El futuro del mundo no es que sea marxista, es que es puro marxismo

Banco BRICS

Los cinco países explicitan un cuestionamiento del poder occidental: representan el 40% de la población

 

Coincidiendo con el 70º aniversario de los acuerdos de Bretton Woods, comentado aquí hace un par de semanas, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica) han anunciado la creación de instituciones que en cierto modo replican las nacidas en julio de 1944. Un banco, destinado a la financiación de inversiones en infraestructuras y proyectos orientados al desarrollo sostenible en países en desarrollo, y un fondo para atender necesidades de reservas internacionales en periodos de crisis. Ambos destinados a contribuir a “un orden mundial más justo”, con recursos que alcanzarán los 100.000 millones de dólares cado uno en cinco años. Las funciones del primero se asimilarían a las del Banco Mundial y las del segundo, aunque en menor medida, a las del FMI.

Con independencia de la viabilidad de ambos proyectos, es difícil pasar por alto las intenciones de ese grupo de países, cuya primera cumbre tuvo lugar en 2009, dos años antes de que se incorporara Sudáfrica. Ahora, en la celebrada en Fortaleza, se ha escenificado un distanciamiento no solo de las dos instituciones multilaterales más importantes, sino también la asunción de posiciones geopolíticas diferenciadas de las potencias occidentales. Han cuestionado los criterios y condicionalidad con que las dos instituciones con sede en Washington prestan apoyo a las economías menos desarrolladas y el dominio que EEUU y la UE mantienen en sus órganos de Gobierno. Además, esos cinco países han mantenido posiciones comunes en algunos conflictos internacionales, como la abstención en la votación en la ONU que condenó la anexión de Crimea a Rusia.

China será el próximo año la mayor economía del mundo y ya es el país con el mayor volumen de reservas internacionales

Fue la iniciativa de Obama, al inicio de la crisis económica, la que concedió al G20 un mayor protagonismo en la coordinación de políticas económicas, admitiendo la pérdida de significación del G8, y la influencia explícita de economías como la china o la india. Ahora los BRICS han dejado de ser aquel acrónimo acuñado en 2001 por un banco de inversión para facilitar los nacientes flujos de capitales hacia aquellos destinos más rentables. Han explicitado un cuestionamiento del poder occidental que los números habían anticipado hace años: los cinco representan el 40% de la población mundial y el 25% del PIB correspondiente; han generado la mitad del crecimiento global en la pasada década. China será el próximo año la mayor economía del mundo y ya es el país con el mayor volumen de reservas internacionales, con más de cuatro billones de dólares. No sorprende, por tanto, que sea el principal suministrador de fondos a las instituciones creadas.

Es un hecho que los BRICS no pueden prescindir de su integración global, de sus vínculos con las principales economías occidentales. Pero están reclamando la concreción institucional de mayor poder, desde luego en las dos instituciones de Bretton Woods ahora replicadas. Parece haber llegado el momento de que Europa y Estados Unidos tomen buena nota de ello si no quieren reeditar bloques que fragmenten la integración global. 

 
 

 

El Poder: aviso para navegantes

De lo particular a lo general o a la inversa, métodos inductivo y deductivo en la filosofía general y en la filosofía del Derecho.
Se trata de demostrar que el Poder es el Poder y que todo él es único y que el podercito que yo ejerzo en mi casa es lo mismo que el Poder que el jefe de ellos ejerce desde la cúpula de ese rascacielos de NY, desde donde le dice a Obama, todos los días, qué es lo que tiene que hacer y éste va y lo hace porque, si no, sólo Dios sabe lo que le puede pasar y, si no, que se lo pregunten a Kennedy, John Fiztgerald.
Otras veces, hemos escrito sobre el Poder supremo, ése que, según Foucault, nadie sabe quién lo ejerce, ni desde dónde ni para qué, pero hoy vamos a escribir un poco sobre otro de esos poderes más pequeños pero que, para nosotros, son, de tan inmensos, casi inabarcables, en cualquier caso, inconcebibles.
Llevo siglos diciendo, por aquí, que el poder lo inunda, lo abarca todo, hasta lo que hacen esos dos jodidos mendigos que se mueren de hambre y de frío debajo de un puente, esperando, los muy jodidos, que venga Godot y Godot ya lo sabemos nosotros pero ellos, no, no viene, no, no viene, el muy canalla, nunca.
El poder, en este caso, de hoy, se llama Real Madrid, o Florentino, o Aznar y Gallardón, o Blesa o Botín, o como ustedes quieran, coño, que se llame.
El caso es que los canallescos intelectuales, cumpliendo a rajatabla el infame mandato del príncipe de Lampedusa, hacen incluso lo imposible para que todo siga igual, o sea, que hacen, todo los días, como que todo cambia.
Usted, o yo, no nos asomamos ni un solo día a la prensa sin que leamos miles de noticias de como avanza el mundo, de como se mueve todo hacia ¿dónde?
Hacia donde ellos quieren, no le quepa la menor duda.
Los 2 fantasmones, Marx y Engels, cansados de leerse bibliotecas enteras, llegaron a la conclusión, yo leyendo muchísimo menos, he llegado a la misma, de que la culpa de que todo vaya como va la tienen esos jodidos vampiros que hacen trabajar a sus esclavos hasta la extenuación y la muerte, dándoles apenas lo suficiente para que no se mueran antes de haberle sacado toda la sangre de sus jodidas venas, que se jodan, coño, que se jodan, por haber nacido ahí, ¿a quién se le ocurre, pudiéndolo haber hecho en cualquier otro sitio? Y lo llamaron plusvalía. O sea que el trabajo del esclavo, sea más o menos moderno, enriquece la materia prima, y entonces, llega el empresario y le da a aquél lo estrictamente imprescindible para que no reviente de una vez, quedándose con la cosa creada íntegramente o sea, haciéndose dueño, único dueño, de la plusvalía, o sea, del valor que el sudor del esclavo le ha dado a la jodida cosa.
Por eso los 2 fantasmones se dedicaron todo el tiempo a escribir y publicar panfletos, ahora sabemos que esto era realmente lo que hacían aquel par de locos, dando voces por todos los ámbitos, “proletarios de todos los jodidos países, uníos, de una puñetera vez porque, si no, estos sangrientos vampiros os van a chupar toda la sangre no sólo a vosotros sino también a vuestros hijos y a los hijos de los hijos de vuestros asquerosos hijos, que tienen siempre la cara sucia y llena de mocos, o sea, la puñetera Ley de Bronce del Salario”.
Fue increíble pero aquellas voces acabaron por oírse en algunos sitios que no coincidían precisamente con los que aquellos dos jodidos locos predijeron que se oirían.
Y a los vampiros les entró el miedo, porque el capital es lo más cobarde del mundo, el mismo miedo que ahora frente a Podemos, de modo que pusieron a todos sus intelectuales a trabajar y uno de ellos, el más oscuro y canallesco de todos, halló la fórmula, ya la hemos expuesto antes: “vamos a hacer como que todo cambia para que en realidad todo siga igual”.
Y el mundo entero, entre huelga y huelga y entre sangrientas represiones, parece que cambiaba pero, en el fondo, todo seguía siendo apestosamente igual.
Que si sindicatos, que si comités de empresa, que si seguro de enfermedad, joder, pero ¿adónde quiere ir realmente esta gentuza?
Y, como la historia, la muy asquerosa y falsa historia es la maestra de la vida, volvieron los ojos a ella y contemplaron cómo aquellos lejanísimos canallas, los emperadores romanos, ya habían encontrado la clave, al pueblo, coño, al populacho “panem et circenses”, porque como el pueblo es necio, démosle necedades para darle gusto y la asquerosa plebe volvía su pulgar hacia abajo para que mataran, allí, en medio del redondel, a los 2 gladiadores al que había perdido porque no merecía otra cosa y al que había ganado por pura y puñetera envidia. Lean, ustedes, lo que dicen los últimos diarios sobre Messi, está hundido dice El Mundo aunque apenas haga unas semanas que le metiera 4 al jodido RM en el Bernabeu, pero eso fue por los árbitros, coño.
Pero ya se me ha ido el hilo, joder. Lo que yo quería decir, escribir, yendo de lo particular a lo general, o sea induciendo, que es lo contrario de deducir que es cuando se va de lo general a lo particular, es que en este circo romano que es España, los que mandan, Botín, Alierta, González, el Francisco, no el Felipe, le han dicho a los mandados, “eh, tú, anda, organiza un buen lío, que el mundial se ha acabado o se acabará y no podemos tener a esos imbéciles sin un embeleco para distraerse no vaya a ser que se pongan a pensar”. (“Ut supra”,Forges).
Y el jodido Conseguidor se ha puesto a ello. Y le ha dicho a su 2º de a bordo, que está a punto de sucederle en casi todo, en ACS y en lo demás, y al que previamente ha colocado en la cima del Comité disciplinario de la FIFA,  “Oye, fulano, muévete, coño, a ver qué te puedes inventar para joder de la mejor manera al Barça, joder. Que no haces nada, coño”.
Y el otro, frenéticamente, se ha puesto a trabajar: en el fichaje de Neymar, se han movilizado todos los estamentos, los quintacolumnistas, que están ahí esperando su momento de gloria, ponen una querella contra todo lo que se mueve en el Barça, para que no se escape nadie, y toda la canallesca grita “pero ¿que eso lo ha hecho el RM? pero si ha sido uno socio del Barça?”, como si fuéramos niños y no supiéramos que el Real tiene como guerreros dormidos, esperando su momento, miles de ardientes soldados deseando entrar en combate, y a partir de ese momento ponen en danza todas las inmensas legiones: la prensa publicando en las 1ªs que el Barça le arrebató al Madrid el fichaje de Neymar, incumpliendo todas las reglas del juego, la primera de las cuales es que al RM no se le puede disgustar, porque, entonces caen desde todos los cielos rayos y centellas de punta, y los jueces, fiscales e inspectores de hacienda se ponen a trabajar como locos apartando airadamente de sus mesas los asuntos más importantes del mundo, el de la Gurtel y el del Bárcenas, porque lo más importante del mundo es gritar a los 4 vientos, “eh, mirar, lo que le estamos haciendo a todos estos jodidos mandamases del Barça, que, a lo peor, acaban en la cárcel por hacer lo mismo, exactamente lo mismo que hacemos nosotros, los del Madrid”, y el mundo mundial, contempla horrorizado como aquel equipo invencible, que ganó 16 campeonatos seguidos, no es más que un hatajo de chorizos que se dedican a robar a todos los españoles, incluso a Blesa, Gallardón, Aznar y Rajoy, también. 
Porque es una jodida mentira eso de que cuando el Madrid quiere comprar por miles de millones de euros a un tipo, a pesar de tener como dice el As el 1ª página, más de 600 millones de dicha moneda de deuda, que no piensa pagar nunca, todos los estamentos madrileños se ponen a trabajar a fondo y Blesa, o sea, Caja Madrid, y Rato o sea Bankia, o el Atuntamiento, o sea Gallardón, o el propio Estado español,  o sea Aznar y Rajoy, dictan las disposiciones necesarias para que se levanten 4 inmensas torres en el centro mismo de la capital de España, incrementando más allá de todo límite la contaminación y la dificultad de tráfico, porque ya que no nos dan ni un mendrugo de pan, que no falte, coño, que no falte ni un solo día, el mayor de los juegos circenses de la historia. 
Y al Barça, a todo el Barça, y a la familia entera de Neymar les harán desear no haber nacido.
Y la Fifa, en cuyo comité de disciplina esta el “alter ego” de Floren, dictará una resolución impidiendo que el Barça pueda fichar y otra castigando a otro jugador que prefirió a éste antes que al Madrid, inventando una nueva serie de castigos que en realidad lo borraran del mapa como jugar del fútbol ya que ni siquiera podrá pasar por la puerta de un estadio, ni entrenarse durante toda una vida, de modo y manera que el Mundo del fútbol le está diciendo al universo mundial:  “ojo con no plegarse a los desesos del Poder, en este caso,  del RM, el que lo haga, clubes y jugadores y ciudadanos de cualquier clase y condición tendrán que enfrentarse a una descalificación  eterna el jugador y a un perjuicio cuantioso totalmente irreparable, la entidad, de manera que más le valiera no haber nacido.

El fascismo tiene rostro de mujer: Aguirre o La Cólera de Dios

Joseph Goebbels, Ministro de Prensa y Propaganda de Hítler
Esperanza Aguirre, condesa consorte, Presidenta del PP de Madrid
La teoría  del fascismo ha ido evolucionando, como todo, a través del tiempo, en un principio, se consideró que su base era una idea totalitaria del Estado, pero ahora, es todo lo contrario, una idea totalitaria del poder, del dinero y para ello se utiliza como instrumento esencial la prensa, tal como tan claramente lo expuso Joseph Goebbels.
Como muestra de la exclusión, de la aniquilación del enemigo, podemos fijarnos en lo que está sucediendo en el terreno deportivo de la política con el uso del poder omnímodo del Estado por parte del Real Madrid, RM, que aplica al pie de la letra las ideas de Goebbels, el superminisstro de Prensa y Propaganda del III Reich.
De la misma manera que todos los instrumentos del E ahora se enfocan contra Pablo Iglesias,  PI y su Podemos, de la misma manera se actúa contra el Barça y Catalunya.
Todo el mundo hace todo lo que se halla a su alcance para no pagar los impuestos, todos los grandes csapitalistas españoles engrosan las listas de los cuentacorrentistas de los bancos en los paraísos fiscales y yo, sinceramente, no estoy con ellos, simplemente, porque no puedo e igual que yo todos los demás millones de españoles, lo que ocurre es que el verdadero deporte nacional no es la envidia sino la hipocresía: haz lo que yo digo pero no lo que yo hago …..
Pero los únicos defraudadores del mundo son Messi, Neymar y cía., sólo ellos, por qué, porque son del Barça, coño, ¿es que no los ves claro, ni uno dsolo de los deportistas egregios de España ha pagado nunca sus impuestos aquí, Nadal, Arancha,Cristiano, Fernando Alonso, Casillas, el otro Alonso, el futbolista, pero de ello sòlo nos hemos enterado unos pocos. Porque esta gente sí que estudió los principios de Goebbels en sus colegios privados,  e incluso es muy posible que hayan participado en uno o más master sobre este insigne manipulador, por eso, todos ellos son maestros de la manipulación, la desinformación y la intoxicación. 
Lo que realmente cualifica a los totalistarismos, nazismo, fascismo, franquismo, madridismo, es su tendencia a mantener la opresión.
El espiritu de dominio es consustancial al hombre pero ha tenido que evolucionar a lo largo de los siglos para perdurar y lo ha hecho hasta hace muy poco sin ninguna clase de contemplaciones hasta que ese prncipe italiano´, de vida tan oscura como la penumbra de su biblioteca alumbró, su aforismo diabólico, para luchar de la mejor manera, contra las nacientes ansias de igualdad y lebertad en todos los órdenes de la vida: es preciso que todo cambie para que todo siga igual.
Era un intento desesperado para evitar que esa nueva doctrina, la marxista, terminara por operar ese drástico vuelco de la historia que el manifiesto comunista llamaba a conseguir.
Las legitimas aspiraciónes de las clases populares había que sofocarlas, como siempre, como fuera, pero parecía más facil hacerlo engañándolas que venciéndolas por el solo empleo de la fuerza totalitaria.
Y así las mesnadas de los reyes y los deñores feudales fueron sustituidas por los panfletos políticos y por los embaucadores de masas, mediante la traición de los intelectuales, y fue precisamente, como ya hemos dicho, uno de ellos, Goebbels, ministro de Prensa y Propaganda de Hítler, el que culminó un proceso de sistematizacióin de una serie de normas canallascas que se han impuesto para siempre en el ejercicio de la política.
De tal manera fue el proceso que a la prensa se le atribuyó la categoría del 4º poder dentro del esquema montesquiano.
Y es en ella en la que se apoya actualmente el más feroz de los imperios de dominación.
Las universidades, los grandes colegios, los grupos de presión, los think-tanks, han emprendido una lucha a muerte sin otro objeto que perpetuar la opresión sobre la inmensa mayoría del género humano, y el intento de Marx y Engels, fracasó estrepitosamente, mientras el de los Popper, Hayek, Friedmann “et alteri”
se ha impuesto parece que definitivamente, si China y los países emergentes no lo remedian.
Desde la cuna, desde la escuela primaria, desde la parroquia a las más altas esferas de la enseñanza, la lucha por el lavado de cerebro del hombre se ejerce impune y machaconamente de una manera despidiada.
Si bien se piensa, es absolutamente imposible que nadie escape a esas inexorables técnicas para el dominio de todos los cerebros ciudadanos y los que hemos conseguido escapar a este proceso ha sido por una casualidad que sólo se produce, cuando lo hace en un uno por un millón, por lo menos.
Y lo que pensamos, lo que sabemos no podemos comunicarlos a nuestros coetáneos porque si lo intentamos somos reprimidos con todos los medios de los que no se excluyen la tortura e incluso la eliminación.
Lo 1º que hace el pensamiento dominante es esconderse bajo la forma de la beneficencia y el altruismo. El mundo entero esta lleno de instituciones transversales que parece propugnar el equilibrio social y la igualdad de oportunidades.
Pero es absolutamente falso. (Continuará)    

Historia, a grandes rasgos, de la gran canallada

   
   
La palabra establishment, que yo traduzco como lo establecido, lo inatacable, lo decisivo, ha triunfado en su intento de agrupar lo que se ha dado en llamar, por otro lado, no tan desencaminado como parece, la casta.
Hay, por orden de mayor a menor poder, un establishment economico, otro politico y otro intelectual
El establishment económico, para entendernos, es el Olimpo de los auténticos dioses. A los grandes magnates usanianos, del Reino Unido, Alemania y Francia han acabado por unirseles los de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS), formando todos los potentados de estos países una auténtica casta que, a partir de ahora, no se moverá por el motor de la nacionalidad sino de los canallescos intereses económicos.
Comencemos por el establishment. económico.
Todo comenzó, en realidad, cuando aquellos dos jodidos tipos, Marx y Engels, se creyeron el propio invento que ellos mismos habían pergeñado, y gritaron a los 4 vientos aquello tan espantosamente ingenuo de “proletarios de todos los países, uníos”.
Aquellos dos jodidos tipos eran seguramente los dos únicos intelectuales que quedaban capaces de investigar años y años como un doctorando cualquiera y formular una tesis, o una teoría, sobre el funcionamiento del capital y de los mercados y, además de creérsela, poner todo su vida en el intento de salvar no sólo a sus coetáneos desheredados sino también a todos los que los siglos venideros aportaran.
Estos dos viejos fantasmones fueron rigusosamente científicos, es decir, todo lo que descubrieron, después de larguísimos años de investigación socioeconómica, era rigurosamente verdad, verdad científica, o sea, ciencia pura, coño, pero se les olvidó un pequeño detalle, tan pequeño que en realidad parecía insignificante: todos sus sueños de liberación de las clases explotadas pasaban por el hecho ineludible de que habían de ser llevados a cabo por el único sujeto real de toda la puñetera historia, el jodido hombre, coño.
Ya por aquel entonces un neurólogo vienés de su misma raza, había profundizado tanto en la psique del ser humano que había descubierto lo que ellos ni siquiera pudieron atisbar: el hombre se mueve por pulsiones la mayor parte de las veces irracionales, de tal manera que eso de 2+2=4 no era sino una puñetera castaña.
De modo que, ahora lo sabemos, esa exhortación a que los proletarios de todo el mundo se unieran no era más que la calentura de 2 viejos demasiado ancianos para darse cuenta de que el jodido ser humano no es capaz de moverse más que por su más jodido interés no sólo personal sino también exclusivo.
Dicho de otra manera, pocos de entre nosotros somos capaces de trabajar toda una vida para que los demás, incluso lo que no trabajen nunca, tengan lo necesario para subsistir.
Hemos necesitado 3 siglos para descubrirlo: el viejo Adam Smith tenía toda la razón del mundo cuando dijo que es el canallesco ánimo de lucro de ese asqueroso animal que llamamos hombre el que promueve realmente la riqueza de las naciones cuando sólo busca su canallesco y desalmado interés.
De modo que no sólo fracasaban los Estados comunistas sino incluso las puñeteras cooperativas porque el repugnante animal que tenía que hacerlos triunfar dejaba de dar golpe pensando que si todos iban a ganar los mismo, fueran los otros los que trabajaran y él se dedicaba a escaquearse todo el tiempo, con lo que los Estados socialistas y las cooperativas acaban siempre por hundirse.
Por eso, la escuela de Francfort, tal vez la mejor generación de marxistas de todos los tiempos, trató de conciliar lo que seguramente es inconciliable: las teoría de Marx con las de Freud, y todavía estamos en eso con individuos tan excepcionales como Jürgen Habermas, tal vez el filósofo vivo más importante.
Tal vez sea mejor estudiar conjuntamente lo referente a los establishments político e intelectual.
En realidad, yo quería habla hoy, como casi siempre, de Podemos, el tema que me absorbe las 24 horas del día.
Hoy, a mediodía, he visto en la Sexta como los inefables Rojo e Inda se dedicaban ferozmente a intentar convencer a la audiencia de que Pablo Iglesias, PI, no es que sea el demonio sino algo mucho peor, y, luego, en la prensa, he leído un artículo de Elorza que, sin la vulgaridad de estos dos innobles individuos, se ha dedicado a intentar situarlo fuera del ámbito de la realidad política actual, basando su crítica ni más ni menos que en la existencia de aquello en lo que yo considero deficitario a este magnífico ejemplo de político moderno: su admiración por Chávez y por la comprensión de que fueron las circunstancias sociopolíticas que el país Vasco sufría, con una represión irresistible, las que prepararon el caldo de cultivo de Eta.
En el mismo contexto, he leído la critica que le hace también a nuestro político Fernando Vallespín, otro catedrático, como Elorza, de la famosa Ciencia Política.
Dice Elorza en el artículo citado en El País, de hoy:
“El espacio político tolera mal el vacío, de manera que para cubrirlo surgen las respuestas, a veces con una mezcla de acción insurreccional y populismo —por algo Chávez es un héroe para Podemos—, otras fundiendo mediante la violencia el carácter antisistémico en lo político con la conservación del orden social. No faltan nunca la visión maniquea de la realidad, la designación consiguiente de un círculo de los enemigos, el componente violento —verbal y/o físico—, la apelación directa al pueblo o a “los ciudadanos”, el menosprecio de la democracia representativa y la modernidad en la comunicación, salpicada de gestos demagógicos.
Hay una diferencia sustancial entre 5 Estrellas y Podemos. Basado en el blog y en las explosiones retóricas de Beppe Grillo, con su discurso de descalificación frente a “las dos castas”, a Europa y a lo que se le ponga por delante, 5 Estrellas eligió una estrategia de ataque frontal, visible en todo momento. En la vertiente opuesta, sin renunciar a una actitud de enfrentamiento con “la casta”, ni a la visibilidad, Podemos intenta conquistar áreas sucesivas del mercado político, y para ello el radicalismo verbal se encuentra acompañado de la simulación. Según P. I. ilustró por medio de una elegante metáfora, se folla desnudo, pero para ligar hay que vestirse. De hecho, propone más un disfraz que un traje, por lo que él mismo aclara al citar como ejemplo la actitud de Lenin en 1917, hablando de paz y no de revolución para lograr un máximo respaldo a su acción revolucionaria.
Sucedió ya con el programa electoral. A P. I. le repugna la democracia como procedimiento; contra ella, lancemos tuercas (título de su espacio en Tele K). Sin embargo, el programa rebosa de la palabra “democracia” como seña de identidad; sus propuestas serían la verdadera democracia. No conviene asustar. Al ocuparse luego del tema, habla de “reformar la Constitución”, solo que al explicarlo su contenido es el proceso constituyente, de raíz chavista. Del mismo modo que su soflama contra la prensa de los millonarios, de apariencia ultrademocrática, invoca bajo cuerda una “regulación” del Gobierno, realmente existente bajo Maduro y Correa y contraria a la libertad.
Ahí está su resuelto apoyo, más que a la autodeterminación, a la independencia de Cataluña y Euskadi, en la línea del “clase contra clase” de los años treinta, por ser procesos que contribuyen a la destrucción del Estado “de la oligarquía”. Hacia la opinión pública, conviene envolverlo en una empalagosa declaración sentimental de apego a España, seguida de un respeto “democrático” al derecho a decidir.
La cosa cambia si P. I. habla en una herriko taberna, ante quienes juzga auténticos representantes del pueblo vasco. El amor encuentra allí otro destinatario: lo mantendrá “cuando os vayáis…”, dice con ternura a los asistentes. Nada tiene de extraño, pues, su apoyo a Herrira, a los presos etarras, o a las negociaciones con ETA, lo cual es tan significativo como legal. La herriko taberna se convierte además en el espacio adecuado para contar una historia de la España democrática al modo abertzale y para progres a la violeta: el régimen de 1977 solo sería “una metamorfosis del franquismo”, la Constitución fue pacto de élites y excluye al “pueblo”, “un papelito”.
Una cosa es la propuesta abierta y otra la intención real, de acuerdo con la máxima de que lo importante es ganar
Nos movemos, pues, en el terreno de un engaño consciente, pues una cosa es la propuesta abierta y otra la intención real, de acuerdo con la máxima de P. I.: lo importante es ganar. De momento, toca inscribirse en el espacio de una izquierda intransigente, sin más aristas, para absorber a IU y preparar la OPA contra el PSOE. El supuesto de fondo es la necesaria latinoamericación de la política del Sur de Europa, con el ejemplo de los regímenes autoritarios y populistas. No importa que Venezuela sea un caos económico y que aquí no tengamos petróleo a 100 dólares para sostener el tinglado.
En esa dirección no hay crítica: el polo del bien abarca para nuestro hombre a todo país antiimperialista, incluido el Irán de los ayatolás, hasta Corea del Norte. Lo suyo no es la crítica del marxismo soviético. Ni de sus secuelas.
Antes de ponerse la máscara poselectoral, su ideario es claro. Antieuropeismo y antiimperialismo primario, con apoyo a cualquier tirano por el solo hecho de ser antiyanqui; adhesión a un patrón chavista que acepta la forma democrática vaciándola de contenido mediante la satanización y el ataque constante a la oposición, sin división de poderes, más el monopolio parcial de los medios; todo en busca del poder vitalicio del líder (“Chaves inmortal”). ¿Por qué extrañarse de la calificación de antisistema? Y algo peor si añadimos el exterminio del adversario. Ahí está el elogio de P. I. a la guillotina —“acontecimiento fundador de la democracia”— y a Robespierre, por aquello de que castigar al opresor es clemencia y perdonarle, barbarie. “¡Qué actual la reflexión de ese gran revolucionario!”, concluye.
El doble lenguaje permite a P. I. esconder lo que está al otro lado del espejo. Aquí entra en juego la auténtica revolución de Podemos, materializada en la comunicación política, desde la utilización constante de la videocracia, al desarrollo de la técnica de acceso y control del poder mediante la Red. No estamos ante la democracia líquida de los partidos piratas. Beppe Grillo y Casaleggio marcaron otra vía, que ahora sigue Podemos. Quedan configurados dos niveles de poder, el de la política local donde los meet-ups funcionan con autonomía y satisfacen la exigencia participativa, y el nivel central, donde los mecanismos de comunicación y elaboración de decisiones, como se ha visto en Italia, conjugan cohesión interna y dirección monolítica de Grillo. Contra lo previsto, las disidencias fueron rápidamente cercenadas, como aquí el brote de la Asamblea de Madrid. Los tuits resultan óptimos para machacar al adversario, mientras ningún grupo interno tiene capacidad para contrarrestar los mandatos del centro.
Sin duda P. I. y Errejón lograrán lo que una socióloga italiana llama el “centralismo cibercrático”, colocando el uso masivo de la Red, una ilusión de democracia directa, bajo dirección leninista. Solo falta que el PSOE permanezca anquilosado para que P. I. prosiga su ascenso”.
En el suplemento que en el mismo El País dedica al Huffington Post, Pilar Portero y Ana Cañil Hazte fan Periodistas, Tu2is.es, tratan también, como no, del tema del momento:
“El éxito político es que no te conozca ni tu madre
Publicado: 18/07/2014 17:07
Hace un mes ignorabas quien era Pedro Sánchez y hace tres, Pablo Iglesias te sonaba como mucho de haberlo estudiado en el colegio. Por no hablar de Alberto Garzón, el joven diputado de IU, que hace un año era un economista y ya. Ahora, antes de cumplir los 30 años puede liderar el tradicional partido de izquierdas.
Una de las bazas para triunfar en política en la actualidad es ser un desconocido. Alguien a quien no se pueda poner el sello de colaborador necesario de la crisis política e institucional y que arrastre su experiencia dentro del sistema como una bola al tobillo. Una tendencia que el pasado domingo ha llevado a la presidencia de Eslovenia a un profesor de Derecho sin experiencia política, que creó su partido hace solo seis semanas.
“En las actuales circunstancias podría decirse que no tener pasado político se ha convertido en un activo, el frame, el enmarque, es que debemos de ir hacía una nueva política. La vieja política no sirve ya porque tiene pasado. Modernos -modernus en latín- significa nuevo y de la nueva política se hace cargo la gente que no ha estado manchada por la vieja política. Es la renovación, que donde está pegando de verdad es en la izquierda”, explica el catedrático de Ciencia Política, Fernando Vallespín.
Los políticos más conocidos han envejecido de repente, como si les hubieran metido en una de esas ‘app’ que te echan años encima para ver como serás de mayor. Su discurso resulta de otro siglo. Y su respuesta autoritaria a los cambios que demanda la opinión pública -véase la ley de seguridad ciudadana imponiendo multas por el mero hecho de animar a manifestarse en las redes sociales- contribuye a generar esa sensación de regreso a lo peor del pasado.
“Hay una demanda de novedad fruto de la crisis y también de estar en un nuevo contexto creado por las nuevas tecnologías. Recuerda a la migración del campo a la ciudad, ahora migramos lo virtual y nos tenemos que adaptar a ese nuevo mundo desconocido”, asegura el demoscópico Narciso Michavilla, presidente de GAD3, consultora experta en análisis de opinión y uno de los asesores más reputados del PP. Michavilla sigue muy de cerca el avance de Podemos y el incipiente auge de movimientos ciudadanos que comienzan a cristalizar con intención política. Esta es su visión sobre las expectativas creadas en torno a esta forma de organizar el descontento: “La crisis ha hecho que un sector de la sociedad deje de confiar en el médico profesional de toda la vida y acuda a curanderos para probar suerte. La ventaja del curandero es que no tiene pasado profesional, sólo gran capacidad de comunicación. Si su pócima resuelve los problemas mejor que el médico tradicional le irá bien, si no los resuelve le echarán de la plaza del pueblo a gorrazos”.
Lo cierto es que los ‘curanderos’ a los que se refiere Michavilla están adelantando a los facultativos de toda la vida, cuyas recetas no han curado los males actuales: paro, corrupción, recortes, retroceso en los derechos civiles y cerco a las libertades tanto individuales como colectivas. Ante el panorama, los votantes se están decantando por someterse a terapias nuevas dado que las ya conocidas están fracasando. “La derecha está pensando que eso no tiene nada que ver con ella, porque no tiene nada de que arrepentirse y sí, Rajoy puede aparecer ahora como un auténtico viejuno, que dirían los jóvenes, pero lo puede convertir en un activo en el momento en que los recién llegados puedan ser mostrados como demasiado verdes para ejercer. Rajoy puede evidenciar que esos -los Iglesias, Sánchez o Garzón- son gente inexperta e indocumentada en la cosa pública; el insulto de indocumentado es muy español (y usado por Rajoy) y puede calar”, añade Vallespín.
Los nuevos partidos y sus líderes tienen que demostrar que sus programas son algo más que una declaración de intenciones y llegado el momento, no defraudar la palabra dada. Pero por lo pronto cuentan con la confianza de los votantes que ya no se fían de los clásicos. “El votante, desde que existe la democracia, vota en clave de futuro, no de pasado. No vota para premiar o castigar, sino al que mejor le puede resolver sus problemas en el futuro inmediato”, dice el presidente de GAD3.
La próxima temporada se presenta repleta de citas en las que la sorpresa de las europeas tiene pinta de quedarse en nada y a ello ayudará el que los españoles somos “muy neófilos y nos atrae mucho lo nuevo: apenas compramos de segunda mano, tiramos objetos que funcionan porque se quedan obsoletos, reformamos todo por mera moda”, subraya Michavilla, quien se hace una pequeña autocrítica al recordar que tanto los analistas como los medios alimentamos esa neofilia. “Hay que renovar la información”, remata, al tiempo que recuerda que todos los presidentes de la democracia han sido tradicionalmente jóvenes.
Claro que Vallespín acota el término y propone recordar o revisar qué es lo que entendemos por joven. Pedro Sánchez tiene 41 años, Pablo Iglesias 36, Juan Carlos Monedero, 51 tacos… Felipe González fue presidente del Gobierno a los 40 años, Aznar a los 43 y Joaquín Almunia ministro a los 33 años. “De los nuevos, al único que se le puede definir en puridad como joven es a Alberto Garzón”, puntualiza el politólogo, convencido de que ahora mismo es más importante no tener un pasado político que te lastre que la discutida o mal entendida juventud”.
Las  cursivas y el subrayado son míos.
 (Continuará)

Una cosa es predicar y otra, dar trigo

Todo es jodidamente relativo.

Yo he escrito, por aquí, hasta la saciedad que soy el tío más de izquierdas que conozco y por ello he recibido bromas sangrantes de alguno de mi mejores amigos a los que, sin duda, les jode mucho que yo diga una verdad de esta clase.

Estoy profundamente interesado en todo lo que dicen desde y sobre Podemos y de y sobre su líder, Pablo Iglesias, PI.

Pablo Iglesias, como buen político, es un posibilista acérrimo. Tiene, él lo dice cada vez que se le ofrece la oportunidad de hacerlo, vocación de gobierno y un tipo que quiere gobernar en esta cochinera que es España tiene que ir con sumo cuidado por aquello de que todo lo que diga podrá ser utilizado en su contra.

Por ejemplo, ha pedido a la gente en general ayuda económica para querellarse contra La cólera de Dios y el tal Inda, sí, aquel tipo tan ecuánime que, siendo director de Marca, dijo aquello de que a Messi había que pararlo como fuera, por lo civil o por lo criminal y la ciudadanía ha respondido relativamente bien, creo que ha recaudado 8 o 10 mil euros, y ¿a que no sabéis lo que se le ha ocurrido a La cólera de Dios?, sí, coño, que como ella dice que su defensa jurídica sólo le va a costar 600 euros, el resto se lo dé a las víctimas del terrorismo etarra, no a las del atentatado de Atoocha ni mucho menos a las del franquismo, que ella continuamente persigue porque piensa como la hija de Fabra que a todas éstas les está bien empleadala jodida muerte por equivocarse de bando,

Es por ello que yo tengo motivo suficiente para afirmar categóricamente que Pablo Iglesias, qué puñetero, está situado varios quilómetros a mi derecha.

Entre otras muachas cosas porque se ha visto obligado a decir y lo ha dicho que él no está de acuerdo con lo que Hugo Chávez hizo en la Venezuela de Carlos Andrés Pérez y de su gran amigo y defensor Felpe González, y ha tratado, y está tratando ferozmente de negar sus simpatías por lo que Eta significó en un determinado momento.

Sé muy bien que Pablo Iglesias sabe mucho más que yo de historia de las ideas políticas porque él ha dedicado toda su vida a su estudio mientras que yo he dedicado la mía a trabajar para comer yo y los míos.

Pero yo aquí, en este punto, no tengo más remedio que acogerme a lo que de vez en cuando me restriega futbolín por los morros: “quod natura no dat, Salamantica non praestat”, que, más o menos, quiere decir que lo que la naturaleza o la vida no te da, la Universidad de Salamanca no te lo puede prestar.

Pablo Iglesias es joven, muy joven, tal vez demasiado joven para lo que todos los españoles decentes queremos, y, por ello, relativamente, no sea capaz todavía, o sí, luego, volveré sobre ello, si puedo, de acabar de entender, algo de que lo intuye, está claro que sí que lo hace, por eso casi lo ha dicho, no que lo ha acabado de afirmar como sostiene la Cólera de Dios y el infame Eduardo, que lo de Eta tiene una explicación histórica, claro que la tiene, pero él ha de cuidar mucho lo que dice porque cualquier palabra improcedente puede ocasionarle una gran pérdida de votos.

Entonces, él no puede decir lo que yo digo de vez en cuanto por aquí: que Hugo Chávez fue un auténtico dios sobre la Tierra y por eso lo quitaron de en medio, y que era el mejor de los discípulos de Fidel Castro y un dignísimo émulo del Che; tampoco puede hablar de China como la gran esperanza del mundo de los oprimidos y yo, sí, aunque alguno de mis amigos/as hay dejado de hablarme por ello.

De modo que se quiera o no, yo estoy a la izquierda de Pablo, como antes estuve también a la izquierda de otros que irrumpieron en el panorama electoral para hacer trizas a la derecha pero que, luego, acabaron por unirse a ella para siempre.

Estoy completamente seguro de que pueden ganar como también lo estoy de que, cuando ganen, correrán el inmenso peligro de acabar como aquéllos de antaño, que dijero: Otan, de entrada, no, para acabar dándoles todas las bases que les pidieron o como ese pobre infeliz de Zapatero que lo primero que hizo fue retirar a las tropas de Irak para, luego, acabar modificando con nocturnidad, verano y alevosía la Constitución para que el 1º de todos los intereses españoles sea el mantenimiento del deficit.

Y es que, como decía uno de los más repugnantes fachas, que yo he oído por las tertulias: una cosa es predicar y otra, dar trigo.

La justicia de la izquierda frente a la justicia de la extrema derecha

 El Confidencial me echó de sus comentarios y han resultado inútiles todos mis intentos de entrar otra vez, de manera que, ahora, que je leído allí un artículo de Zarzalejos, el antiguo director de ABC, que se me antoja no disparatado que este tío no disparata sino absolutamente manipulador, creo que estoy obligado a combatirlo para que haga menos daño del que puede hacer.

 El procedimiento que voy a seguir es consignar una parte del artículo en cuestión hasta que considere yo que hay que rebatir lo que este ultraderechista dice, combatir el texto transcrito y proceder con lo que sigue de la misma manera:

 http://blogs.elconfidencial.com/espana/notebook/2014-07-12/la-sentencia-que-dictaria-pablo-iglesias_160723/

Jose Antonio Zarzalejos

La sentencia que dictaría Pablo Iglesias

Asedio al parlamento catalán el 11 de junio de 2011. (EP)Asedio al parlamento catalán el 11 de junio de 2011. (EP)

12.07.2014 Tags>Audiencia NacionalPodemosJusticiaPablo IglesiasJuecesEscrache72

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“El exceso es el veneno de la razón”. Francisco de Quevedo

 Antes de que en la carrera de Derecho se expulsase -como ahora sucede- a los filósofos clásicos que desentrañaban el sentido de la ley y de la justicia, aprendíamos con Sócrates que a un juez le corresponde “escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente”.

 El sistema judicial español es tan deficiente y está tan politizado que no es fácil predicar estos atributos en demasiados jueces y magistrados. Por lo general, la administración de la justicia en España -sobre lenta- es de baja calidad argumentativa y de cada día más preocupante fragilidad técnica. Sólo dar la vuelta como a un calcetín al actual entramado del Poder Judicial  (intervenido por el Ejecutivo y los partidos), y a la provisión de funcionarios en la magistratura y en los cargos jerárquicos que ostentan, justificaría una reforma constitucional a la que tantos temen.

 El exordio anterior es necesario para encuadrar la sentencia de la Audiencia Nacional que el pasado día 7 de julio absolvía a los vándalos que el 15 de junio de 2011 (juzgados, pues, tres años después de sucedidos los hechos) cercaron el Parlamento de Cataluña y hostigaron a sus miembros y a los del Gobierno de la Generalitat. No fue precisamente un inocuo escrache sino algo decididamente más grave. Aunque escraches ha habido que merecieron algo más que displicencias judiciales.

 Lo grave es la legitimación del ‘exceso’ en el ejercicio de libertades constitucionales que el ponente de la resolución, el magistrado Ramón Sáez Valcárcel, y la magistrada que le secundó, sostienen en su errática resolución

Las imágenes de aquellos acontecimientos en Barcelona relevan de ulteriores consideraciones sobre sus características ilícitas. Lo grave de la sentencia de la Audiencia Nacional -el presidente de la Sala Penal, Grande Marlaska emitió un voto particular discrepante- no es la absolución de los vándalos por supuesta falta de pruebas. Lo grave es la legitimación del “exceso” en el ejercicio de libertades constitucionales que el ponente de la resolución, el magistrado Ramón Sáez Valcárcel, y la magistrada que le secundó, Manuela Fernández Prado, sostienen en su errática resolución.

 El “exceso” en el ejercicio de las libertades

 En puridad, no estamos ante una fundamentación jurídica, sino ante un alegato populista fuertemente ideologizado para tratar y conseguir, de momento, la inaplicación de la ley penal. Porque dice la sentencia que “cuando los cauces de expresión y acceso al espacio público se encuentran controlados por medios de comunicación privados, cuando sectores de la sociedad tienen una gran dificultad para hacerse oír o para intervenir en el debate político y social, resulta obligado admitir cierto exceso en el ejercicio de las libertades de expresión o manifestación si se quiere dotar de un mínimo de eficacia a la protesta y a la crítica”.

 La clave de bóveda de esta argumentación reside en dos palabras: “cierto exceso”, un concepto indeterminado que ampararía a los asediadores del Parlamento catalán para impedir impunemente la entrada en el edificio a los diputados autonómicos; insultarles, hostigarles, destrozarles la ropa con pintadas y apedrear a la Policía, entre otros comportamientos que sólo supusieron un “exceso” que  el tribunal considera imprescindible para que la protesta sea eficaz. Excederse en el ejercicio de las libertades sería, en consecuencia, una virtud democrática.

 El magistrado Sáez Valcárcel fue vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta de la formación (IU) que ha aplaudido la sentencia. Sin embargo, el párrafo anterior parece arrancado de un documento ideológico de Podemos o de un discurso de Pablo Iglesias porque coincide fielmente con la crítica a los medios de comunicación -esos que le han convertido en una referencia  política- y con la tesis que propugna el llamado empoderamiento de los ciudadanos frente a las instituciones, en este caso el Parlamento catalán. De tal modo que si Pablo Iglesias hubiese tenido que juzgar los hechos del 15 de junio de 2011 en la capital de Cataluña habría sentenciado como Sáez Valcárcel y su compañera magistrada. Una sentencia en modo Podemos. Organización que ya ha impreso su impronta en una resolución importante de la Audiencia Nacional. ¿Se pasa la izquierda judicial de IU a Podemos?

 España es presa, poco a poco, de una demagogia alimentada por la irritación ciudadana que ahora viene a ser secundada por los teóricos de la perversa práctica del uso alternativo del derecho

Para lograr la prioridad en el ejercicio de determinados derechos y libertades está la valoración de la prueba, la ponderación de argumentos y la modulación de las penas, pero nunca su carácter prevalente puede aplastar la vigencia efectiva de otros. Una cosa es primarlos y otra bien distinta consagrar la tesis de que pueden ser ejercitados impunemente con “exceso”  para que adquieran “eficacia”, sin aclarar a qué “eficacia” se refieren. Sostener tal argumento es una quiebra de la juridicidad, de la esencia de la ley y la introducción del peor de los populismos en la administración de la justicia. Se trata de una tesis judicial con derechos de autor: de Podemos.

 En función de este razonamiento arbitrario, ¿qué impediría manifestarse con “excesos” ante la Audiencia Nacional cuando se celebre un juicio oral? ¿Podrían protestar los abogados por señalamientos de vistas para el año 2016 -rigurosamente cierto- impidiendo el paso a los magistrados a la sede del Tribunal? ¿Qué sucedería si al ponente de la causa de que se trata le tiznan la chaqueta a la entrada de la sede de la Audiencia Nacional? ¿O se impondría la ley del embudo?

 España es presa, poco a poco, de una demagogia alimentada por la irritación ciudadana que ahora viene a ser secundada por los teóricos de la perversa práctica del uso alternativo del derecho, es decir, de la aplicación selectiva de la ley en función, no de las conductas, sino de elementos subjetivos y de oportunidad que concurren en los supuestos que juzgan.

 o es extraño que en el barómetro del CIS de 2013, la profesión peor valorada fuera la de los jueces. Peor, incluso, que la de los periodistas. Que ya es decir.

 Después de leerle a este autor varios artículos, he llegado la conclusión de que, además de su título de licenciado en ciencias de la información tiene también la licenciatura de Derecho porque no sólo se le nota una particular afición por los temas jurisdiccionales sino porque, además pone especial empeño en lucir sus conocimientos no sólo del Derecho actual sino también de la Historia del Derecho.

 Así, no tiene empacho alguno en citar a Sócrates cuando dice que al juez le corresponde “escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente”.

 Al leer esta cita, como exordio de todo lo que va a decir en el artículo,me he quedado profundamente sorprendido porque a lo que aspira todo jurista es a que se realice la justicia porque la cita que Zarzalejos debió de hacer es la de Ulpiano, el jurisconsulta romano que definió a la justicia como el arte de “alterum no laedere suum cuique tribuere”, o sea como el arte de no dañar a otro y dar a cada uno lo suyo, pero claro esto para un tipo de la aristorcracia vasca, ex director del diario más carca del mundo, ABC, es demasiado pedir.

 Porque esta gente, que conforma lo que Pablo Iglesias, PI, llama casta y yo oligarquía, se cree con derecho divimo a la intangibilidad de tal manera que todo lo que intente, aunque sea de la manera más leve posible, alterar el orden divino de las cosas no sólo es ya una blasfemia sino un sacrilegio, entonces que los catalanes disconformes con la inicua serie de medidas que el parlamento cataĺán había adoptado: supresión de centros de salud, cierre de hospitales, etc. que hicieron de una de las regiones más avanzadas en lo social de España una de las peores, rodearan dicho parlamento y pusieran en graves dificultades a los culpables de tales medidas, los diputados, es   un crimen de tan lesa gravedad que es absolutamente inconcebible que una Sala de la Audiencia Nacional los haya absuelto bajo el increible y demencial razonamiento, según el jodido Zarzalejos de que en una sociedad en la que ya resulta absolutamente imposible cualquier otra clase de protesta, que unos ejercientes del derecho de manifestación se hayan excedido un tanto, dicen los magistrados que es perfectamente admisible.

 Dice el tal Zarzalejos, siguiendo indudablemente las consignas que a tal efecto se han transmitido a toda la prensa canallesca, que dicha sentencia es como si la hubiera dictado el propio PI, o sea, Podemos.

 En cambio, a mi, lo que me hubiera extrañado sobremanera, de no saber aquella indiscutible verdad que afirma que temamos la fe de los conversos, es que el presidente de la Sala en cuestión, ni más ni menos que Grande-Marlaska, homosexual no solo confeso sino también activo militante, haya dictado un voto discrepante de la referida sentencia, o sea, se haya comportado como un auténtico retrógrado que se opone al ejercicio de las más elementales libertades cívicas.

 O sea que, para Zarzaljos y Marlaska, que los catalanes, que ven cómo sus gobernantes explotan su oportunidad de gobernar, viviendo a cuerpo de Rey en una suite del Palace, a base de caviar y de champán todos los días; Durán  i Lleida,  y Jordi Pujol y sus hijos ya no saben a qué paraíso fiscal mandar sus millones y millones de  euros, mientras que estos mismos señores cierran centros de salud y hospitales dejando que los catalanes enfermos muran literalmente en la calle, acudan a las puertas de su Parlamento a protestar, es un acto que se debe de castigar ferozmente, por eso ambos canallas, uno, el magistrado presidente de la Sala dicta un voto  discrepante de la sentencia absolutoria y el otro, el puñetero Zarzalejos, sostiene que la justicia sería todo lo contrario de lo que la Sala ha hecho.

 

Godot no viene nunca y la bicicleta nos la han robado

 

 

-Por algo malo que hice una vez-Burt Lancaster contesta al dueño de la mala pensión en la que vive en un pueblo perdido en la inmensidad de los EE.UU, que le dice que 2 tipos de muy mala catadura han estado allí, en el bar, preguntando por él: Forajidos,Robert Siodmak, ni más ni menos que con la presentación de los que luego llegarian a ser grandes monstruos de la pantalla, Ava Gardner y Burt Lancaster.

Nunca que he colgadol un post sobre el tema del misterio que supone la existencia de cada ser humano, nadie ha hecho comentario alguno sobre la cuestión. 

Otra vez, estoy obligado a citar a Rilke. Toda vida es vivida, toda existencia tiene su secreto, o algo así.

-Pero ¿por qué quieren matarte estos dos asesinos?, un maravilloso relato brevísimo del autor de El viejol y el mar.

Efectivamente, Burt, interpreta a un boxeador que traiciona a su jefe, ganando un combate que tenía que perder para que éste ganara un montón de pasta, secuencia idéntica a la de Bruce Willis en Pulp Fiction  de Tarantino. Curioso que un brevísimo relato de uno de los más grandes genios de la literatura haya inspirado a otros dos grandes autores cinematográficos.

Efectivamente, Hemingway era bipolar, como Van Gogh y como un gran número de otros grandes genios, el bipolarismo se distingue por ver las cosas bajo un doble prisma, la misma puta cosa, como lo más grande del mundo y de la vida en la fase eufórica y como la más detetable, de tal manera que la mayor parte de ellos acaban con el jodido suicidio, en la terrible fase depresiva.

Hay algo intrínseco en el fondo de toda vida humana en la que el misterio se adentra con fuerza

En primer lugar quiero citar Ladrón de bicicletas. ¿Habrá algo más nimio como eje de una de las más grandes cintas de la historia del cine, que marcó el inicio de una de sus más grandes épocas?

Un paupérrimo hombre que entra en una tienda a comprar no sé qué cuando sale descubre que le han robado la bicicleta. No sé por qué recuerdo ahora el chiste en el que dos amigos discuten sobre qué es el comunismo y el listo le dice al otro, el comunismo es, por ejemplo, si tú tienes un gran palacio para vivir, te quedas con una sola habitación y el resto se lo das a la comunidad, coño, es maravilloso, esto de ser comunista, si, si, pero verás, si tienes una hermosa finca agrícola, la entregas a la comunidad para que monte con ella una cooperativa, qué bárbaro, es absolutamente maravilloso, si, si, si tienes un coche, todos los días lo pondrás al servicio de la comunidad, cojonudo, chico, cojonudo, pero es que si tienes una bicicleta, la tienes que compartir con tus vecinos, no, no me diga, coño, eso no es posible, como que no, por qué, porque es que yo tengo una bicicleta.

Y el Extranjero de Camus, en el que un tipo extraño que no se sabe bien qué la pasa mata a otro, en una playa de Argelia, sin ningún motivo aparente.

Pero, sobre todo, Esperando a Godot:

En todas ellas, uno o varios de sus `protagonistas parece que hacen cosas sin sentido, pero si profundizamos un poco en ello, vemoss que lo que hacen es precisamente todo lo contrario, tratan con todas sus fuerzas de dar un sentido a sus vidas, aunque nosotros, desde fura, no lo percibamos, a pesar de que todos somos extranjeros en un mundo en el que nos pasamos toda la vida esperando a un Godot que nunca  llega.

Y todo esto a propósito de Víctor Valdés y Tiago Alcántara, ambos fuera del mundial por sendas roturas de ligamentos de la rodilla, después de haber abandonado de mala manera el club que los cogió de niños y los hizo grandes.