Me cago en sus putas madres, por muy santas que fueran

 Un país que tolera esto no tiene ninguna clase de perdón ni siquiera el de ese Dios supermisericordioso  al que adoran los legionarios de Cristo Rey, comunidad a la que pertenece Ana Botella, la tipa que ha decidido que echen a esta pobre gente a la calle.

 Hay que ser el más absoluto de los desalmados para no sólo colaborar decisivamente en expulsar de su casa, porque, según la Constitución de Fraga, el hogar del que los acaban de expulsar es su casa no sólo porque la han estado pagando muchos años sino porque, además, la canallesca Constitución dice que todos los españoles tenemos derecho a una vivienda digna sino para, además, reírse por lo que están haciendo.

 ¿Es así como los canallescos cipayos, cuya semejanza con las SS alemanas cada día es mayor, protegen a sus hermanos del pueblo del que forman parte? ¿Cuál va a ser ahora la vivienda digna de esta pobre gente, la puta calle? Pero ¿qué está pasando aquí, coño, que los banqueros cada día ganan más y más y a los que ellos esquilman con sus hipotecas, se les persigue a muerte? ¿Y esta asquerosa sociedad se denomina  a sí misma cristiana, y la parábola de Cristo expulsando a los mercaderes del templo?

 Por eso no me canso de escribir que ya no creo realmente en nada: ni en las altas autoridades de la nación, en ese Rey que no se cansa de operarse aferrándose al trono y no dice una sola palabra contra esto, ni en los jueces, que deberían servir a la justicia y que cursan estas órdenes de desahucio, ni mucho menos aún en estos esbirros sedientos de sangre que sufren auténticos orgasmos machacando a la pobre y hermosa gente, pero tampoco creo en mí ni en ti, que toleramos todo esto impasiblemente, si yo tuviera los cojones que se me suponen iría cada día a las sedes de los juzgados y  acompañaría a la comisión judicial cuando sale a los desahucios para dejarme la piel luchando contra estos sonrientes desalmados.

 Lo repito una y mil veces, en un país como éste, la única solución digna que nos queda es el suicidio y esto ya lo pensaba yo ya hace 60 años cuando mi obra El suicida fue finalista del premio Carlos Arniches del Ayuntamiento de Alicante.

 

 

13 comentarios en “Me cago en sus putas madres, por muy santas que fueran

  1. SIN PERDÓN DE GALLARDÓN
    David Torres
    http://blogs.publico.es/davidtorres/2013/09/26/sin-perdon-de-gallardon/

    Es imposible atisbar el alcance de la nueva reforma del código penal sin comprender antes que Gallardón siempre quiso protagonizar un western. Cuando Garci le pidió que se calzara una horripilante barba postiza para encarnar a su antepasado Albéniz en una película no menos horripilante, ese empeño por mezclar detectives con faraones acabó por hacer naufragar el casting (la película ya venía naufragada de fábrica). Por muy melómano que sea, a Gallardón le gusta más una buena sesión de taladradora que una pieza de piano de Albéniz. Esa es, entre otras motivaciones menos artísticas, la razón principal de que Madrid se llenara, durante los largos años de su mandato, de taladradoras y túneles en lugar de llenarse de conservatorios, salas de concierto, recitales de piano y cursos musicales para jóvenes. De hecho, hay distritos enteros de Madrid, por ejemplo Vallecas, donde ningún niño escolarizado ha visto jamás un piano (y si lo viera, lo confundiría con el mueble-bar). Gallardón no lo dijo por no hacerle un feo a su amigo Garci, pero él se creía que, en una película de Sherlock Holmes y Watson, iban a darle el papel de Wyatt Earp.
    El ministro justiciero ha perpetrado un código penal para dividir a los ciudadanos de a pie en dos categorías principales: los que ya han delinquido y los que van a delinquir. Convertir el robo de un cartón de leche en un delito equiparable al atraco de un banco es sucumbir al mismo proceso mental que llevaba a Litttle Bill a exclamar, cuando una de las putas le avisaba de que estaba azotando a un hombre inocente: “¿Inocente? ¿Inocente de qué?” No sé si esa película es el western favorito del actual ministro de Justicia, pero está claro que el título podría encabezar su reforma del código penal: Sin perdón. Sin perdón de Dios, Spain Days, podría añadir.
    Más que una reforma, lo de Gallardón ha sido una contrarreforma en toda regla. Para ello se ha imbuido del espíritu del Concilio de Trento y de la letra pequeña del Código de Hammurabi. En medio de esa legislación antediluviana sorprende que no se encuentre ninguna referencia no ya a la pena de muerte sino al menos a la lapidación. El nuevo código penal recordaría al Antiguo Testamento, si el Antiguo Testamento fuese un western egipcio con Dios en el papel de sheriff y la estrella de ayudante adjudicada a Gene Hackman. Dejen sus tuits a la entrada del pueblo, no vayan a herir la sensibilidad de las muy sensibles autoridades. De momento aún no han dicho nada de los comentarios de facebook ni de las columnas de prensa ni de los chistes en la cafetería, pero será cuestión de reformar más. Todo los que hemos vivido en el Madrid agujereado del alcalde por antonomasia, cual ratones en un queso, sabíamos que más tarde o más temprano acabaríamos cayendo en una zanja. Con Gallardón la única libertad posible es la condicional.

  2. Un abrazo grande a Patrick por la situación de tu padre y que salga bien y lo más pronto posible de este dificil momento

    Más muestras de cómo este regimen del estado español nos agrede y ofende a la inteligencia sistematicamente y a diario

    http://joanmarti.net/2013/09/25/la-ley-es-igual-para-todos-alguien-lo-dudaba/

    http://www.diario-octubre.com/2013/09/26/un-perro-del-regimen-impide-el-trabajo-de-un-periodista-con-delegados-de-la-onu-en-madrid/

    http://www.publico.es/470599/el-gobierno-defiende-llamar-generalisimo-a-franco-para-no-perder-la-costumbre

    Sobre Marx y Keynes(desde una perspectiva más economica )..

    http://www.vnavarro.org/?p=9743

  3. http://actualidad.rt.com/expertos/osuna/view/106657-israel-envio-soldados-liberar-mall-kenia

    sí como Estados Unidos y Gran Bretaña prestaron ayuda a las fuerzas de seguridad kenianas, luego de la toma del Shopping Westgate, el Gobierno israelí también tiene intereses geopolíticos en Kenia y Somalia.

    Desde que surgió la noticia de la ocupación del centro comercial en Nairobi por milicias islámicas Al Shabab de Somalia, un avión militar israelí llegó a la capital de Kenia para apoyar a las ya presentes fuerzas estadounidenses y británicas a liberar junto con soldados y policías kenianos a la mayor cantidad de rehenes posibles.

    Al Shabab —Al Qaeda en Somalia— había advertido que cometería atentados en el vecino Kenia por la ayuda militar que presta este país en la lucha por el caótico Cuerno de África, que se encuentra inmerso en una guerra civil desde 1991.

    Intereses geopolíticos

    Tel Aviv y Kenia reforzaron sus lazos militares en 2002 luego de que una bomba de Al Qaeda estallara en el hotel Paradise en Mombasa matando a 13 kenianos y tres israelíes. Ese mismo día, en una acción coordinada, 261 pasajeros a bordo de un avión de la compañía israelí Arkia corrieron un gran riesgo luego de que dos misiles no pudieran impactar contra la nave. Desde ese momento, instructores israelíes entrenan soldados antiterroristas kenianos.

    Israel —al igual que Estados Unidos y Gran Bretaña— se acerca a Kenia porque es un país clave en la lucha geopolítica contra Sudán —que es aliado de Irán y China— y para combatir a Al Shabab en Somalia.

    Además, Kenia se transformó en un país vital para el transporte de petróleo, tras la partición sudanesa en 2011 —quedando Sudán por un lado y Sudán del Sur por el otro—.

    Los hidrocarburos que antes controlaba Sudán ahora pasan a manos occidentales a través de su alianza con Sudán del Sur. Aunque China construyó un oleoducto desde Sudán del Sur que atraviesa Kenia y que desemboca en el Océano Índico, para su exportación.

    De esta manera Pekín no queda aislada de la separación de Sudán.

    El nexo con Somalia

    Desde 1991 Somalia no solo no tiene un Gobierno central estable sino que está viviendo una guerra civil entre clanes que buscan controlar el Cuerno de África de manera casi feudal, con el aditamento de la aparición, en 2004, de guerrillas islámicas que intentan transformar al país en un Estado religioso al estilo talibán.

    Así surgió Al Shabab, como un desprendimiento de los Tribunales Islámicos. Las ventajas de Somalia para Occidente son varias. Una de las más importantes es la situación geográfica, ya que por sus costas transita el 13 % del comercio mundial, barcos que atraviesan el canal de Suez que van y vienen de Europa, y además circula gran parte del petróleo de Medio Oriente.

    Su riqueza pesquera está siendo aprovechada por buques de todo el mundo ante la ausencia de control estatal de los mares. Entre su patrimonio cuenta además con uno de los más grandes acuíferos de agua dulce del continente, que comparte con Eritrea y Etiopía.

    Kenia fue clave en 2004 en la formación de un Gobierno de transición somalí, primero en territorio keniano y luego en la ciudad de Baidoa.

    El apogeo de las milicias islámicas fue alcanzado en junio de 2006 cuando lograron controlar vastas regiones del país. Dos meses después, Estados Unidos dio el visto bueno para que Etiopía interviniera militarmente para respaldar al Gobierno de transición y luchara contra las guerrillas musulmanas.

    Washington reforzó el apoyo a los militares etíopes bombardeando, en enero de 2007, supuestas bases rebeldes en donde se entrenan combatientes de Al Qaeda procedentes de todo el mundo musulmán, de acuerdo con las declaraciones del Gobierno estadounidense.

    Israel, Al Shabab y el terrorismo en Siria

    Sin embargo, Etiopía se tuvo que retirar por el repudio de la población. Fue entonces cuando Al Shabab se hizo más fuerte, a pesar de soportar esporádicos bombardeos estadounidenses contra sus bases, la lucha contra los clanes y contra una fuerza multinacional africana encabezada por Kenia y del combate contra los piratas que amenazan las costas somalíes. Se cree que disponen de entre 7.000 y 9.000 combatientes y que la inspiración religiosa es wahabita, como la de Al Qaeda y Arabia Saudita, cuando la mayoría de los ciudadanos somalíes son sufíes. Junto con Etiopía, Kenia es clave para defender los intereses occidentales e israelíes en el este de África y luchar contra el extremismo islámico en Somalia, que a su vez afecta al vecino Yemen en la península arábiga.

    Aunque Israel no apoye a ningún bando concreto en la guerra de Siria entre el Gobierno laico de Bashar Al Assad y grupos heterogéneos rebeldes, en los que predominan combatientes wahabitas ligados a Al Qaeda, un artículo del diario ‘Jerusalem Post’ rebeló que el embajador israelí en Estados Unidos, Michael Oren, manifestó: “Los malos muchachos apoyados por Irán son peores para Israel que los malos muchachos que Irán no apoya”.

    Siguiendo esta línea de pensamiento, es contradictorio que Israel combata a los wahabitas infiltrados en Kenia y los prefiera en Siria antes que a Al Assad, que se ha abstenido de atacar territorio israelí, por una cuestión claramente estratégica.

  4. Gracias a todos.

    El lunes ya le dan el alta.Válvula en la aorta,aro en la mitral.Su carácter lo estaba matando.Esperemos que cambie un poco.Nos dijeron que no tenía un corazón de alguien de 62 años,sino de alguien más mayor.

  5. CÓMO HEMOS LLEGADO A ESTO (DOS RELATOS MUY DISTINTOS)
    Suso de Toro
    http://www.eldiario.es/zonacritica/llegado-relatos-distintos_6_179242097.html

    La dimensión de la crisis de España es tan real y profunda que paradójicamente hace que se esté aguantando lo inaguantable y se sostenga lo insostenible. Los parámetros de la realidad española han cambiado tanto, la situación social y nacional es tan lastimosa, que hace tres años todas las cabeceras de prensa de Madrid pedían la dimisión de Zapatero y ahora no la piden de Rajoy. ¿Obraban bien, de buena fe y con fundamento entonces o es ahora cuando lo hacen? ¿Merecía aquello Zapatero entonces y merece esto Rajoy ahora? Me parece que la ciudadanía debería reparar en ello, pues es motivo para reflexionar sobre el papel de los medios en la sociedad española y también sobre tantas alegrías o irresponsabilidades que nos han traído hasta aquí.
    Dejando aparte la realidad que muestran o crean los medios, las encuestas indican que lo que las personas entrevistadas experimentan en sus vidas no se corresponde en absoluto con el relato dentro del que han vivido hasta ahora. Ese contraste entre lo que se experimenta como realidad y el relato establecido de la realidad conduciría a algunas sociedades a una sicosis colectiva, pero en España, dada su cultura, conduce a instalarse en el más profundo cinismo. El cinismo de los poderosos es un signo de su despotismo, pero cuando se extiende a la mayor parte de la población es la marca de una sociedad vencida por el poder. Creo que eso es lo que está ocurriendo.
    La crisis no es del Gobierno y el partido que lo sostiene, o viceversa, no es de la Monarquía, no son todas las instituciones, no es la ruina de buena parte de la población, no es el vaciamiento de la Constitución, no es el camino sin retorno y sin salida al que llegó aquí la idea de nación…, es todo. España vive un fenómeno político muy específico: a la crisis económica conducida en un sentido antisocial se suma un Gobierno que está aprovechando para revisar los consensos políticos y económicos de la democracia española.
    La llegada de la democracia se entendió que traería libertad y una sociedad más justa, pero se están aprobando leyes que en la práctica anulan el derecho de gran parte de los ciudadanos, los más débiles económicamente, a reclamar el amparo de la Justicia. Y, nada menos, se está suprimiendo la misma independencia del Poder Judicial, así como la pérdida de derechos de las mujeres, la mitad de la población, sobre su propio cuerpo. Por otro lado, al igual que ha ocurrido en otros estados europeos, ya no está garantizado que se aprueben presupuestos según las necesidades de la ciudadanía, sino sometidos a un límite del déficit del Estado.
    La Constitución consagró la economía de mercado pero “conforme a un orden económico y social justo”, esto está anulado de modo terminante cuando el rescate bancario lo pagaremos todos, pero la banca no será pública y se le hace escarnio cuando a los ahorradores se les roba su dinero con argucias usurarias, como las preferentes. Esas actuaciones económicas desde el mismo Gobierno ratifican la propiedad privada, pero únicamente la de los ricos que se lucran del dinero público y pueden robar impunemente el ahorro de los pobres. Y para que nada tenga vuelta atrás en este camino de liquidación, la tutela e interpretación constitucional el actual Gobierno se la ha encomendado a un militante de su partido que ostentó públicamente su ideología antisocial y su españolismo excluyente.
    La Constitución está así vaciada y con ella los pactos políticos sobre los que se levantó tras la muerte de Franco. Esto bastaría para comprender la gravedad, lo cualitativo y también lo excepcional de esta crisis española, pero hay otros factores que inciden en esa crisis estructural. La Constitución vigente del Reino de España confiere amplios poderes al rey, que es la piedra angular que sostiene las instituciones, y como el estado actual de la Casa Real es el que es, no hay que extenderse sobre la fragilidad de todo el sistema.
    La sociedad catalana por su parte, tras amargas experiencias recientes y aunque ello le supone serias dificultades, ha iniciado un camino que ya no quiere ni puede desandar y que cuestiona absolutamente la forma del Estado y sus instituciones. Ese proceso político democrático y legítimo aboca a una reforma política profunda del Estado español. Lo que decida la sociedad vasca al respecto lo sabremos pronto. Se trata de una crisis, ¿cómo hemos llegado a esto? La crisis económica ha agudizado los problemas, pero es un error atribuirle a ella la situación: fue la propia evolución de la vida social y política española desde el año 1975 lo que ha evolucionado hasta dar un país así.
    No se comprende este momento histórico desde el relato establecido y que se podría titular “El cuento del Rey Mago”. Un resumen sería que, a la muerte de Franco, la sociedad española había madurado económica y socialmente y demandaba un cambio democrático. Una nueva generación se vio encarnada en la figura de un joven rey, que le encargó a un político joven que trajese la democracia. El franquismo fue barrido poco a poco y una izquierda razonable condujo a España a integrarse en las instituciones internacionales, como la UE y la OTAN. Dos grandes partidos estatales se turnaron, pero manteniendo un imprescindible consenso sobre los temas básicos, de modo que esas décadas propiciaron una especie de milagro español: los europeos admiraban la alegría y la vitalidad de la joven democracia española, los países pobres y bajo dictaduras nos admiraban como un ejemplo del que aprender, etc. Discrepar de los trazos principales de ese relato significaba, aún significa, quedarse al margen y ser un cenizo que no comparte el orgullo nacional español.
    Pero mi memoria me dicta otro relato que no tiene título porque no existe y que se asienta en algunas estampas olvidadas o negadas, pero que para mí tienen la intensidad de los recuerdos más vívidos. Nunca llamaría “dictadura” a aquel régimen totalitario que, desde la derrota de Hitler, había conseguido la protección de los EE.UU. a cambio de entregar la soberanía al ejército norteamericano, con sus bases y su armamento nuclear incluido. Una falsa alianza militar, pues, obligó a que aquellas provincias españolas en el continente africano que figuraban en el mapa de mi colegio les fuesen entregadas a la monarquía alauí, traicionando y vendiendo así a sus habitantes.
    Y este mes de septiembre recordaré como cada año aquella sociedad aterrorizada entre “estados de excepción” y a los cinco jóvenes fusilados tras un juicio militar farsa. Los recordaré porque, aunque no compartiese ni entonces ni ahora sus métodos, eran combatientes contra aquel régimen y porque su muerte tuvo un profundo sentido político, con aquellos crímenes Franco estableció las bases para el futuro: el Ejército vencedor de la guerra seguía teniendo el poder y cualquier camino futuro estaría sometido a su vigilancia. Recuerdo al entonces Príncipe en el balcón del Palacio Real con Franco, quien lo nombró su sucesor. Recuerdo otro juicio militar, también olvidado, a los militares de la clandestina Unión Militar Democrática, que jamás pudieron reincorporarse a sus funciones. Recuerdo las luchas de obreros y estudiantes, los muertos que costaron las libertades y la legalización primero de los sindicatos y de los socialistas y, luego, del PCE y demás organizaciones comunistas, libertarias y de todo tipo. También recuerdo las luchas nacionales de vascos, catalanes y gallegos. Recuerdo la vuelta del exilio del president Tarradellas y del lehendakari Leizaola, los galleguistas del interior, en cambio, habían roto políticamente con el “Consello da Galiza” en el exilio y la institución se había disuelto. No, la democracia no la trajo magnánimamente un rey mago: la ganaron con sangre los antifranquistas.
    Recuerdo los debates alrededor de la redacción de la Constitución y las negociaciones para reflejar un pacto democrático entre la derecha franquista y la izquierda antifranquista, por un lado, y el Estado existente y las nacionalidades, especialmente Euskadi y Cataluña, para encajar sus instituciones propias en el Estado. Recuerdo el malestar que expresó el Ejército ante la posibilidad de ser reconocidas otras naciones distintas a la española. Y recuerdo el 23-F y el consiguiente “Pacto del capó”, así como una consecuencia política del golpe: la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), que demostró que sí que prosperó un “golpe de timón” para reinterpretar el proceso democrático.
    El 23-F también tuvo éxito político al recordarle a la población el poder del Ejército y la necesidad e inevitabilidad del Rey y estableció que la buena dirección era una España nación única. Sobre esas bases políticas e ideológicas esenciales se desenvolvieron las siguientes décadas. Para la derecha era lo de siempre y la izquierda, que renunció al programa y a la misma memoria del antifranquismo, asumió el nacionalismo españolista sobre dos ideas previas: a) los vascos, si bien no son todos terroristas o simpatizantes, son ricos y desprecian a los españoles pobres. Y b) los catalanes, sobre todo la “burguesía catalana”, solo piensan en chalanear para sacarnos nuestro dinero. Ésta última idea reina entre la burguesía madrileña y sus intelectuales y publicistas, pero está instalada en el conjunto de la población.
    La españolidad y el terrorismo han sido dos bazas para argumentar y alimentar la ideología del nacionalismo español, tan renacido y triunfante en un Madrid que sujeta las infraestructuras centralizadas, todo el poder político, la mayor parte del poder financiero y el gran instrumento político e ideológico: todos los medios de comunicación de ámbito estatal. La ideología que subyacía en los planes de infraestructuras centralizadas en medio de la meseta, en el “kilómetro cero” de Primo de Rivera, continuó íntegra en los partidos que gestionaron el Estado en esta nueva época.
    Dos ejemplos del sentido y la intencionalidad política de la red del AVE: Jose Mª Aznar, expresidente del Gobierno en el año 2000: “En 10 años tendremos una red de alta velocidad que situara a todas las capitales de provincia a menos de 4 horas del centro de la peninsula”. Magdalena Álvarez, ministra de Fomento en el año 2007: “La alta velocidad es coser con cable de acero nuestro país, unirlo y hacernos sentir más españoles”.
    Un Madrid que sujeta a sus provincias, una ciudad “macho” que encantaría al Ortega y Gasset de “La España invertebrada” y que, como Prusia, somete y monta a su entorno. Eso explica, por ejemplo, que los gobiernos y el Banco de España hayan considerado “sistémica” a Caja Madrid, para salvarla, pero no a la caja gallega. Un Madrid que ya se identifica completamente con España, una España que excluye a quienes no participan de su modelo nacional. Una España que, merced a la ideología que acompaña a la lengua, identifica como español a un hablante o un escritor de México o Argentina y excluye a un catalán, vasco o gallego. ¿Quién sabe el nombre de un poeta vasco vivo? ¿Quién el de un narrador en lengua catalana? ¿Alguien escuchó en los medios de comunicación españoles alguna canción en gallego en los últimos diez años? ¿En base a que derecho el principal premio de las letras que otorga el Estado español, con su valor simbólico, premia a ciudadanos de otros países pero excluye a escritores en lengua vasca, catalana o gallega, a pesar de tener ciudadanía española? ¿Pagan menos impuestos que los demás los ciudadanos que tienen por propia alguna de esas otras lenguas?
    Estas décadas tuvieron momentos y etapas distintas con los sucesivos gobiernos del PSOE y del PP, pero estos dos partidos mantuvieron un núcleo duro de consenso. La etapa de Zapatero, aunque conservó las líneas básicas de política económica anteriores, rompió algunos de esos consensos, tanto en política nacional como dentro del partido, y ello explica tanta hostilidad a su presidencia desde uno y otro lado.
    Pero digerir tanto pasado como es la Guerra Civil y el Régimen es tarea ardua y hubo que reinventar la realidad y reinventarse. Un año los españoles éramos franquistas aterrorizados, pero mágicamente dos años después cantabamos “libertad sin ira” y éramos demócratas, y cuatro años después la mayoría ya éramos socialistas. A qué velocidad dejábamos atrás el pasado. El pasado era una patria incómoda para la gran mayoría de la población, así que fue abolido y encerrado bajo siete llaves. Reclamarse franquista resultaba incómodo para quienes se sentían de derechas y ser antifranquista resultó totalmente extemporáneo para quienes se sobrevinieron de izquierdas.
    En las siguientes décadas, se desenvolvería una línea de crítica a los antifranquistas juzgándoseles por su leninismo e intelectuales aparentemente sin mácula trazarían un campo ideológico neoconservador que ha sentado sus reales entre nosotros: se trata de mantener una mirada distante sobre unos y otros y la reclamación de una tercera España limpia de radicalismos. Como decía un amigo, ” sois buenos chavales, pero todos tenéis algún defectillo”. Ni que decir tiene que el tal “compromiso del intelectual” sin poder ser negado por intelectuales que seguían opinando sobre la cosa pública fue reinterpretado asépticamente y lo que se estigmatizó fue la militancia política partidaria o el compromiso concreto con una causa o un partido. Eso manchaba la independencia del intelectual, que debe estar siempre muy limpito y decoroso. En consonancia con un espacio cultural tan moderno que rechazaba las rancias ideologías de izquierda se recuperaron los más viejos nihilismos y esteticismos. Cioran o Ernst Jünger, figuras problemáticas y problematizadoras, fueron redivivos, pero sin que sufriesen mayores inquisiciones. Menos ser comunista, o cualquier otra cosa casposa que nos remita al antifranquismo, todo vale y todo es elegante.
    A comienzos de los años ochenta, ya habían empezado a cambiar las referencias para la minoría intelectual. Desde principios de los sesenta una nueva generación recibió a través de la música “pop” la lengua y la cultura anglosajona de tal modo que, paradójicamente, años más tarde cuando España entró al fin en Europa la cultura de Francia, Italia y la europea en general desapareció completamente de los medios de comunicación y se pasó a mirar únicamente hacia EE.UU., hasta hoy. Todo lo norteamericano es definitivamente “cool”. Si en los años sesenta, además de copla y alrededores, se podía oír canción italiana y francesa, hoy es prácticamente imposible: los medios de comunicación españoles solo emiten canción en inglés o castellano.
    Y en cuanto a las referencias intelectuales en el interior de España, de atender a lo que llegaba de Cataluña en materia de educación, política, pensamiento, artes, música a partir de la primera mitad de los ochenta lo ocupó todo Madrid con un nuevo invento, “la movida”, que circuló por los medios con su propio star system. Pero para la mayoría de la población, que no tenía necesidad de coartadas ni tonterías, quedó lo de siempre: pasodobles y fútbol. En vez de Lola Flores, se extendieron por ciudades y villas de España las “ferias de Abril” y las sevillanas. Y los futbolistas, de ser ceñudos y velludos, pasaron a ser modelos depilados que lucen tocados. Las corridas de toros, a pesar de la caída de interés entre la población, son emitidas en horario infantil en TVE, demostrando su intención ideológica. Hoy, como siempre, la ancha cultura nacional española va entre el “¡olé!” y el “¡oé, oé, oé!”
    Y hasta aquí hemos llegado. A una España sin esperanza, con un partido gobernante sin sentido de la vergüenza y un presidente que se esconde durante meses para no contestar a preguntas sobre su implicación en la recepción de dinero negro. Un Parlamento pervertido por una mayoría absoluta parlamentaria que lo tiene anulado. Un país que se niega a reconocer a los catalanes el mismo derecho que tienen otros europeos, como los escoceses, a decidir libremente su futuro. Y un país que tendrá que someter a decisión democrática una constitución nueva y la forma del estado, incluyendo la opción Monarquía o República. Ambas son discutibles y por ello no se puede negar el debate, pero si la España futura, en la forma que tenga, es una monarquía, ya no podrá serlo porque lo haya decidido un Caudillo o un Ejército: tendrá que ser una ciudadanía sin miedo y que asuma su responsabilidad quien lo decida.
    Evidentemente, creo que aunque el bloque de poder formado por los principales partidos y los medios de comunicación capitalinos oculten la realidad y mantengan en pie una tramoya digna de la época barroca, la etapa histórica surgida de la Transición se acabó.

  6. http://www.eldiario.es/zonacritica/favores-poderosos-Gobierno-oculta_6_179942021.html
    LOS FAVORES A LOS PODEROSOS QUE EL GOBIERNO OCULTA . Carlos Elordi
    Con el seguimiento entusiasta de los medios oficiales y oficiosos y la aquiescencia de la mayor parte de los que no lo son, el gobierno está intensificando su campaña de optimismo económico. De nuevo, el ministro Montoro lidera ese esfuerzo. Sus intervenciones en la rueda de prensa que tuvo lugar en La Moncloa tras el consejo ministros de este viernes rayaron el disparate. Aunque, sentado a su lado, el titular de economía, De Guindos, dijo que, en el mejor de los supuestos, el porcentaje de parados bajará únicamente un 0,1 % al final de 2014, Montoro no dejó de repetir que hemos entrado en una nueva era, en la era del crecimiento y que a partir de ahora todos los problemas de la economía se resolverán como por ensalmo. También pregonó como un éxito que la inflación no llegará este año al 1 %, cuando los expertos coinciden en que la caída de los precios confirma que la economía está entrando en un proceso de deflación, de caída de la actividad económica, una situación de la que se puede tardar más de una década en salir.

    Montoro adujo todo eso, y algunas cosas más, no menos insostenibles, para justificar el recorte de pensiones que prepara el gobierno –que, según él, quedaría en “nada” gracias al descenso de los precios- y también el presupuesto para 2014, marcado, en todos sus capítulos, y no sólo el relativo a los sueldos de los funcionarios, por la más estricta austeridad: caen los gastos en todos los frentes y no se recortan un ápice los ya altos impuestos que pagan los ciudadanos corrientes. De esto último habló poco el ministro. Y tampoco hizo referencia alguna a algo que esa misma mañana contaba el Financial Times y que tiene que ver directamente con su departamento.

    Aunque el asunto ya había sido citado con anterioridad por algún medio español –sin que tuviera mayor trascendencia, como suele ocurrir con este tipo de informaciones-, el diario británico desvelaba con toda suerte de detalles que desde 1996 en España se permite la creación y funcionamiento de un tipo de empresas, las ETVE (Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros) que son lisa y llanamente instrumentos para la evasión de impuestos. Gigantes como Exxon, Hewlett Packard, Pepsi, Eli Lilly, Anheuser-Busch o Vodafone, llevan años utilizando las ETVE para transformar los beneficios obtenidos por sus filiales en todo el mundo en dinero libre de impuestos –de los países en los que se generaron y, por supuesto, de los españoles- que trasladan a sus casas matrices. Gracias a esa figura totalmente legal, no sólo España es, de hecho, un paraíso fiscal, sino que buena parte de los capitales que en nuestras macro-cuentas figuran como “inversiones extranjeras” y que, en la práctica, son dinero de paso que aquí no rinde un duro ni crea trabajo. En efecto, según el Financial Times, la mayoría de las ETVE tienen como mucho una pequeña sede, a lo más un despacho, y un solo empleado. Y, a veces, ni eso. En 2010, más del 50 % de la inversión extranjera fue a las ETVE.

    Montoro tampoco explicó el porqué de esa reducción del déficit del Estado –del 0,2 %, sobre el 6,9 % previsto, sin contar el rescate bancario- del que tanto ha alardeado Mariano Rajoy en sus recientes reuniones y entrevistas televisivas en Nueva York. Tal logro nada tiene que ver con la gestión presupuestaria de nuestro gobierno. Es simplemente una concesión que nos van a hacer Bruselas y Berlín –a cambio de seguir negándonos apoyos más sustanciales, como podrían ser los eurobonos- y que consiste en un cambio del método de cálculo del llamado “déficit estructural” -el que se considera que no se deriva de la situación coyuntural- que se reduciría en el porcentaje citado –que parece poco, pero que en cuanto a expresión de una tendencia no es pequeño- y que permitiría al gobierno español alardear de un éxito en su “lucha” contra el desarreglo en las cuentas públicas sin tener que molestar a los beneficiarios de las grandes subvenciones estatales… ni a los dueños de las citadas ETVE.

    Otro asunto que pasó desapercibido en la reseña del Consejo de Ministros de este viernes, es que el ministerio de Hacienda y el Banco de España tienen ya lista y a punto de publicarse una norma fiscal que permitirá a los bancos computar los llamados “activos fiscales diferidos” (DTA) como capital: un bien del que éstos andan tan escasos que el gobierno se podría ver obligado a pedir una ampliación del rescate bancario que la UE, el FMI y el BCE articularon hace un año y del que sólo se han utilizado 41.000 millones de euros sobre un total concedido de 100.000. Los bancos acumulan en torno a 50.000 millones de euros de DTA sobre todo como consecuencia de las quiebras de empresas inmobiliarias y de construcción.

    Gracias a la generosidad del gobierno –seguramente movido por la presión de los bancos al respecto, pero también por su necesidad política y electoral de evitar nuevos rescates- esas cantidades, que de hecho son pérdidas de las entidades financieras, se convertirán en ganancias y les eximirán de hacer mayores esfuerzos para conseguir el capital necesario para cumplir con los requisitos europeos y sobre todo con la normativa bancaria internacional, la llamada Basilea III. Tal favor del gobierno se suma a los 87.000 millones de inyecciones de capital que el Estado ha hecho en la banca, a los 67.000 millones que le llegaron por compra de activos y a los 64.000 de avales del Tesoro, por no hablar del maná que para las entidades financieras supone la compra de deuda pública española a los altos tipos que se registran desde hace años.

    Se dice que la contrapartida que De Guindos ha pedido a los bancos a cambio de su gesto es que se comprometieran a no repartir dividendos en unos cuantos años. Pues bien, el BBVA acaba de anunciar que va a proceder una ampliación del 1,22 % de su capital –mediante una fórmula que no supondrá desembolso para sus accionistas- justamente para poder financiar el dividendo de este año.

    En definitiva que seguimos en lo de siempre. Y no podía ser de otra manera, porque aquí el que manda, manda. En silencio. Es clamoroso que los grandes medios españoles ignoren absolutamente todo cuanto tiene que ver con la banca. Es un tema tabú. A diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, en los que también cuecen habas en lo que a los privilegios del sector financiero se refiere. O acompañados de cantos a una “nueva era” económica que solo ve Cristóbal Montoro y cuya única base real es que las instituciones económicas internacionales están algo más tranquilas que hace un año sobre el riesgo de que las finanzas españolas entren, de un momento a otro, en quiebra.

  7. “Tengo dos carreras y un máster, y limpio la mierda de otros en un país que no es el mío”

    http://elventano.blogspot.com.es/2013/09/tengo-dos-carreras-y-un-master-y-limpio.html

    Y después de 5 meses trabajando allí, hoy por primera vez me he visto desde fuera. Me he visto limpiando los aseos… Y no me avergüenza hacerlo. Limpiar es un trabajo muy digno. Lo que me avergüenza es… (Benjamín Serra Bosh)

    “Me llamo Benjamín Serra, tengo dos carreras y un máster, y limpio WCs. No, no es broma. Lo hago para poder pagar el alquiler de mi habitación en Londres.

    Trabajo en una famosa cadena de cafeterías en el Reino Unido desde mayo. Y después de 5 meses trabajando allí, hoy por primera vez, me he visto desde fuera. Me he visto limpiando los aseos. Mi pensamiento ha sido: “Soy Premio Extraordinario de Fin de carrera en mis dos titulaciones y limpio la MIERDA de otros en un país que no es el mío”. Bueno, también hago cafés, recojo las mesas y friego las tazas.

    Y no me avergüenza hacerlo. Limpiar es un trabajo muy digno. Lo que me avergüenza es tener que hacerlo porque nadie me ha dado una oportunidad en España. Como yo hay muchos españoles, sobre todo en Londres. “Sois una plaga”, me dijeron una vez aquí. Y no nos engañemos. No somos jóvenes de aventura para aprender el idioma y vivir nuevas experiencias. Somos INMIGRANTES.

    Yo siempre he sido muy orgulloso, no lo voy a negar. Los que me conocéis, lo sabéis. Y me revienta tener que sonreír a algunos clientes que te miran por encima del hombro por el simple hecho de ser ‘barista’ (aquí lo llaman así). Hay algunos impresentables a los que me entran ganas de sacar mis títulos universitarios y de máster y ponérselos en la cara. Pero realmente no serviría de nada. Parece ser que esos títulos solo sirven ahora mismo para limpiar la MIERDA que limpio yo en los aseos de la cafetería. Una lástima.

    Yo creía que merecía algo mejor después de tanto esfuerzo en mi vida académica. Parece ser que me equivocaba”.

    Reflexiones de Benjamin Serra Bosh en su Facebook

  8. http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/asi-funciona-fiscalia-del-2699393

    Tres ejemplos de qué significa para el Gobierno de Rajoy «despolitizar la justicia» y «respetar la independencia judicial».

    1.-La Fiscalía de la Audiencia Nacional guardó en un cajón 48 horas la primera orden de detención internacional contra torturadores franquistas. La petición argentina llegó a la fiscalía el viernes 20 de septiembre, pero el fiscal decidió esperar hasta el lunes para pasársela al juez de guardia. ¿La razón? Que el viernes estaba de guardia el juez Fernando Andreu, pero el lunes, a partir de las ocho de la mañana, le tocaba a Pablo Ruz. El oportuno retraso impidió así que este espinoso asunto acabase en manos de un juez, Andreu, que ya se ha atrevido a investigar el genocidio de Ruanda o el bombardeo de Gaza. En este tema, como en el de los papeles de Bárcenas, la fiscalía y el Gobierno sin duda prefieren al cómodo Ruz. Les ha ido bien. En manos de Ruz, el caso de las torturas franquistas probablemente no prosperará. En manos de Andreu, podría haber sido investigado porque los crímenes contra la humanidad no prescriben, a pesar de esa amnistía que en otros países llamaron ley de punto final.

    2.-La Fiscalía Anticorrupción ya se prepara para enterrar el caso Bárcenas que, según Rajoy, «no se podrá demostrar». Esta semana, el fiscal Antonio Romeral se ha opuesto a que testifiquen otros de los nombres que aparecen en los papeles de Bárcenas –Rajoy, Rato o Mayor Oreja– por la «ausencia (…) de unos hechos delictivos (…) que sustenten la continuación de la instrucción». El fiscal construye así la pista de aterrizaje para que Ruz pueda archivar el asunto en los próximos meses. Será un caso modelo: un modelo de cómo marear la perdiz y cerrar en falso una instrucción. Ruz, con el apoyo del fiscal, se ha centrado en investigar aquellas materias que no eran delito o estaban prescritas, como el delito fiscal o la financiación ilegal. Sin embargo, no ha querido saber nada de un delito mucho más grave del que sí hay evidencias y que tarda 10 años en prescribir: el cohecho. Para ello, es imprescindible analizar los contratos de los donantes del PP con los gobiernos de Aznar y ponerlos en relación con los donativos, pero ni el fiscal ni Ruz tienen muchas ganas de hurgar en ese lugar.

    3.-La misma Fiscalía Anticorrupción, en otro escrito de Romeral, ha decidido esta semana rechazar una investigación exhaustiva sobre esos contratos de los donantes del PP. El fiscal lo descarta con un argumento sonrojante. No ha lugar, dice Romeral, porque llevaría demasiado tiempo y es «innecesario, costoso e incoherente». «La recopilación, copia y posterior examen de tan ingente cantidad de documentación comporta el empleo de numerosos funcionarios y el retraso de la instrucción», asegura el fiscal. Traducido: es una lata el trabajar, todos los días te tienes que levantar.

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