Sobre dioses, tumbas, jueces…(II)

 He dicho ya por aquí muchas veces que la función de los jueces es esencialmente antinatural y el problema se configura de tal forma que ya preocupó seriamente a 2 de los más grandes genios del pensamiento humano, Sócrates y Platón, en su célebre diálogo sobre “quid custodiat custodes”, quién controlará a los controladores.

 La historia de la judicatura está llena de ejemplos desde el pastor de cabras que gracias a su talento natural no sólo acaba Derecho sino que alcanza incluso su pertinencia al más alto órgano de gobierno de la magistratura y que se dedica a llamar a su despacho oficial a los plutócratas más famosos de Barcelona y les dice “o me da v. tantos millones de pesetas o ahora mismo lo mando a la puta cárcel” hasta el megalómano que piensa que su talento judicial, su laboriosidad y su audacia se lo merecen todo y se deja llevar en las listas de uno de los dos grandes partidos a las elecciones generales y luego, cuando comprueba que el gran gato no confía lo suficientemente en él par hacerle ministro de justicia, arma el pitote y mete en la cárcel a uno de sus ministros y a su subsecretario pasándose por el forro la prohibición de la LOPJ que impide actuar a los jueces en los casos de amistad íntima o enemistad manifiesta, pasando por el pariente de uno de los cabecillas del fascismo español que en una abundante comida deciden meter en la trena a toda la plana mayor del más leído períódico español.

 Ahora vemos cómo un tipo que no paga el alquiler del piso que ha alquilado en la Gran Vía madrileña y que se deja desahuciar por ello como un desharrapado cualquiera, que no cumple con sus obligaciones laborales de tal modo que el Consejo Gneral le abre expediente por ello y que trata a los funcionarios de su juzgado a patadas, dice “sí, todo esto está muy bien, pero da la casualidad que yo soy juez, y un juez en este jodido país entre otras cosas, gracias a la Constitución de Fraga, es absolutamente intocable cuando ejerce sus funciones de manera que yo puedo ser el tío más impresentable del mundo pero, ojo, que sigo siendo juez y, por lo tanto, tengo la facultad de mandar a la puta cárcel a la mano derecha de Aznar, o sea a uno de los prebostes del PP”.

 Sí, sí, está muy bien, ahora, no sólo el Fiscal le ha metido una querella por prevaricación que, como es lógico, prosperará porque todos los jueces como acaba de decir uno de ellos de Barcelona, o son del Opus o de la Falange, o sea que siente alergia ante cualquier colega que se interese lo más mínimo por las cuestiones sociales de modo que este estrafalario magistrado tiene los días contados, otra cosa no, porque los jueces incluso cuando prevarican son intocables.

 El problema es, como a cualquiera se le alcanza, es ¿que pasa, que pasó, que pasará con todos esos ciudadanos que tuvieron la desgracia de toparse, de hallarse en el camino de esos jueces, unos fueron a la cárcel por no pagar a un nuevo señor de horca y cuchillo, otros se pudrieron en la trena por pertenecer al partido que no satisfizo las ilusorias esperanzas de un juez que quiso meterse a político, otros hicieron el paseillo ante la Audiencia Nacional durante algunos días con el regocijo insuperable de toda la prensa de ultaderechas, mientas que al amigo de Aznar ha comenzado a dormir en un calabozo para escarnio de toda la clase bancaria?

Una cosa sí que hay que reconocerle a estos jueces que arrostraron tan insuperables obstáculos, todos ellos han probado quizá en demasía su extraordinario valor ¿o es que simplemente estaban o están locos?

 Porque hay que estarlo para atreverse a enfrentar ni más ni menos que a una corporación cuyo espíritu de clase es tal que el primer mandamientos de su decálogo reza: hay de aquel que se atreva a intentar desmontar una pieza siquiera del establishment actual porque más le valiera atarse una piedra al cuello y arrojarse de cabeza al mar.

 Y sin embargo estos jueces se han atrevido a hacerlo, ¿por qué, porque están o estaban locos, o porque la soberbia que va implícita en el ejercicio cotidiano de su oficio los ha cegado totalmente, de modo que se han dicho, o dijeron, si yo soy el Dios de la justicia puedo hacer en este mundo todo lo que quiero?

 Y lo hicieron, lo están haciendo y lo harán, porque la ley biologíca dice que la función crea el órgano, y, una vez creado, éste no tiene más remedio que actuar siempre de la misma manera, de modo que alguien que se atreve a juzgar a otros sólo por administrar un Banco o un periódico de una determinada manera o por tener los millones por castigo o por no haberle tributado el culto de latría a que él se cree merecedor, o porque no está de acuerdo con lo que él piensa o quiere pensar, mientras no le paga el alquiler de su piso a una pobre vieja, o no va al juzgado sino cuando quiere, o no pone sentencias porque no le da la gana, porque los dioses, coño, no pueden ser juzgado como simples seres humanos, porque no se le puede exigir moral al que maneja la guillotina o aprieta los tornillos del garrote vil y todo esto, no lo olvidemos nunca, lo hemos hecho, lo estamos haciendo y lo haremos los jodidos y canallescos tipos humanos porque no somos desfallecientes o lobeznos sino una puñetera mierda seca pinchada en un palo.

 Otro día, escribiremos la crónica de una muerte anunciada de un juez que se ha atrevido a empurar al compañero de pupitre y de oposición de uno de los dioses de nuestro triste Olimpo, Aznar.

 

11 comentarios en “Sobre dioses, tumbas, jueces…(II)

  1. EL PUEBLO, INDIGNADO PORQUE BLESA ESTÁ EN LA CÁRCEL
    http://blogs.publico.es/escudier/2013/06/el-pueblo-indignado-porque-blesa-esta-en-la-carcel/
    Para que no hubiese dudas, las alarmas sociales tendrían que ser acústicas, al estilo de los avisos de bombardeo de la aviación enemiga. Así sabríamos, sin margen posible de error, si toca que nos indignemos o si, por el contrario, podemos relajarnos en las terrazas frente al tinto de verano. La intensidad de la sirena nos proporcionaría datos adicionales sobre cuál ha de ser el grado de irritación, además de darnos pistas sobre el tiempo que debemos comentar el suceso en las tertulias de los bares.

    Procedimientos mecánicos de este tipo nos evitarían fallos clamorosos. Veamos. Una mujer de 26 años en el paro y con un niño de cinco años robó un móvil en 2006 y ha de ingresar en prisión porque el Gobierno le niega el indulto. ¿Es motivo de alarma? No, y por dos razones: la primera, porque es del género tonto robar móvil en aquella época, cuando las compañías te regalaban dos al ir a comprar cuarto y mitad de choped; y la segunda porque todo el mundo sabe que la mejor forma de que te indulten, aunque seas un kamikaze que acaba matando a una persona, es ir al bufete donde trabaja el hijo de Gallardón. Y si además tu abogado es el hermano del ‘popular’ Ignacio Astarloa, pues mejor que mejor.

    Pongamos otro ejemplo. ¿Ha de pudrirse en la cárcel la madre que quemó vivo al violador de su hija de trece años? Por supuesto. Y nada de mohínes estúpidos porque el Gobierno no le haya concedido el indulto. ¿Razones? Pues que es de muy mala educación hacer una falla humana de un pobre violador que, en un permiso carcelario, se te acerca en un bar para preguntarte cómo se encuentra tu hija. Y porque para tramitar el indulto ya está el bufete de Gallardón jr. ¿Cuándo vamos a enterarnos?

    Algo bien distinto es lo ocurrido con Miguel Blesa, al que un juez recusado y algo tarado, según la opinión del equipo médico habitual de opinadores, ha metido de nuevo en la cárcel sin fianza, porque con los veinte minutos que pasó entre rejas la primera vez no le dio ni tiempo a ver el patio. Éste es un caso donde la alarma está justificada, tanto que tendría que estar sonando día y noche a más volumen que la de la cantera de Pedro Picapiedra al final de la jornada laboral.

    Lo de Blesa es indignante por múltiples motivos y uno fundamental: peligra gravemente el Estado de derecho, que tiene cimientos firmes pero no tan resistentes como para soportar que se encarcele a un honrado banquero cuyo único pecado es haber ejercido plenamente la libertad de empresa. Si se pone esto en solfa, estamos perdidos.

    ¿Que Blesa troceó la operación de compra de un banco en Miami para no requerir autorización alguna? ¿Y qué? ¿Acaso los pollos se comen de un solo bocado? ¿Que pagó un sobreprecio? Con un par, ¿y qué si fue de sobrado? ¿Vamos a enseñar a Noé los secretos de la lluvia? ¿Que su gestión fue, en general, tan calamitosa que el rescate de lo que luego fue Bankia nos ha costado miles de millones, que gracias a ello el país está intervenido en la práctica y que como consecuencia han pagado su tributo trabajadores, pensionistas, parados o inmigrantes, algunos de los cuales mueren de tuberculosis porque tratamos de ahorrarnos unos euros con las radiografías de tórax? Pero vamos a ver, ¿habría cambiado algo si en vez de Blesa hubiera sido otro amigo de Aznar el presidente de Cajamadrid? Seamos serios.

    Un servidor está indignado con este juez sin que haya sonado siquiera la alarma del móvil. Ya está tardando la fiscalía en querellarse contra este loco de Elpidio José Silva, al que hay que apartar cuanto antes de la carrera judicial y requisarle la toga, no sea que en uno de estos delirios vaya a imputar a Ana Mato, ignorante de que la ministra es la autora del código ético del PP, que ahora piensa reformular para prohibirse a sí misma desayunar con el Pato Donald si es la Gürtel quien lo paga.

    O instalan pronto los altavoces por las calles o nos dejaremos llevar por absurdos sentimentalismos. El pueblo debe indignarse por el trato humillante que está recibiendo Blesa. ¿A quién se le ocurre quemar vivo a un violador o robar un móvil de mierda, que ni siquiera sería un smartphone? Que se hubiesen comprado un banco.

  2. AHORA SÍ QUE SE ACABÓ LA FIESTA EN EL PP VALENCIANO
    Guillermo López García
    Hace cinco años, en pleno fragor inicial por la implicación de cargos del PP valenciano en el caso Gürtel (entre ellos el propio presidente autonómico, Francesc Camps), Esteban González Pons soltó una frase lapidaria en plena fiesta del Nou d’Octubre, el día oficial de la Comunidad Valenciana: “En Valencia, la fiesta se acaba a las 16.00 horas”. Días después, Génova tenía lo que andaba buscando entonces: la dimisión del secretario del PP valenciano, Ricardo Costa.
    http://www.eldiario.es/zonacritica/Ahora-acabo-fiesta-PP-valenciano_6_140745941.html
    El caso Gürtel se convirtió en una gota malaya que socavó sistemáticamente la imagen del PP valenciano, y sobre todo de Francesc Camps (que en 2008 llegó a sonar como posible sustituto, o sucesor, de Rajoy), y que de hecho acabaría provocando su dimisión. Pero las acusaciones de corrupción no impidieron que el PP venciese de nuevo, por una amplia mayoría, en las Elecciones Autonómicas de 2011, con Camps todavía al frente. En aquel momento, aunque la crisis estaba golpeando con particular virulencia a la Comunidad Valenciana, la estrategia victimista del PP valenciano frente al malvado Gobierno socialista de Madrid funcionó con enorme eficacia. Y, como en toda España, fue el PSOE el partido que sufrió las consecuencias electorales de la crisis.

    Sin embargo, ya entonces se había evidenciado con claridad que el modelo valenciano distaba mucho de funcionar correctamente. El hundimiento de las entidades financieras (CAM, Bancaja y Banco de Valencia), arruinadas por la deuda contraída en los años de vino y rosas del ladrillo y por una gestión más que deficiente y al servicio de los proyectos del Gobierno valenciano; el gasto desmesurado en muchos de estos proyectos, como la Fórmula 1, la visita del Papa Benedicto XVI en 2005 o la Ciudad de las Artes y las Ciencias, por no hablar del archiconocido aeropuerto “para pasear apaciblemente por las pistas” de Castellón; y el final de la burbuja inmobiliaria, particularmente fecunda en una comunidad turística como la valenciana, no auguraban nada bueno.

    Ya pocos pensaban, en 2011, que la Comunidad Valenciana fuese un referente para nadie. De hecho, pasó a convertirse, a los ojos del público español, en la quintaesencia de los excesos del ladrillo, la colocación de afines y el derroche de dinero público: la mala gestión política, en suma. Una mala gestión que, a pesar de todo, no parecía hacer demasiada mella (así se veía con perplejidad desde los medios de ámbito nacional) en la hegemonía electoral del PP valenciano.

    Desde su llegada al poder, en 1991 (en la ciudad de Valencia) y 1995 (en la comunidad autónoma), el PP se afanó en la creación de un proyecto que le dio durante décadas la hegemonía social y política. Un proyecto sustentado en dos patas: la idea de que el PP es el partido que defiende a los valencianos frente a siniestros enemigos exteriores, que o bien nos ignoran (Madrid) o bien nos quieren invadir (Cataluña), por una parte; y un proyecto económico basado en los grandes eventos y en el ladrillo turístico, que hizo rica a mucha gente a base de vender sus terrenos para recalificar, o de trabajar en la construcción y el turismo, por otra. Un modelo de bonanza que, curiosamente, funcionó mal desde el principio: la Comunidad Valenciana, cuya renta per cápita en 1997 estaba ligeramente por encima del promedio español (101%), en 2010 había bajado al 88%. Pero sólo en estos últimos años de crisis ha quedado evidenciado su fracaso.

    Un fracaso que está socavando electoralmente, a un ritmo acelerado, los apoyos de que disfruta el PP valenciano. El deterioro de las expectativas electorales del PP es considerable en toda España, pero en la Comunidad Valenciana se da en mayor medida porque, además del fracaso del modelo económico, también se está desintegrando a marchas forzadas la otra “pata” en la que basó el PP su predominio: la identitaria.

    La llegada al poder del PP a nivel nacional fue una malísima noticia para el PP valenciano. Lo fue porque, durante años, los sucesivos Gobiernos de Camps vivieron (y muy bien) del victimismo contra Madrid, más o menos desplegado en estos términos: Zapatero ninguneaba a los valencianos, intentaba quitarles lo suyo, beneficiaba a otras comunidades autónomas (en especial, a Cataluña, gran bestia negra de la derecha valenciana): frente a ello, el PP era el partido que teóricamente defendía a los valencianos de tantos males. Precisamente por eso, clamaba Camps, cuando llegase el PP al poder en el conjunto de España también llegaría el maná para la Comunidad Valenciana, fiel granero electoral del PP.

    Y entonces llegó el PP al poder… Y desde el principio convirtió la Comunidad Valenciana en la quintaesencia de todos los males. De la corrupción y de la mala gestión. Incluso antes de llegar al poder, Rajoy forzó la dimisión de Camps (algo notable tratándose de Rajoy, que no fuerza la dimisión ni de Ana Mato, aunque sólo sea para ver si así se entera, por fin, de que era ella la ministra, y no su exmarido). Y poco después de llegar, la Comunidad Valenciana, incapaz de hacer frente a las deudas (provocadas por la mala gestión y por un modelo de financiación particularmente perjudicial para los valencianos), fue intervenida de facto por el Gobierno español, que es quien, desde entonces, dice lo que hay que hacer, con independencia de que le venga bien o mal al PP valenciano. Es considerable la debilidad del sustituto de Camps, Alberto Fabra, incapacitado para actuar por la ruina económica y la dependencia de Madrid y con muchos problemas internos con las “familias” del PP y, sobre todo, con los imputados en múltiples procesos judiciales.

    Y esos problemas, por primera vez en veinte años, están pasando factura electoral. Porque, aunque los casos de corrupción quitaron algunos votos al PP, que descendió ligeramente en las Autonómicas de 2011, el verdadero socavón electoral aparece a partir de 2012, con un descenso tan pronunciado del PP valenciano que algunas encuestas no sólo certifican la pérdida de la mayoría absoluta, sino la imposibilidad de que el PP pudiera gobernar pactando con UPyD: lo que convierte la alternativa de un Gobierno tripartito de izquierdas (PSPV-Compromís-EU) en un futurible cada vez más probable.

    Y en estas últimas semanas, ahora sí, hemos podido asistir a lo que parece, cinco años después de la frase de González Pons, el auténtico “fin de fiesta” del PP valenciano: la caída definitiva de los urdidores del modelo de éxito del PP, con el expresident Camps y la incombustible alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, a punto de ser imputados por el Caso Nóos, y el exconseller Rafael Blasco, omnipresente en los gobiernos valencianos, consejero privilegiado tanto de Zaplana como de Camps, en trámite de ser expulsado del Grupo Parlamentario del PP por su más que probable condena en el Caso Cooperación, un asunto particularmente repugnante por el tipo de expolio realizado, a través de ONGs y fondos de ayuda al desarrollo. Un escenario en el que puede pasar cualquier cosa, incluyendo un adelanto electoral si los imputados se acaban rebelando y dejan al Ejecutivo autonómico de Alberto Fabra en minoría.

  3. NUEVA REUNION DE LA MAFIA CRIMINAL BILDEBERG

    http://tenacarlos.wordpress.com/2013/06/08/nueva-reunion-de-la-mafia-criminal-bilderberg/

    Diversas dimensiones del Nuevo Orden Mundial, como la crisis económica mundial, las guerras en el Medio Oriente, la biotecnología, la guerra cibernética y la seguridad nacional serán discutidos a puerta cerrada.

    “Gracias a la naturaleza privada de la conferencia, los participantes no están obligados por las convenciones de la oficina o por las posiciones acordadas previamente. Como tales, pueden tomar tiempo para escuchar, reflexionar y recoger opiniones.No hay una agenda detallada, no se proponen resoluciones, ningún voto se toman y no se emiten declaraciones políticas “.

    La reunión tendrá lugar reagruparse alrededor de 140 participantes, entre ellos George Osborne, Ministro de Hacienda del Reino Unido, el genocida Henry Kissinger, el ex secretario del Tesoro yanqui Timothy Geithner, el general David Petraeous , ex jefe de la CIA, la Directora del FMI Christine Lagarde, el asesor de la administración Bush Richard N. Perle, el fundador de CEO y Amazon Jeff Bezos, Eric Schmidt de Google, dos ex presidentes del Banco Mundial, James D. Wolfensohn y Robert B. Zoellick, entre otros.

    LA MAFIA BILDERBERG REUNE A MIEMBROS DE LA MONARQUÍA, BANQUEROS, EMPRESARIOS DEL SECTOR ARMAMENTÍSTICO, DEL ÁMBITO FARMACEÚTICO Y OTROS DELINCUENTES

    También acuden miembros prominentes del establishment financiero angloamericano como David Wright , Vice Presidente de Barclays, J. Michael Evans, vicepresidente de Goldman Sachs, J. Douglas Flint, presidente del Grupo de HSBC, Kenneth M. Jacobs, presidente y CEO de Lazard, Peter D. Sutherland, presidente de Goldman Sachs International o Edmund Clark, presidente y director ejecutivo de TD de Canadá Grupo del Banco.

    LA BANCA SUIZA ENMASCARA A LOS CRIMINALES DE BILDERBERG

    Las entidades bancarias suizas, que poseen miles de millones de dólares NO DECLARADOS en “cuentas bancarias numeradas”, están representadas por el Dr. Thomas Jakob Ulrich, el Presidente recién nombrado de la Junta de la Schweizerische Nationalbank (Banco Nacional de Suiza) de Gobierno.

    Los medios de comunicación estarán presentes por medio de un puñado de periodistas serviles al establishment (Washington Post, Financial Times, Economist), así como participarán varios profesores de economía y representantes de las empresas armamentísticas.

    De la industria petrolera podemos citar a Simon Henry, director financiero de Royal Dutch Shell y Robert Dudley, Director Ejecutivo del Grupo BP. Por parte canadiense, Bilderberg recibe al gobernador del estado de Saskatchwan, segundo mayor productor mundial de uranio.

    LA INDUSTRIA FARMACEÚTICA APORTARÁ LA FORMA DE MATAR A MILLONES DE PERSONAS DE FORMA SILENCIOSA, O ENCARECER BRUTALMENTE SUS PRODUCTOS

    Las principales tendencias de la investigación médica también están en la agenda. Líderes prominentes de la industria farmacéutica como Mark C. Fishman, Presidente de los Institutos Novartis para la Investigación Biomédica, junto con el Dr. John Bell, Profesor de Medicina en Oxford, quien es una autoridad líder en biotecnología, en estrecha colaboración con Big Pharma.

    Bilderberg ha confirmado que los bancos de datos globales relativos a Seguridad Nacional serán discutidos bajo el título de “Big Data” y que Eric Schmidt, de Google, abordará el tema.

    La lista oficial todavía no se ha completado. Con toda probabilidad, los nombres de varios delegados prominentes no se harán públicos. Un informe anterior publicado por la web Infowars.com, citando fuentes internas, revela que los debates sobre la guerra del Medio Oriente se centrarán en “la prolongación del conflicto en Siria, armando a más bandas mercenarias y grupos terroristas anti-Assad“, así como la destrucción de las instalaciones nucleares de Irán en un plazo de tres años.

  4. Nueva Red Global de Espionaje Descubierta

    http://www.mundodesconocido.es/nueva-red-global-de-espionaje-descubierta.html

    Ha sido nuevamente la empresa de antivirus Karspersky quien ha denunciado una nueva red de espionaje a escala mundial, un sistema espía que ha pasado desapercibido desde hace 10 años, con lo que podemos considerarlo el virus más longevo sin descubrir en toda la historia.

    Este último dato, nos puede dar pié a pensar que efectivamente, puede que existan sistemas virales operativos de manera sucinta que no han sido descubiertos y que rastree tu máquina si eres una persona digamos… sensible, dada la actual capacidad de infiltración de troyanos, virus y gusanos.

    Quizás, el sistema operativo que tenemos instalado, resulte ser en sí mismo un espía, recuerda que si el código fuente de tu sistema operativo es privado y no open source, las posibilidades de que coloquen una pequeña rutina con un código discreto en el mismo, son grandes, incluso tenemos claras evidencias con el famoso caso de cryptomy donde se denunciaba un registro público cuyo nombre era NSA_Key y sobre el que nunca se dieron las explicaciones oportunas por parte de Microzoft.

    aquel registro, parecía llamar a un back_door (puerta trasera) con salida quizás a la NSA (Agencia de Seguridad Nacional Norteamericana).

    Pero tenemos que irnos más lejos en el tiempo, cuando alguien decide incorporar etiquetas a todos los procesadores de la generación de finales de los 90 y de ese modo dejamos el anonimato a poseer un numero de seguimiento, quizás los últimos procesadores no etiquetados son algunas series de los 486, posteriormente AMD y Intel le ponen número de serie a sus chips, algo así como número de matrícula, curiosamente Cyrix nunca adopta esta política desapareciendo posteriormente como rival en las series de procesadores de sobremesa y lap-tops.

    parece ser que esta cuestión la conocen muchos estados, en los que incluso se prohíbe utilizar sistemas windows para sus sistemas de defensa, algo que sucede por poner un caso en Alemania y la desaparecida Irak de Hussein donde incluso estaba sancionado con la pena de muerte a aquellos militares que utilizaban windows en sus ordenadores personales.

    La cosa no termina aquí… de hecho aquí es donde comienza.

    Aparecen los Troyanos, Gusanos y virus de última generación capaces de modificar desde cuentas bancarias a la velocidad de rotación de centrifugadoras de uranio para destruir sus mecanismos por sobreesfuerzo, fue karspersky quien denuncia nuevamente virus como el Flame o el Gauss entre otros, por contra los rivales de Karspersky, mantienen silencio, como si no supieran nada… que quizás así sea.

    Se que me quedo corto, muy corto y de lo que se a lo que realmente existe es la diferencia entre el problema resuelto y el problema persistente, que es tierra ignota para aquel que les escribe, pero dejemos de utilizar un lenguaje complejo y seamos prácticos.

    Aparece Echelon.

    Todo tiene conexión y a finales del siglo XX sale a la luz una impresionante red de espionaje en la que parece ser están cooperando países como EE.UU. Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda…. entre otros, el objetivo, interceptar fax, llamadas telefónicas y correos electrónicos a escala planetaria, utilizando las distintas bases que EE.UU. tiene repartidas por el mundo que aparentemente y según el último inventario, hay más de 1000 bases militares estadounidenses repartidas en el Globo, en contra de las menos de 10 que tiene por ejemplo Rusia o China, con lo que nos podemos hacer una idea de quien mantiene una actitud ofensiva y quien defensiva en este teatro de operaciones.

    La era Facebook

    Facebook es un precioso juguete que parece cubrir mas correctamente las necesidades de comunicación humana que sistemas como MSN que poco a poco han pasado a la obsolescencia debido a sus limitaciones. Evidentemente la explosión de crecimiento de esta red social, hizo que uno de sus máximos inversores fuese una empresa vinculada a la CIA, por consiguiente y nuevamente, aparece la teoría del espionaje social ergo control humano.

    Me preocupa más lo que no conozco que lo que conozco.

    Efectivamente, temo mas aquello que ni siquiera intuyo que a aquello que conozco o sospecho y como soy practico pienso que conozco y sospecho menos del 10% de lo que realmente hay, pruebas como la gigantesca base de datos montada en EEUU para almacenar información secreta y cuya capacidad es varios miles de veces la actual internet. Eso me hace pensar que saben más de nosotros que nosotros mismos… perfiles psicológicos, bienes, ubicaciones, gustos, hábitos, datos personales e incluso ADN puede que se almacene en semejante monstruo.

    Pero ¿Por qué?

    El mayor deseo de aquellas mentes que han querido dominar el planeta en los últimos 4000 años ha sido esclavizar felizmente a todos aquellos pueblos que sometían, controlar su pensamiento y sus actividades genera perdurabilidad del imperio.

    Por consiguiente, que puedo hacer yo…

    Pásate a sistemas como Linux, encripta tus mensajes, protégete con antivirus adecuados, no digas más de lo que debas en las redes sociales y todo tipo de ideas que se te ocurran para que seas un poco más opaco a los ojos de ese gran hermano que cada día es mas y mas grande.

  5. EEUU escucha millones de llamadas telefónicas con la excusa de la lucha antiterrorista
    http://www.librered.net/?p=27265

    El gobierno estadounidense registra a diario todas las llamadas de clientes de la compañía telefónica más grande del país en virtud de una orden judicial secreta, y lo justifica por considerarlo “una herramienta crítica” en el combate al terrorismo, reveló este jueves el diario británico The Guardian.

    Según publicó en su página web el rotativo, por medio de una disposición judicial emitida en el mes de abril se exige a la compañía telefónica Verizon que facilite “de manera continua” y “a diario” a la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) información de todas las llamadas de teléfono, tanto locales como internacionales.

    La denuncia pone en evidencia que bajo la administración de Barack Obama se realizaron registros de las llamadas de todos los clientes de esa compañía sin tener en cuenta si los autores de esas llamadas cometieron algún delito.

    Frente al escándalo, un alto funcionario del gobierno norteamericano, quien pidió anonimato, en declaraciones a la cadena televisiva CNN justificó estas acciones que perjudicaron a millones de clientes.

    “La información como la que describe el artículo de The Guardian ha sido una herramienta crítica a la hora de proteger a la nación de amenazas terroristas contra Estados Unidos”, sostuvo el funcionario.

    La Corte Extranjera de Vigilancia de Inteligencia (FISA), un tribunal secreto, fue quien emitió la orden solicitada por el FBI por un período de tres meses que finaliza el 19 de julio.

    La orden otorga una autoridad ilimitada al gobierno estadounidense para obtener números de teléfono de los comunicantes, lugar de la llamada y su duración, aunque no el contenido de la conversación.

    La información podría abrir un debate en Estados Unidos sobre el espionaje que realiza la actual administración.

    Espionaje masivo

    Durante el gobierno de George W. Bush, funcionarios de Inteligencia revelaron que la NSA recopilaba datos, pero esta es la primera vez que aparecen documentos que revelan que estas prácticas también son realizadas por el gobierno de Obama.

    El hecho es inusual, ya que en otras oportunidades cuando la FISA emite este tipo de órdenes sólo lo hace sobre determinadas personas a las que se quiera investigar por alguna sospecha específica, en general de terrorismo.

    La orden, firmada por el juez Roger Vinson, obliga a Verizon a enviar copias detalladas de los registros de llamadas a la NSA al tiempo que prohíbe que la compañía revele al público la existencia de la petición del FBI e incluso del mismo dictamen judicial.

    Lo que no se reveló es si Verizon es el único operador de telefonía obligado a enviar sus registros a la NSA o si las demás operadoras también están afectadas por la medida.

  6. Lo que no cuentan los mass media sobre el estallido social en Turquía
    http://www.librered.net/?p=27218

    Uno de los argumentos más usados por los grandes medios de comunicación occidentales a la hora de interpretar el origen del estallido social en las calles de Turquía es la deriva islamista y autoritaria del Gobierno de Recep Tayip Erdogan.

    De esta manera, los ‘mass media’ centran toda la atención en la disyuntiva islamismo-laicismo y autoritarismo-democracia, llevando a cabo un análisis simplista y parcial de la realidad que vive estos días el país euroasiático.

    Y es que para poder analizar con mayor profundidad la reciente revuelta popular en las calles de ciudades como Estambul o Ankara, habría que adoptar algo más de perspectiva y poner la lupa en las políticas socioeconómicas que el Ejecutivo viene desarrollando durante estos últimos años.

    El Gobierno de Erdogan, integrado por el Partido Justicia y Desarrollo (AKP), irrumpe en el poder en el año 2002 en un contexto de crisis económica (crisis financiera de 2001) donde acuerda un programa de medidas de claro corte neoliberal con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que pasan por la privatización del sector público, reformas laborales y drásticos recortes sociales.

    Un año después de llegar al Gobierno, en 2003, se abre el camino a la privatización de la empresa pública de telecomunicaciones Turk Telekom [1]. Al año siguiente, en 2004, se ponen a la venta compañías de licor, fábricas de acero y Aerolíneas Turcas [2].

    Desde entonces, se inicia un proceso que no tiene marcha atrás: En 2007, se da luz verde a la privatización de la compañía pública de tabacos de Turquía, Tekel [3]. En 2008, es el turno de la red eléctrica, con la venta de dos compañías de distribución en Ankara y Sakarya-Kocaeli [4]. Además, ese mismo año se anuncia la venta del banco de propiedad estatal Halkbank y la privatización del 15 por ciento de las acciones de Turk Telekom.

    En 2009, el Gobierno aprueba una legislación para otorgar el agua de los ríos, los lagos y los estanques a las corporaciones privadas. Esto significa que los recursos hídricos pueden transferirse a corporaciones, que hasta el momento sólo controlaban los servicios de distribución [5].

    Debido a esto, la Confederación de los sindicatos campesinos turcos, Çiftçi-Sen, junto con más de 100 otras fuerzas de oposición social que defienden el reconocimiento del derecho al agua, forman una plataforma llamada “No a la comercialización del agua” y se manifiestan masivamente el 15 de marzo de 2009 en Estambul, en el marco del Foro Mundial del Agua [6].

    En 2011, el Gobierno de Erdogan inicia las negociaciones para la privatización [7] de 2.000 kilómetros de autopistas y puentes del país. De esta manera el Ejecutivo turco pretende ceder al capital privado hasta nueve carreteras de peaje y dos puentes sobre el Bósforo, vías de comunicación muy importantes en el área de Estambul.

    A través de la llamada “Administración de Privatizaciones” (OIB por sus siglas en turco), Erdogan busca tirar adelante un paquete de privatizaciones en el país que incluye el textil, la minería, el petróleo, la alimentación o el transporte marítimo, entre otros [8].

    En febrero de ese mismo año, 10.000 personas se manifiestan en el centro de Ankara en rechazo a la reforma laboral del Gobierno, que entre las medidas, destacan la reducción del salario mínimo para los jóvenes, la posibilidad de traslado de los funcionarios y permite la contratación de empleados sin seguro social [9].

    Muchos de los allí presentes corean gritos de “Esto es Ankara, no el Cairo”, “Tayyip ha llegado tu turno” y “Tayyip, te deseamos un final feliz como a Mubarak”.

    Las directrices neoliberales aplicadas durante estos últimos años han generado un aumento de la desigualdad social en el país. Según la revista Forbes, en Estambul, capital financiera de Turquía, había un total de 35 multimillonarios en marzo de 2008 (en comparación con 25 en 2007), situándose en el puesto 4º en el mundo. Un informe para empresarios interesados en invertir en Turquía elaborado por el banco español Banesto asegura que “el país está marcado por la existencia de fuertes desigualdades de rentas” [10]. Muchos empleados en Turquía no cobran más del salario mínimo de unos 570 dólares y el ingreso per cápita es casi la mitad que los ingresos medios europeos.

    Quizás este conjunto de factores ayude a explicar el malestar social que ha dado origen a los disturbios que hoy vive Turquía, más allá del enfoque liberal que se pretende dar desde la prensa de Occidente.

  7. Al borde de la destrucción (o cómo destruir el planeta sin apenas esfuerzo). Noam Chomsky

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=169377

    ¿Qué nos deparará el futuro? Para escrutarlo, una posibilidad sería observar a la especie humana desde fuera. Por tanto, imagínense que son observadores extraterrestres que están tratando de averiguar qué está sucediendo aquí o, si vamos al caso, imagínense que dentro de cien años son historiadores –asumiendo que haya algún historiador dentro de cien años, lo que no resulta tan obvio- y que están mirando hacia atrás, a lo que está sucediendo hoy en día. Verían algo totalmente increíble.
    Por primera vez en la historia de la especie humana, hemos desarrollado claramente la capacidad de destruirnos a nosotros mismos. Y así llevamos desde 1945. Es ahora cuando al fin se está reconociendo que hay procesos a más largo plazo, como la destrucción medioambiental, que van en esa misma dirección; quizá no de la destrucción total pero sí al menos hacia la destrucción de la posibilidad de una existencia decente.

    Y hay otros peligros, como las pandemias, que tienen que ver con la globalización e interacciones. Por tanto, hay procesos e instituciones aplicándose a tal fin, como los sistemas de armas nucleares, que podrían provocar un inmenso desastre o incluso poner fin a una existencia organizada.

    Cómo destruir un planeta sin apenas esfuerzo

    La pregunta es: ¿Qué está haciendo la gente frente a esta situación? Nada de todo esto es secreto. Todo aparece perfectamente claro. En realidad, hay que hacer esfuerzos para no verlo.

    Ha habido todo un abanico de reacciones. Están los que trabajan resueltamente intentando hacer algo frente a esas amenazas, mientras que otros se esfuerzan en intensificarlas. Si Vds. pudieran ver quiénes son, los futuros historiadores u observadores extraterrestres percibirían algo muy extraño. Tratando de mitigar o superar esas amenazas tenemos a las sociedades menos desarrolladas, a las poblaciones indígenas, o a lo que queda de ellas, las sociedades tribales y aborígenes del Canadá. No hablan de guerra nuclear sino de desastre medioambiental y están realmente intentando hacer algo.

    De hecho, por todo el mundo –Australia, India, Sudamérica-, hay batallas emprendidas y, en ocasiones, guerras. En la India, hay una guerra importante respecto a la destrucción medioambiental directa, con las sociedades tribales intentando resistirse a las operaciones de extracción de recursos que están causando daños inmensos en las comunidades locales, pero también respecto a sus consecuencias generales. En sociedades donde las poblaciones indígenas tienen influencia, muchos están adoptando una posición firme. El país que muestra la posición más firme respecto al calentamiento global es Bolivia, que tiene una mayoría indígena y mandatos constitucionales que protegen “los derechos de la naturaleza”. Ecuador, que también tiene una gran población indígena, es el único exportador de petróleo que conozco donde el gobierno está buscando apoyos que le ayuden a mantener ese petróleo en la tierra, en vez de producirlo y exportarlo, y es en la tierra donde debería estar.

    El Presidente venezolano Hugo Chavez, que murió recientemente y fue objeto de burlas, insultos y odio en todo el mundo occidental, asistió hace pocos años a una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la que suscitó todo tipo de mofas por llamar diablo a George W. Bush. Pero también ofreció un discurso que resultó muy interesante. Ya sabemos que Venezuela es un importante productor de petróleo. Prácticamente, el petróleo supone todo su PIB. En aquel discurso, advertía de los peligros del uso excesivo de combustibles fósiles e instaba a unirse a los países productores y consumidores s fin de encontrar vías que redujeran el uso de dichos combustibles. Resultaba sorprendente que ese discurso surgiera de un productor de petróleo. Pero, ya saben, él era en parte indio, de origen indígena. A diferencia de las cosas divertidas que hizo, no se informó nunca de este aspecto de su intervención ante la ONU.

    Así pues, por un extremo tienen las sociedades indígenas tribales intentando detener la carrera al desastre. En el otro extremo, las sociedades más poderosas y ricas de la historia del mundo, como Estados Unidos y Canadá, inmersas en una veloz carrera para destruir el medioambiente lo más rápidamente posible. A diferencia de Ecuador y de las sociedades indígenas por todo el mundo, quieren extraer de la tierra hasta la última gota de los hidrocarbonos y a la máxima velocidad posible.

    Los dos partidos políticos estadounidenses, el Presidente Obama, los medios y la prensa internacional parecen esperar con gran entusiasmo eso que llaman “un siglo de independencia energética” para EEUU. La independencia energética es un concepto que casi no tiene sentido, pero dejemos eso ahora a un lado. Lo que están queriendo decir es esto: Tendremos un siglo en el que vamos a maximizar el uso de combustibles fósiles y contribuir cuanto podamos a la destrucción del planeta.

    E igual pasa por casi todas partes. Es cierto que en lo que se refiere al desarrollo de las alternativas energéticas, Europa está intentando hacer algo. Mientras tanto, EEUU, el país más rico y poderoso en la historia del mundo, es la única nación entre las cien más importantes que no tiene una política nacional para restringir el uso de combustibles fósiles, que ni siquiera tiene objetivos de energía renovable. Y no es porque su población no quiera. Los estadounidenses están muy cerca de la media internacional en su preocupación por el calentamiento global. Son sus estructuras institucionales las que bloquean el cambio. Los intereses empresariales no quieren y tienen un poder casi absoluto a la hora de determinar las políticas, por lo que, en un montón de cuestiones, incluida ésta, hay una enorme brecha entre lo que quiere la opinión pública y lo que los políticos hacen.

    Por tanto, eso es lo que el futuro historiador –si es que queda alguno- vería. Podría también leer las revistas científicas actuales. Casi cada una de las que abra contendrá una predicción más terrible que la anterior.

    “El momento más peligroso en la historia”

    La otra cuestión es la guerra nuclear. Somos conscientes desde hace bastante tiempo de que si una gran potencia lanza un primer ataque, incluso aunque no haya represalias, lo más probable es que la civilización acabara desapareciendo tan sólo por las consecuencias que sobrevendrían del invierno nuclear. Pueden leer sobre ello en el Bulletin of Atomic Scientists. Lo entenderán bien. El peligro ha sido siempre mucho más grave de lo que pensábamos.

    Acaba de pasar el 50º aniversario de la Crisis de los Misiles de Cuba, que el historiador Arthur Schlesinger, asesor del Presidente John F. Kennedy, denominó como el “momento más peligroso en la historia”. Y lo fue. Nos salvamos por los pelos y tampoco fue ésa la única vez. Sin embargo, de alguna manera, el aspecto más negativo de todos esos nefastos sucesos es que no se aprenden las lecciones.

    Se ha adornado mucho lo acaecido en la Crisis de los Misiles de octubre de 1962 para que parezca que abundaron los actos de coraje y reflexión. La verdad es que todo el episodio fue cosa de locos. Hubo un punto, cuando la crisis estaba alcanzando su momento álgido, en que el Premier soviético Nikita Kruschev escribió a Kennedy ofreciéndole solucionarla a través de un comunicado público informando de la retirada de los misiles rusos de Cuba y de los estadounidenses de Turquía. En realidad, Kennedy ni siquiera sabía en aquel momento que EEUU tuviera misiles en Turquía. Iban a retirarlos de todas formas porque iban a sustituirlos con los submarinos nucleares Polaris, mucho más letales e invulnerables.

    Así pues, la oferta fue ésa. Kennedy y sus asesores la consideraron y la rechazaron. En aquella época, el mismo Kennedy valoraba las probabilidades de una guerra nuclear entre un tercio y la mitad. Por tanto, estaba dispuesto a aceptar un riesgo muy alto de destrucción masiva a fin de establecer el principio de que nosotros –y sólo nosotros- tenemos derecho a disponer de misiles de ataque más allá de nuestras fronteras, donde se nos antoje, no importa el riesgo que supongan para otros, o para nosotros mismos si las cosas se salen de madre. Tenemos ese derecho, nadie más.

    Sin embargo, Kennedy aceptó un acuerdo secreto para retirar los misiles que EEUU estaba ya retirando, aunque nunca se hizo público. Es decir, Kruschev tenía que retirar abiertamente los misiles rusos mientras que EEUU retiraba secretamente los suyos, que se habían quedado obsoletos; por tanto, había que humillar a Kruschev pero Kennedy tenía que mantener su imagen de macho. Fue muy alabado por esto: valor y sangre fría bajo la amenaza, etc. El horror de sus decisiones no llegó siquiera a mencionarse, intenten encontrarlo en los archivos…

    Y por añadir algo más, un par de meses antes de que estallara la crisis, EEUU había enviado misiles con ojivas nucleares a Okinawa. Misiles que estuvieron apuntando hacia China durante un período de gran tensión regional.

    Bien, ¿y a quién le importa? Tenemos derecho a hacer lo que se nos antoje en cualquier lugar del mundo. Esa fue una de las lecciones funestas de esa época, pero irían llegando más.

    Diez años después, en 1973, el Secretario de Estado Henry Kissinger emitió una alerta nuclear de alto nivel. Fue su forma de advertir a los rusos que no interfirieran en la guerra árabe-israelí en marcha y, especialmente, que no interfieran una vez que informó a los israelíes de que podían violar el alto el fuego que EEUU y Rusia acababan de acordar. Afortunadamente, no sucedió nada.

    Diez años más tarde, el Presidente Ronald Reagan llegaba al poder. Poco después de que pusiera un pie en la Casa Blanca, él y sus asesores hicieron que la Fuerza Aérea empezara a penetrar en el espacio aéreo ruso para obtener información acerca de los sistemas de alerta rusos, la denominada Operación Able Archer [Arquero Capaz]. Se trataba esencialmente de ataques simulados. Los rusos se sentían inseguros, algunas autoridades de alto nivel temían que ese fuera un paso hacia un primer ataque real. Por fortuna no reaccionaron, aunque estuvieron a punto. Y todo sigue igual.

    ¿Qué hacer con las crisis nucleares iraní y norcoreana?

    Por el momento, la cuestión nuclear, en los casos de Corea el Norte e Irán, sigue ocupando regularmente las primeras páginas de los medios. Pero hay vías para poder abordar estas crisis actuales. Quizá no funcionen pero al menos hay que intentarlo. Sin embargo, no se están teniendo en cuenta, ni siquiera se informa de ellas.

    Cojamos el caso de Irán, que es considerado en Occidente –no en el mundo árabe, no en Asia- como la amenaza más grave para la paz mundial. Es una obsesión occidental y es interesante investigar las razones de ello, no obstante, dejémoslo a un lado por el momento. ¿Hay alguna vía para abordar esa supuesta amenaza tan grave para la paz mundial? En realidad hay muchas. Hay una vía, muy sensata, que se propuso hace un par de meses en una reunión de Países No Alineados en Teherán. De hecho, estaban sólo reiterando una propuesta que tiene varias décadas de existencia y que especialmente impulsada por Egipto y aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

    La propuesta consiste en avanzar hacia el establecimiento de una zona libre de armas nucleares en la región. Esa no sería la respuesta a todo, pero sería un paso adelante muy significativo. Y hay otras maneras de proceder. Bajo los auspicios de la ONU, debería haberse celebrado en Finlandia el pasado mes de diciembre una conferencia internacional para intentar poner en marcha una serie de planes que desarrollaran esa propuesta. ¿Qué fue lo que sucedió?

    No lo habrán podido leer en los periódicos, porque no se informó de nada, sólo en algunas revistas especializadas. A primeros de noviembre, Irán manifestó su acuerdo en asistir a la reunión. Un par de días más tarde, Obama canceló la reunión, diciendo que no era el momento adecuado. El Parlamento Europeo emitió un comunicado pidiendo que se mantuviera, al igual que los Estados árabes. No se consiguió nada. Así pues, impongamos sanciones cada vez más duras contra la población iraní –que ni rozan al régimen- y después ¡a la guerra! ¿Quién sabe qué sucederá?

    La misma historia tiene lugar en Asia Nororiental. Puede que Corea del Norte sea el país más loco del mundo. Sin duda que es un buen competidor al título. Pero sí tiene sentido intentar averiguar qué hay en la mente de la gente cuando actúa de forma loca. ¿Por qué se comportan así? Tan sólo pongámonos un poco en su situación. Imaginen lo que significó en los años de la Guerra de Corea, en los primeros años de la década que se inició en 1950, que tu propio país acabara totalmente arrasado, totalmente destruido por una inmensa superpotencia, que además se regodeaba en lo que estaba haciendo. Imaginen la huella que eso deja atrás.

    Tengan en cuenta que es probable que los líderes de Corea del Norte leyeran las revistas militares públicas de la época de esa superpotencia que explicaban que, una vez arrasado todo en Corea del Norte, se envió a la fuerza aérea para destruir las presas norcoreanas, presas inmensas que controlaban el suministro de agua; y se hizo a propósito, un crimen de guerra por el que se colgó a gente en Nuremberg. Y esas revistas oficiales hablaban con excitación de lo maravilloso que era ver cómo el agua se desperdiciaba inundando los valles mientras los asiáticos corrían a la desesperada tratando de sobrevivir. Las revistas se mostraban exultantes de lo que eso significó para aquellos “asiáticos”, horrores que escapan a cualquier imaginación. Significó la destrucción de sus cosechas de arroz, lo que a su vez impuso hambruna y muerte. ¡Cuánta gloria! No ha quedado en nuestra memoria, pero sí en su memoria.

    Volvamos al presente. Hay una interesante historia reciente. En 1993, Israel y Corea del Norte se estaban acercando a un acuerdo por el cual Corea del Norte dejaría de enviar misiles o tecnología militar a Oriente Medio e Israel reconocería a aquel país. El Presidente Clinton intervino y lo bloqueó. Poco después, en represalia, Corea del Norte llevaba a cabo una prueba nuclear de importancia menor. EEUU y Corea del Norte llegaron entonces, en 1994, a un marco de acuerdo que detuvo sus desarrollos nucleares y que fue más o menos cumplido por ambas partes. Cuando George W. Bush llegó al poder, es posible que Corea del Norte tuviera un arma nuclear y se pudo comprobar que no estaba produciendo más.

    Bush lanzó inmediatamente su militarismo agresivo, amenazando a Corea del Norte –“el eje del mal” y tal y tal-, por lo que este país se puso de nuevo a trabajar en su programa nuclear. Cuando Bush dejó el cargo, tenían de ocho a diez armas nucleares y un sistema de misiles, otro gran logro neocon. Entre medias, sucedieron otras cosas. En 2005, EEUU y Corea del Norte llegaron finalmente a un acuerdo por el cual este último país tenía que acabar con todas las armas nucleares y desarrollo de misiles. A cambio, Occidente, pero sobre todo EEUU, tenía que proporcionar un reactor de agua ligera para sus necesidades médicas y poner fin a las declaraciones agresivas. A continuación, firmarían un pacto de no agresión e intentarían llegar a un acuerdo razonable.

    Todo era muy prometedor, pero Bush se puso a dinamitarlo casi de inmediato. Retiró la oferta del reactor de agua ligera e inició programas para obligar a los bancos a que dejaran de realizar transacciones norcoreanas, incluso las que eran totalmente legales. Los norcoreanos reaccionaron recuperando su programa de armas nucleares. Y todo esto es lo que viene sucediendo.

    Es bien conocido. Pueden leerlo directamente en la principal corriente de la erudición estadounidense. Lo que dicen es lo siguiente: es un régimen muy loco, pero sucede que está siguiendo la política del talión. Vosotros hacéis un gesto hostil y nosotros respondemos con algún gesto loco de los nuestros. Vosotros hacéis un gesto de acercamiento y nosotros os respondemos de la misma manera.

    Por ejemplo, se han llevado a cabo hace poco maniobras militares entre EEUU y Corea del Sur en la península de Corea que, desde el punto de vista de Corea del Norte, tenían una intención intimidatoria. Nosotros pensaríamos también que esas maniobras son amenazantes si se produjeran en Canadá y nos tuvieran en el punto de mira. En el curso de las mismas, los bombarderos más avanzados de la historia, los Stealth B-2 y los B-52, llevaron a cabo ataques simulados de bombardeo contra las fronteras de Corea del Norte.

    Sin duda, esto activa las alarmas del pasado. Ellos recuerdan bien ese pasado, por eso están reaccionando de una forma muy agresiva y extrema. Y Occidente piensa que todo eso no es más que una demostración de lo locos y horribles que son los dirigentes norcoreanos. Lo son. Pero esa no es toda la historia, y así es cómo el mundo viene funcionando.

    Y no es precisamente que no haya alternativas. Las hay, pero no se están teniendo en cuenta. Y eso es peligroso. Por tanto, si se preguntan qué aspecto tendrá el planeta, no van a contemplar un cuadro muy agradable. A menos que la gente haga algo. Siempre podemos hacer algo.

  8. ¿Por qué se hacen los recortes? Vicenc Navarro
    http://www.vnavarro.org/?p=9026

    No hay plena conciencia ni conocimiento a nivel de la población de que los recortes de gasto público, incluyendo de gasto público social, son (además de totalmente innecesarios y contraproducentes para incrementar la eficiencia económica del país y el bienestar de la población) resultado del enorme poder de lo que se llamaba antes la clase capitalista (y que en EEUU se llama la Corporate Class, es decir, la clase de los propietarios y gestores de las grandes corporaciones financieras, industriales y/o de servicios que dominan la economía del país) sobre sus instituciones políticas y mediáticas. Esta clase ha adquirido unos beneficios extraordinarios como consecuencia de unas políticas fiscales que les han permitido alcanzar unos niveles muy elevados de riqueza, a costa de empobrecer al Estado, el cual, a fin de cubrir los déficits públicos (resultantes de la merma de ingresos como consecuencia de los beneficios fiscales a los miembros de tal Corporate Class) están recortando y recortando el gasto público, incluyendo el social.

    Soy consciente de que esta observación será inmediatamente ignorada, marginada o definida por los establishments financieros y económicos (como Fedea y otros centros de investigación económica financiados por la Corporate Class) como “demagógica”, el insulto menos hiperbólico de los muchos que utilizan. Pero veamos los datos, que los que utilizan dicho término sistemáticamente ignoran. Uno de los países donde la información fiscal es más detallada es EEUU.

    El impuesto de sociedades (el impuesto sobre los beneficios) era en EEUU, como promedio, en los años 60 y 70 del pasado siglo, el 52% de los beneficios. De cada dólar que las grandes empresas conseguían como beneficios, 52 céntimos iban al gobierno federal. En realidad, los ingresos procedentes de este impuesto representaban el 33% de todos los ingresos al Estado federal. Pero todo esto cambió con la elección del Presidente Reagan, el gurú de los neoliberales (economistas como Sala i Martín y los de Fedea). Este Presidente bajó dicho impuesto al 35%, con lo cual los ingresos al Estado federal procedentes de este tipo de impuesto bajaron a un 9% de todos los ingresos al Estado federal. Pero además de bajar los impuestos a los beneficios, Reagan facilitó la desregulación de la movilidad de capitales, es decir, facilitó que las grandes empresas desplazaran sus actividades económicas a otros países, con lo cual las empresas dejaron EEUU en busca de mano de obra barata y también en busca de paraísos fiscales o países (como Irlanda) con impuestos de sociedades mucho más bajos, como el 12%. El resultado de todo ello es que las grandes empresas, aunque nominalmente pagan el 35% (uno de los porcentajes más altos de la OCDE, el club de países más ricos del mundo) de sus beneficios en impuestos, en la práctica pagan mucho menos, y algunos de ellos, mucho mucho menos. Entre ellas está Amazon (6%), Apple (14%), General Electric (16%), Coca-Cola (16%), Sheraton Hotels (8%), Carnival Cruise (0,6%), Google (17%), Boeing (7%) y un largo etcétera. El Congreso de EEUU acaba de publicar un informe que ha documentado lo que la población ya sabe, que es que las grandes empresas no pagan lo que deberían. Cerca del 70% de la población de EEUU considera que las grandes empresas pagan muy pocos impuestos (incluso aquellas que están casi cumpliendo lo que se les exige por ley, como Exxon (37%), Whole Foods (35%), Best Buy (35%), Gap (35%) y otras). La bajada de impuestos sobre los beneficios iniciada por el Sr. Reagan significó una gran bonanza para esas compañías y sus accionistas.

    Para compensar las bajadas, el mismo Presidente Reagan subió los impuestos de todos los demás (es decir, del 99% restante de la población) y lo hizo, no solo una, sino dos veces (ver James Livingston, “If Companies Are People…”, The New York Times, 14.04.13). Subió los impuestos sobre la renta y muy en especial sobre la renta derivada del trabajo –a costa de bajar los de la renta derivada del capital- y también subió las cotizaciones a la Seguridad Social, incrementando en la práctica la aportación de los trabajadores. El presidente Reagan fue una bendición para la Corporate Class y una pesadilla para casi todos los demás. Los impuestos sobre la renta del trabajo pasaron a representar, junto con las cotizaciones sociales, el 80% de todos los ingresos al Estado.

    Estas medidas incrementaron la regresividad de la política fiscal de una manera muy acentuada. El Estado pasó a depender en gran medida de las rentas del trabajo, que contribuyeron de una manera muy marcada a las arcas del Estado a costa de que las rentas del capital bajaran su contribución muy acentuadamente. Es más, la carga sobre las rentas del trabajo incrementó también su regresividad, de manera que las rentas más bajas pagaron porcentajes mayores en impuestos que las rentas altas. La manera de financiar la Seguridad Social, incluyendo las pensiones públicas, es a base de cotizaciones sociales sobre el salario del cotizante hasta una cierta cantidad máxima (113.000 dólares), por encima de la cual no se paga. Esto explica que, mientras el 20% de trabajadores con salarios más bajos paga a la Seguridad Social un 7,3% de su nómina, el 1% superior en salarios paga solo un 0,9%. Todos estos cambios han contribuido al enorme crecimiento de las desigualdades que ha ocurrido desde el inicio de la era neoliberal con el Presidente Reagan.

    Argumentos que se dan a favor de las desigualdades

    Estas políticas no podían promoverse con el argumento de que estaban beneficiando a los súper ricos. Aunque los datos son claros y contundentes, la narrativa liberal no puede ser tan clara y cruda. De ahí que deba vestirse de seda. Es decir, se tiene que presentar que estas políticas, aunque beneficien a los ricos (y la evidencia es tan contundente que no pueden negarlo), benefician también a todos los demás. ¿Cómo? Las respuestas son varias. Veámoslas una a una y la evidencia de que la avalen o no la avalen.

    1. Las desigualdades son buenas porque el hecho de que los ricos tengan más dinero quiere decir que ahorrarán más. Con ello habrá más capital para invertir y crear empleo (lo de “crear empleo” siempre aparece en letras mayúsculas). La evidencia existente, sin embargo, no avala este supuesto. En realidad, las tasas de inversión y crecimiento económico en EEUU fue mayor en la época 1960-1980 que en la de 1980-2000. De hecho, uno de los periodos con menor ahorro, menor inversión y menor crecimiento económico fue durante el periodo 2001-2003, cuando el Presidente Bush redujo de una manera muy acentuada los impuestos del capital y de las rentas superiores. Mientras, el incremento de las rentas del capital se tradujo primordialmente en actividades especulativas que configuraron las sucesivas burbujas, siendo la más importante la inmobiliaria. Por otra parte, estos recortes de impuestos significaron un enorme agujero en los ingresos al Estado, determinando el incremento del déficit estructural del Estado federal. Cuando apareció la crisis, al final de su mandato, tal déficit se intentó reducir a base de recortar el gasto público, incluyendo el social.

    2. La eficiencia económica requiere un aumento de las desigualdades a fin de estimular e incentivar el aumento de la productividad. Esta postura que alcanzó niveles de dogma en la sabiduría convencional, ha perdido su credibilidad. Incluso el Fondo Monetario Internacional ha terminado aceptando que el elevado nivel de desigualdades interfiere en la eficiencia económica, obstaculizando el estímulo económico basado en la demanda doméstica, impulsada por una mayor capacidad adquisitiva de la mayoría de la ciudadanía, resultado de medidas redistributivas que transfieran fondos de las clases pudientes con escaso consumo y elevada especulación hacia las clases populares, cuyas elevadas necesidades determinan un inmediato consumo en las áreas de la economía productiva. En realidad, la evidencia muestra que la mejor manera de estimular la economía no es bajando los impuestos (que por regla general beneficia a las rentas superiores), sino subiendo los impuestos de estos sectores pudientes y, con los fondos obtenidos, crear empleo entre los grupos sociales con menor empleo.

    3. No hay que subir los impuestos a los “súper ricos”, pues ellos ya gastan gran cantidad de recursos en pagar impuestos. Este argumento lo hacen economistas liberales que, por regla general, muestran en gráficos como el 1% de renta superior (los súper ricos) ya paga el 20% de todos los impuestos. Hacerles pagar más es un “expolio” –así lo dicen en sus programas televisivos- donde “dan lecciones de economía”. Lo que estos autores no dicen es que este 1% posee el 40% de toda la riqueza del país y más del 20% de toda la renta. Que paguen solo el 20% de todos los impuestos muestra claramente la regresividad de las políticas fiscales, pues si estas fueran progresivas, los súper ricos pagarían mucho más que el 20% de los impuestos.

    La situación en España

    Una de las áreas donde hay más opacidad en España es en quién paga impuestos y cuánto paga. Uno de los indicadores de la baja calidad de la democracia en España es precisamente la falta de información fiscal. Ahora bien, existen más que indicios de que lo que he estado describiendo sobre EEUU es incluso más acentuado en España. Así, el impuesto sobre los beneficios de las grandes empresas es de los más bajos de la OCDE y mucho más bajo que en EEUU. Es un 30% en lugar de un 35% (. Pero, como también ocurre en EEUU, la tasa real, a diferencia de la nominal, es incluso tan baja como la de EEUU (un 10%).

    Otra semejanza es que los gobiernos españoles, incluyendo el del Sr. Zapatero, han bajado los impuestos creando un déficit estructural que se ha intentado corregir a base de recortes. Por ejemplo, la bajada de impuestos del 2006 contribuyó al déficit de casi 27.000 millones de euros de 2008, que más tarde se intentó reducir a base de recortes. Se congelaron las pensiones para conseguir 1.500 millones de euros, cuando podrían haberse conseguido más recursos (2.500 millones) recuperando el impuesto de patrimonio o el impuesto de sucesiones (más de 2.500 millones). Algo semejante ocurrió con el gobierno Rajoy, que ha recortado 6.000 millones de euros en sanidad, cuando podría haber conseguido más dinero anulando la bajada del impuesto a las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, consiguiendo 5.200 millones de euros.

    En cada uno de estos recortes se ve que lo que determina que se hagan es el poder de la clase social que estará afectada con tales recortes. Así de claro. Y de ello no se habla en los medios de mayor difusión. Y a esto le llaman “democracia y libertad de expresión”.

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