas del PSOE impresiona a cualquiera. Razón de más para no darlo por muerto. Su última gesta puede ser resurgir a modo de una siniestra ave fénix de la austeridad, tan luminosa para el 1% como oscura para el 99%. Un verdadero “cuervo fénix” cuya sofocante sombra ha sobrevolado en permanencia, a lo largo de este siglo y del anterior, por encima de todas las esperanzas de cambio social para ahogarlas en el realismo gestionario y la cooptación institucional.

    La socialdemocracia tiene una larga y negra marcha hacia el lado oscuro. Un lado oscuro cuya tenebrosidad se ha rebelado sin límites. Su gestión procapitalista salvaje de la crisis culmina así una larga trayectoria, salpicada de discontinuidades y puntos de inflexión, de integración en las estructuras políticas y económicas capitalistas. Fundada a finales del siglo XIX sobre unas bases cuyo estatalismo Marx ya reprobó en 1875 en su análisis del programa del recién creado partido socialdemócrata alemán en Gotha, la socialdemocracia entraría pronto en una deriva gradualista lineal, en una acumulación pasiva de fuerzas en pos de una imaginaria marcha triunfal hacia el socialismo. Vendría entonces la bancarrota estratégica y moral de la I Guerra Mundial, el aplastamiento posterior de la revolución alemana y las inconsistencias estratégicas ante el ascenso del fascismo en el mundo de entreguerras. Tras la II Guerra Mundial tendría un rol importante en la consolidación del Estado de Bienestar mano a mano con la democracia cristiana. El congreso del SPD alemán en Bad Godesberg en 1959 simbolizó el abandono formal de la perspectiva reformista hacia el socialismo en beneficio de la “economía mixta de mercado”. Atrás quedaban ya los destinos finales de ensueño. El trayecto se interrumpía a mitad de camino. Señores pasajeros el viaje ha terminado. Si el congreso del PS francés en Epinay en 1971 representó los intentos oportunistas de la socialdemocracia de capitalizar el espíritu del 68 y apropiarse de las ansias de cambio social de entonces, los años 80 fueron los de la adaptación progresiva a los nuevos vientos neoliberales. Tras el fracaso del breve intento keynesiano del primer gobierno Mitterrand en 1981, los gobiernos socialdemócratas del sur de Europa, en manos de los Jackson five euromediterráneos Papandreu, González, Soares, Mitterrrand y Craxi, tuvieron un rol decisivo en este viraje. La Tercera Vía de Tony Blair y Anthony Giddens o el “Nuevo Centro” de Gerhard Schröder en los 90 marcó otro punto de inflexión en esta trayectoria. En parte, racionalización teórica de lo que ya se venía haciendo y nuevo salto adelante hacia la asunción de los valores capitalistas, la Tercera Vía aceleraba aún más la integración de forma abierta y sin rodeos de los postulados neoliberales. De ahí a la austeridad permanente quedaba ya sólo un paso. De ella al abismo otro.

    Incertidumbres

    El futuro del PSOE, y de nuestras posibilidades de descabalgarlo, se jugará en un curso político que estará marcado, sin duda, por la llegada del momento de la verdad del proceso soberanista en Catalunya el próximo otoño, las elecciones municipales y regionales de mayo de 2015 y las elecciones generales de noviembre del mismo año. Pero este recorrido puede hacerse de muchas maneras posibles. Hay muchas encrucijadas y bifurcaciones en el camino. Demasiados pantanales escondidos. Excesivas arenas movedizas camufladas. Nada es evidente. Ni la secuencia de los acontecimientos ni su relación mutua. Hay abundantes combinaciones posibles, muchos calendarios imaginables. En Catalunya ni la consulta del 9-N está clara, ni la capacidad de resistencia a su eventual desautorización parece garantizada, ni los siguientes pasos están trazados.

    Rajoy, por su parte, puede estar tentado de adelantar las elecciones generales para aprovecharse de la debilidad del PSOE y jugárselo todo a una carta, evitando así el desgaste que podría suponerle la pérdida de plazas fuertes como Madrid o Valencia en las elecciones autonómicas y municipales. Pero adelantar las elecciones podría ser bueno para el PP, pero malo para el bipartidismo y el régimen si el PSOE no levanta cabeza. La razón de Estado y los intereses partidistas del PP entrarían así en colisión. El resultado de unas elecciones anticipadas podría suponer una estocada certera al bipartidismo y arrojar a ambos partidos a un escenario donde sólo una gran coalición garantizara la gobernabilidad. Un verdadero suicidio para el PSOE. Un verdadero suicidio incluso para un tan disciplinado y leal soldado y servidor del poder financiero. Una última carta a todo o nada. ¿Asistiremos, por el contrario, a intentos de PP y PSOE de pactar la supervivencia del bipartidismo mediante reformas electorales que garanticen mayorías? Siempre es una posibilidad. Pero violentar las reglas del juego para prolongarlo sólo haría aumentar la pérdida de legitimidad de ambos partidos. Una medida tan caciquil como desesperada.

    El escenario político es imprevisible. La situación muy volátil. Sólo la presente dificultad para relanzar las luchas sociales da un inmerecido aliento a las fuerzas de un régimen agotado. Ésta es la debilidad crucial en nuestro campo. No lo olvidemos.

    http://blogs.publico.es/otrasmiradas/2421/salvar-al-soldado-psoe/

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