El enigma Bárcenas

 ¿Por qué el PP no hace nunca referencia a la consecución por Bárcenas de su enorme fortuna?

 70, por ahora, millones de euros son, redondeando el euro a 170 pesetas, 1.190. millones de pesetas.( En su comentario de hoy, el gran futbolín, me corrige las cuentas: no son 1.190 millones de pesetas sino 11.900. Grcias, Carlos, no sabes cómo te lo agradezco).

 Ya sé, ya sé, ya sé, que, escribiendo sobre tipos del PP, las cifras de millones de pesetas se empequeñecen, pero es que este hombre sólo era un insignificante chupatintas, ¿cómo se pudo forrar de esa manera en tan poco tiempo?, porque, efectivamente, según Eduardo Zaplana, en el PP la gente está para forrarse, pero 11.900 millones de pesetas en 20 años dan un promedio de 595 millones de pesetas anuales.

 Y él no era, al principio, sino un simple contable, luego, el ayudante del tesorero y, por fin, el tesorero, y 595 millones al año da un promedio mensual de 49’58 millones de pesetas.

 Como esos millones de pesetas, Bárcenas los sacaba de la Caja, ¿qué sucedía, que a la Caja sólo tenía acceso él o que eran varios los que se llevaban todos los meses 59 jodidos millones de pesetas de donde cuántos jodidos millones de pesetas entraban y salían todos los meses de la jodida Caja para que ésta no saltara por los aires?

 O sea que el trasiego de millones por la Caja del PP tenía que ser impresionante.

 ¿Cómo y por qué?

 Porque las cuotas de afiliados y las subvenciones del Estado no daban para tanto.

 No se puede pensar siquiera que águilas como Aznar, Rajoy, Cascos, Arenas, Cospedal “et alteri”, no se preocuparan por lo que pasaba en aquella mina de diamantes o en aquella cueva de Alí Babá de la que ellos eran los putos amos.

 De modo que la consecuencia lógica es que ellos participaban también en el reparto de dividendos pero a lo bestia.

 O sea que si Bárcenas se llevaba 59 millones de pesetas mensuales, ¿cuánto se llevaban ellos, que eran los amos del cotarro?

 Porque a mi no me cabe en la cabeza que tipos como Aznar, inspector  de Hacienda, o Cascos, que ha demostrado ser un lince para los negocios, se dejaran estafar por un jodido subalterno, el negocio era demasiado suculento para que sólo lo explotara el último de los chupatintas.

 Así que el dinero debería de moverse por aquella Caja en proporciones gigantescas, pero ¿de dónde salía, coño?

 Escribamos, ahora, un poco de la burbuja inmobiliaria, el famoso y tan cacareado milagro español.

 Los solares españoles eran una fuente de ingresos mayor que la mejores minas de diamantes.

 Un río incontenible de dinero presionaba fuertemente contra los tablachos que constituían las licencias de obras y Aznar, en una genialidad de las suyas, declaró todo el suelo español urbanizable.

 Y se urbanizó, claro que se urbanizó, los pisos surgían de un día para otro de la nada y se vendían más caros que en cualquier otra parte del mundo y Cascos dijo aquello tan sensato de que si el obrero español podía comprar una casa en la ciudad y otra en la playa es porque ganaba lo suficiente para ello.

 Y si eso lo hacían los jodidos obreros que no tenían que hacer ellos, precisamente, los autores del milagro.

 Todas, absolutamente todas las sociedades anónimas españolas que valen la pena son suyas, se ha escrito ya tantas veces que por qué no hacerlo una vez más, España siempre ha sido y será su cortijo, a costa, cómo no, de todos nosotros, los santos inocentes.

 De modo que Bárcenas hizo su labor tan bien que todos estaban absolutamente conformes porque en España sólo tenían acceso a la grandes obras públicas las empresas que pasaban previamente por Caja y pasaban, claro que pasaban, hacían cola ante el despacho del tesorero.

 Y, ya lo hemos dicho antes: Aznar, Rajoy, Rato, Cascos, Arenas, Cospedal no son gente que se chupe el dedo. El dinero que entraba a raudales tenía que repartirse y se repartía, y ya se sabe “reparte Martín y deja ‘pa’ tí”, de manera que Bárcenas comenzó a hacer frecuentes viajes a Suiza, a esquiar, como es lógico. Que sus cuentas corrientes se llenaran de euros es una mera coincidencia.

Qué fortunas no habrán amasado los otros para que se mantuvieran en silencio, para que no cambiaran nunca de tesorero.

 Este es el gran enigma que encubre Bárcenas.

 ¿Cuál es la consigna que Arriola ha impartido al respecto?

 “Bárcenas es un inteligente sinvergüenza que todo su dinero lo ha ganado en Bolsa, porque en el PP, ni hablar, porque en el PP las habas están muy contadas, demasiado contadas, ¿o acaso no figuran en sus filas los mejores economistas del mundo?”.

 P/S 1º) según la única página de los llamados papeles de Bárcenas que se incluye al principio, Rajoy cobró, en el mes de mayo del 99, la módica cantidad de 2.100.000 pesetas; ¿a qué período de tiempo correspondían esas pesetillas, a un mes, a un trimestre, a un semestre, a un año? Dios mío, pero cómo corría el dinero entonces por Génova, 13, y pensar que los españolitos los votarán otra vez.

 P/S 2º) y fueron aquellos polvos los que trajeron estos lodos: ahora estamos en la ruina total y se nos ha intervenido, dicen, sólo bancariamente; y administran nuestro destino los mismos tíos, los mismos, ni uno más ni uno menos, uno para todos y todos para uno, que organizaron aquella insuperable debacle; las estadísticas dicen ahora que entre el hundimiento general de todos los españoles, un ínfimo número de ellos, que ahora no puedo mencionar exactamente, a pesar de hundimiento de todo el país, ha logrado enriquecerse aún más; no tengo más remedio que recurrir una vez más al genio de Cicerón que preguntaba: ¿entre qué gente estamos, en qué ciudad vivimos, que el pueblo entero, los tertulianos de ultraderecha de las radios no se cansan de recordárnoslo, al PP lo votaron en las últimas elecciones generales más de once millones y medio de españolitos, que el pueblo entero se cebe como los pavos en la mierda, y picotee una y otra vez en las jodidas urnas para que los autores de su tremenda situación la sigan manejando a sus anchas, no es posible que sea tan sólo falta de información o intoxicación periodística, no hay más cojones que volver a aquello del “vivan las caenas”, a esta gente le gusta que le den por culo y de vez en cuanto lamerla; en fin, corto, porque ya he comenzado a desbarrar.

10 comentarios en “El enigma Bárcenas

  1. LA MARCA ESPAÑA EN PANAMÁ
    Beatriz Gimeno
    La Marca España no vale un euro. El fiasco de Sacyr en Panamá demuestra que por ahí fuera no es tan sencillo dar el timo como aquí dentro y que las no- reglas a las que aquí nos quieren acostumbrar son vistas fuera como lo que son: tomaduras de pelo y corruptelas intolerables. En España es más que habitual que una empresa presente un presupuesto irrisorio para llevarse cualquier obra pública (o privada); un presupuesto que después se triplica o cuadriplica sin que nadie diga nada. El país está lleno de auditorios, carreteras, aeropuertos, hospitales…que acabaron costando cuatro veces más de su presupuesto inicial. Claro que en ese camino, desde que se adjudica hasta que se termina la obra (si es que se termina) se han forrado algunos y nos hemos empobrecido la mayoría. Las pérdidas y los sobrecostes de fiascos, timos y estafas tenemos la costumbre de socializarlas. Marca España.

    No sólo en la construcción se estilan estas maneras, sino que en los últimos años esta ha sido una manera muy española de hacer negocios. Ha sido la norma también en la privatización/venta de cualquier servicio público, donde las empresas se presentan con precios que no tienen nada que ver con el coste real del servicio; coste que después tendrán que asumir los trabajadores en forma de despidos o de bajadas radicales de salario. Es lo que en derecho se llama “baja temeraria”, que aquí lejos de ser una razón de peso para excluir a la empresa en cuestión de cualquier concurso público se ha convertido, por el contrario, en la forma habitual de funcionar a base de chanchullos. Marca España.

    Sacyr se presentó a las obras de ampliación del canal de Panamá con una oferta que era inferior a la siguiente en 1000 millones de dólares, más o menos lo que ahora le pide al gobierno Panameño para continuar con los trabajos. El precio no sólo era sustancialmente inferior al de las ofertas competidoras, sino inferior incluso al importe base de licitación: 3.481 millones. Los cables de Wikileaks mostraron en su momento cómo a los norteamericanos la oferta de la empresa española les parecía irrisoria y, según ellos, “no daba ni para hormigón”. Debe ser que allí los presupuestos y los contratos son cosas que hay que tomarse más o menos en serio. Porque además, no nos olvidemos de que los sobrecostos habituales en cualquier obra de esta envergadura: variaciones en el precio de las materias primas, de los salarios o imprevistos en la obra, todo eso ya estaba contemplado en el contrato y ha sido satisfecho cuando ha sido necesario por el gobierno panameño.

    La actitud de Sacyr respecto a tontunas como la trasparencia, los controles legales, el cumplimiento de plazos y contratos etc. queda de sobra demostrada no sólo en su pretensión de cobrar 1200 millones más, sino que durante este tiempo de la obra ha venido ninguneando a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a quien ha presentado los sobrecostos como si ya los hubiera cobrado, como si fueran beneficios, además de engañar con los plazos y la marcha de la obra. Todo ello también muy marca España. Lo malo es que Sacyr no está operando en España, sino en Panamá y se ha encontrado con un gobierno que le exige que cumpla con su parte del contrato firmado o que justifique exactamente el dinero del sobrecoste, algo que a la empresa española, al parecer, le parece una pretensión inusitada.

    Tal como están las cosas y teniendo en cuenta que estamos hablando de la ya consolidada marca España tendremos suerte si finalmente no nos toca pagar también el canal de Panamá. Lo veo venir.
    http://www.elplural.com/2014/01/03/la-marca-espana-en-panama/

  2. ¿Confia en la justicia española y en que Blesa será juzgado adecuadamente?

    Ahora mismo tengo la obligación por sentido común de no confiar en la justicia española. Confío en la ciudadanía, que sabrá exigir a la justicia española que haga lo que tiene que hacer. El hecho de que no esté suspendido hoy, se debe a la ciudadanía. El poder lo tienen los ciudadanos. El corrupto intenta hacer creer que el poder lo tiene él y que nada tiene solución, y el ciudadano acaba diciendo: “esto no hay quien lo cambie”. Pero no es verdad, cuando los ciudadanos quieren, la sociedad cambia.

    http://www.publico.es/dinero/492214/el-juez-del-caso-blesa-en-espana-la-noticia-no-es-que-haya-corruptos-es-que-hay-impunidad

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