El materialismo biológico

 Decía el inefable Marx que la historia no es sino el reflejo de esa lucha eterna que existe entre las fuerzas del capital y del trabajo dentro de los procesos de producción y nadie, que yo sepa, aún ha intentado deshacer este axioma. Es más, gentes de las más diversas ideología y procedencias políticas lo han dado por cierto. A esto creo que se le llama materialismo histórico.

Seguramente se ha dicho ya miles de veces antes, pero yo tampoco lo he leído todavía así como yo lo voy a escribir: incluso el propio inatacable y probablemente inatacado materialismo histórico no es sino una propia variante de lo que podríamos llamar a secas: materialismo.

 No somos, nosotros, los hombres, más que aquello a lo que ha llegado la evolución incontenible de aquel primigenio protozoo.

 La realidad actual, eso que hemos dado en llamar el mundo, no es también sino la evolución no menos incontenible de una materia primigenia que se ha ido desarrollando gracias a unas leyes que ella lleva impresas en sí misma.

 Es a una de esas leyes a la que yo quiero dedicar el post de hoy.

 Con la torpeza que me caracteriza yo la vengo llamando inmanencia.

 Se han escrito por ahí maravillosos trabajos sobre este alucinante tema, de los cuales sólo voy a citar uno que para mi sólo ya en el título desarrolla todo lo que yo quiero decir: El azar y la necesidad, de Jacques Monod.

 Somos, es, el mundo una mezcla, un producto de las propias leyes que aquella primigenia materia llevaba implícitas en sí misma y que se han desarrollado a impulsos no ya sólo de la necesidad sino también del azar.

 Y esto no significa, ni mucho menos, que Marx se equivocara al enunciar su axioma sobre la historia como el resultado de la lucha de las fuerzas del capital y del trabajo en el seno de las relaciones productivas, todo lo contrario, lo que Monod y yo hacemos es ratificar el mismo sólo que extendiéndolo incluso fuera de los límites de la estricta producción económica, es decir estableciendo el materialismo  biológico como el principio general.

 Y todo esto, no se rían, por favor, para decir que tanto Florentino como Mourinho no han hecho sino lo que tenían que hacer dentro del proceso general del materialismo biológico.

 Florentino lleva toda su vida jugando con fuego, quiero decir que esa actividad suya, tan producente, que ha dado lugar a uno de sus apelativos: El Conseguidor, lleva implícita en sí misma el germen de su propia destrucción.

 Tú no puedes ir sistemáticamente contra las leyes de la naturaleza sin que ésta, en cualquier momento, te enfrente de bruces con la puñetera realidad. Tú no puedes ser el heredero más representativo de Franco, trabajando incluso para aquellos mismos señores que trajeron a este diosecillo de la guerra a la península para que iniciara su propia cruzada particular, sin que, por algún lado, la materia, la jodida, la puñetera materia, te diga “eh, coño, quieto, que aquí estoy yo”.

 O sea que tú no puedes buscar por todo el mundo una especie de condottiero o de matón a sueldo que haya ido por todas partes imponiendo sus trampas, a fin de acabar con el más odiado de todos tus enemigos, que son muchos, sin que esa especie de cybor diabólico, al final, se revuelva también contra ti y te coloque en el sitio que como aprendiz de brujo te mereces, es decir, en el más perfecto de los ridículos puesto que le demostrará a todo el mundo que no eres tú, el que algún estúpido llamó un día el Ser Superior, el que realmente manda sino Él, el the special one, el único.

 Y no te va a servir de excusa ni siquiera ante ti mismo decir: “Sí, todo eso está bien pero yo he acabado para siempre con mi odiado enemigo, El Bien”.

 Porque el Bien y el Mal son absolutamente invencibles simplemente porque no existen.

 Pero éste es otro tema, que seguramente trataremos otro día.

 

13 comentarios en “El materialismo biológico

  1. Para echar unas risas, esto circula por la red..

    http://www.orgullosodesercule.tv/hoy-manana-y-siempre-con-el-barca-en-el-corazon-jose-mourinho-1997/

    Cuando Mourinho se fue del Barça hizo un pacto con Joan Gaspart!!! Joan le dijo: “Jose, esto es lo que haremos: hoy te marchas del Barça y te pasas unos cuantos años por otros clubs. Pero asegúrate de un día acabar en el Real Madrid. Una vez allí raja sin parar del Barça para ganarte su credibilidad, gana algún título para disimular, pero sobretodo NINGUNA Champions! Mientras tanto cárgate la máxima autoridad en materia de fichajes (Valdano) y empieza a fichar caro y mal (Coentrao, Altintop, Essien, Modric, Khedira). Cárgate al capitán y símbolo para dividir al madridismo (Casillas), deja tocados a los otros pesos pesados (Sergio Ramos, Pepe) haz que la estrella del equipo quiera salir (Cristiano) y sobretodo asegúrate que el peor jugador de la plantilla nunca se vaya (Kaká). Una vez hayas hecho todo esto y estés seguro que te vas a largar, sueltas la bomba “el Barça es el mejor equipo de los últimos 20-30 años”. A partir de aquí, cobras el finiquito y te largas…y recuerda Jose…hoy, mañana y siempre CON EL BARÇA EN EL CORAZÓN!!

  2. Me deja expectante la reflexión final sobre el Mal y el Bien.Espero con ansia la explicación.

    http://ep00.epimg.net/descargables/2013/05/13/36bbf7c245085eebf0fa5911cf352233.pdf

    El PSOE ha enviado esta misma tarde al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy -y más adelante lo hará a los agentes sociales, grupos parlamentarios y gobiernos autónomos-, su propuesta para un pacto de Estado, con nueve ejes básicos, según ha anunciado en rueda de prensa el secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. “Sabemos que el acuerdo es difícil, pero merece la pena intentarlo”, ha insistido el líder socialista -prácticamente con las mismas palabras que utilizó la semana pasada en el pleno del Congreso-, poco después de que la Comisión Ejecutiva Federal aprobara la propuesta del PSOE para superar la crisis económica y él presentara el documento por tercera vez en ocho días. “Los españoles quieren que haya un acuerdo”, ha recalcado.

    Según Rubalcaba, esa oferta de gran pacto nacional “no es incompatible” con pedir la dimisión de Rajoy, cosa que él hizo hace tres meses y hoy ha mantenido, sin explicitarla. “Mi responsabilidad es pedirla. Y la suya… si quiere irse, bien, y si no, es su responsabilidad… Yo sigo pensando que los problemas [de Rajoy] para gobernar siguen ahí, pero no voy a estar todos los días con el: “Váyase, señor Rajoy… Sigo pensando lo que pensaba, pero mi obligación es poner sobre la mesa este pacto”, ha explicado. El secretario general de los socialistas sí ha subrayado que no pretende “montar frentes” de oposición al PP (si el Gobierno rechaza el acuerdo pero el resto de agentes se suma) y ha rehusado ponerse plazos. “Voy a esperar la respuesta del presidente del Gobierno. Seremos flexibles”.

    El documento de propuesta para la reactivación económica que ha aprobado la Ejecutiva Federal del PSOE está justificada, ha dicho Rubalcaba, por “la inacción del Gobierno ante la crisis” y por las cifras de desempleo, que alcanza ya el 27% de la población. Además, el PSOE considera que “las cosas en Europa están cambiando”, la austeridad a rajatabla está siendo poco a poco aparcada, y España tiene que aprovechar ese giro para “cambiar cosas”. El documento aún no tiene memoria económica; la tendrá, afirmó Rubalcaba, más adelante.

    Los nueve puntos que propone el PSOE para buscar un gran acuerdo nacional son estos: sanidad y educación (“tenemos que decidir cuánto dinero nos vamos a gastar en esto en los próximos años”); pensiones (“hay que reforzar el pacto de Toledo”); política de vivienda; control de precios; modelo fiscal; política de crecimiento e industrial; reformas para “garantizar la competitividad” en sectores como el energético; reforma de las administraciones públicas y Ley de Transparencia (que incluiría, tangencialmente, la lucha contra la corrupción). El objetivo sería “diseñar una salida de la crisis en la que nadie quede atrás”.

    Las principales propuestas económicas del PSOE son las mismas que ya anunció Rubalcaba hace una semana: un plan para evitar despidos (haciéndose cargo el Estado de una parte de los sueldos en empresas en crisis) y el uso de parte del dinero del rescate bancario aún no utilizado para crear una línea de crédito para familias y pequeñas empresas. Esta última medida fue cuestionada por Bruselas nada más plantearla el PSOE hace ocho días. Hoy Rubalcaba la ha mantenido. Además, ha propuesto que los bancos que ya han recibido dinero público puedan ser obligados a conceder créditos; ventajas fiscales para empresas que amplíen plantilla, préstamos de hasta 30.000 euros por cada contrato indefinido y un amplio catálogo de medidas dirigidas a combatir el paro juvenil.

    Para apuntalar su propuesta de la necesidad de un pacto de Estado, el secretario general del PSOE ha recordado que las encuestas reflejan que los ciudadanos lo están pasando mal y que quieren que los políticos pacten. Eso es, según Rubalcaba, lo único en lo que coinciden todas las encuestas, y él lo encuentra lógico: “Una sociedad desesperanzada es normal que desconfíe de sus políticos”. De la pérdida de apoyo electoral de su partido y su propia valoración personal en esos sondeos, muy baja, no ha opinado. Pero sí ha afirmado
    que considerar que el bipartidismo PP-PSOE se desploma es “prematuro

  3. Muy pronto venden algunos la piel del bipartidismo
    Isaac Rosa

    Viendo el entusiasmo de algunos ante las últimas encuestas, me da que más de uno está vendiendo la piel del bipartidismo antes de cazarlo. Decía ayer Rubalcaba que hablar del fin del bipartidismo político en España es “prematuro”, y por una vez estoy de acuerdo con él. Rubalcaba, por cierto, cuya piel sí que pueden vender ya, si es que alguien paga algo por ella.
    Sí, los sondeos son rotundos en mostrar el derrumbe de los dos grandes partidos -sobre todo el PSOE-. Pero de ahí a sacar el cava de la nevera para celebrar el fin del bipartidismo y del sistema nacido en la Transición, me parece que es correr demasiado. Sin tener unas elecciones a la vuelta de la esquina, y tras dos años de recortes y contrarreformas tanto del PSOE como del PP, lo raro es que no caigan más todavía. Basta ver el recuerdo de voto que dicen los sondeos, y compararlo con las últimas elecciones: son muchos los avergonzados que esconden su voto de entonces.
    Pero las encuestas son eso, encuestas. Y dicen más cosas. En las tres últimas, tanto el CIS de abril, como las de Metroscopia o el Observatorio de la Ser, más de la mitad de los encuestados no declara intención de voto a ningún partido, y se acoge al voto en blanco o nulo, a la abstención o al no sabe/no contesta.
    ¿Qué harán todos esos indecisos de aquí a las elecciones? ¿Cuántos no acabarán regresando al PP o al PSOE en caso de no ver una alternativa convincente, o abrazarán lo malo conocido llevados por el miedo al cambio, tan fuerte en estos tiempos de incertidumbre? Basta fijarse en lo sucedido en elecciones de otros países europeos, donde de pronto los defenestrados vuelven a asomar por la puerta poco tiempo después.
    No defiendo el bipartidismo, pero me parece ingenuo creer que tiene los días contados y sentarse en la puerta a esperar que pase su cadáver. Ocurre como con la monarquía, que nos creemos que la República está al caer por su misma descomposición, y al final nos llevaremos el sofocón si cualquier día de estos el rey abdica en su hijo y no cambia nada.
    Pero además, el bipartidismo no es solo parlamentario. Hay otras manifestaciones del bipartidismo que siguen muy fuertes, y que no se vienen abajo por una encuesta ni porque repitamos muchas veces lo del “PPSOE”. Está el bipartidismo institucional, que tras más de treinta años está fuertemente implantado en todos los niveles del Estado y en las comunidades y ayuntamientos, manteniendo todavía en funcionamiento las maquinarias de poder de los dos partidos. Hay también bipartidismo mediático, con una agenda informativa fuertemente marcada por los dos grandes.
    Hay bipartidismo económico, un entramado de relaciones con la banca y la gran empresa al que son ajenos los pequeños partidos. Hay bipartidismo electoral, con un sistema que seguirá beneficiándoles aunque pierdan apoyos. Incluso hay bipartidismo demoscópico, con unas encuestas cuya cocina siempre reparte generosas raciones para los dos al condimentar la intención de voto.
    Y aun hay más: un bipartidismo mental, que no nos hemos sacudido todavía. Que tiene que ver con la cultura política que hemos mamado desde la Transición, sí, pero más aun con la falta de una alternativa visible y creíble para la mayoría. Los otros partidos solo reciben una parte pequeña del apoyo que pierden PP y PSOE, mientras la mayoría se refugia en la indecisión, a falta de esa alternativa. Pasa como con el capitalismo, que por mucho que lo señalemos como fuente de todos los males, todos seguimos siendo capitalistas a falta de una alternativa sólida: porque no somos capaces de imaginar cómo sería vivir fuera del capitalismo. Pues lo mismo con el bipartidismo: todavía hay muchos que no conciben cómo sería este país con un gobierno que no fuese ni del PP ni del PSOE.
    Por eso, y vuelvo a mi artículo anterior, la urgencia de construir esa alternativa, que por ahora solo se la ve en grado de tentativa, de buenas intenciones. Pasar de la protesta a la propuesta. Si no se pone en pie algo verosímil de aquí a las elecciones, ya veremos dónde acabarán esos indecisos: o de vuelta al calorcito bipartidista, o en la abstención, de la que también se beneficiarán ellos.
    http://www.eldiario.es/zonacritica/bipartidismo_encuestas_PP_PSOE_alternativa_6_131996818.html

  4. Continuación:

    Pero todavía hay algo más: ambos pensamos otras cosas que no podemos decir ni él ni yo porque no tardaríamos un segundo en sufrir cárcel o violencia física.11

    1. Puedo imaginarlo ¿Será porque no hay tanta libertad como nos dicen? Seguro, otra farsa mas.

      Aprovecho para dejar este post sobre finanzas globales y otros mitos de la economía enferma que padecemos.

      MANUAL DE DESMITIFICACIÓN DE LA FINANZA GLOBAL (2ª PARTE)

      Es necesario cerrar la bolsa
      Los ideólogos liberales, que tienen amnesia selectiva, quisieran que olvidáramos nosotros también que a principios del siglo XX, durante el fordismo, la finanza estaba amordazada, muy regulada y la bolsa simplemente inexistente…y el crecimiento económico fulgurante. Pero la verdadera respuesta a esta pregunta está en otra parte. Según la lógica misma de las empresas de hoy, el mercado de valores es una aberración: 1) las empresas consiguen menos capital en la Bolsa que lo que llegan a perder ya que lo que los accionistas sacan de ellas (una forma de extorsión en forma de dividendos y recompra de acciones) acaba siendo más de lo que las empresas consiguen como financiación, de manera que ya no es la bolsa la que financia las empresas sino que son las empresas las que financian la bolsa! 2) las restricciones que impone el accionista impide cada vez más la inversión puesto que deshecha proyectos que no juzga lo suficientemente rentables (y la insuficiencia de rentabilidad va hasta el 10% o incluso 15 %…), siendo de este modo la bolsa un obstáculo para el desarrollo económico; 3) Las empresas se encuentran sometidas por los accionistas a una gestión cambiante y cortoplacista (rentabilidad inmediata obliga) incompatible con proyectos industriales de medio y largo plazo.
      Por último la bolsa no es sagrada. Ha sido una institución concebida por el hombre y el hombre puede deshacerla si salta a la vista que genera más inconvenientes que ventajas. Del mismo modo que los reyes creían ser una institución de derecho divino y algunos acabaron sucumbiendo a la ley de la gravedad de la guillotina lo mismo puede ocurrir con la bolsa. El comercio, el crédito y el ahorro han existido antes y existirán después (cabe recordar que empresas como IKEA no cotizan en bolsa y ello no les impide crecer y extenderse por el mundo entero).
      Añadamos que en los tiempos que corren el mercado bursátil es capaz de poner en jaque a Estados enteros como ha hecho hasta ahora con las empresas. Sus maniobras especulativas masivas y sincronizadas pueden imponer a Países por medio de su deuda soberana las políticas que crean adecuadas para sus intereses siempre inmediatos, sin tener en cuenta las políticas económicas nacionales que necesitan tiempo para dar sus frutos. En el caso de España reconstruir su sistema productivo.

      Capital accionarial vs economía productiva
      El mano a mano entre el capital financiero y la economía productiva se ha decantado en favor del primero ya que no tiene límite alguno más que el de su propia codicia. Sus ritmos e intereses no son los mismos. Por eso hay que imponer límites al capitalismo accionarial. Las continuas exhortaciones a la moralización del capitalismo financiero son de tal indigencia que no sabemos si reír o llorar. Es como pretender que un tiburón se vuelva vegetariano por si solo (¿alguien ha visto “buscando a Nemo”?). Hoy día las empresas que cotizan en bolsa ya no están controladas por patrones ni directores generales, ni presidentes sino por las fluctuaciones bursátiles. Si los accionistas no están satisfechos venden sus acciones y hacen caer el valor de la acción, la empresa se vuelve entonces OPAble y su patrón prescindible. Así el capital financiero se ha impuesto al capital industrial que reinaba antaño y éste último se ha vuelto la correa de transmisión de los deseos de los accionistas que han de imponerse a los trabajadores que dejan de tener un interlocutor válido con quien negociar. Es una lucha asimétrica, el sindicalismo no tiene ya enemigos reales con quien luchar. El enemigo se encuentra ahora en los ordenadores del mercado de valores. Es un enemigo fantasmal y virtual cuyas últimas preocupaciones son el ritmo o las condiciones de trabajo, las consecuencias de despidos masivos o cierres de empresa. Si a ello añadimos la creciente atomización del trabajo o la modificación de su estructura (subcontratas, flexibilización, deslocalización…) quedan pocos contrapoderes que obliguen al capital financiero a volverse más humano.
      Para concluir recordaré la definición de la Plutocracia según Wikipedia: Una plutocracia (del griego πλουτοκρατία, ploutos ‘riqueza’ y kratos ‘gobierno’) es un sistema de gobierno en el que el poder lo ostentan quienes poseen las fuentes de riqueza.
      * La representación atiende únicamente a aquellos que le apoyaron, no ateniéndose al mandato de la voluntad general.
      * Existe la posibilidad de que el mandatario sea revocado en cualquier momento por voluntad de sus mandantes.
      * Existe la responsabilidad del mandatario ante aquellos que le apoyaron, con obligación de rendir cuentas de su gestión.
      * El carácter limitado y explícito de los poderes de los que dispone el mandatario estará sometido a instrucciones vinculantes de sus mandantes.

      Se trata pues de un tipo de mandato imperativo y vinculante que establece un nexo de unión inmediata entre mandante y mandatario. Esta estructura suele aparecer en aquellos sistemas de gobierno en los que aquellos que ostentan el poder político y legislativo ordenan el poder económico.

      http://codigomatriz.blogspot.com.es/2010/06/manual-de-desmistificacion-de-la.html

  5. ¿A dónde va el 15M? Viento en las velas del movimiento
    Publicado el 15 mayo, 2013 por Juan Carlos Monedero
    A todas y todos los que han visto empeorar sus condiciones de vida en estos dos años. A los que han perdido la vida desesperados por la ruina de estos dos años (años acumulados a los anteriores). A los que ven con amargura que al “nos has fallado” de Zapatero le ha sucedido un insultante “os he mentido” de Rajoy. Sabemos que aún no estamos a la altura.Pero las fuerzas se van acumulando. Nada de lo que pasa va al olvido.
    La recuperación del coraje democrático
    El 15M es, sin duda, lo mejor que le ha pasado a la democracia desde que se murióFranco. Si no parece mucho, será porque tampoco hemos ganado mucho desde que salimos de la dictadura. O será que lo que ganamos lo hemos perdido con la misma vertiginosidad. El que mira siempre está lleno de los propios reflejos.
    El 15M es la devolución -con acuse de recibo- a los partidos de la izquierda y también a los sindicatos de la orden de abandonar las calles que dieron en 1977, cuando, con ocasión de los mentirosos Pactos de la Moncloa, nos dijeron que volviéramos al trabajo y a las aulas para que nos consintieran la democracia. El 15M es la devolución a los partidos de la derecha de la orden histórica de interiorizar la ausencia de alternativas a lo existente, para volver a resignarnos como en la larga noche del franquismo o como en el turnismo del siglo XIX. Es también la devolución a Europa de la orden de asumir una Constitución demediada y a un rey socializado en el Palacio del Pardo y en la frivolidad, devolverles a los burócratas europeos el sentimiento de inferioridad sembrado en nuestro país y la exigencia de una inserción en la economía comunitaria que pasa por perpetuarnos como los camareros y los cuidadores de los pudientes y jubilados del continente. Es la devolución a la patronal de sus órdenes de irnos a trabajar a Laponia o a poner copas a Londres, de la pretensión de empresarios sobrados de recuperar el derecho sobre nuestras vidas y, ya de paso, de nuestros cuerpos. De devolver su exigencia de que la enseñanza sea un negocio financiado por todos donde paguemos por lograr en el futuro un trabajo basura y, además, donde nos lobotomicen la capacidad crítica con incienso y, si es menester, alguna que otra hostia. Es la devolución a la iglesia y a la monarquía de la confianza que nunca se ganaron, de su privilegio anclado en tradiciones arcaicas, de su abuso ideológico y de su terrorismo intelectual, de su negación, en suma, a aceptar que los tiempos reclaman un Estado laico y republicano donde la ciudadanía se haga cargo de las riendas de su futuro político -sin dioses, reyes ni tribunos-, malbaratado por unas cúpulas que repitieron demasiado pronto las mañas que dijeron venir a solventar.
    El atraso secular de España
    El 15M es la expresión del retraso con el que, tradicionalmente, España se ha incorporado a los procesos económicos europeos y mundiales. Su sabiduría ha sido su ignorancia. Y su ignorancia es la que ha permitido lograr cosas que, supuestamente, eran “imposibles”. Ese retraso está detrás del 15M. Es el que ha permitido una respuesta ciudadana ante la pérdida de un bienestar que llegó tarde, que era más débil que el de nuestro entorno y que se fue demasiado pronto. Al tiempo, ha demostrado, con su pie cambiado, la deriva autoritaria y excluyente de Europa, haciendo ver al resto de la ciudadanía del continente que le estaban dando gato neofascista por liebre democrática. Salvo a Alemania, que ya ponía directamente el gato que ya no viste de gris porque lo que ayer se conseguía con lospanzer hoy se logra con los préstamos y la troika (aunque en Alemania ya hay disidentes como los hubo en los años treinta). La guerra civil española –donde se juntó la polémica aún pendiente con el antiguo régimen con el auge de los fascismos ante el surgimiento de la URSS y la crisis de 1929 – sirvió en su día para que Europa vislumbrara dónde se encontraba. De la misma manera, el 15M ha sido un espejo donde Europa ha visto todo lo que ha perdido, tanto en términos políticos como económicos. Y, principalmente, todo lo que puede perder. Cuando se deja de redistribuir la renta, la cesión de la gestión política a las cúpulas de los partidos estalla como algo negativo, aún más cuando el desarrollo de Internet ha generado un funcionamiento horizontal que enseña esa metodología al resto deámbitos sociales. Las crisis del capitalismo se gestionan más fácilmente en pueblos analfabetos y sin capacidad de comunicarse.
    El 15M surgió porque el modelo neoliberal agravó las condiciones de los sectores más débiles y, al tiempo -porque ya no bastaba con los excluidos de siempre- expulsó de los derechos de ciudadanía a las clases medias. Esta novedad histórica permitió que se encontraran los beneficiados del Estado social con sectores tradicionalmente subordinados, construyendo una ventana de oportunidad política que construye una potencial alianza con posibilidades reales de cambiar las cosas. La sociedad se proletarizó, y trasladó su condición de clase media –con estudios, familiaridad con las nuevas tecnologías, pacifismo, experiencia viajera e idiomas- a esa nueva situación de empobrecimiento y mal trato que le generó una alta indignación.
    Las contradicciones insolubles del modelo (o de la corrupción como consecuencia de la crisis económica)
    El modelo neoliberal genera, como diría el clásico, sus propios sepultureros. La internacionalización del capital, la desregulación financiera, la deslocalización, el poder de las grandes empresas multinacionales –los 35 empresarios hispánicos que entrega una carta al rey para que, a su vez, se la entregue al presidente del gobierno- y el mantenimiento de la tasa de ganancia de las empresas sostenido sobre los hombres de las mayorías –en forma de desposesión de bienes y derechos sociales, de robo de la vivienda, de abaratamiento de la mano de obra o de rescates públicos- necesariamente expulsa, cuando menos, a un tercio de la población, que ve en un plazo muy breve cómo su calidad de vida se ve radicalmente cuestionada (aunque si sumamos al 26% de desempleo, la emigración y la gente que ya está fuera de las estadísticas, el porcentaje aumenta).
    En tiempos de recortes y pérdida de calidad de vida, la vida desahogada de las élites políticas pasa a primer plano. Las necesidades generalizadas invitan a la delación, pues la avidez crece y la discriminación aumenta. Es entonces que la corrupción política aparece en todo su esplendor. No porque haya más que en otros momentos –la corrupción es el lubricante del sistema-, sino porque, al haber menos para repartir, los que se quedan fuera denuncian, al tiempo que los que siempre han estado fuera y antes toleraban ahora se indignan y dejan de hacer la vista gorda. El hombre nuevo es el hombre viejo en nuevas circunstancias. Y ésas todavía no han llegado.
    La crisis económica ha abierto los ojos a la crisis política. De pronto, todas las peleas puntuales parecen unirse en un hilo rojo donde, como siempre en la historia de este país llamado reino de España, una amplia mayoría está en un lado, reclamando la emancipación, y una minoría, en el otro, reclamando resignación y, en su caso, mano dura.¿Las dos Españas? Una mentira mil veces repetida. En un lado, el grueso del país. En el otro, los publicistas (ahora, los medios de comunicación y sus columnistas y tertulianos), la cúpula de la iglesia y sus soldados catecúmenos, la monarquía, los banqueros, los terratenientes (ahora constructores e inmobiliarias) y los grandes empresarios. También los jueces, los notarios y los registradores de la propiedad, junto a sectores de la alta oficialidad del ejército y de la policía. No faltará algún que otro catedrático de universidad y alguna tonadillera, los consabidos mercenarios extranjeros y las familias reales europeas.
    Las renuncias tácticas como renuncias estratégicas
    Hubo un tiempo, durante la transición, que la izquierda quiso participar, como fuera, del aparato del Estado (me refiero al Partido Comunista). Creía que, desde ahí, iba a conquistar pasos esenciales hacia el socialismo. Por eso asumió la monarquía, la bandera, los políticos franquistas, la renuncia al castigo a los golpistas (como acaban de hacer en Guatemala con Ríos Mont), las bases norteamericanas, el papel de la iglesia, una Constitución donde los derechos sociales estaban impedidos y donde la democracia participativa estaba ausente. Hoy sabemos que eso era una ingenuidad. Al igual que, hoy, sería algo peor que una ingenuidad que el 15M se convirtiera en un partido político. Durante la transición, las exigencias de Santiago Carrillo pudrieron no pocos desarrollos.¿Y hoy, quién exige?
    Medir mal los tiempos es igual que equivocarse. Nunca los cambios han nacido como una alternativa directa al poder. Primero precisan agotar el momento destituyente, demostrar que las instituciones vigentes han agotado su ciclo, demostrar la inanidad de esas personas que aplauden que la Pantoja no entre en la cárcel o que la Infanta Cristina no vaya, por ahora, a juicio. Convencer a esas personas que votan al PP porque ya no pueden votar al PSOE y que están esperando a ver si pueden votar al PSOE porque ya no pueden votar al PP. Hacer ver a la gente que la nueva formación política que nazca no quiere asumir responsabilidades para ofrecer lo que ya no pueden otorgar ni el PSOE ni el PP con sus apoyos puntuales en CiU y el PNV o, llegado el caso, UPYD. Antes de crear un partido político hay que crear el movimiento social que necesite un nuevo partido político. Y el instrumento para convencer a la gente no es, precisamente, un partido político.
    El 15M como repolitización en una democracia de baja intensidad
    El 15M vino para ayudarnos a pensar, justo cuando habíamos hecho nuestro el lema que la Universidad de Cervera mandara a Fernando VII (“Lejos de nosotros la peligrosa novedad de discurrir”). El 15M no era una respuesta, sino una pregunta. Una pregunta a la democracia representativa, tan poco democrática ella (“Qué tontos los ingleses –decía Rousseau en El contrato social- que creen que son libres porque votan cuando sólo son libres una vez cada cuatro años”). Y una pregunta a un modelo económico que nos volvía a convertir en mercancías, ahora de la mano de banqueros y de sus empleados en el gobierno y en las cúpulas de los partidos políticos. El 15 M vino a politizarnos. Y politizar es inyectar conflicto. Y aquí estamos, conflictivos, desobedientes, indignados, sabiendo que, de pronto y sin avisar, el hielo se va a resquebrajar y debe encontrarnos organizados. En esas andamos. Sin saber lo que queremos pero sabiendo lo que no queremos.
    El 15M no ha ganado ninguna guerra, pero ha ayudado en todas las batallas. Igual que el mercado es una poderosísima herramienta que asigna recursos y precios de manera vertiginosa, el 15M asigna conciencias y brazos a todas las posible peleas de la emancipación. El sistema puede prever dónde se moverá la indignación pero no podráhacer gran cosa para impedirlo, pues ese espacio está construido por todas las teselas de insatisfacción que, juntas, conforman el mosaico de la alternativa.
    Es el sistema el que cava su trinchera. Tiene la ventaja de que la proporción de “norte” que nos ha correspondido hace a una parte de la población conservadora de su pequeño privilegio. No es tiempo de pesimismos, pero tampoco de optimismos. Es tiempo de optimismos trágicos o de pesimismos esperanzados. No es fácil, pero errar promete el infierno y acertar, cuando menos el purgatorio. El 15M va a seguir impulsando todas las protestas que no puedan ser usurpadas por una lógica partidista. No está escrito, sin embargo, que su éxito esté garantizado. Es el necesario pesimismo. A dos años del 15M, el incremento de conciencia, a día de hoy, ha dejado más espacio libre a los indigentes intelectuales y morales de la derecha que nos gobiernan. De nada servirá esta explosión de dignidad popular si no se canaliza hacia posibilidades de cambio. En 2011, el 15M tuvoéxito porque carecía de liderazgo, de programa y de estructura. Ahora corresponde impulsar “liderazgos” (en plural) que rebajen incertidumbre y generen credibilidad ciudadana (el caso de la PAH es evidente en ese aspecto). Toca construir un programa de mínimos compartido que demuestre la irrelevancia del régimen de 1978. Y es hora de articular alguna forma de organización que haga las labores de sutura entre la democracia representativa –inevitable en el corto plazo- y las exigencias de participación popular. Adelantar un partido es un gran error, pues no tiene sentido un partido si todavía no se ha logrado convertir en sentido común la decadencia del régimen de la transición. Las carreras aquí son tropiezos prometidos desde ya. Es tiempo de resistencias que exacerben las contradicciones del sistema. De formas de organización alternativas que demuestren la virtud de otras maneras de hacer las cosas. De reflexión y debate camino del nuevo régimen que sustituya al caduco y lacerante que ahora padecemos. Un proceso constituyente, que devuelva al pueblo su condición de soberano, parece que va en la dirección correcta.
    El 15M sabe su lado. El 1% también. Falta que el otro 90% decida dónde poner su esfuerzo. Hay viento en las velas. Se trata ahora de orientarlas.
    http://www.comiendotierra.es/2013/05/15/a-donde-va-el-15m-viento-en-las-velas-del-movimiento/

  6. EL PARTIDO SOCIALISTA SE EQUIVOCA
    Fernando de Silva
    http://www.elplural.com/2013/05/14/el-partido-socialista-se-equivoca/
    Son los ciudadanos, los mismos que los apoyan o los abandonan, quienes imponen el momento en el que los partidos tienen que someterse a un cambio profundo para mantenerse o subsistir con una mínima dignidad. Esperar indefinidamente anunciando promesas de mudanza, que no llegan, es un grave error que les conduce al suicidio colectivo, y cada día que dejan pasar es una oportunidad perdida.
    Se equivocan los socialistas si piensan que su situación de deterioro paulatino se arreglará sola a poco que escampe el temporal; en cierta forma utilizan la misma táctica de Rajoy, que sólo confía en que la situación económica se arregle por sí misma, y espera sentado a que llegue el momento. Se equivocan en consecuencia los dos grandes partidos, que están a punto de perder sus hegemonías en la izquierda y en la derecha, y de ahí a su desaparición solo hay un paso.
    El PSOE sigue retraído y acomplejado, metido en su cueva, mostrando una absoluta incapacidad para transmitir confianza para el futuro y una total inoperancia para defenderse de los ataques que recibe por sus “desaciertos” del pasado.
    Zapatero cometió errores, porque no supo reaccionar ante una situación inesperada, pero no es el único culpable de la actual situación económica, y eso debe de quedar claro ante la sociedad, para que cada cual asuma sus responsabilidades en su justa medida. La crisis financiera mundial que comenzó a adquirir especial virulencia en 2007 no es culpa de Zapatero, como no lo fue la crisis del euro, y debemos recordar que la principal culpable del actual paro que sufrimos fue la burbuja inmobiliaria, que se originó a raíz de la Ley del Suelo de la época Aznar, que liberalizó la práctica totalidad de los terrenos, y que permitió una especulación galopante, cuyas consecuencias sufrimos ahora. Y ese mismo error lo acaba de cometer el Gobierno de Rajoy, aprobando una modificación de la Ley de Costas, que constituye todo un atentado al medioambiente y desembocará en un nuevo proceso especulativo.
    Los socialistas están cometiendo un triple error: son incapaces de defenderse de los errores del pasado, la mal llamada “herencia recibida”; demuestran una total inoperancia para ejercer como una auténtica oposición de izquierdas; y no han encontrado la fórmula adecuada para transmitir una mínima ilusión a los ciudadanos, quienes no se creen que sean la esperanza del futuro.
    Pero todo tiene solución, que no puede demorarse por más tiempo. El pasado sábado el veterano socialista Ramón Jáuregui daba un ultimátum al PSOE: “O cambiamos o nos cambian“, llamando con ello a una renovación profunda. Renovación en los dirigentes, en su discurso, en su modelo interno, y en especial de cara al exterior, permitiendo que participen quienes no militan en el partido pero están dispuestos a apostar por la nueva izquierda del siglo XXI.
    Elección directa de sus dirigentes por parte de sus militantes, designación de sus candidatos con la participación de sus simpatizantes, propuesta inmediata de un cambio legislativo para permitir listas abiertas, elaboración abierta de las líneas programáticas, y lo demás vendrá por sí solo. No se trata de volver a una izquierda clásica, sino de comenzar a construir la izquierda del futuro. Si queremos, podemos.

  7. COLISIONADOR DE LADRONES
    David Torres
    El mismo día en que le dicen al doctor Diego Martínez Santos, el mejor joven físico experimental de Europa, que no hay sitio para él en España, Bauzá nombra jefa de secretarias a Miss Baleares 2009. Vaya lo uno por lo otro. Para rizar más aun el rizo, este portentoso trasvase laboral sucede sólo unos días después de la muerte de Alfrendo Landa, un actor que vino a expresar como nadie la tragedia y el chiste del españolito de a pie en los años setenta. Landa triunfó no tanto por sus espléndidas dotes interpretativas sino porque supo encarnar como nadie el genio y la figura de una época donde ser español consistía en ser paleto, ser pícaro, ser emigrante, ser espabilado, ser camarero o todo junto.
    Hasta que no le empezaron a dar papeles serios, como el del detective Germán Areta en El crack de Garci, Landa no pudo sacar al animal cinematográfico que llevaba dentro. Se dedicaba a hacer reír en esas comedias de pelo en pecho del mismo modo que Diego Martínez Santos, si regresara a España, tendría que ponerse a trabajar de camarero, y eso con suerte. Y no es que esas películas tengan nada malo, lo mismo que tampoco lo tiene hacer reír ni el curro de camarero, al contrario, pero digamos, por decirlo suavemente, que tanto Landa como Martínez Santos aspiraban a otra cosa. No por casualidad fue a Landa a quien le tocó interpretar a Paco el Bajo, el símbolo de todos los explotados en el drama más magnífico y terrible del cine español: Los santos inocentes. Eso sí que era un rústico de pelo en pecho, esclavizado por el eterno señorito español, un paleto como Dios manda. En Europa se frotaban los ojos porque, aunque la película parecía ambientada en los años treinta, si uno se fijaba bien, parecía que la habían hecho ayer o pasado mañana.
    Con Mariano el landismo ha vuelto por sus fueros, no sólo el cateto a babor y el vente a Alemania, Pepe, sino también la España de los Pacos y las Régulas, la España de los Azarías y del señorito Iván, que mata a la milana porque estaba quemado, coño, entiéndelo, y porque le sale de los cojones. Un científico premiado en Europa por su trabajo en el colisionador de hadrones quiere regresar a su país y le dicen que se pire, que aquí colisionar, lo que se dice colisionar, coleccionamos ladrones. Que aquí lo que se llevan son obispos, cortijos y peinetas, de Cospedal y de Bárcenas. Que para físico ya tenemos bastante con el de la señorita Verónica Hernández, Miss Baleares 2009, que además cuenta con un currículum periodístico que va de Interviú a la Cope, aunque su principal baza, está claro, es el bikini.
    En esta España de charanga y pandereta, devota de Frascuelo y de María, nunca hubo sitio para nada que no fuesen culos, lameculos, Carromeros, tontos de pueblo, hijos de papá y señoritos con escopeta. El talento nunca tuvo mucho que hacer. Pero ojo, que mira cómo acaba el hijo de la gran puta del señorito Iván, que aquí tarde o temprano hasta los tontos de pueblo terminan por hartarse.
    http://blogs.publico.es/davidtorres/2013/05/15/colisionador-de-ladrones/

  8. NUEVA DIETA: ESCARABAJOS, CHINCHES, MOSCAS… Y ESCLAVITUD
    • Rosa María Artal
    Escarabajos, orugas, abejas, hormigas, grillos, cigarras, saltamontes, libélulas, chinches o moscas. La FAO ha encontrado una solución al hambre en el mundo: comer insectos. Estima esta organización de Naciones Unidas que muchas especies tienen tantas proteínas como la carne y que su producción es barata. Anima a su consumo, tanto por seres humanos como por animales. Muchos países con gran parte de población sin apenas recursos ya los utilizan y el informe imagina un futuro aún más prometedor: “En los países en desarrollo, los miembros más pobres de la sociedad [nótese que este menú “tan saludable y nutritivo” no es para ricos] pueden participar en la recolección, el cultivo, el procesamiento y la venta de insectos. Estas actividades pueden mejorar directamente sus propias dietas y proporcionar ingresos en efectivo a través de la venta de los excedentes de producción”, dicen.
    Seguramente la FAO tiene razón, la dieta humana ha incorporado muchas especies a su alimentación a lo largo del tiempo y los insectos, como la más prolífica y extendida, representan una fuente inagotable. Aún. Porque no hemos de olvidar que también se trafica y especula con la necesidad humana de comer. Incluso cotiza en bolsa. En concreto y más que en ninguna otra en la de Comercio de Chicago, CBT (Chicago Board of Trade) especializada desde 1848 en “negociación de contratos en el comercio de bienes básicos agrícolas”. Tampoco se libran los alimentos de “productos financieros” de esos que compran y venden sin recibir mercancía alguna.
    En un mundo en el que sobra y se desperdicia la comida, la primera gran crisis alimentaria –tras décadas de suaves descensos- estalla en 2008, pocos meses antes de la gran crisis financiera. Y se reproduce con dureza en 2010, cuando la FAO refleja un 39% de subida en sólo un año, con mayor incidencia en cereales, aceites y grasas, que superaron el 71%. Como los tsunamis siempre se organizan en un punto y luego se extienden –aunque la conciencia popular lo obvie- este enorme saqueo social fue uno de los detonantes de la revolución en la primavera árabe.
    Por tanto, cuantos más productos ofrezcamos “al mercado”, más “oportunidades de negocio”. Habrá que ser más imaginativos. Aunque púdicos y políticamente correctos ojos no puedan seguir leyendo. El problema es acuciante. ¿Que hay que buscarse chinches en el pelo para freírlas con patatas o cazar moscas en todos los lunes al sol? Antes que no comer, cualquier cosa, dirán muchos. También estamos brindando a la usura el empleo porque igualmenteantes que morirse de hambre sin trabajo preferible es… morirse de hambre trabajando. Uno está más entretenido, que es de lo que se trata.
    Esto viene de lejos y se reproduce siempre que la ciudadanía hace dejación de su dignidad consintiendo la codicia de unos pocos. En 1729, sí, siglo XVIII, el escritor irlandés Jonathan Swift escribió su “ Modesta proposición”… para acabar con el hambre en Irlanda. Su propuesta –irónicamente trágica- conmocionó a la sociedad de la época muy alarmada porque desgranaba cómo los niños podían ser un alimento de lo más rentable, una solución al problema: “ Me ha asegurado un americano muy entendido que conozco en Londres, que un tierno niño sano y bien criado constituye al año de edad el alimento más delicioso, nutritivo y saludable, ya sea estofado, asado, al horno o hervido; y no dudo que servirá igualmente en un fricasé o un ragout”.
    No, niños no, pobrecitos, aunque ya lo sean y hayan dejado de considerarse fetos a proteger. Pero mientras llega hasta bañarnos los pies la ola de la avaricia extrema podemos ir pensando en nuevos productos destinados al consumo. Hay uno del que todos disponemos –en mayor o menor medida- según la ingesta de alimentos: la mierda. Yo creo que convenientemente procesada –por empresas privadas naturalmente- se puede reciclar también. Es asequible, muy eficiente y susceptible de ahorro general. No resulta tan descabellado, IKEA –esa gran pionera- ya se adelantó al incluirla en sus tartas de chocolate.
    O podemos comernos unos a otros. Otro escritor, el estadounidense conocido como Harry Harrison, publicó en 1966 la novela que daría origen a la película (de 1973) Soylent Green.Imaginaba en ella un futuro -entonces lejano- que hoy encontramos asombrosamente cerca: 2022. Un Nueva York atestado de mendigos hacinados. Sólo la élite minoritaria –como siempre- tiene acceso a alimentos básicos y nutritivos como la carne y las verduras. A la mayoría les reparten Soylent Green –hecho de ese plancton que comen sin esfuerzo los percebes – y Soylent Red… que un día llegarán a saber, estupefactos, de qué se compone. Sí, todo se recicla. Es más productivo.
    Llevamos los 5 años de la crisis advirtiendo, desgañitándonos, de un futuro que se cumple inexorable. La UE acaba de decretarnos “austeridad” hasta final de la década en sus nuevos presupuestos. A todos, pero más a los países “malos”, como el nuestro. No nos faltaba más que alimentarnos de insectos como solución. Su captura y elaboración en las nuevas granjas de la miseria. En España los dirigentes actuales se están comiendo también… el Estado (con auténtica saña sus Servicios Públicos), la gallina de todos los huevos. ¿Todavía seguirán soñando algunos que la crisis se resuelve así? ¿Aún espera alguien que los depredadores devuelvan y repartan su botín?
    La crudeza del momento exige reflejar esta amarga realidad tal cual es. Pero también sus soluciones. Nada fáciles, insisto. No tan “fáciles” como abrir la boca y que entren las moscas por todo alimento. Ni siquiera tan “difíciles” como seguir aguantando, resistiendo, los atropellos de esta inconmensurable estafa. Hay que echar a la Europa azul de sus mayorías en la UE. Con los votos. Eso no representa un enorme esfuerzo físico. Y a los dirigentes de cada país que desean, amparan y ejecutan estas políticas. Y, posiblemente, juzgarlos, para que sean ellos los que atrapen moscas “a la sombra”. No hay más. Es cuestión de supervivencia. ¿Y no habla de eso la FAO? Ingerir justicia, cordura y valor, en lugar de cucarachas.
    http://www.eldiario.es/zonacritica/Nueva-escarabajos-chinches-moscas-esclavitud_6_132696764.html

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