Blatter, Ronaldo y el Real Madrid

El otro día terminaba yo mi post diciendo, bajo el magisterio del que seguramente ha sido el mejor orador político de la Historia: ¿entre qué gentuza estamos, en qué país de mierda vivimos?

 Sólo que él, mucho más moderado, dijo exactamente: “¿ubinam gentium sumus, in qua urbe vivimus?”.

 Y lo que ocurría en la Roma de entonces era tan grave que el propio Cicerón murió asesinado por sus rivales políticos y no fue el único.
 Como la historia, qué jodida, dicen que es “magistra vitae”, maestra de la vida, la derechuza, siguiendo el siniestro consejo de ese maestro de fascistas que fue Lampedusa, lo ha hecho de tal forma que parece que todo ha cambiado pero todo sigue igual.
 Ahora, a los que luchan por la libertad e igualdad de las gentes no los matan o asesinan directamente, ahora los meten en la cárcel y perpetran una especie de simulacro que ellos llaman proceso y los encierran allí, o sea, los entierran allí, vivos, hasta que se mueren, entre otras cosas del asco que les produce vivir en un mundo como éste.
 Y todo esto a propósito del Real Madrid, RM.
 Los más famosos socios del RM son el Rey de las Españas y el expresidente del Gobierno Aznar, prescindo a propósito de tipos como Rajoy.
 Y su presidente es el más importante de todos los empresarios españoles. Un tío tan importante que su empresa señera se ha permitido el lujo de comprar la más importante empresa de contrucción de Europa, ni más ni menos que la alemana Hoctlieb, con lo que se ha convertido así en el más importante empresario de la construcción no ya del viejo continente sino de todo el mundo mundial, tan importante es que hace lo que le da la gana: construye con la subvención del Ayuntamiento de Madrid 4 gigantescas torres que el se permite el lujo de llamar Zidane, Ronaldo, Figo y Beckam, saltándose a la torera toda la legislación urbanistica de la capital que prohibía construir en la zona en que él llevó a cabo el mayor desastre urbano de la historia.
 Ni que decir tiene que un poder empresarial de esta categoría en un país de mierda (Cicerón) como el nuestro consigue todo lo que se propone por lo que el pueblo lo ha denominado El Conseguidor.
 No hay tropelía que no se le haya permitido a este hombre, la última  todavía está en las 1ªs de todos los diarios nacionales: al tío no se le ha ocurrido otra cosa que hacer unos enormes depósitos naturales de gas en grietas de origen tectónico cerca de la desembocadura del Ebro, lo que ha provocado una interminable serie de terremotos que han hundido para siempre la tranquilidad de los habitantes de todas las grandes ciudades del entorno.
 Y el presidente del RM dice: “¿Y a mí, qué me importan a mí, la tranquilidad y la seguridad de millones de peronas, lo único que a mí me preocupa es ganar dinero, cada día más, me importan un bledo los procedimientos porque para mí, sí, como para todas las personas inteligentes el fin justifica los medios?”.
 Y así las cosas, a un tío, que por cierto no sólo es fan del RM sino incluso socio, se le ha ocurrido hacer unas risas a propósito del más ridículo de todos los futbolistas que en el mundo ha sido, un tío tan presumido y estúpido que cuando marca un gol se señala a sí mismo como diciendo “aquí estoy yo, no ya el rey del fútbol sino el propio dios, así que todo el mundo a adorarme” y como dice que tiene un enorme respeto por todo el mundo, sus asesores de imagen le han aconsejado que ahora no se meta con los públicos de los estadios por donde pasaba porque eso no sólo es muy impopular sino que, además, le hace perder sponsors, le dice a los árbitros que no hacen lo que él quiere, “cagones, coño, que os habéis cagado y no pitáis lo que a mí me conviene” y el comité nacional de árbitros que quiso empurar a Piqué porque dijo que uno de ellos le había pitado un penalti premeditadamente, dice que esos de llamarles cagones está muy bien, porque, al fin y al cabo, lo son y que a él y al RM hay que , permitirselo todo, porque son tan buenos…..
 Y la prensa, todo la canallesca y babeante prensa de esta mierda de pais, hale, a hacer palmas con las orejas, tragándose todo lo que haya que tragar no sea que el Ser Superior incluya a sus diarios en las listas negras de los que nunca publicaran anuncios de los miles de empresas de El Conseguidor.
 -Qué asco de país, Miquelarena, qué asco-le dijo Unamuno a su amigo, pero, claro, es que a Unamuno esta mierda de país no sólo le asqueba sino que le dolía.
 A mí, no, yo me quedo sólo con el asco.

Blatter, Ronaldo y el Real Madrid

El otro día terminaba yo mi post diciendo, bajo el magisterio del que seguramente ha sido el mejor orador político de la Historia: ¿entre qué gentuza estamos, en qué país de mierda vivimos?

 Sólo que él, mucho más moderado, dijo exactamente: “¿ubinam gentium sumus, in qua urbe vivimus?”.

 Y lo que ocurría en la Roma de entonces era tan grave que el propio Cicerón murió asesinado por sus rivales políticos y no fue el único.

 Como la historia, qué jodida, dicen que es “magistra vitae”, maestra de la vida, la derechuza, siguiendo el siniestro consejo de ese maestro de fascistas que fue Lampedusa, lo ha hecho de tal forma que parece que todo ha cambiado pero todo sigue igual.

 Ahora, a los que luchan por la libertad e igualdad de las gentes no los matan o asesinan directamente, ahora los meten en la cárcel y perpetran una especie de simulacro que ellos llaman proceso y los encierran allí, o sea, los entierran allí, vivos, hasta que se mueren, entre otras cosas del asco que les produce vivir en un mundo como éste.

 Y todo esto a propósito del Real Madrid, RM.

 Los más famosos socios del RM son el Rey de las Españas y el expresidente del Gobierno Aznar, prescindo a propósito de tipos como Rajoy.

 Y su presidente es el más importante de todos los empresarios españoles. Un tío tan importante que su empresa señera se ha permitido el lujo de comprar la más importante empresa de contrucción de Europa, ni más ni menos que la alemana Hoctlieb, con lo que se ha convertido así en el más importante empresario de la construcción no ya del viejo continente sino de todo el mundo mundial, tan importante es que hace lo que le da la gana: construye con la subvención del Ayuntamiento de Madrid 4 gigantescas torres que el se permite el lujo de llamar Zidane, Ronaldo, Figo y Beckam, saltándose a la torera toda la legislación urbanistica de la capital que prohibía construir en la zona en que él llevó a cabo el mayor desastre urbano de la historia.

 Ni que decir tiene que un poder empresarial de esta categoría en un país de mierda (Cicerón) como el nuestro consigue todo lo que se propone por lo que el pueblo lo ha denominado El Conseguidor.

 No hay tropelía que no se le haya permitido a este hombre, la última  todavía está en las 1ªs de todos los diarios nacionales: al tío no se le ha ocurrido otra cosa que hacer unos enormes depósitos naturales de gas en grietas de origen tectónico cerca de la desembocadura del Ebro, lo que ha provocado una interminable serie de terremotos que han hundido para siempre la tranquilidad de los habitantes de todas las grandes ciudades del entorno.

 Y el presidente del RM dice: “¿Y a mí, qué me importan a mí, la tranquilidad y la seguridad de millones de peronas, lo único que a mí me preocupa es ganar dinero, cada día más, me importan un bledo los procedimientos porque para mí, sí, como para todas las personas inteligentes el fin justifica los medios?”.

 Y así las cosas, a un tío, que por cierto no sólo es fan del RM sino incluso socio, se le ha ocurrido hacer unas risas a propósito del más ridículo de todos los futbolistas que en el mundo ha sido, un tío tan presumido y estúpido que cuando marca un gol se señala a sí mismo como diciendo “aquí estoy yo, no ya el rey del fútbol sino el propio dios, así que todo el mundo a adorarme” y como dice que tiene un enorme respeto por todo el mundo, sus asesores de imagen le han aconsejado que ahora no se meta con los públicos de los estadios por donde pasaba porque eso no sólo es muy impopular sino que, además, le hace perder sponsors, le dice a los árbitros que no hacen lo que él quiere, “cagones, coño, que os habéis cagado y no pitáis lo que a mí me conviene” y el comité nacional de árbitros que quiso empurar a Piqué porque dijo que uno de ellos le había pitado un penalti premeditadamente, dice que esos de llamarles cagones está muy bien, porque, al fin y al cabo, lo son y que a él y al RM hay que , permitirselo todo, porque son tan buenos…..

 Y la prensa, todo la canallesca y babeante prensa de esta mierda de pais, hale, a hacer palmas con las orejas, tragándose todo lo que haya que tragar no sea que el Ser Superior incluya a sus diarios en las listas negras de los que nunca publicaran anuncios de los miles de empresas de El Conseguidor.

 -Qué asco de país, Miquelarena, qué asco-le dijo Unamuno a su amigo, pero, claro, es que a Unamuno esta mierda de país no sólo le asqueba sino que le dolía.

 A mí, no, yo me quedo sólo con el asco.

 

La verdad sobre el caso Undiano

Los madridistas tienen razón absolutamente: Undiano incumplió, en este partido, casi todas las reglas que esto del fútbol tiene en España: hay que pitar siempre a favor del Madrid, siempre, en todo momento.
¿Entonces? Lo hizo muy bien cuando el criminal nato, según el penalista Garófalo, machacó el tobillo de Fábregas que no se rompió de milagro, todo el madridismo, ante las fotos que lo prueban, reconoce que esto era también penalti, pero errores los tiene cualquiera y Undiano, los puede cometer también, ¿no?
Sí, es verdad, la falta en sí misma atentaba muy gravemente contra la integridad física de un compañero que a lo peor incluso podía haber quedado inútil para seguir practicando el fútbol como aquel pobre chico al que Figo echó de su práctica para siempre, mientras que el empujón a Cristiano no supuso en ningún momento la posibilidad de una grave lesión: a mí me enseñaron en Derecho penal que las penas, si se quiere ser justo, han de ser rigurosamente proporcionadas al daño real o posible que se puede infligir al contrario, entonces ¿por qué eminencias futbolísticas tales como todos los miembros de eso que se ha dado en llamar, injustamente, la caverna mediática no entran, forzados por la ética de una profesión ten exigente puesto que forma ni más ni menos que la opinión pública, a razonar, caso por caso, cada una de las incidencias de un partido.
Así, por ejemplo, por qué Sergio Ramos, como Pepe, Albeloa, Xabi Alonso, etc. tienen licencia absoluta para matar siempre, siempre, siempre, de modo que cuando, por ejemplo, Sergio Ramos, con el indisimulable propósito, le mete reiteradamente el codo, con la contundencia y el descaro con el que él sabe hacer, al mejor jugador del equipo contrario, no por nada, sino para eliminarlo de una puta vez, obliga al pobre Undiano a incumplir esa regla del juego imperante siempre que juega el Madrid y enseñarle la amarilla, lo que, como es lógico, a Ramos, por ahí se las den todas, él cree, basándose en su cotidiana experiencia, que no hay árbitro en España con los reaños suficientes para expulsarlo, pero Anceloti, que viene de otras ligas en las que sí que impera la justicia, no lo sabe aún, de modo que se apresuró a cambiarlo, pero vosotros, maravillosos periodistas de camiseta, en lugar de admitir lo evidente, dijisteis que no, que el cambio lo hizo Carlo porque no le estaba dando resultado su idea.
Como tampoco habéis dicho ninguno, absolutamente ninguno, que hubo otro accidente del juego mucho más digno de expulsión, porque el balón no estaba en juego, cuando el defensa que marcaba a Neymar vio que iba a recibir un pase mortal de necesidad y, sabiendo como sabe las ya mencionadas prerrogativas de Madrid, ni más ni menos que agarro al barcelonista reiteradamente.
En fin, que sí, señores periodistas de camiseta, que tenéis toda la razón: la culpa de que el Madrid no ganara ese partido la tiene Undiano, porque no cumplió con su sacrosanta obligación de hacer todo lo posible para que ganara el Madrid.
De cualquier modo, tanto Casillas como yo le daremos un fuerte abrazo de agradecimiento.

La verdad sobre el caso Undiano

 Los madridistas tienen razón absolutamente: Undiano incumplió, en este partido, casi todas las reglas que esto del fútbol tiene en España: hay que pitar siempre a favor del Madrid, siempre, en todo momento.

 ¿Entonces? Lo hizo muy bien cuando el criminal nato, según el penalista Garófalo, machacó el tobillo de Fábregas que no se rompió de milagro, todo el madridismo, ante las fotos que lo prueban, reconoce que esto era también penalti, pero errores los tiene cualquiera y Undiano, los puede cometer también, ¿no?

 Sí, es verdad, la falta en sí misma atentaba muy gravemente contra la integridad física de un compañero que a lo peor incluso podía haber quedado inútil para seguir practicando el fútbol como aquel pobre chico al que Figo echó de su práctica para siempre, mientras que el empujón a Cristiano no supuso en ningún momento la posibilidad de una grave lesión: a mí me enseñaron en Derecho penal que las penas, si se quiere ser justo, han de ser rigurosamente proporcionadas al daño real o posible que se puede infligir al contrario, entonces ¿por qué eminencias futbolísticas tales como todos los miembros de eso que se ha dado en llamar, injustamente, la caverna mediática no entran, forzados por la ética de una profesión ten exigente puesto que forma ni más ni menos que la opinión pública, a razonar, caso por caso, cada una de las incidencias de un partido?

 Así, por ejemplo, por qué Sergio Ramos, como Pepe, Albeloa, Xabi Alonso, etc. tienen licencia absoluta para matar siempre, siempre, siempre, de modo que cuando, por ejemplo, Sergio Ramos, con el indisimulable propósito, le mete reiteradamente el codo, con la contundencia y el descaro con el que él sabe hacer, al mejor jugador del equipo contrario, no por nada, sino para eliminarlo de una puta vez, obliga al pobre Undiano a incumplir esa regla del juego imperante siempre que juega el Madrid y enseñarle la amarilla, lo que, como es lógico, a Ramos, por ahí se las den todas, él cree, basándose en su cotidiana experiencia, que no hay árbitro en España con los reaños suficientes para expulsarlo, pero Anceloti, que viene de otras ligas en las que sí que impera la justicia, no lo sabe aún, de modo que se apresuró a cambiarlo, pero vosotros, maravillosos periodistas de camiseta, en lugar de admitir lo evidente, dijisteis que no, que el cambio lo hizo Carlo porque no le estaba dando resultado su idea.

 Como tampoco habéis dicho ninguno, absolutamente ninguno, que hubo otro accidente mucho más digno de expulsión, porque el balón no estaba en juego, cuando el defensa que marcaba a Neymar vio que iba a recibir un pase mortal de necesidad y, sabiendo como sabe las ya mencionadas prerrogativas del Madrid, ni más ni menos que agarro al barcelonista reiteradamente.

 En fin, que sí, señores periodistas de camiseta, que tenéis toda la razón: la culpa de que el Madrid no ganara ese partido la tiene Undiano, porque no cumplió con su sacrosanta obligación de hacer todo lo posible para que ganara el Madrid.

 De cualquier modo, tanto Casillas como yo le daremos un fuerte abrazo de agradecimiento.

 

 

Obama ya tiene su panóptico

 Hay dos pensadores en el mundo ante los que me descubro reverentemente al propio tiempo que les echo la bronca por su egoismo y falta de solidaridad.
Porque ni yo ni tú, amigo lector, tenemos la culpa de no haber nacido tan inteligentes como ellos, son los muy jodidos Wittgestein y Michel Foucault.
Como hoy no vamos a escribir del primero, dejémoslo aparte y concéntremosnos en el puñetero Foucault, filósofo oscuro donde los haya, que murió como deben de morir todos estos tipos tan cabrones en última instancia: después de haber tomado mucho por culo, o sea de un sidazo.
 Él quería ser un nuevo Aristóteles pero nunca tuvo la gentileza del estagirita que era, sin ninguna duda tan profundo como él pero mucho mas claro por lo que tal vez se haya llevado el galardón del filósofo más leído del mundo.
 Foucault eligió para sus estudios básicos 4 o 5 temas de importancia decisiva para la comprensión del mundo actual: la locura, el poder y sus manifestaciones básicas, vigilar y castigar y, por supuesto, el desideratum de todos los aspirantes a tiranos: el panóptico, o sea, un sistema que permitiera, o permita, a todos los aspirantes a dictador, ver, vigilar, controlar y dominar a todos los seres humanos que se hallen dentro de su esfera de acción.
 Nos hemos pasado unos cuantos años creyendo que este visionario homosexual se había ocupado del panóptico, llevado por su espíritu vengativo y su obsesiones, pero, ahora, Obama nos ha demostrado a todos que no, que una superpotencia, que ha actuado siempre para hacerse con los grandes genios de la tecnología, lo que pretende realmente es dominar al mundo exhaustivamente y para eso necesita inexorablemente disponer de los mecanismos que le permitan vigilar a todo el mundo, espionaje universal, y de los medios para castigar a todo aquel que se atreva a no seguir sus órdenes y cometa el pecado de estorbar sus designios, entre cuyos medios se halla, sin ninguna duda a mi entender, la capacidad de endosarles una buena enfermedad que acabe con sus oponentes sin que nadie pueda acusarles de asesinato: véase, ni no, la larga serie de dirigentes sudamericanos que han enfermado gravemente y que son, o eran, todos revolucionarios, sin que tal calamidad,  haya afligido a ninguno de los canallescos y abundantes hijos de puta que tanto han proliferado en aquella región.
 El mundo entero se revuelve indignado porque Obama, aquel jodido presidente cuyo discurso de investidura me hizo llorar como un niño, se dedica a espiarnos a todos, absolutamente, para saber no sólo lo que hacemos y lo que decimos sino también lo que pensamos.
 O sea que el jodido Obama se ha convertido en un nuevo Dios que nos irá expulsando a todos, uno a uno, de este asqueroso paraíso por habernos atrevido a comer de la fruta prohibida, que no es otra que haber aprendido a leer.
 Por eso nuestro buen Rajoy hace todo lo posible para que nuestros hijos y nuestros nietos sean, por lo menos, analfabetos.

Obama ya tiene su panóptico

 Hay dos pensadores en el mundo ante los que me descubro reverentemente al propio tiempo que les echo la bronca por su egoismo y falta de solidaridad.

Porque ni yo ni tú, amigo lector, tenemos la culpa de no haber nacido tan inteligentes como ellos, son los muy jodidos Wittgestein y Michel Foucault.

Como hoy no vamos a escribir del primero, dejémoslo aparte y concéntremosnos en el puñetero Foucault, filósofo oscuro donde los haya, que murió como deben de morir todos estos tipos tan cabrones en última instancia: después de haber tomado mucho por culo, o sea de un sidazo.

 Él quería ser un nuevo Aristóteles pero nunca tuvo la gentileza del estagirita que era, sin ninguna duda tan profundo como él pero mucho mas claro por lo que tal vez se haya llevado el galardón del filósofo más leído del mundo.

 Foucault eligió para sus estudios básicos 4 o 5 temas de importancia decisiva para la comprensión del mundo actual: la locura, el poder y sus manifestaciones básicas, vigilar y castigar y, por supuesto, el desideratum de todos los aspirantes a tiranos: el panóptico, o sea, un sistema que permitiera, o permita, a todos los aspirantes a dictador, ver, vigilar, controlar y dominar a todos los seres humanos que se hallen dentro de su esfera de acción.

 Nos hemos pasado unos cuantos años creyendo que este visionario homosexual se había ocupado del panóptico, llevado por su espíritu vengativo y su obsesiones, pero, ahora, Obama nos ha demostrado a todos que no, que una superpotencia, que ha actuado siempre para hacerse con los grandes genios de la tecnología, lo que pretende realmente es dominar al mundo exhaustivamente y para eso necesita inexorablemente disponer de los mecanismos que le permitan vigilar a todo el mundo, espionaje universal, y de los medios para castigar a todo aquel que se atreva a no seguir sus órdenes y cometa el pecado de estorbar sus designios, entre cuyos medios se halla, sin ninguna duda a mi entender, la capacidad de endosarles una buena enfermedad que acabe con sus oponentes sin que nadie pueda acusarles de asesinato: véase, ni no, la larga serie de dirigentes sudamericanos que han enfermado gravemente y que son, o eran, todos revolucionarios, sin que tal calamidad,  haya afligido a ninguno de los canallescos y abundantes hijos de puta que tanto han proliferado en aquella región.

 El mundo entero se revuelve indignado porque Obama, aquel jodido presidente cuyo discurso de investidura me hizo llorar como un niño, se dedica a espiarnos a todos, absolutamente, para saber no sólo lo que hacemos y lo que decimos sino también lo que pensamos.

 O sea que el jodido Obama se ha convertido en un nuevo Dios que nos irá expulsando a todos, uno a uno, de este asqueroso paraíso por habernos atrevido a comer de la fruta prohibida, que no es otra que haber aprendido a leer.

 Por eso nuestro buen Rajoy hace todo lo posible para que nuestros hijos y nuestros nietos sean, por lo menos, analfabetos.

 

La libertad de expresión

 Aborrezco profundamente todo lo que usted está diciendo pero estoy dispuesto a dar mi vida para que pueda seguir haciéndolo, una traducción libérrima de lo que dijo Voltaire.
A lo peor, mañana ya no estoy aquí, en mi casa, porque un tipo de NNGG del PP me ha despenado o los esbirros de ese opusdeísta que ahora dirige la policía española me han metido en la puta cárcel.
Porque lo que voy a hacer está penado por esas leyes, enaltecimiento del terrorismo.
Pero ¿es enaltecimiento del terrorismo decir que Eta, al principio, tenía razón y que cuando hizo volar por los aires a Carrero Blanco, el mundo entero dio un suspiro de alivio porque uno de los hombre más ominosos del mundo había pasado a mejor vida, desapareciendo con él, la posibilidad de que aquellos horrorosos años de piedra continuaran oprimiendo a un pueblo cuyo único delito era el de ser, como ahora mismo sigue siendo, un pueblo de analfabetos ignorantes?
¿En qué momento Eta dejó de tener razón?
¿Cuando colocó aquella infame bomba en Hipercor?
¿Cuando sus objetivos dejaron de ser esencialmente militares?
Ahora, tímidamente, en unas circunstancias semejantes a las del franquismo, una serie de artefactos caseros han comenzado a explosionar por distintos puntos de la geografía española.
Esto ¿es justificar dichos antentados incipientes?
¿O, simplemente, es decir que la situación del país es ya absolutamente insostenible y si sólo se producen esos irrisorios atentados de artesanía es porque la larga noche de piedra del franquismo ha hecho que los españoles nos hayamos habituado a la opresión como la forma normal de vida?
Yo terminaba ayer o antesdeayer mi post diciendo, parafraseando a Cicerón, en sus célebras catilinarias que “¿ubinam gentium sumus, in qua urbe vivimus?”, ¿qué clase de gentuza somos y en qué mierda de país vivimos?, cuando ya el gobierno hace todo lo posible para que no se sepa el número de suicidios cotidianos y para que los desahucios sean reprimidos con toda la dureza del mundo entre las risotadas de los cipayos…..
Que España entera no sea ya un país en llamas es algo que yo nunca lograré explicarme porque no tiene ninguna clase de explicación, que 12 millones de ciudadanos se estén muriendo de hambre entre las risotadas de Botín y Montoro.