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como verán la diferencia radica en que antes después de jlpalazon iba un 0 y ahora va un 1

Foucault y el poder (IV)

Poderes formales y poderes materiales

La alienación como la base de todo.

El poder material es el poder verdadero. ¿Cuando descubre Florentino esta verdad? No lo sé, no consta en acta, lo que sí que consta es cuando lo pone en ejercicio: Flo, ayudado en las bandas ni más ni menos que por Aznar y Gallardón, está muñendo construir 4 grandes torres en la zona noble de Madrid, en el propio centro, zonas verdes, absolutamente inedificables, para con el producto de su venta pagar la deuda astronómica que el Real Madrid, RM, tiene y que lo está acogotando, amenazando incluso con su desaparición.

Sólo hay un obstáculo: el partido socialista, representado en el Ayuntamiento de Madrid, como concejal, por la guerrista Matilde Fernández, reciente ex ministra, se opone con todas sus fuerzas y amenaza con hacer una campaña universal que saque al aire la trama.

Flo, el poder material, llama a su despacho a la sra. Fernández, ex ministra de no sé qué y cabeza de filas de los concejales del Psoe en el Ayuntamiento de Madrid y le dice: “Mañana, a las 12 horas, la espero a v. en mi despacho”.

No va él, Flo, al despacho de la jefa de filas del Psoe en el Ayuntamiento de Madrid, como sería lo obligado, atendiendo al protocolo, no, le ordena a la ex ministra que vaya a rendirle pleitesía  a él, en su despacho, de señor particular que, eso, sí, da la puñetera casualidad que es el presidente del RM.

Y cuando la tiene allí, como una mansa corderita, le dice:

 -Si continúa usted oponiéndose a la concesión de la licencia para que el RM construya sus 4 torres en la zona más prohibida de Madrid, le juro a v. por todos mis muertos que les achucharé a todos los madridistas que, según mis últimas encuestas, son más de 20 millones, contra ustedes, los socialistas.

Y la exministro concejal salió corriendo,fue al Ayuntamiento y ordenó a todos sus conejales que votaran sí al proyecto de las 4 torres madridistas y el RM no sólo salió de apuros económicos sino que se convirtió en el club de fútbol más rico del mundo.

 O sea que el poder formal, los concejales del Psoe, cedió ante el poder material del RM, en virtud de una figura sociopolítica que se llama ALIENACIÓN.

Pero ¿qué coño es la alienación? Alienación es sinónimo de enajenación que es el acto o fenómeno social en virtud del cual una clase social vende su poder sociopolítico para conseguir una puñetera mierda.

Es un truco tan viejo como la humanidad, desde que el hombre se reconoce como tal viene utilizando este procedimiento para engañar a las masas.

Si los emperadores romanos necesitaban más impuestos para pagar a sus carísimas legiones que dominaban el mundo, organizaban unos buenos juegos circenses, con maravillosos gladiadores traídos desde los más lejano confines, los Messis y Ronaldos de entonces, y a aquel estúpido populacho romano le daba igual que aquellos repugnantes demagogos que eran los emperadores, los oprimieran de tal modo que ya no les quedaba siquiera para comer antes de acudir al circo.

Ésta es la 1ª enajenación, alienación, social de la que se tiene cumplida memoria. Desde entonces, “nihil novum sub sole”, cada vez que los tiranos han necesitado engañar al pueblo han echado mano de los juegos circenses, algo que ahora llamamos fútbol, y el Espartaco de hoy se llama Messi o Ronaldo. Sólo que aquellos gladiadores romanos tuvieron siempre más conciencia social que estos repugnantes fantoches de ahora.

De modo que Flo no ha inventado nada, no tiene la suficiente imaginación, se ha limitado a copiar al pie de la letra las egregias lecciones de los emperadores romanos y ha dedicado lo mejor de su actividad a cuidar las finanzas y los intereses de cualquier clase del RM.

Y esto no ha gustado nada a sus mentores, los March, que han visto como sus intereses empresariales de ACS y subordinadas se han visto pospuestos a los del RM y el divorcio, que parecía imposible, se ha producido.

¿Será capaz Flo, de pilotar él sólo, esa inmensa nave que representa el RM, el portaaviones que asume y representa todo el poder real de España?

La empresa es fascinante y a ella va a dedicar ahora la mejor parte de sus esfuerzos este diabólico taumaturgo que es Flo.

Mineros en huelga y España entera pendiente de la Roja


“El alcalde de Ponferrada se encierra en un bar al ser atacado por mineros
López Riesco tomaba café en una plaza cuando fue increpado por el piquete
Pudo abandonar el local media hora más tarde tras remitir las protestas
Le reprochan que no está apoyando las reivindicaciones del sector del carbón
‘Ponferrada vive de la minería y no de la Ponferradina’, le gritaron”.
Efe | León
Actualizado miércoles 20/06/2012 16:34 horas
“Un piquete de alrededor de un centenar de mineros se ha enfrentado con el alcalde de Ponferrada (León), Carlos López Riesco, al que ha increpado y arrojado huevos en la terraza de un bar donde tomaba café y en cuyo interior se ha visto obligado a refugiarse escoltado por la policía.

Previamente, los mineros habían cortado el tráfico en varias calles del centro de la capital berciana y lanzado huevos y una piedra contra la sede del PP, a la que no han podido acceder porque estaba cerrada, al tiempo que han tildado a los populares de “falsos” y “ladrones” por no apoyar la restitución de las ayudas al carbón. De allí se han dirigido al consistorio, que estaba protegido por un cordón policial, y han tenido conocimiento de que el alcalde se encontraba en una plaza aledaña tomando café con otras personas.

López Riesco ha intentado dirigirse a ellos con el gesto de darles la mano, pero los mineros han respondido con lanzamiento de huevos, alguno de los cuales le ha alcanzado, han tirado algunas tazas y platos al suelo y han golpeado las mesas.

La Policía Municipal y la Nacional han escoltado al alcalde al interior del bar mientras los huelguistas le insultaban y pedían su dimisión por no estar apoyando al carbón, con gritos como “Ponferrada vive de la minería y no de la Ponferradina”, que juega la fase de ascenso a Segunda División.

El presidente del comité de empresa del pozo Santa Cruz -en el que permanecen encerrados siete mineros desde el 21 de mayo para protestar contra los recortes al carbón-, Enrique Gómez, ha accedido al interior del bar para hablar con el alcalde, pero los manifestantes se han negado a que este saliera y han organizado una asamblea a las puertas del establecimiento. En la asamblea, han acordado hacer una colecta para pagar los destrozos al dueño del bar.

El alcalde ha abandonado el establecimiento aproximadamente media hora más tarde, cuando los mineros ya cesaban la protestan y muchos de ellos habían dejado el lugar.

El sector de la minería del carbón se encuentra en huelga indefinida desde el pasado 30 de mayo contra la reducción de más de un 60% de las ayudas al carbón recogida en los presupuestos generales del Estado, que esta semana se debaten en el Senado”.

Un Estado o no es nada o es un pacto de solidaridad. Cuando yo estoy aquí y ahora, escribiendo esto, o me estoy solidarizando con estos mineros o me estoy oponiendo a ellos con todas mis fuerzas, pero no caben, otra vez, ni equidistancias, neutralidades ni imparcialidades porque, lo grito una puñetera vez más, soy un hombre y considero que nada humano me es ajeno y es evidente que asistimos a la lucha por su supervivencia de un puñado de hombres, mujeres, ancianos y niños que viven en el mismo paías que nosotros, que son, pues, conciudadanos nuestros.

Y los que piensen de otra manera no son hombres sino una puñetera mierda, especialmente todos esos que no se preocupan de otra cosa  que del fútbol mientras unos conciudadanos suyos se están muriendo ya de hambre y contemplan cómo su porvenir se torna màs oscuro que ese carbón que ellos arrancan a la tierra con sus pobres y desesperadas manos.

Nunca despreciaremos bastante a todos esos millones de conciudadanos nuestros, huyo conscientemente del término compatriotas, que viven estos días absolutamente pendientes de si la Roja va o no va a ganar su partido, mientras un puñado de hombres y mujeres de León, hechos de su misma carne y de su misma sangre, no sólo sufren ya en ellas el zarpazo del hambre y de la más profunda desesperación ante un porvenir que se les cierra para siempre, sino que sienten en lo más hondo de su corazón esa soledad que les gritan todos esos infames congéneres para quienes su terrible situación no es más que un detalle insignificante del paisaje.

Y todavía desprecio mucho más, con un desprecio, creo, insuperable, a todos esos periodistas que han prostituido su profesión y se han hecho cómplices de esa inmensa losa de silencio con la que quiere acallarse para siempre ese desgarrador grito de desesperación de unos hombres y mujeres que, siendo como nosotros, ven como se les aparta por esta gentuza que nos gobierno con un manotazo.

Coño, cuando veo, o leo, todo esto me siento asqueado de pertenecer a un género que no tiene de humano más que su puñetero nombre.

Foucault y el poder (III)

La Banca March es considerada como uno de los negocios bancarios más sólidos del mundo.

¿Qué sería de mis blogs sin Futbolín y Bateman? Una serie más o menos acertada de comentarios generales que nunca provocaría, ni mucho menos, el interés que promueve esa cotidiana y completísima información sobre la realidad economicofinanciera y politica que ellos aportan. Quiero hacer constancia, aquí y ahora, de que no soy inconsciente ni mucho menos de su enorme y valioso trabajo.

Y yo sigo con lo mío.

Habíamos llegado ya a ese estadio del análisis del poder que aquí, en España, se concreta en los March y en el que hasta ahora parecía su hombre clave, Florentino Pérez.

Según me informan mis queridos amigos, se ha producido una ruptura de la relación existente entre los March y el que hasta ahora parecía su testaferro, Florentino.

Hace ya siglos que yo echaba de menos esta ruptura.

Si el poder auténtico tiende por su propia esencia al más completo de los anonimatos, a los March no podía agradarles ni mucho menos la conducta de Florentino.

Florentino es lo que en algunos cenáculos suele denominarse un arribista.

Al principio de su meteórica carrera, sólo fue el hombre elegido por los March para que diera la cara por ellos, pero un tipo tan ambicioso como él no se ha resignado a esta mera función instrumental, de modo que, desde el primer momento, no sólo se limitó a administrar el patrimonio empresarial de estos señores, sino que, además, participó  también patrimonialmente en él invirtiendo todo lo que ganaba.

 De manera que, hoy, es junto a los March y algún otro, uno de los mayores propietarios del grupo ACS.

 Pero Florentino, además de un arribista, es un soberbio. Yo lo he llamado por ahí, un fantoche lusitano. A diferencia de los que saben cuál es realmente una de las característica esenciales del auténtico poder, él quiere figurar y ¿dónde podría él figurar más que en la presidencia del Real Madrid, RM?

 Creo que fue el inefable Ramón Mendoza, uno de sus predecesores en la presidencia del RM, el que dijo aquella medioverdad de que era mucho más importante ser presidente realmadridista que del Gobierno.

 Digo que es una medioverdad porque yo, siguiendo al pie de la letra la doctrina de Bill Sankley,  creo que es mucho más importante ser presidente del RM que del Gobierno.  A las pruebas me remito:

 A) a Florentino lo conoce todo el mundo, a Rajoy, no;

B) por Florentino están dispuestos a dar su vida un gran número de sus seguidores porque está intentando que el RM vuelva a ser el club de fútbol más importante del mundo, lo que es absolutamente decisivo para todos esos millones de mentecaptos, para los que ese conjunto de mercenarios, cada uno de su padre y de su madre que, hoy, juegan bajo la protección de su escudo pero que, mañana, a lo peor, lo hacen bajo el de su más acérrimo enemigo, caso Luis Enrique, por ejemplo,  es lo único que hay en sus tristes vidas que merece la pena, aquella unidad de destino en lo universal de que hablaba aquel prototipo fascista que fue José Antonio, porque es el ideario joseantoniano el que se halla en el fondo del madridismo y, si no, que se lo pregunten a Sergio Ramos o a ese jerarca de la prensa interior madridista, el tal Pedro Duarte, que dijo que a los rojos sindicalistas había que pasarlos a cuchillo, a todos, ya y que luego el nieto del Rey fuera a poner una bomba en sus domicilios para que no quedase ni rastro.

 Para los March y adláteres, el ruido y la furia, en medio de los cuales  vive Florentino como pez en el agua, es no sólo profundamente desagradable sino también esencialmente contraproducente.

 Piensan que el declive del imperio ACS ha comenzado no sólo por el  ciclo económico en sí mismo, sino por la equivocada política de Florentino que, como todo egotista, piensa que lo importante es que hablen de uno, aunque sea mal.

 Este abierto desafío a todos los poderes divinos y humanos no ha sido del agrado de sus mentores, que se lo hicieron saber hace tiempo, motivando su dimisión de la presidencia del RM, pero Florentino que, en el fondo, es como un niño perverso, pero como un niño, al fin, no ha podido seguir viviendo sin su droga y ésta no es otra que la de la popularidad y ese culto de latría que rinde a las grandes figuras del balompié, que seguramente es lo que a él le hubiera gustado realmente ser, no hay más que ver el arrobo con el que mira a sus jugadores predilectos.

 Pero no sólo es amor lo que le une indisolublemente al RM, ha comprobado que éste es quizá la fuente más absoluta de poder irracional de una sociedad como la nuestra actual, en la que la popularidad, la puñetera fama, es el opio irresistible para todos los mediocres.
 De modo que nunca se volverá a bajar el burro aunque su permanencia en él supusiera su ruina.

 Que los March le hayan hecho saber que no puede contar con ellos si sigue compartiendo los negocios con el RM, pues, muy bien, que se vayan los March y adláteres cogidos de la mano adonde quieran, que él va a seguir, como hiciera su modelo, Bernabeu, dirigiendo los destinos del mejor club de fútbol del siglo XX hasta que se muera.
 

Foucault y el poder (II)

El otro día concluía yo mi post diciendo más de lo que quería pero menos de lo absolutamente necesario. Y Patrick Bateman, con un conciso comentario, exponía, daba nombres a los que detentaban el poder que trajo a España, desde Canarias a aquel terrible carnicero que nos martirizó durante 40 años, Juan March, el contabandista balear y sus hijos, los March, pero ¿eran éstos los auténticos constituyentes del poder entonces, lo son ahora, dado que indiscutiblemente son ellos los que se hallan detrás del asqueroso Florentino?

Si así fuera, si nuestro buen Patrick tuviera razón, fallaría aquella máxima principal de Foucault de que el auténtico poder nadie sabe quién es ni dónde está. O sea que, detrás de los March, tenía que haber entonces, tiene que haber hoy alguien más, sí, pero ¿quién?

No lo sé, no lo sabe nadie, no lo sabremos nunca si se cumple el axioma foucaultiano. Juan March y Franco, entonces, los March, ahora, y Florentino, no son más que epígonos de ese auténtico poder que siempre permanecerá en la sombra, como tampoco sabemos quién está detrás de Obama, que no fue quien financió su campña electoral,ni quien sostiene son su poderoso esfuerzo a la Merkel.

 Precisamente el papel, la función, de los epígonos es ésa.

 Yo, que tengo muchísimo más valor que el famoso Guerra, el torero, me atrevo a intentar concretar un poco la cuestión, en última instancia, ese poder que podríamos denominar primario, frente a todos esos otros que no son sino secundarios, no es otro que el famoso Capital que tan bien denunciara el maestro de todos nosotros, Marx, y estaría constituido por ese inmenso acervo de riqueza que se acumula en las manos de los poderosos si bien éstos sólo son sus canallescos detentadores circunstanciales, que aparecen y desaparecen en el panorama de la riqueza universal como falsos guadianas, según conviene a sus criminales estrategias.

 Entonces, ¿el poder sería la Reserva Federal de los Usa, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, los Bancos Nacionales de los distintos Estados?, no y sí, ellos forman parte indisoluble de lo que se articula como el poder financiero del mundo, pero de ningún modo son ese poder supremo que se halla ignoto pero efectivo por encima de ellos.

 De modo que Bernanke no es el PODER, como tampoco lo es Draghi, ni la Lagarde, a ellos los han puesto ahí para que den la cara, pero ellos no son, ni mucho menos, el poder, recuérdese lo que le acaba de suceder a Dominique Strauss Kahm, que se creía el ombligo del mundo  porque lo habían puesto al frente del Fondo Monetario Internacional, y, apenas se declaró partidario de un función socializante del mismo, duró  apenas un instante y fue sacado de allí con deshonra y oprobio.

 No se sabe, no, no se sabe dónde está, dónde reside el verdadero poder porque, si se supiera, es posible que entonces perdiera ésa su auténtica naturaleza de poder supremo ya que sería asequible como lo ha sido este pequeño homúnculo que es o ha sido DSK.

 Pero los epígonos sí que se tiene que saber quiénes son porque es a través de ellos como actúa el poder. Y los March podrían ser en España uno de esos epígonos que, a su vez, delegan la epigonía en otros autores de 2ª clase: Florentino.

 Un March trajo a Franco y éste asoló íntegramente al país ni más ni menos que durante 40 interminables años. De modo que los jodidos March estaban lógicamente obligados a promover su reconstrucción, pero ellos no podían enfangarse directamente en esta detestable tarea, en la que había que mancharse las manos a fondo y encontraron a un ingeniero de caminos que parecía dispuesto a todo. Y que ávido de riqueza se puso a la tarea con el mayor de los empeños.

 ACS fue el instrumento originario, hoy, fijense ustedes bien, no hay en España una sola empresa que no se halle en manos de los March y de su jodido epígono. Y,acaparada toda la estructura empresarial española, ACS ha comenzado la conquista del mundo, comenzando por Hoftiech, la mayor empesa de construcción alemana, o sea la empresa constructora madre de todas la construcción alemana, la locomotora no ya de Europa sino del mundo.

 Pero el dominio de un país, España, y del mundo necesita un banderín de enganche, una empresa histórica que parezca que sólo pretende hazañas deportivas esencialmente altruistas, por ejemplo, un equipo de fútbol.

 ¿Quién se atrevería a decir que un equipo de fútbol es esencialmente  el más perfecto de los instrumentos de opresión?

 Ayer uno de esos 6 millones de parados decía en un diario deportivo que menos mal que cuando llegaba a su casa, ésa de la que están a punto de desahuciarle por falta de pago, y se ponía delante del televisor y veía ganar a España su partido de la Eurocopa, se sentía plenamente reconfortado.

 Esto se llama alienación que representa situar a un individuo fuera de su propio contexto, fuera de su propia vida, haciéndole perder la noción de las cosas, de tal manera que ya no pueda pensar con asidero en la puñetera realidad, por lo que es capaz y para eso le han trabajado convenientemente el cerebro, de olvidarse de los culpables de su terrible situación, y acudir en masa a las urnas para elegirlos como sus gobernantes de modo que ahonden aún más en el abismo en el que ahora mismo se encuentra.

 Bueno, como ya hemos alcanzado los 3 folios, nos detenemos, pero, si Dios quiere, continuaremos mañana.


Rajoy y el comunismo igualitario

El pueblo, ese pueblo que ha votado en masa, en 2 elecciones consecutivas a la ultraderecha española hasta el punto de hacerle ganar en ambas por una amplia mayoría absoluta, es como esa aperreada prostituta que quiere a su chulo tanto más cuanto peor la trata.

Por supuesto que el instinto de propiedad es innato en el hombre, pero en todos los hombres, no sólo en Rajoy, de modo que el afán propietario de Rajoy debería coexistir en condiciones de igualdad con el de todos sus coetáneos, pero no lo hace porque el pillo del registrador dedicó lo mejor de sus años mozos a cargarse la igualdad, para Rajoy, en El Faro de Vigo, la igualdad es el mismísimo demonio al que hay que perseguir a muerte, dice que no sólo no existe en ningún rincón de la puñetera naturaleza sino que tampoco debe de existir. 

Y estamos hablando de un tipo que dedicó los mejores años de su vida a estudiar Derecho, y el más grande, y el más viejo, y, por lo tanto, el más sabio de los jurisconsultos romanos, la esencia misma del manantial del Derecho, Ulpiano, nos dijo, y nadie lo ha contradicho hasta ahora, explícitamente por lo menos, que la justicia, o sea, el puñetero Derecho, no es otra cosa que el arte de “suum cuique tribuere”, que en el jodido lenguaje de todos los días significa “dar a cada uno lo suyo”, así que la cosa se defiere a ver qué coño es lo propio de cada uno.

Y aquí es donde comienzan las dificultades porque los hay, qué jodidos, que piensan, afirman y defienden, incluso con las armas, incluso con la puñetera bomba atómica, que lo propio de cada uno es aquello de lo que se ha apoderado por las buenas, oponiéndose con todas sus fuerzas, o mejor, con toda su irresistible fuerza a que todo lo que hay en el mundo pertenezca por igual a todos los que lo habitamos.

Es una cosa no sólo paradójica sino también contradictoria, parece que, para estos jodidos tipos, todo lo que tienen pasa a ser de sus puñeteros hijos precisamente por eso, por el mero hecho de su jodido nacimiento, o sea que es el hecho de haber nacido el que les confiere su derecho intangible a esa propiedad que acumularon sus padres, pero entonces ¿por qué a mí, que también he nacido ahora y aquí, se me discrimina ferozmente respecto a la propiedad de una tierra que originariamente no era de nadie y cuyo derecho de propiedad exclusiva y excluyente se basa sólo en una prioridad de apropiación?

Esto, esta cosa, esta tierra, este agua es mía porque yo la vi antes, es ni más ni menos que el fementido principio del “prior in tempore, prius in iure”, el primero en el tiempo es el primero también en el derecho, pero esto ¿debe de ser siempre así, no se contradice con otros principios apropiatorios tan relevantes como el de esto es mío porque lo he hecho yo con mis propias manos?

O sea el principio de prioridad y el principio de elaboración como base de la propiedad. O sea la propiedad como derecho eminentemente conservador basado en circunstancias fortuitas e injustificables o como derecho derivado de lo único que sí que es propiedad inalienable del hombre: su trabajo.

Si el nacimiento, la cercanía y la prioridad son el fundamento del derecho de propiedad, nos hallamos en presencia de un derecho que sólo lo es de nombre porque no está de acuerdo con aquella definición de la justicia que hiciera Ulpiano.

Porque el nacimiento es un hecho absolutamente involuntario y no puede basarse en él ninguna clase de mérito como propugnará, como  luego veremos, Rajoy.

Pero, no nos equivoquemos, precisamente por eso, por el hecho de su involuntariedad, por el hecho de suponer una condena a vivir que nos es impuesta por los otros, tenemos todo el derecho del mundo a estar en relación de igualdad con todos los otros alienados en él, todos los desterrados, los hijos de Eva, dice una de esas oraciones cristianas que, a veces, por casualidad dan en el clavo.

Es por eso que la postura de Rajoy, un notable estudioso del Derecho positivo español es tan canallesca por injusta.

El tío es un apóstol de la desigualdad y trata de apoyarse en su defensa en el hecho pretendidamente natural de que no hay, no ha habido, nunca habrá dos personas exactamente iguales.

Es una de las falacias más grandes que nunca se haya oído. Que un jurista defienda la desigualdad precisamente apoyándose en el hecho canallesco de su puñetera existencia clamaría al cielo si este cínico personajes creyera realmente en él.

El Derecho, la Justicia, no tienen otro objeto precisamente que el de corregir las desigualdades humanas, que eso y no otra cosa suponen las violaciones del derecho civil y del derecho penal.

No hay un sólo precepto en ninguna de las sociedades realmente civilizadas que restrinja o suprima el derecho a la igualdad. Incluso una Constitución tan retrógrada y partidista como la nuestra no tiene más remedio que consagrarla en su artículo 14: todos los españoles son iguales ante la ley, no admitiéndose ninguna clase de excepciones.
Entonces ¿qué es lo que ocurre en la mente de un jurista como Rajoy cuando defiende a muerte la desigualdad?

Que no defiende la justicia ni el derecho sino su puñetera situación personal, demostrando de esta manera que está totalmente inhabilitado no ya para ser presidente del gobierno sino tan siquiera concejal del más perdido y lejano de los pueblos de España porque todos ellos tienen que jurar y cumplir su juramento de someterse a la Constitución.

Entonces, ¿qué es lo que ha ocurrido para que un tipo como éste gane unas elecciones legislativas generales en un país que se autotitula democrático?

 Este hombre es un retrógrado integral como hemos demostrado, y el pueblo, el puñetero pueblo, lo sabe.

Este hombre es un ventajista nato, se aprovecha de todas las circunstancias que se hallen a su alcance para sacar provecho de ellas, ha aprovechado su permanente cercanía al poder para, como un Berlusconi cualquiera, promover una legislación que proteja su asqueroso aprovechamiento de circunstancias de ninguna manera admisibles, porque no es admisible que prive a otro ciudadano español del puesto de trabajo que supone su registro de la propiedad, manteniéndolo como suyo, siendo así que debería de ser totalmente incompatible con su puesto de presidente del PP, por el que cobra sus buenos dineros, y, ahora, incluso con el de presidente de gobierno, de modo que ahora este execrable individuo cobra tres emolumentos: el de presidente del PP, el de presidente del gobierno y el de registrador de la propiedad de un registro que no atiende pero en el que le suple respecto a la firma, lo único que realmente hace personalmente el registrador, un compañero cercano, con el que se reparto los honorarios.

¿Como no va a defender este tío el derecho a la desigualdad, acaso él no se ha matado preparando las oposiciones a registrador, no se ha esforzado bravamente en defender los derechos de todos los conservadores españoles trabajando como una fiera al frente del PP, y, ahora, por fin, no se ha ganado a pulso ser el presidente de todos los españoles, cómo no va a defender su derecho a la desigualdad?

El derecho a la igualdad, como él dice en sus famosos artículos de El Faro de Vigo, sólo es defendido por aquellos rácanos rojos que pretende ser iguales a él sin dar un puñetero palo al agua, que no han hecho, que no harán nunca nada por  merecer el pan que se comen, el agua que beben ni el aire que respiran. Joder, pero que rácanos parásitos son todos estos comunistas igualitarios que sólo se merecen lo que el tal Pedo Duarte, director de no sé qué publicaciones del Real Madrid, dijo: que los maten, que los acuchillen, que los fusilen a todos de una puñetera vez  y que, luego vaya el Froilán de los cojones, ese nieto del Rey tan aficionado al uso de las armas como su abuelo, a poner una bomba en sus sedes, para que no quede de ellos ni siquiera el rastro.

Foucault y el poder (I)

 “¿Qué no se ha dicho sobre esta sociedad burguesa, hipòcrita, pudibunda, avara de sus placeres, empeñada en no conocerlos ni nombrarlos? ¿Qué no se ha dicho sobre la pesada herencia que ha recibido del cristianismo el sexo-pecado?¿Y sobre la manera como el siglo XIX ha utilizado esta herencia con fines económicos: el trabajo antes que el placer, la reproducción de las fuerzas antes que el puro gasto de energías? ¿Y si todo esto no fuera lo esencial? ¿Y si hubiere en el centro de la polìtica del sexo unos mecanismos muy diferentes, no de rechazo y ocultación sino de incitación? ¿Y si el poder no tuviera como función esencial decir no, prohibir y castigar, sino ligar según una espiral indefinida la coerción, el placer y la verdad?”: “Occidente y la verdad del sexo”, Le Monde, 05/XI/76.

 La filosofía ¿es una ciencia inútil?

 Es la suprema búsqueda de la verdad.

 Hallar la verdad ¿es una actividad inútil?

 ¿Qué se puede hacer cuando se ha descubierto la verdad?

 Enseñarla.

 Por eso resultan tan peligrosos los auténticos filósofos.

 Heidegger, Sartre, FoucaultDeleuze, Derrida, Habermas….

 Se dice que la valía de un hombre la establece la entidad de sus enemigos y el ardor con el que éstos lo combaten.

 Jean Baudrillard no pudo resistir el empuje de aquella ola gigantesca que enaltecía a su enemigo y escribió “Olvidad a Foucault”, pero ¿se puede olvidar realmente al hombre que mejor ha reflexionado sobre la esencia de la política?

 Si v., amigo lector/a, se dedicara a pensar un momento sobre cuál es la esencia de la actividad política, ¿qué entidad situaría en el fondo de la misma?

 Yo no tengo ninguna duda: el poder.

 La política no es sino el arte de conseguir, conservar y ejercer el poder.

 Pero ¿qué es el poder?

 La propia entraña de  la palabra nos muestra su puñetera esencia, poder, la facultad, la posibilidad, la potestad de hacer algo, y, por eso, el genio nos dijo, entre otras muchas cosas de las que hoy vamos a charlar un rato, que hay muchas clases de poder, e incluso que también hay un poder bueno. Y, aquí, reside la única discrepancia profunda que yo mantengo con el genio.  Pero, hoy, en contra de mi costumbre, no quiero en modo algunao hablar de mí.

 El genio prematuramente malogrado por culpa del sida, era homosexual y, a lo que se ve, promiscuo, contrajo la enfermedad demasiado pronto y nos abandonó en la plenitud de su edad, cuando el hombre extrae lo mejor de sí mismo.

 A lo peor hay alguien tan estúpido para pensar que el poder, el auténtico poder, hoy, en España,lo tiene Rajoy y que, ayer, lo tenía Zapatero, o que, en Usa, lo tiene Obama y en Europa, Merkel, son mentes infantiles o estúpidas.

 Foucault y Deleuze, en sus diálogos con los estudiantes maoístas de mayo de 1968, recogidos en Un diálogo sobre el poder, Alianza Editorial, El libro de bolsillo, 1985, se preocupan, entre otras muchas cosas, de dejar sentado que el poder, el poder auténtico, el verdadero, nadie sabe dónde está ni quién lo tiene realmente, pero que desde luego nunca es ése que parece tenerlo porque la apariencia es la prueba absolutamente incontestable de su no existencia.

 Por supuesto que la apariencia del poder tiene que concretarse en alguien para que pueda actuar ejecutivamente y, en España, esa concreción tiene nombre y apellidos: Florentino, Florentino Pérez, al que unos con la torpeza infantil de una admiración sin límites han llamado el Ser Superior y otros, no tan torpes, El Conseguidor.

 Cuando el poder ve en peligro su estatus, actúa casi directamente.

 Así, cuando en España una ola de libertad parecía que lo iba a inundar todo, 1936, el poder se encarnó en un riquísimo contrabandista balear que se puso al hablar con el instrumento habitual con el que se ejerce el poder, el Ejército, el militar más representativo en aquellos momentos, Franco, que había sido desterrado a Canarias con la vana intención de neutralizarle, fletó un avión, el famoso Dragón Rapide, y lo trajo a la península para que diera aquel golpe de Estado que le costó al país un millón de muertos, según cálculos muy optimistas.

 Y el contrabandista desapareció. Volvió a esa oscuridad desde la que se ejerce el auténtico poder, aquel que es capaz de darle la vuelta a cualquier situación. Y murió, pero sus hijos y sus nietos y los hijos de éstos, no, no han muerto, no morirán nunca porque otro de los caracteres esenciales del auténtico poder es su puñetera inmortalidad. Y estos descendientes del contrabandista, presentaron su factura y la cobraron.

 Todo el país es suyo, de una o de otra manera, siguiendo al pie de la letra la canallesca consigna del odioso Lampedusa, es preciso que todo cambie, para que todo siga igual.

 Se mantuvo en el poder al carnicero mientras lo consideraron necesario. Y, luego, sus peores esbirros encabezados por ese tipo al que según Felipe González, le cabía todo el Estado en su monstruosa cabeza, se pusieron a la tarea de establecer una apariencia democrática lo suficientemente consistente para que pareciera a todo el mundo que todo había cambiado cuando, en realidad, todo seguía igual, de modo que nuestra Carta Magna nos constituyó como una monarquía parlamentaria, dominada por 2 partidos políticos, detrás de los cuales se esconden las mismas oligarquías que realmente nos gobiernan.

 Bueno, basta por hoy, mañana, si Dios quiere, un poquito más.