Bárcenas versus Rajoy, una magnífica fábula para demostrar la veracidad de las tesis de Marx

 

 

 Tesis 1: Todo es economía.

 Tesis 2: El verdadero poder es el económico.

Decía Rajoy, ayer, ante los prebostes de la Unión Europea, intentando desesperadamente luchar contra esa marea de corrupción que a otro individuo con un átomo de dignidad ya lo hubiera expulsado de su peana: “lo importante realmente, lo verdaderamente democrático es haber llegado al poder mediante unas elecciones generales”.

 Decía Lara, creo, líder de IU: “pero ¿qué dice este hombre?, él no ha llegado al poder mediante unas elecciones generales libres sino esencialmente falseadas por la más absoluta de las corrupciones económicas”.

 Filosóficamente, ¿cuál de las 2 proposiciones es cierta?

 Que Rajoy ha engañado a la inmensa mayoría de su electorado, es una evidencia tal que no necesita ninguna clase de demostración.

 ¿Cómo? Utilizando a su favor todo ese inmenso poder que le otorgaba ser el más poderoso de los agentes políticos en liza en las pasadas elecciones generales.

 En cualquier país, la publicidad electoral no es que sea importante,  es absolutamente decisiva.

 Si desde todas las atalayas de la información real, ésa que efectivamente llega al pueblo, a la masa indiscriminada de analfabetos políticos, se sostiene el falso mensaje de que el partido preparado desde siempre para resolver todos los problemas económicos que lo arrasan  es el partido que detenta desde siempre también el poder económico, indefectiblemente este canallesco partido ganará inexorablemente las elecciones.

 Y, ahí, están los hechos indubitables para demostrarlo.

 Pero la realidad real, la realidad también indiscutible es que era ese apestoso partido, precisamente, a nivel mundial, el partido liberal capitalista, el que había llevado al mundo a una quiebra de proporciones universales, de la que tanto nos va a costar salir si es que salimos sin deslegitimar para siempre el paradigma liberal capitalista que afirma, desde Adam Smith, seguido por sus epígonos intelectuales Von Misses, Hayek, Popper, Friedman “et alteri”, que es la libertad más absoluta, ésa que comprende, como no, la absoluta libertad de mercados, la panacea capaz de resolver, y no de crear, como en la realidad ha resultado, todos los problemas del mundo mundial.

 Soy perfectamente consciente de que hay una aparente contradicción entre lo que ahora escribo y aquellas iniciales tesis del marxismo con las que comenzaba este trabajo.

 Si todo no es más que puñetera economía, si el verdadero poder es realmente el económico, no hay científicamente otra solución para que las cosas funcionen bien que dejar actuar el libre juego de las fuerzas económicas.

 Falso, de toda falsedad. También soy plenamente consciente de que soy un marxista especial. La vida humana no es sino una más de las que pueblan, de las que actúan sobre el mundo material. Y este mundo material dejado a funcionar a su antojo provocaría ineluctables tragedias que quizá hubieran ya acabado con esta era, como parece que acabaron hace millones de años, con las sucesivas eras de las que se tienen noticia.

 Lo que hace a este mundo material humano es precisamente la capacidad que tiene el hombre de modificar absolutamente su entorno.

 Está absolutamente comprobado que abandonado el mundo económico a su absoluta libertad, dicho liberalismo económico produce inevitablemente crisis que lo colocan, que pueden colocarlo a punto de su propia desaparición.

 Es, por lo tanto, forzosa la intervención decisiva humana para que los ciclos económicos no sean  ineluctables, o sea, es absolutamente obligado un intervencionismo político para evitar que crisis como la que actualmente padecemos se produzcan inevitablemente.

 Y ésta parece que es la técnica que están aplicando algunos países como China no ya para salir de la crisis, que no la han sufrido, sino para evitarla decisivamente.

 Regresando de Úbeda, Bárcenas le está ganando la partida a Rajoy, se la hubiera ganado ya si éste fuera un país medianamente decente, porque ha sido el dueño del verdadero poder económico del partido, el dueño de sus finanzas.

 A las asquerosas manos de Bárcenas, han tenido que ir a comer todos, absolutamente todos de los grandes jerarcas del Partido Podrido, y este mequetrefe, que ha actuado, a niveles contables, como el tendero de la esquina, los ha puesto a todos a parir de mala manera, de tal modo que la comunidad internacional ya ha desechado en masa a todos los políticos españoles por dejarse corromper de tal modo por  un tipo que ni siquiera alcanza la categoría de aprendiz de brujo.

 O sea que Bárcenas era, es, el auténtico poder en el PP, sólo porque el jodido tenía la llave de los cuartos, de la cochina economía, como  era “ad demostrandum”.

 

 

11 comentarios en “Bárcenas versus Rajoy, una magnífica fábula para demostrar la veracidad de las tesis de Marx

  1. Ignacio Escolar

    EL DELITO NO ES EL ÚNICO LIMITE

    Mentir a los ciudadanos no es delito. Esconderse de ellos tampoco lo es. No está penado por ley incumplir el programa electoral, manipular una rueda de prensa para evitar preguntas incómodas, comparecer a través de un plasma, ocultar un salario como una «indemnización en diferido» o pagar el abogado, la secretaria, el despacho y el coche oficial a un presunto delincuente. Tampoco hay ningún artículo en el Código Penal que prohíba al presidente del Gobierno mandar mensajitos a un imputado por corrupción al que le acaban de encontrar una fortuna en Suiza; no es pecado tampoco pedirle que resista, que sea «fuerte», que «hacemos lo que podemos». Hay quien podría decir que estos mensajes son un serio indicio de los delitos de encubrimiento y obstrucción a la justicia, pero para ello haría falta un juez valiente e independiente, uno que no tema acabar como Garzón.

    Cobrar del partido generosos sobresueldos en A no es delito, aunque al mismo tiempo se diga a los ciudadanos que tienen que apretarse el cinturón; aunque los dos o tres salarios que algunos se llevan hasta multiplicar por 10 el sueldo medio de un trabajador tengan como origen el dinero público. Cobrar sobres en B a lo sumo es una falta administrativa que está prescrita. Financiarse ilegalmente desde los tiempos del Betamax también está prescrito. ¿La diferencia entre la Filesa del PSOE y las tres filesas que en esos años usaba el PP: que en un caso hubo condena y en el otro, con Naseiro, un enjuague judicial; que con Filesa hubo un registro de ocho horas en la sede del PSOE y que con Gürtel llevamos cuatro años de investigación, tres jueces distintos y ni siquiera se ha registrado la casa de Luis Bárcenas.

    Militar en el PP al mismo tiempo que se resuelven los recursos que este partido presenta en el TC no es ningún delito. Llevar el carnet del PP bajo la boca mientras se ejerce como magistrado «independiente» también es legal, dice ese mismo tribunal. Nombrar para el Constitucional a un exdiputado del PP -Andrés Ollero-, a un ponente habitual de la FAES -Enrique López- o al militante Francisco Pérez de los Cobos tampoco es delito: es solo un ejemplo de esa «despolitización de la justicia» que nos prometió Rajoy. Que el expresidente del Tribunal de Cuentas (ese inútil organismo que vigila las cuentas de los partidos con el éxito que a la vista está) aparezca como donante en los papeles de Bárcenas no es tampoco delito: es el colmo, nada más.

    Pretender que el único límite para la política democrática es que no te caiga una condena judicial tampoco es delito: es solo la última falacia argumental con la que el PP intenta vestir de normalidad unos hechos completamente inaceptables, inexplicados y que inhabilitan al presidente para gobernar.

    http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/delito-unico-limite-2519419#

  2. RAJOY: ENEMIGO DEL PUEBLO O HÉROE DE LA ANTIGÜEDAD
    Publicado el 22 julio, 2013 por Juan Carlos Monedero
    http://www.comiendotierra.es/2013/07/22/rajoy-enemigo-del-pueblo-o-heroe-de-la-antiguedad/

    Decía Aristóteles en su Política, que el régimen mixto no era el óptimo de los gobiernos -conservador como era, no confiaba en la virtud política de los pobres- pero sí el que mejor convenía a la polis. Conservador pero no estúpido, Aristóteles sabía que las desigualdades eran el alimento de las rebeliones populares. Una mezcla de gobierno aristocrático -de los ricos, a los que les presuponía virtud, como si su riqueza proveniera de poluciones nocturnas y no del trabajo ajeno- y de democracia (el gobierno de los aporoi, de los pobres libres)- era el régimen adecuado a la realidad de la Atenas de su época, contaminada en su análisis por la influencia de demócratas como Solón o Pericles que apostaban por el pueblo bajo.

    A los pobres, dice Aristóteles, no les interesan las cosas comunes salvo que puedan ganar dinero con ello, mientras los ricos -o los registradores de la propiedad o los empresarios o los banqueros-, pueden dedicar su ocio a los asuntos del común puesto que “no necesitan nada de la comunidad”. La remuneración de los cargos públicos puesta en marcha por Efialtés en el 461 aC buscaba ese régimen mixto, aunque eso enfadó mucho a Aristóteles -y a Dolores de Cospedal- porque así los pobres podían dedicarse a la cosa pública y poner en leyes los intereses de las mayorías. Por eso, con él, vinieron también los golpes de estado oligárquicos, aunque el músculo democrático de esos pobres libres permitió los gobiernos democráticos de los Efialtés, Pericles, Sófocles el trágico, etc. durante más de un siglo (Antoni Domenech, El eclipse de la fraternidad, Barcelona, Crítica, 2004).

    Ya desde ese momento la historia ha sido el devenir de ese enfrentamiento. El de unos animales, los humanos, que necesitamos vivir juntos pero tenemos dificultades para evitar que unos cuantos vivos se queden el grueso del fruto de esa colaboración. Que los menos se queden con el trabajo de los más lo han intentado normalizar los intelectuales desde Sócrates e incluso antes (luego echaría una mano la iglesia). Cuando los trabajadores que posibilitan la vida cómoda a otros muestran los dientes, se dice que ha empezado la lucha de clases y que el trabajador, que hasta entonces era una bellísima persona, ha sido envenenado por la hidra del odio y ahora se ha convertido en un adversario.

    El diseño de la democracia siempre es el resultado de la tensión entre las mayorías trabajadoras y las minorías que se benefician del trabajo de los demás. En ese tira y afloja (que es material e intelectual), cada vez que las mayorías han aflojado, las minorías han estirado. Derrotados en la Segunda Guerra Mundial los enemigos de la clase obrera (que en ese momento tenía manos, peto y rostro), los vencidos, junto con algunos de los ganadores, acordaron el Estado social, una suerte de régimen mixto que evitaba el riesgo de levantar en Europa el gobierno de los soviet que imperaba en la floreciente Unión Soviética.

    Pero fue caer la URSS y tomar la decisión el partido de los oligarcas -un partido con sucursales en cada país- de terminar con la redistribución de la renta. Había que poner fin al Estado social. Y otra vez al tira y afloja, con el agravante de que el bienestar conseguido por esa última victoria debilitó fuertemente la capacidad de lucha de las mayorías.Los partidos de izquierda y los sindicatos se habían domesticado junto con sus afiliados, y cantar “en pie famélica legión” con una barriga de tebeo era casi como pedir limosna vistiendo un traje de Armani (aunque luego los bancos lo harían, pero esa es otra historia). Por eso, para el regreso de la economía y el fin de la política bastaban figurantes y payasos para dirigir la función (Juan Pablo II, Reagan o Berlusconi), eso sí, siempre acompañados en los momentos duros por los represores (Thatcher o Pinochet) o por los conversos (Gorbachov o Tony Blair). No ponemos aquí apellidos hispánicos para que cada cual complete el cuadro con los datos nacionales.

    La cuestión de fondo es que cuando hay crisis económica, el gobierno aristocrático (que en realidad es un gobierno plutocrático, es decir, de los ricos o, en cualquier caso, para los ricos) es incompatible con el gobierno democrático. Es verdad que, como en la Grecia clásica, en esas tesituras aparecen casos de corrupción personalizados, pero siempre son calderilla en comparación con el robo de las arcas públicas realizado por empresarios que tienen en nómica a los políticos y cuentan con el beneplácito de jueces corrompidos en el silencio de sus no decisiones o con el escándalo asumido de sus decisiones. En la lucha entre las dos formas de gobierno, dependiendo de la correlación de fuerzas triunfará uno u otro. Aunque eso sí, el triunfo del gobierno en favor de las minorías siempre se hará en nombre del beneficio de las mayorías ya que, en caso contrario, las masas enfurecerían y querrían recuperar el fruto íntegro de su trabajo.

    Las minorías, para ese trabajo, siempre recurren a algún personaje oscuro que protagonice el golpe. Puede ser un estratega como Alcibíades, un general africanista como Franco o De Gaulle, un pinto de brocha gorda como Hitler o un registrador de la propiedad como Rajoy. En caso de triunfo, siempre serán vistos como héroes, porque la historia la escriben los vencedores. O puede ser que la correlación de fuerzas no les sea favorable y la historia les niegue la posibilidad de ser vistos como héroes de la antiguedad.

    Los veranos siempre han sido épocas de mucha fiebre popular. Una parte de la suerte de Rajoy tiene que ver con la decisión de los suyos que, en el fondo, son los que ponen magistrados del Tribunal Constitucional, Presidentes de Cajas, Delegados Generales de multinacionales y directores de Televisión Española. Es el PP una empresa compleja llena de complejos intereses. La otra parte de su suerte tiene que ver con la decisión de los demás. Si Rajoy resultara héroe, su hazaña merecería ponerse al lado de las otras grandes aportaciones hispánicas al acervo político europeo: “esto se debe a una conspiración judeo masónica internacional”, “se sienten coño” o “la lucha contra Al Qaeda empezó en el 711 y Lepanto fue una de sus hermosas gestas”. Igual nos merecemos los gobernantes que tenemos. O no.

  3. LOS DINEROS DEL PP O POR QUÉ VIRI SE COMPRA LA ROPA EN ZARA
    JESÚS CACHO (21-07-2013)
    http://vozpopuli.com/blogs/2869-jesus-cacho-los-dineros-del-pp-o-por-que-viri-se-compra-la-ropa-en-zara
    El ministro Wert y la triste España del aprobado raspado
    Se quejaba Mariano Rajoy Brey de lo poco que ganaban los políticos en este país. Corría el año 2010 y el líder del PP transitaba cómodamente por la oposición, mientras el infeliz Zapatero se afanaba en servirle el poder en bandeja, eso sí, después de haber dejado bien jodida a esta pobre España rica y desencajada, y en su despacho de Génova Rajoy comentaba ante un viejo amigo, fumándose un puro, que sí, que eso, que los políticos ganaban poco, que apenas le llegada, “fíjate si vivimos ajustados, que Viri tiene que comprarse la ropa en Zara…” En los últimos tiempos, ya con Mariano en Moncloa, hemos sabido que no era tan escasa la pecunia que entraba en el hogar de los Rajoy-Fernández, a tenor de lo bien que ha funcionado la industria del sobresueldo en el puente de mando de los populares en la calle Génova. “Convéncete, Jesús”, aseguraba años atrás una líder madrileña, “Rajoy no va a mover un dedo para acabar con Zapatero y acelerar el cambio, porque está muy cómodo donde está. Su estatus de líder de la oposición le confiere honores, despacho, secretarias, coche oficial, y dinero, porque en Génova se maneja dinero, mucho dinero, y casi ninguna responsabilidad. La pura verdad es que Mariano no tiene incentivos para querer llegar cuanto antes a Moncloa”.

    Ganó por fin y con él llegó el escándalo. Tras años sentado sobre un barril de pólvora apellidado Bárcenas sin que hiciera nada por desactivar la espoleta, la bomba ha terminado por estallarle bajo las posaderas provocando una crisis política de dimensión desconocida, quizá solo comparable a la que acompañó a Felipe González con el “caso GAL”. La tormenta ha caído sobre un país territorialmente roto –Cataluña navega a la deriva sin anclaje alguno-, con 6 millones de parados, las instituciones desprestigiadas y las reformas económicas a medio hacer, justamente cuando por oriente empezaba a divisarse la luz del alba de una incierta recuperación. El escándalo Bárcenas ha venido a poner de manifiesto el inaceptable nivel de corrupción en que chapotea el país desde hace tiempo, corrupción cuyas metástasis, del Rey abajo todos, alcanza hoy a la totalidad de las instituciones, al punto de marcar, tan agudo es el fenómeno, el final del régimen salido de la Transición.

    Son millones los ciudadanos españoles que estos días se sienten abochornados en su condición de tales
    Son millones los ciudadanos españoles que estos días se sienten abochornados en su condición de tales. El malestar es tan profundo, la furia de la protesta tan alta, la falta de horizonte tan evidente, que en tórrido ferragosto madrileño vuelve a oírse por las esquinas la vieja imprecación patria rayana en el desvalimiento del ¡Este país no tiene remedio! Acabamos de enterarnos de que el presidente del Tribunal Constitucional es militante del PP, hecho que ocultó cuando fue elegido para el cargo, hace muy poquito tiempo. Es como si nuestras elites políticas anduvieran empeñadas día sí y otro también en restregar ante nuestras castigadas narices la condición servil de esta democracia prostituida donde ya no se respetan ni las formas. ¿No quieren ustedes independencia de la Justicia? Pues tengan, taza llena. El mismo día nos enteramos también de que la Sala de lo Penal del Supremo, compuesta por tres magistrados de claro tinte “progresista”, es decir, de obediencia PSOE, han decidido archivar la causa seguida contra José Blanco por supuesto delito de tráfico de influencias en el marco de la “Operación Campeón”. El tribunal reconoce que el vicepresidente del Gobierno Zapatero llamó al modesto alcalde de Sant Boi de Llobregat para recomendar a un amigo, pero eso no debe considerarse presión o coacción.

    Con la evidencia sobre la mesa de que el partido del Gobierno se financió ilegalmente con dinero de grandes empresas a cambio de favores administrativos y concesiones varias (dinero B con el que sufragó sus campañas electorales, completó sueldos de su cúpula dirigente e hizo millonario a su tesorero), al presidente del Gobierno no se le ocurre cosa mejor que retratarse en Moncloa con los oscuros mecenas de su partido, o buena parte de ellos, los grandes empresarios del Ibex, con quienes pasea por los jardines del recinto –juntos quienes soltaron la mosca y quienes la cogieron, corruptores y corrompidos, dantes y tomantes-, tal vez para pedirles que oficien de cirineos en su particular camino al Gólgota, tal vez para enviar un mensaje nítido al país de que nada va a cambiar, porque la vieja alianza entre la decrépita clase política y la envejecida elite empresarial/financiera está más resulta que nunca a darle hilo a la cometa y hacer realidad el aquí no ha pasado nada.

    A Mariano se la bufan las presiones

    Se habían reunido los del Ibex a primera hora en la sede de Telefónica en Las Tablas y cuentan que allí se mascaba la tragedia. Iban, pues, decididos a pulsar el estado de ánimo de un Presidente al que medio país imagina a punto tirar la toalla, preocupados por el daño que el escándalo pueda hacerle a la estabilidad del país y a la confianza de los mercados, y se encontraron con un Mariano tranquilo. “No voy a aceptar chantajes de ningún tipo”. L’État, c’est moi, o la vieja “ley de hierro” de Michels, según la cual “cuando en una organización la oligarquía ha alcanzado un estado avanzado de desarrollo, los líderes comienzan a identificar con su persona no sólo las instituciones partidarias, sino también la propiedad del partido e incluso del Estado”. “Le he visto bien, físicamente tocado, tal vez envejecido, pero seguro, tranquilo y convencido de que va a resistir. A éste se la bufan las presiones, porque tiene la psicología que Franco: no es presionable, de modo que quienes le han lanzado este órdago van de cráneo”.

    Al presidente no se le ocurre cosa mejor que retratarse en Moncloa con los mecenas de su partido
    No hubo nadie, que se sepa, entre los señores del dinero que compartieron mesa y mantel con Rajoy que se atreviera a decirle que esto se tiene que acabar, que no podemos seguir chapoteando en esta atosigante corrupción, que hay que terminar de una vez por todas con el trasiego de bolsas y maletines, que hay que hacer realidad una Ley de Financiación de los Partidos que evite la corrupción, que hay que separar lo público de lo privado, que los empresarios están para generar riqueza y empleo, y los políticos para gestionar la res publica con honradez y a plazo fijo, que hay que reducir el tamaño del Estado y darle una oportunidad a la iniciativa privada en lugar de coartarla, ahogarla, asfixiarla con normas, leyes e impuestos sin cuento. Que hay que hacer realidad, en definitiva, ese país abierto en el que sea posible vivir y trabajar y prosperar en libertad, sin el aliento de una casta política parasitaria en el cogote.

    Y mientras Rajoy agasajaba a los líderes empresariales en Moncloa, en Rabat el Rey nuestro Señor recibía el homenaje de su primoMohamed VI. El Monarca ha hecho su primera excursión con muletas a Marruecos, ese ejemplo de libertades del que algunos reciben grandes dones, haciéndose acompañar por un numeroso séquito sin que los españoles de a pie sepamos qué grandes venturas nos depararán aquellos vientos, ni qué secretos han podido compartir a solas ambos personajes. Hemos visto, en cambio, la habilidad demostrada por Alberto Ruiz-Gallardón para desaparecer del convulso Madrid y aparecer al lado de don Juan Carlos con cara de no haber roto un plato. Ocurrió en la visita al mausoleo de Mohamed V, donde el Rey se disponía a colocar una corona de laurel. Puntualmente despistado, la tele muestra al titular de Justicia retrasado en la comitiva y cómo, en un regate o zigzag de insuperable maestría, logra colocarse a la altura de Monarca en el momento decisivo.

    Gallardón en alianza con Su Católica Majestad

    Ejemplo claro de las ambiciones de un hombre que, en la sombra, riñe estos días el sueño de una vida que su dueño cree llamada a los más altos destinos, en alianza, dicen, con Su Católica Majestad. En el PP son cada día más los que apuntan con el dedo a Gallardón como el hombre que mece la cuna de su jefe Rajoy. Con la vicepresidenta Sáenz de Santamaría como guardiana entre el centeno, cuyo papel como escolta de Gallardón –grandes beneficiarios ambos del incendio Bárcenas que amenaza llevarse por delante a la vieja guardia del partido- empieza a despertar alguna que otra sospecha. “En el PP comienzan a dirigir la mirada hacia la Vicepresidenta como el recambio lógico de Rajoy ante una situación de emergencia, y un número dos de experiencia política contrastada como Ruiz-Gallardón”, aseguraba el viernes en Vozpópuli Cristina de la Hoz.

    En el Madrid aplanado por los escándalos, derretido por la ausencia de un futuro vivible, el “caso Bárcenas” comienza a perder fuelle. Rajoy va a resistir. El sistema va a impedir su renuncia, porque aquella alianza, tantas veces contada, entre política y dinero, con la cabeza del Monarca coronando la tarta, hará todo lo posible para evitar que el régimen que tan buenos réditos les ha reportado se despeñe. Rajoy y Rubalcaba siguen teniendo contacto telefónico diario. Hay que cerrar cuanto antes la herida. Luis María Ansón, primer fabulador del Reino y reputado monárquico, se ha sacado de la chistera el conejo redentor: se trataría de preparar una gran amnistía en el 2015, como celebración del cuarenta aniversario de la entronización de Juan Carlos I. Una amnistía que acogería naturalmente en su seno al mismísimo Luis Bárcenas. La sangre no llegará al río, aunque de su cauce suba hoy hacia los muros de la ciudadela el hedor indescriptible de un sistema descompuesto, algunos de cuyos moradores parecen empeñados en limpiar y sanear de una vez por todas, contra el criterio de su clase dirigente.

  4. Ana Mato eres una grandísima basura.No eres persona,eres una indeseable.La vergüenza de las mujeres.Tu apellido te lo podrías aplicar a tí misma.
    Siento expresarme en estos términos,pero es que he estado desconectado y he leído las últimas de esta genocida en potencia,y me han dado ganas de matarla,sin más.
    Esta gentuza del PP son engendros díabólicos al servicio del Mal.

    http://www.lavanguardia.com/politica/20130722/54378018808/herrera-canalla-ana-mato.html

    http://www.europapress.es/salud/noticia-asturias-rechaza-limitar-acceso-solteras-lesbianas-reproduccion-asistida-porque-restringe-derechos-20130723153253.html

  5. Ana Mato eres una grandísima basura.No eres persona,eres una indeseable.La vergüenza de las mujeres.Tu apellido te lo podrías aplicar a tí misma.
    Siento expresarme en estos términos,pero es que he estado desconectado y he leído las últimas de esta genocida en potencia,y me han dado ganas de matarla,sin más.
    Esta gentuza del PP son engendros díabólicos al servicio del Mal.

    http://www.lavanguardia.com/politica/20130722/54378018808/herrera-canalla-ana-mato.html

  6. La broma del Jaume Matas,la última de la injusticia de este país de M.
    Solo creo en la justicia que me dicta mi propia conciencia.
    A eso hemos llegado.Y no es por mi culpa,no hay quién la defienda.
    Panda de mafiosos al servicio del poder.Asco infinito y más allá.

    http://www.eldiario.es/politica/Supremo-salva-carcel-Jaume-Matas_0_156784474.html

    Pd.De Rajoy y Cía,ya ni hablamos.Estoy más quemado que un guiri en Maspalomas con esta tropa.Y no he pisado la playa.

  7. «LOS DEMÁS» SOMOS BOTÍN DE GUERRA
    Suso de Toro
    23/07/2013 – 20:27h
    http://www.eldiario.es/zonacritica/botin-guerra_6_156844338.html

    La falta de vergüenza de esta derecha española a algunos nos resulta obscena, pero no a ellos evidentemente. Muchos sentimos vergüenza ajena pero ellos ninguna. ¿Cómo pueden tener la cara tan dura de meter de presidente nada menos que del Tribunal Constitucional a un militante conspicuo del PP? ¿Un individuo que publicó además sus opiniones xenófobas de los catalanes? ¿Y cómo puede tener él la cara tan dura de callarse su militancia y aceptar ese cargo que debiera ser garantía de juego limpio y arbitrio aceptado por las partes? Ese nombramiento anula definitivamente la confianza que podamos tener en el sistema político constitucional y refleja el daño que le han hecho a la justicia conscientemente, pero sobre todo es la guinda de la corrupción del sistema político y de la desvergüenza de la derecha española.

    Me pregunto de donde viene esa falta de vergüenza, cual es su origen, y creo que se trata de algo muy simple y evidente aunque todos estos años pasados hemos preferido no verlo: ganaron la guerra, el estado es suyo y nosotros somos su botín. Parece exagerado y difícil de creer pero con el franquismo y su continuidad sucede lo que se le atribuye al diablo, su mejor truco es hacer creer que no existe.

    Las guerras se hacen para algo, para liquidar al adversario y quedarse con lo que tiene, el botín. Una parte del botín son las personas, unas trabajarán como esclavas y otras, singularmente los niños, serán educados ya en el culto a la nueva patria.

    Mi madre recordó un día fugazmente cuando en la escuela desapareció el maestro y dejaron de cantar el himno gallego, un himno melancólico y socrático que se interroga y se contesta a sí mismo, y aprendieron el “Cara al sol”, que les enseñaba a las niñas que su lugar era bordarle en rojo la camisa azul al joven fascista, aquel que soñaba con banderas victoriosas y una suerte de muerte heroica.

    Pero en otra ocasión mi padre me refirió un recuerdo suyo que me resultó más cercano, como siendo muchacho llegaron a su pueblo los falangistas y después de su labor de castigo juntaron a los niños, los vistieron con correajes y los pusieron a desfilar. Pocas cosas le gustaban más a los niños de antes, cuando no había videouegos y se jugaba a la muerte en la realidad. Aquella remembranza me recordó mi propia infancia y las clases de gimnasia, también desfilando pues los profesores de gimnasia solían ser militares o falangistas y en el caso de los niños constituían una preparación para el servicio militar a la patria. Aprendíamos a parar firmes y desfilar cantando “Cara al sol”, “Gibraltar” y todo tipo de cancioncillas salerosa como “Isabel y Fernando /el espíritu impera/moriremos besando/la sagrada bandera./Nuestra España gloriosa/nuevamente ha de ser/la nación poderosa/que jamás dejó de vencer.” La letra no es muy veraz pero la intención era clara, educarnos como nacionalistas fascistas españoles. El adoctrinamiento en la escuela, en el servicio militar y posteriormente a través de los medios de comunicación fue fundamental para crear generaciones de personas sumisas. ¿Sumisas a quién? A los vencedores. Sumisos los hijos de unos y altaneros los hijos y nietos de los vencedores.

    El derecho de conquista y el botín son la clave de nuestras vidas. Los papeles robados a los catalanes por los fascistas y custodiados en el archivo de Salamanca no debían ser devueltos a sus dueños pues eran botín por “derecho de conquista”, esto lo decía desde un balcón salmantino, probablemente del ayuntamiento, un buen y conocido escritor hace pocos años. En la calentura de la movilización nacionalista local aquel intelectual verbalizó lo que no debía, lo que debe de permanecer velado para que pueda actuar, dijo la verdad oculta: aquí hubo una guerra y tuvo consecuencias, y esas consecuencias no desaparecieron mágicamente con la mágica Transición, lo que hizo ésta fue velarlas y pedirnos a todos que confiásemos en que nuestros deseos se harían realidad.

    Si queremos podemos creer que es por casualidad y que no tiene consecuencias el que los dirigentes del PP hayan sido todos, desde su fundador, descendientes de familias con cargos y prebendas durante el fascismo pero eso sólo demuestra una buena voluntad mal entendida por nuestra parte.

    Los franquistas son una casta. Rajoy es lo contrario de lo que dice ser y cuando dice que tardó en entrar en política se refiere a lo contrario: en vida de Franco él era un joven franquista y como tantos siguió la indicación que el general explicitó a los suyos, “haga como yo, no se meta en política”. y sólo entró en política cuando murió Franco y hubo que posicionarse en el nuevo juego. Él lo hizo en un grupúsculo, Unión Nacional Española, dirigido por Gonzalo Fernández de la Mora, un curioso intelectual reaccionario exministro franquista y totalmente leal al Régimen, naturalmente era contrarios a la Constitución que se pactó y, lógicamente, absolutamente contrario a la recuperación del estatuto de autonomía de Galicia.

    Rajoy se incorporó posteriormente al partido de Manuel Fraga Iribarne, AP, y siendo un señor adulto, habíendo ocupado cargos públicos y ocupando la presidencia de la diputación provincial de Pontevedra publicó dos artículos en la prensa viguesa explicando su ideario. Para ello glosó un libro de un periodista fascista, Luis Moure Mariño. Moure Mariño participó en los primeros días del golpe en el 36 y entró en la corte de intelectuales de la corte de los generales nacionalistas en Burgos a las órdenes de Dionisio Ridruejo con funciones de propaganda. En su libro argumentaba que la desigualdades sociales respondían a una necesidad humana impuesta por la genética y que Rajoy defendía y resumía en la constatación de que “los hijos de “buena estirpe” superaban a los demás”. El clasismo argumentado desde el racismo.

    ¿Cambió de ideología en algún momento? No consta en ningún lado y en cambio eso nos permite comprender el sentido profundo de la “Ley Wert”, una ley clasista que se basa en una concepción racista de la sociedad, o los recortes sanitarios, además de quedarse con lo que era público y nuestro consiguen que los pobres enfermos o viejos mueran antes y cuesten menos. En conjunto, la derecha española nunca renunció a heredar la victoria por las armas en la guerra, nunca. Si no se avergüenzan de heredar ese derecho de conquista sobre la población civil cómo van a sentir vergüenza de nada. Por qué no van a condecorar a la División Azul o amenazar con el Ejército a loso catalanes o a quien sea.

    El Estado, este Estado, es suyo, de los de “la estirpe” y por eso ni se molestan en disimularlo. Ellos no creen tener cara dura, simplemente disponen de lo que creen que es suyo y por eso, tras décadas de dimes y diretes, es evidente que patrimonializaron el estado: el estado español es suyo porque ellos son España. Cómo no va a ser suyo el Tribunal Constitucional para ponerle al frente a quien ellos quieran. Y ahora nos vamos a los toros a fumar un puro.

    Aznar, con su tosquedad tan evidente, nos confundió y no supimos ver a Rajoy, que siendo mucho más cortés y comedido en la expresión es muchísimo más reaccionario. Aznar es una personalidad infantil y emocional pero Rajoy es muchísimo más taimado y consciente de lo que hace. Aznar se emocionó como un niño y se embriagó de vanidad cuando Bush, necesitado de apoyos europeos, le confió un papel de embajador europeo de sus planes para atacar Irak, pero fue Rajoy, que se había mostrado inicialmente escéptico, el que finalmente defendió en el parlamento la existencia de armas de destrucción masiva y la pertinencia de la invasión. Fue Aznar, quien en medio de aquel trasiego de embajadas entre Washington y Europa se vio importunado por el naufragio del “Prestige” y la gestión culpable que hizo su gobierno, pero fue Rajoy quien vino a Galicia, donde había pasado parte de su adolescencia y su juventud, a negar la marea negra y a repartir “galletas”, “lentejas” e “hilillos de plastilina”. No, Rajoy no es ingenuo ni inocente.

    Su comportamiento ante su evidente implicación en el “caso Blesa” revela tanto ese descaro y sinvergonzonería de la derecha española como su profunda cultura antidemocrática: se comporta como si no tuviese que dar cuentas a nadie de sus actos. Para nosotros eso es un escándalo, para él es lo normal entre “la gente normal, como Dios manda”. La gente “de estirpe” no tiene porque dar cuenta de sus faltas o delitos a “los demás”. Los miembros de esa estirpe tienen un sentido particular para la palabra “dignidad” que es exactamente el contrario al que le damos “los demás”.

    Aunque eso sí, quien lo retrate como un creador de política o cosa semejante tiene que echarle mucha imaginación, sus aportaciones y sus comentarios son los del personaje de “Mr Chance” (“Being there”, Hal Ashby). Pero un Mr Chance que escapa del parlamento y de la prensa.

    De todos modos Rajoy ya es pasado y su retirada de un modo u otro es cosa de semanas o meses. Si algo indica esto es la insistencia de ministros y dirigentes del partido en reivindicar “la honradez” y “honorabilidad” de su presidente y en afirmar la “estabilidad” del gobierno. La suerte del partido y del gobierno van unidas por Rajoy, presidente de ambos.

    Veremos como acaba todo, pero acaba. Ganaron la guerra, la posguerra y la democracia salida de la Transición. Consiguieron la hegemonía de sus ideas fundamentales entre la población (“la unidad de la patria”, “¡soy español, español, español!”) y nos entretuvieron a todos hipnotizados por un juego de trileros: lo privado funciona mejor que lo público, hay que concentrar las entidades financieras en unas pocas, hay que privatizar porque si no no dan las cuentas, hay que hacerse seguros privados porque el futuro aguarda, Rajoy era menos malo que Aznar, Wert o Gallardón eran “liberales y modernos”…

    Hay que dejar el juego. Llegados a un final de etapa histórica toca balance en el juego en este casino: la banca gana y se queda con todo. Ellos, los franquistas, eran los dueños del casino. Hay que dejar el juego.

  8. Mi más sentido pésame a los familiares y allegados de las víctimas,fuerzas y ánimos a los heridos en su recuperación y exijo una explicación creíble de lo ocurrido a quiénes corresponda lo más rápido posible.El estas cosas pasan,no me vale.

    http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/07/24/galicia/1374693125_734192.html

    Tragedia ferroviaria en Santiago
    Al menos 60 muertos en el siniestro ocurrido junto al viaducto de la AP-9 en Angrois
    El Ayuntamiento de Santiago suspende los actos de mañana de la festividad de Galicia

  9. Por qué el PP prefiere al juez Ruz para el caso Bárcenas
    Ignacio Escolar

    http://www.eldiario.es/escolar/PP-prefiere-juez-Ruz-Barcenas_6_157544246.html

    “Hacemos lo que podemos”, le decía Mariano Rajoy a Luis Bárcenas por SMS sobre su proceso judicial. En eso están. El Gobierno sigue haciendo todo lo que puede para evitar que el incendio de la Gürtel vaya a más y gran parte de las maniobras judiciales en la oscuridad no les salen del todo mal. Desde el PP presionaron para apartar a Garzón de la Gürtel y de la carrera judicial (con éxito). Volvieron a presionar para que el juez Pedreira desimputase a su extesorero Bárcenas (lo lograron). Se movieron para evitar que el juez Gómez Bermúdez se quedase con la investigación de su contabilidad B, incluso Rajoy personalmente telefoneó al presidente del Supremo para pedirle su intervención (otro nuevo tanto). Y ahora siguen maniobrando para que sea Pablo Ruz quien continúe con la Gürtel y el caso Bárcenas; para que el nuevo titular del juzgado central número 5 de la Audiencia Nacional, Miguel Carmona, nunca llegue a poner sus manos sobre estos delicados sumarios que tanto temen en el PP.“Si el juez Carmona coge el caso Bárcenas, desmonta el partido”, dicen desde la gran familia popular.

    De entre las muchas anomalías de la Justicia española hay una que hoy destaca sobre las demás: que sea un juez de prestado, que no está de titular en la Audiencia Nacional, quien lleve los casos de mayor transcendencia política en años. Todos los demás jueces de la Audiencia tienen su plaza en propiedad. Es una gran garantía de independencia porque, para echarlos, tienes que montar la de Garzón. Todos están con plaza fija salvo uno: precisamente quien lleva la Gürtel y el caso Bárcenas.

    Pablo Ruz está en la Audiencia Nacional como sustituto del juez Miguel Carmona, que es el titular del juzgado número cinco desde que Garzón fue expulsado, aunque aún no ha ejercido como tal. Hasta septiembre, en teoría, Carmona está de vocal en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Ruz no tiene méritos suficientes en el escalafón –que se decide por antigüedad– no ya para estar como titular en la Audiencia Nacional: es que ni siquiera le corresponde un juzgado en Madrid, que son los más solicitados. Su plaza antes estaba en Collado Villaba y recientemente ha conseguido una nueva en Móstoles, que es lo más cercano a la capital a lo que puede aspirar con sus apenas diez años de carrera judicial. Obviamente, las condiciones son muy distintas entre un destino u otro, también en lo económico: un juez cobra bastante más en la Audiencia Nacional que en un juzgado de Collado Villalba.

    Las ventajas para el Gobierno de que la Gürtel-Bárcenas esté en manos de un juez cuyo futuro laboral más cercano depende de lo que decida el politizado CGPJ son bastante obvias. Si Pablo Ruz se pusiese gallito y, por ejemplo, ordenase un registro en la sede del partido en Génova, sabría que se estaría jugando su inestable posición en la Audiencia. Y de momento, a pesar de que el ángel caído Bárcenas esté en prisión, Pablo Ruz se está portando razonablemente bien (para el PP).

    Por ahora Ruz no ha dado ni un solo paso en la instrucción del caso Bárcenas que no esté avalado antes por la Fiscalía, que depende orgánicamente del Gobierno. Su más que prudente forma de investigar consiste en pedir informes a la Policía, a la Agencia Tributaria o a la Fiscalía, incluso de asuntos jurídicos que tendría que decidir él. Cada paso lo da con pies de plomo, siempre de la manita del fiscal. Su primera reacción cuando la acusación de la Gürtel pidió sumar los papeles de Bárcenas a la investigación fue decir que no. Solo cambió de opinión cuando llegó la querella de IU y, por reparto, le tocó a Gómez Bermúdez. Solo ante la posibilidad de que este juez investigase la financiación del PP, la Fiscalía pidió a Ruz que judicializase el caso. Y Ruz, como suele hacer con la Fiscalía, obedeció.

    Ruz también se ha negado a investigar el tráfico de llamadas y mensajes de Luis Bárcenas. Considera que una medida así “vulnera la intimidad” del extesorero, a pesar de que existen pruebas de que Bárcenas podría haber sido presionado por el Gobierno para desmentir sus papeles, lo que sería un delito muy grave. El propio Bárcenas lo confesó así ante el juez hace una semana e incluso aseguró que había sido coaccionado: “ Si hablas, tu mujer irá a la cárcel”. Sin embargo, la única investigación sobre las comunicaciones que ordenó Ruz ese día fue… contra los abogados de la acusación del Observatori DESC. El juez pidió a la Policía que investigase las filtraciones en Twitter de lo que estaba ocurriendo en el interrogatorio de Bárcenas, algo que no es que no sea delito: es que no llega a falta administrativa.

    Que Ruz considere más grave una filtración en Twitter que un presunto delito de obstrucción a la justicia, su enorme prudencia, su seguidismo de la Fiscalía y su precariedad laboral explican bastante bien por qué el CGPJ, en manos del PP, le prefiere al frente de esta delicadísima investigación. No es que Ruz o la Fiscalía vayan a salvar a Bárcenas, nadie pretende tal cosa en el Gobierno. La estrategia ahora es otra y pasa porque el extesorero traidor sea el único que acabe condenado en la cúpula del partido; que el caso Bárcenas no vaya mucho más allá.

    Esta semana, el CGPJ renovó el puesto a Ruz como juez de apoyo, a pesar de las quejas del juez titular, Miguel Carmona. La decisión fue bastante irregular, como denunció un voto particular, porque lo normal habría sido que la plaza de apoyo hubiese salido a concurso para que optase a ella cualquier juez, según el escalafón ( como ordena el artículo 216 bis 3 de la Ley Orgánica del Poder Judicial). Que el CGPJ elija a dedo quien “apoya” a Carmona (contra su voluntad) es un indicio bastante claro de hasta qué punto el PP prefiere a Ruz.
    El propio Miguel Carmona ha alertado, con razón, de los riesgos que puede suponer esta decisión, que podría provocar la nulidad del caso Bárcenas porque el CGPJ podría estar nombrando un juez ad-hoc. La ley es bastante clara, no solo en cómo se debe nombrar un juez de apoyo, sino también sobre qué temas debe llevar: solo los nuevos casos que entren en el juzgado, no los que estén en tramitación. Por ley, cuando Miguel Carmona llegue a la Audiencia, tendrá que quedarse con la Gürtel y el caso Bárcenas porque de lo contrario se estaría vulnerando el artículo 216 bis 2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

    La gran duda ahora es si Miguel Carmona llegará algún día a la Audiencia Nacional. Se supone que será en septiembre, si para entonces se renueva el CGPJ, pero el PP ya está maniobrando para que tal cosa no vaya a pasar. El nuevo “hacemos lo que podemos” del Gobierno consiste en ofrecer a Carmona un bien pagado destino en el extranjero para que así el juzgado central número 5 de la Audiencia Nacional siga ‘temporalmente’ en manos de Ruz. Entre los jueces progresistas, donde el enfado es mayúsculo, circula la sospecha de que Carmona se irá a la Sala de Apelaciones del Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia; una plaza que, casualmente, acaba de solicitar el Ministerio de Justicia y a la que, casualmente, apenas se ha dado publicidad. Y ya es mucha casualidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s