Contestando a dos excelentes comentaristas a mi post “Carta abierta a Fernando Mora”, del 30-09-11:

 “Anónimo dijo…
…porque hay algo en tu fuero interno que no funciona tal como deberia…
¡manda huevos! eutiquio, que decir la verdad, no es insultar.
Vd ya lo sabe, decir la verdad no es decir todo lo que se piensa, sino, no decir lo contrario.
Esa mala hostia.
Saludos a bemsalgado y Fernando Mora

30 de septiembre de 2011 16:54″


 “Anónimo dijo…
Hubo alguien que dijo qué los abogados no deberían nunca gobernar, porque “sus” intereses los defienden como si fuese un pleito…Y como todos estamos viendo, “nuestros” gobernantes, muchos de ellos abogados ( creo que la mayoría y si no corríjame), saben muy bien defender “sus” intereses y muy mal los “nuestros” ya que no coinciden…A pesar de que les votamos no para que haya coincidencia de intereses ( en el mejor de los casos), si no para que DEFIENDAN los nuestros, sin tener para nada en cuenta los suyos.
Pues usted lo mismo Eutiquio, defiende “su” verdad como si fuera la UNICA (cosas de “locos” u de “mesías”) y como en un pleito…Cuando la Verdad no solo no es inaprensible como un TODO, sino que además es “poliédrica” (con muchas aristas), polisémica ( con muchos significados) y polimórfica, con muchas formas ( según las culturas por ejemplo). Y por si fuera poco un/a comentarista le ha dado una definición de la verdad (una de las muchas, además de la suya) que en su caso viene al pelo: “la verdad no es decir todo lo que se piensa, sino, no decir lo contrario.”
Usted ha sido “injusto” con mucha gente, como con el Sr. Saco y conmigo ( Sí, lo ha sido, esa es “mi” verdad) solo por defender “su verdad”, como si de un pleito se tratara, sin tener en cuenta la desventaja que significa para otros pleitear con un abogado ( profesionales del pleito) sin serlo uno mismo.
El Sr. Saco no le baneo a usted por sus “justas opiniones”, sino por “Trollear” en su blog y estar más pendiente de su “verdad” (que, yo no dudo que en algunas cosas la tenga, más que nada porque no soy “juez” y no tengo pruebas de quien la tiene) que de opinar sobre los temas del Blog. Y ya le había dado varios avisos y quien avisa no es traidor.
Y de mí que quiere que le diga que usted no sepa… Qué lleva “años” diciendo “su” verdad (ofuscadamente ofensiva, e injusta sobre mí, desde mi punto de vista), sin ni siquiera conocerme en persona. Solo porque después de advertirle ( y el que avisa no es traidor) que dejara de pelearse con “molinos de viento” y se dedicase a opinar y analizar los temas del blog, decidí un día, como Fernando Mora, que quizás no valía la pena jugarme “amistades personales” ( como las que tengo en dicho Blog), por alguien que ni siquiera era capaz de hacer caso a mi “verdad”, al que ni siquiera conocía ( era solo virtual) y que a las primeras de cambio y sin provocación previa por mi parte, usted puso de “chupa de dómine”, solo porque después de unas vacaciones, “tardaba” en entrar en su blog, sin darme ni el tiempo ni la oportunidad de reflexionar sobre qué es lo que debía de hacer…Usted me decidió con sus “ultrajes”: Separarme de usted como tantos/as otros. Por si acaso. La experiencia me ha demostrado que hice bien.
Y le digo esto para que reflexione, no como ataque personal. Exponiéndome al ataque de sus ”perros rabiosos” habituales que me odian porque su verdad ( la de ellos) les dice que deben de odiarme, por no “pensar” como ellos.
En fin Eutiquio, cuídese ya que aunque no lo parezca nunca le he deseado ningún mal (solo me he defendido, como me defendí de sus “perros”) y recuerde que en este “mundo virtual”, la “verdad” no es lo que parece, como ya le he dicho desde hace mucho…Y creemos luchar contra “gigantes”, cuando solo son “molinos”… 
Por cierto dígales a sus perros habituales que yo sé que solo son molinos y que no se las den de gigantes…U sea que lo de qué no existe mayor desprecio que no hacer aprecio, sigue vigente para ellos, ladren lo que ladren. Ya sabe usted eso de “ladran luego cabalgamos, amigo Sancho” que se le atribuye al Quijote aunque no aparezca en ninguna de sus páginas si no recuerdo mal…Lo que hace la “literatura” que también es “virtual”, por cierto.
Salud.
MB.

30 de septiembre de 2011 18:18″.

Y eso que tomé la precaución de amparar mi texto con la cita de Cicerón: “La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”, pero no ha servido de nada porque, como ya he dicho millones de veces, aquí, cada uno viene a decir lo que quiere, que la mayoría de ellas es todo lo contrario de la verdad.

Dice MB que la verdad es poliédrica, polifórmica, polisémica y no sé si alguna otra cosa “poli” más, pero él, que es más listo que los ratones coloraos, sabe que eso no es cierto, que sólo es una estratagema más de los nuevos sofistas entre los cuales estoy dudando ahora mismo de incluirlo también a él.

Los 2 comentarios habidos hasta ahora a mi post de hoy son realmente valiosos y expresivos cada uno de ellos de la calidad intelectual de sus signadores.

En el 1º de ellos, un viejo profesional de tantas cosas, que parece arrepentido de sus viejos atentados contra mí, esgrime con verdadera habilidad el recurso retórico de la elipsis, o sea, dice mucho más con lo que insinúa que con lo que realmente pone literalmente sobre el blanco lienzo de la pantalla del ordenador: “decir la verdad no es decir todo lo que se piensa, sino, no decir lo contrario”.

Pero el más famoso de los tribunos de la historia grita: no,  “la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”, lo que Fernando Mora pretende, según dice él mismo, cuando bemsalgado decide unilateralmente sin atender mis alegaciones y mi muy humilde solicitud de perdón, privarme del uso del más legítimo y natural de los medios de que el hombre dispone para su defensa, haciendo  tajantamente 2 cosas, 1, afirmando no volver a entrar en mi blog jamás y, 2, borrar el enlace de mi blog de su lista de foros, a fin de que nadie pueda leer allí lo que yo escriba aquí.

Si bien lo pensáis, ambos, el anónimo de las 16’54 y MB, este hombre, bemsalgado que, según parece, le ha comunicado a Fernando Mora, su profunda indignación por haberle yo comparado con Saco, no ha hecho sino repetir, paso por paso, todas y cada una de las medidas adoptadas por éste respecto a mí, cuando el sáquico decidió proteger a TT de la posibilidad de mi defensa ante el 2º de los peores ataques que yo había sufrido en aquel chat, dándole la más completa patente de corso o licencia para matar que yo he visto,cuando dijo aquello, más o menos, “mi querida luna y mi sol canario, no tengáis miedo, no temáis porque he decidido dar tratamiento de troll al que se comporta como un troll” de modo que cuanto TT me zurró inmisericordemente y yo traté de entrar allí para defenderme, Saco, lo impidió, en contra de los que dice MB, que parece que no siguió el lance de cerca, no sé por qué razón, no baneándome, que todavía no lo hizo, sino censurando mis entradas de tal manera que dejaba pasar las inofensivas y cortaba las defensivas y esto se halla plenamente reconocido aquí y allí, por mi larga controversia con Meskalis que, ingenuo él, pretendió demostrar que Saco no había hecho nada especial conmigo, desgañitándose tratando de probar mediante citas de entradas mías en aquel chat que Saco nunca me había puesto ninguna clase de tablacho, de modo, MB, que  ponte de acuerdo con Meskalis, ahí están las hemerotecas, el archivo de aquel blog y el de este mío, para demostrar que nada sucedió tal como tú dices.

Pero volviendo al caso, Fernando pretende que yo, frente a uno de los peores atentados a la libertad de expresión y al derecho de defensa que yo he visto, en este mundo de 2ª división de las disputas menores,  pretende que yo, repito, no me defienda, tal como Saco impidió en su día, del incalificable atentado de bemsalgado que suponía contra mí su ofensivo “yo por aquí”-por mi blog-“no vuelvo” y su maniobra consiguiente de borrar del listado de los blogs accesibles allí, en su casa, el enlace con el mío a fin de que nadie pudiera enterarse de lo que yo decía o pensaba.

Frente a esto, Fernando propugna que lo que yo debí de hacer es esconderme e ir por vía de email, a través de las sombras, de la oscuridad, como los que tienen algo que esconder, a debatir la situación con un señor que me había advertido tajantemente, “yo por aquí no vuelvo”, o sea, que no quería nada con un tipejo como yo, y que me había condenado al silencio pùblico suprimiento el enlace de mi blog en el suyo.

Y todo eso, en la era de la mayor libertad de expresión, con la red de redes abierta a todo el mundo para que diga en ella lo que quiera en defensa de sus pensamiento o de su dignidad.

Lo que le vale a Fernando, y por supuesto a bem, es que yo no tengo amigos o, por lo menos, si los tengo, no parecen dispuestos a romper una sola lanza por mí, quizá porque no lo merezco, o porque piensan que puedo muy bien defenderme solo, pero es absolutamente indefendible su actitud de exigirme el más respetuoso silencio o la más cobarde oscuridad, tratar este asunto “sotto voce”, para que no se entere nadie o lo haga sólo el menor número de gente posible.

Y el viejo Cicerón vuelve a gritar: no, en aquel senado en el que él actuaba, lo hacían a gritos, con maravillosos discursos que han entrado para siempre en la historia de la elocuencia humana, del buen decir, gracias a su actitud, ahora, dos mil y pico años después sabemos que un tal Catilina conspiró contra la salud de la república romana y gracias a Cicerón, que lo desenmascaró públicamente, a gritos, su conspiración que pretendía la oscuridad y el silencio, para lograr así la impunidad, fracasó.

En cuanto a ti, MB, el poliédrico, polifórmico y polisémico, ¿qué quieres que te diga que no haya dicho yo aquí, por lo menos, mil veces?

El lenguaje es esencialmente anfibológico de tal modo que, con él, los viejos sofistas, aquellos iniciales canallas, se atrevían a comparecer en el ágora y demostrar tanto una tesis como su contraria, pero tú y yo sabemos que cuando los modernos filósofos afirman que no hay una única verdad y que nadie puede pretender sanamente hallarse en posesión de ella, no signfica, ni mucho menos, que la verdad sea  totalmente inalcanzable y por ello los humanos estemos condenados a cruzarnos de brazos ante cualquier problema o situación sino, todo lo contrario, la verdad común, la sencilla verdad de todos los días, está ahí, pacíficamente, al alcance de cualquiera de nosotros que tenga la honradez suficiente para admitirla y aceptarla, aunque le perjudique, porque ésa es la grandeza de la condición humana, que existen, han existido y siempre existirán gentes que admitirán honradamente la verdad de los otros cuando sean ésos los que la tengan.

Pero, lo reconozco, esto es ciertamente difícil en este asqueroso mundo que, entre todos, estamos construyendo.

Gracias por vuestra intervención.

Carta abierta a Fernando Mora.

 La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio – Marco Tulio Ciceron.


 Fernando Mora dijo…
“Antes de nada decir que estando como estoy suscrito a tu blog en WordPress, leo en mi dirección de e-mail todos los posts que allí cuelgas, que si no me equivoco, son los mismos que aquí.

La forma en que has tratado a bemsalgado es, a mi juicio, radicalmente injusta además de equivocada y no te asiste un ápice de razón. Podías, tal como él mismo te indicó, haberle puesto un mail para que te aclarase aquel comentario que “originó” todo. La comparación que llegaste a hacer entre él y otra persona es absolutamente odiosa.

¿Por qué te muestras en ocasiones, con gente que además te aprecia, tan agresivo? Sí, tú aquí no has venido a hacer amigos, vale. A lo que se ve, José, has venido a perderlos. Y el problema no es que digas lo que piensas, el problema, a mi entender, estriba en porqué lo piensas. Yo no lo se. Tú que eres alguien muy sabio a lo mejor podrías contestarlo. Y ojala hubiera y encontrases respuesta porque con ella, creo, que también lograrías mucha paz para tu alma. Aunque quizá lo único que buscas es precisamente lo contrario. En la disputa te encuentras no ya a gusto, tienes detrás toda tu inteligencia y experiencia para sentirte muy seguro, sino plenamente vivo. Bueno, me parece bien, pero luego, si ofendes, no puedes extrañarte de que la gente pueda decirte adios y, encima, reprocharselo.

Y el dichoso blog de Público, claro. No puedo dejar de tener la impresión de que todo o buena parte de lo que escribes no sólo está condicionado por lo que allí se dice sino que además es realmente lo único que te importa. Supongo que por eso no te has alejado de Blogger y todos esos anónimos.
Lo siento, a mí, no me interesan. 

Seguiré viendo los posts que cuelgas en wordpress. Aunque desde lo relatado en mi segundo párrafo, la verdad, con ninguna gana de comentar nada. Tampoco pierdes demasiado colorido por ello.

29 de septiembre de 2011 22:38″.


Soy demasiado viejo y he pensado sobre mí mismo tanto que creo saber cuáles son mis defectos esenciales, ésos que me privan de conservar mis “amigos”. Siento verdadera vergüenza de escribirlo otra vez: he hecho objeto de mi vida defender la verdad e intentar realizar siempre la justicia, no por nada sino para poder vivir en paz conmigo mismo.

Mi principal problema es la sinceridad. Amo a la verdad por encima de cualquier otra cosa y entonces, estúpidamente, llego a pensar que a todo el mundo le ocurre lo mismo, y, desgraciadamente, no es así, la gente lo 1º que se plantea, en cualquier momento, es quedar bien, que nadie pueda contemplar sus desnudeces, por eso aborrecen la verdad, porque es realmente difícil vivir dandote la cara a ti mismo, porque el peor, el más duro de los jueces es aquél que se refugia en el fondo de nuestro corazón.

De modo que lo 1º que hace el hombre es engañarse a sí mismo y lo realiza a conciencia, no deja espacio alguno para que, a través de su espesa coraza de hipocresía, penetre la verdad.

Últimamente, he recibido muchos comentarios que dicen que debo de estar muy amargado puesto que soy tan duro con todo lo que me rodea. Todo lo contrario. Si vivo tan a gusto, sólo, claro, en el aspecto personalísimo de mi propia convivencia, si asumo como si tal cosa esta soledad que me rodea es porque cumplo al pie de la letra la magnífica expresión de Lope de Vega: “a mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para estar conmigo me bastan mis pensamientos”.

He apostado toda mi vida, de la que ya tan poco queda, en luchar a muerte por la verdad y esto significa que nada ni nadie, y mucho menos ahora, al final, me va a apartar un ápice de mi camino porque este servicio incuestionable y permanente a la verdad y a la justicia es el único patrimonio que tengo y estimo.

Y, ahora, Fernando, quizá voy a darte la explicación fundamental de mi soledad. Dirigía yo entonces, hace casi 60 años, Radio Popular de Alicante, de la cadena de ondas de la Cope y la persona que me había buscado para iniciar aquella aventura, Mari Carmen Pitarque, misionera seglar, me invitó a una cena con una serie de personalidades, a cuyo término, no recuerdo por qué yo dije esto que motivó que nunca más me invitaran a cenar con nadie y muy poco después mi cese en el cargo de aquella emisora que yo lancé al aire: “si ahora mismo cada uno de nosotros pudiera penetrar en las mentes de los otros y leer su pensamiento, esta amigable reunión acabaría a bofetadas”.

Si bien te fijas, Fernando, esta frase casi es la misma que esa otra que ya he traído a aquí varias veces, pronunciada ante todos los jueces de mi región, que me habían invitado a su cena de fin de año: “creo que llegará un tiempo, si la humanidad sigue avanzando, en que considerarán demencial que el hombre haya ejercido tanto tiempo la facultad de juzgar a los otros, y lo creerán tan pernicioso como la admisión por el venerable derecho romano de la esclavitud”.

Cuando un compañero de curso en la facultad, me llevaba a casa en su coche, dijo: “Sólo a ti se te ocurre decir esa barbaridad delante de todos los jueces de la Comunidad”.

Y si sigues fijándote, Fernando, eso mismo es lo que hice con bem y estoy haciendo contigo. Si yo le hago una broma a bem, sin la más remota sospecha de que va a molestarle y éste me suelta un durísimo comentario en el que hace memoria de una serie de agravios totalmente imaginarios y aprovecha la ocasión, a mi juicio por los pelos, para reprenderme más allá de los límites y pronunciar su terrible condena de excomunión: “yo por aquí no vuelvo” e inmediatamente va a su blog y borra el nombre del mío de sus lista de blogs para que nadie pueda volver a leerme allí, haciendo caso omiso de: 1) mis excusas: le juré por mi salud, regular, y por la de mi mujer, pésima, que ni remotamente había podido imaginar que aprovechar yo una ocasión para hablar del galleguismo y de los gallegos iba a molestarle, tratándose de una sarta de tópicos absolutamente risibles, y 2) en cualquier caso, mi solicitud de perdón.


Todos venimos a aquí a exponer nuestra verdad personal o leer la de los otros, o sea, que es por puro deseo de publicitar lo que sentimos y pensamos por lo que aparecemos por aquí todos los días, entonces, hay como un pacto implícito: todo lo que se aporta por aquí no sólo es publicable sino que debe de ser publicado, porque no se trata realmente de otra cosa. 

Entonces, adoptar melindres de novicia o cogérsela con papel de fumar, es absolutamente hipócrita, sobre todo cuando nosotros mismos somos insuperablemente crueles cuando criticamos a los demás con más o menos motivo.

Después del transcurso de un tiempo razonable de  mi solicitud de perdón por algo que yo no creí que fuera siquiera perdonable y en un desesperado intento de no perder mi buena relación con bem, le escribí una carta abierta en la que, como siempre, dije lo que sentía y pensaba.

Tú ahora dices que mi conducta fue no sólo injusta sino también odiosa. Vale. Respeto al máximo tu opinión, pero permíteme que no la comparta. Injusto fue él, precisamente, cuando no admitió mis excusas por algo de lo que no tenía que excusarme y se negó de plano a discutir siquiera qué es lo que había sucedido y por qué, adoptando una actitud insuperablemente soberbia, como si se hallara por encima del bien y del mal, lo que provocó inmediatamente en mi memoria el acto reflejo de acordarme de ese otro que actúa siempre también como si se tratara de un dios. Y como todo lo que pienso y siento, lo dije tal como lo pensaba y creo que sois, precisamente, tú o él, los que deberíais de venir a aquí, a internet, en el sitio que más os plazca a debatir por qué es él precisamente y no yo el que tiene razón, por qué soy yo el culpable de lo que ha sucedido si lo que dije no lo consideré capaz y no lo considero aún susceptible no ya de ofender a nadie sino tan siquiera molestarlo y, ADEMAS, había solicitado el más humilde de los perdones por ello.

Parece, pues, Fernando, que el crimen radica en la publicidad dada al asunto en aras de que todo el mundo que anda por estos nuestros vericuetos pueda saber la verdad total, escueta, brutal y desnuda, para que pueda formarse la mejor opinión sobre todo lo sucedido, pero eso, para ti,  no es correcto, la verdad, si puede ser ofensiva para alguien no debe decirse, sino, todo lo contrario, ha de ocultarse bajo siete mil llaves, de tal modo que la indefinición pueda seguir campando por estos mundos virtuales.

No, yo digo que no, que no estoy dispuesto a no decir, a ocultar la verdad por ningún motivo. En realidad, respecto al contencioso, yo hice lo mismo que bem, sólo que él recurrió al medio de los comentarios que, a lo peor, no lee nadie o casi nadie, y yo utilicé la 1ª página, luz y taquígrafos, para que estuviera al alcance de todos.

Ahora, vienes tú y dices que la exposición de lo que yo considero la verdad no sólo es injusta sino también odiosa.

Supongo que en tu cabeza rebotó el proverbio ése de “todas las comparaciones son odiosas” cuando leíste como yo metía a  bem, en esa lista en la que incluyo desde hace mucho a Saco y a MB.

Si tú hubieras ejercido, como yo, el derecho antes los tribunales, sabrías que la verdad no sólo es nuestro derecho sino también nuestro deber de tal modo que su ocultación o falseamiento es castigada con severas penas, lo que yo perseguía incluyendo a bem en tan odiosa lista es que él comprendiera que había hecho algo tan execrable como lo que a veces criticaba a Saco, por ejemplo. Pretendía hacerle reflexionar sobre la barbaridad que suponía yugular una voz como la mía, allí, en su blog, y hacerle ver que su conducta era exactamente igual, por lo menos, creo yo, que la de dicho señor.

Todos los días, tanto en el blog de Saco, como en el de bem, hay gente que acude a beber la verdad sobre lo que está ocurriendo en el mundo, mostrada bajo el prisma de ambos. Uno de los comentaristas del día en que bem mostraba su radical disconfomidad conmigo y anunciaba que no volvería a pasar por mi blog, se dirigía a él en una súplica que a mí me parecíó desesperada para que no se fuera.

Ésta es precisamente la razón por la que yo doy publicidad, combatiéndolo en la 1ª página de este mi blog,  no sólo a lo que dice Saco sino también a lo que aquel día dijo bem, porque es absolutamente necesario que toda esta gente que nos lee cotidianamente, buscando seguramente un poco de luz, sepa de verdad cómo somos, que no es sino lo que hacemos y no lo que decimos una y otra vez, por qué les exigimos, por ejemplo, a los del PP que sean magníficos en su comportamiento mientras que nosotros, en nuestra esfera de acción, hacemos lo que nos da la gana, contrariando flagrantemente esos maravillosos principios en los que, luego, se demuestra que no creemos porque no se puede defender frente al PP la libertad de expresión mientras yugulamos para siempre la de ése que decíamos era nuestro amigo, sólo porque, por un momento, ha parecido que no piensa como nosotros.

Si esta conducta te parece no sólo injusta sino también odiosa, lo siento mucho, Fernando, sobre todo por ti, porque hay algo en tu fuero interno que no funciona tal como debería porque la verdad es la verdad, la sustente Agamenón, bem, o su porquero, yo, y no hay por qué escondérsela a nadie, y la justicia, coño, la justicia, que deberíamos de lavarnos todos la boca antes de mencionarla, no es sino dar a cada uno lo que es suyo, de modo que si tiene razón bem, démosela lo más públicamente que sea posible, para que todo el mundo la sancione y respete, y no la ocultemos con siete llaves como si fuera algo despreciable, en lugar de lo más hermoso del mundo.

El Estado de bienestar, o sea, el de ellos



Hoy, me he visto agradablemente sorprendido por un amabilísimo lector que se ha tomado la molestia de comentar mi trabajo “¿Por qué gana el PP en Murcia y Valencia?”. Dice así:

“Natvencas en septiembre 28, 2011 en 9:31 pm dijo: Editar
Amigo Palazon,
A ver si eres capaz de reflexionar un poco sobre tu articulo:
– el 15M no llegó a más ni llegará porque son cuatro mataos que no representan a nadie. Mucha publicidad al principio por la novedad pero ni los obreros de las fabricas se sienten identificados con esos antisistema, ni las amas de casa, ni los dependientes, ni las secretarias, ni el albañil, más allá del hartazgo contra los políticos.

– para ti sólo existen los neocons ultraderechistas que votan a la derecha o los progresistas de izquierda. No creo yo que los once millones de votantes del pp sean inversores despiadados, sino mas bien el tendero de la esquina o el peluquero harto de que le frían a impuestos. Si a los votantes del PP, la extrema derecha según tu, les sumamos los del PSOE, la misma derecha pero menos, PNV que es la derecha más confesional de España y CiU que es la derecha más capitalista, ¿qué nos queda?: 1 diputado por IU. Entonces: ¿son tus recetas las que quieren los españoles mayoritariamente?

– Dices que el estado de bienestar apenas existe ¿Lo dices en serio? ¿podrías mencionarme algún momento de los últimos 500 años de la historia de España en que hallamos tenido el nivel de bienestar social que tenemos hoy? ¿Puedes decirme en que momento de nuestra historia hemos tenido decenas de miles de escuelas públicas, miles de ambulatorios gratuitos, cientos de hospitales gratuitos en todas las regiones, pensiones aunque no se haya cotizado, subsidio de paro durante años y todo tipo de subvenciones?

– Un cajero de un supermercado gana mil euros trabajando rodó el puro día, y poco más un oficinista en Correos ¿y a ti te parece poco una pensión de 700 euros por invalidez? Para empezar la invalidez mínima por accidente de trabajo o no poder trabajar son 785 euros, que yo también tengo un hermano invalido y se de que hablo. Mi hermano cotizó 10 años como mozo de almacén, luego le dieron la invalidez y ahora cobra 785 de pensión sin trabajar. ¿te parece poca ayuda? Bueno, ese es el salario de un trabajador en el norte de Africa por trabajar de sol a sol… durante tres meses.

– Dices además que le acaban de retirar otra serie de ayudas con lo que además de los 785 euros de pensión recibía ¿cuánto? al final a tu hermano le estaba quedando una pensión de invalidez de mil euros, sino más. Súmale medicinas gratis, hospitales gratis, transporte gratis, y si tienes tan poca instrucción será de un pueblo que lo que tendrá su casa del pueblo gratis, sus excursiones gratis, actividades gratis, los viajes de inserso y un largo etcétera. Ojo, que no digo yo que no se lo haya ganado y que no se lo merezca, pero decir que el estado del bienestar esta desapareciendo es una jilipollez. ¿no crees?

– dices que el PP va a quitar el estado de bienestar pero ¿no ha recibido ru hermano su pensión durante los ocho años en que gobernó? Te lo digo porque en 1996 también decíais que se la iban a quitar. Sin embargo ¿Quien ha bajado realmente las pensiones en 2010 por primera vez desde la transición? Pues ha sido un gobierno de izquierdas, capitaneado por uno que se declaraba el más rojo, junto con su vicepresidente Rubalcaba. Esta es la realidad, lo que tu haces son juicios de intenciones que presuponen además justo lo contrario de lo que ha ocurrido.

– luego comentas eso de que la gente se dejara embaucar. Supongo que se te habrá escapado porque es una memez. ¿De verdad alguien con dos dedos de frente puede creer el discurso de que cuando el pueblo vota a la izquierda el pueblo es listo y cuando vota a la derecha es porque se deja engañar? Un poquito más de nivel intelectual por favor.

– dime un solo pais en el mundo donde gobierne la izquierda de verdad, la izquierda feten

– por ultimo el fondo del artículo: pensar que el PP barre literalmente en Murcia y Valencia con los porcentajes de votos más altos de cualquier gobernante de cualquier comunidad por el agua es simplemente querer mentirse a uno mismo, una vez más como a lo largo de todo el artículo, y esconder la realidad. Y la realidad es que en Valencia y Murcia, a diferencia de Andalucía y Extremadura, no existe el voto cautivo. El PP no compra el voto de tu hermano ni el del resto de la gente del pueblo como hace la izquierda en Andalucía. La izquierda solo es capaz de gobernar allí donde compra los votos con PER, ERES falsos para colocar a miles de simpatizantes, decenas de miles de funcionarios a dedo y subvenciones indiscriminadas”.

No estoy atravesando, ni mucho menos, mis mejores momentos, los problemas familiares, de salud y demás, se me agolpan y los pocos amigos oficiales que por aquí tenía parece que se han ido.

Bien. A los 82 años y 2 meses o has aprendido a convivir con el infortunio o estás muerto. Creo que es precisamente esta funesta costumbre mía de pensar y escribir lo que realmente me mantiene vivo.

De modo que esta visita tuya a mi blog de WordPress me proporciona un enorme alivio porque me permite evadirme un tanto de mi vida personal.

En primer lugar, celebro mucho el tono de tu escrito que, a 1ª vista, parece irrefutable. Pero yo llevo ya mucho tiempo denunciando por todos sitios la ambigüedad del lenguaje.

Con las palabras, uno puede defenderlo todo, incluso la pena de muerte, pero, con la realidad objetiva, si me permites este pleonasmo, pocos juegos.

No sé si sabes que soy comunista por convicción. Para un comunista convencido, el mundo es totalmente contrario a como tú lo piensas. Para mí, el Estado de bienestar sólo es un estrategia de la ultraderecha, o sea que, en el supuesto de tú tuvieras razón en todo eso que escribes, esas tristes migajas de las que tanto alardeas no serían sino el precio absolutamente irrisorio que la plutocracia que hoy gobierna el mundo nos echa a la cara para que nos callemos, es preciso que todo cambie para que todo siga igual, y tú, ahora, estás haciéndole a esta gente parte de su sucio trabajo.

Que a mi hermano y a mí, una sociedad conformada con arreglo a los principios más asquerosamente capitalistas, nos pague una pensión de hambre, que tú tratas de agrandar comparándola con los sueldos de trabajadores en activo, no es sino la sucia manera que esta sociedad utiliza para cumplir con la fascista máxima de Lampedusa, me recuerda cuando aquella Telefónica a la que yo dediqué los mejores años de mi vida nos daba en marzo una paga extraordinaria que dimos en llamar el tapabocas.

Pero para mí, y creo que para cualquier otra persona decente, que no sea Rajoy, que, en sus famosos artículos de El Faro de Vigo, sostuvo la tesis de que la desigualdad es consustancial con la propia naturaleza de las cosas y el fundamento de todo el progreso humano, todos, absolutamente todos los hombres somo iguales y por lo tanto tenemos los mismos derechos de manera que lo que tú y Rajoy pensáis que me dais, aplicando ese ridiculo estado de bienestar actual que nos somete a mí y a mi hermano a un auténtico estado de hambre, es el más ignominioso intento de hacer que nuestras bocas permanezcan calladas ante el inhumano despojo esencial que cometéis contra todos nosotros, los que estamos fuera de ese círculo maldito que entre todos habéis construido, que ése sí que es un estado de bienestar absolutamente perfecto y que consiste en vivir como dioses a expensas de lo que se roba a los todos los  desheredados del mundo.

De modo, amigo Natvencas, que lamento mucho no estar de acuerdo contigo, pero aún lamento mucho más ese intento que has hecho de convencerme de que el mundo no sólo está muy bien hecho, sino de que vivimos en el mejor de los mundos posibles.

En cuanto a lo que va a hacer la ultraderecha que hoy gobierna el mundo cuando complete su acceso a la totalidad del poder en nuestra sociedad, no tengo siquiera que imaginármelo porque es lo que ya está haciendo en todas aquella regiones en las que ya ha conseguido el poder, ¿o es que tengo que recordarte lo que están haciendo Aguirre y Mas?

Lo que ocurre es que, desde Lampedusa y discípulos, sus tropelías no las comete ya a sangre y fuego como antes, sino echando mano de la mayor de las hipocresías, teniendo muy en cuenta su máxima esencial: es preciso que todo cambie, aparentemente, para que todo siga igual.

Sexo suicida


Nunca imaginé que Malditos Bastardos tuviera también capacidades proféticas, pero he de admitir que las tiene, el otro día dijo por aquí, después de hacer una larguísima lista de todos los que me han abandonado, que ya sólo quedaba Fernando Mora y que su curiosidad se cifraba en cuanto tiempo me duraría éste.

Querido MB, bingo. Fernando Mora ya se ha ido, como hace tan poco hizo bem, sólo que aquél lo ha hecho silenciosamente, sin decirlo, sin despedirse, quizá porque él fue siempre hombre de pocas palabras.

Todos estos días, me he pasado por el blog “beminvitados” con la vana  esperanza de comprobar que mi antiguo compañero de fatigas me había levantado el castigo y había vuelto a incluir este blog mío entre los que a él le interesan y, ya que andaba por allí, lanzaba un vistazo y comprobaba que Fernando Mora no ha dejado de comentar en aquel sitio casi un sólo día, lo que antes hacía precisamente conmigo, cuando seguramente por compasión, venía por aquí y hacía un comentario de 6 u 8 palabras para darme ánimos porque probablemente le apenaba mi absoluta soledad.

 Lo hacía, sobre todo, los fines de semana, cuando seguramente tenía más tiempo y este fin de semana no ha aparecido por aquí y, en cambio, sí lo ha hecho por “beminvitados”.

Esto es en lo que he estado pensando ahora, al despertarme, y me ha llevado de la mano a recordar a Foucault, contraviniendo la severísima orden de Jean Baudrillard de “Olvidar a Foucault”, porque F. Mora, un día, ay, ya muy lejano, se mostró interesado por el que, tal vez, sea el filósofo más importante del siglo XX.

Y una vez pensando en Foucault, me he puesto a darle vueltas a su prematura muerte, lo que fue, a no dudarlo, una gran desgracia para todos. Foucault murió de sida porque no sólo era homosexual sino además, a lo que parece, muy promiscuo.

Y la pregunta que me hago es: ¿cómo un hombre tan inteligente, era casi inteligencia pura, cometió el error fatal de la promiscuidad sexual?

Y, así, casi sin darme cuenta, me he hallado pensando en el sexo. Y he recordado mi concepto de siempre, el sexo es un extraño instinto en el que se mezclan a partes iguales impulsos vitales y asesinos que acaban siendo, como en el caso de Foucault, suicidas, porque lo de este filósofo y su muerte a mí se me antoja un auténtico suicidio.

Pero, volvamos a sexo, tema ciertamente interesante. Todo el que ha experimentado esta pulsión sabe que, en el momento culminante, en el orgasmo, se experimenta el deseo exacerbado de la mayor posesión y éste es el de causar la muerte.

Así, de este modo tan contradictorio, el acto por el que normalmente se engendra la vida está signado por el deseo de matar.

Y, en muchos casos, como en el de Foucault, se convierte en un auténtico impulso suicida porque indudablemente a él, lo condujo a la muerte.

Y es que por muy genial que sea el cerebro del hombre, por muchas circunvalaciones cerebrales que tenga, por mucha que sea la calidad de su materia gris, por muchos billones de billones de neuronas que albergue, sólo es un pobre y puñetero animal al que acaban dominando sus más poderosos instintos, de tal modo que un asesino potencial termina convirtiéndose en un triste suicida, como acabó sucediéndole a uno de los hombres más inteligentes del mundo.

El madridismo no es sino un fascismo (II)

Ayer me llevé la sorpresa del año: Uno de los 2 cabecillas del “villarato”, de la Morena, pedía perdón públicamente en su programa El Larguero por haber dicho que el madridismo es una especie del nazismo.
Florentino no ha inventado nada, ni Mourinho tampoco, todo lo que hacen estaba ya en los libros de la infamia, la estrategia más vieja del mundo, aquella que usaban las viejas prostitutas de mi pueblo cuando se peleaban entre sí:”dile tú puta a ella antes de que ella te lo diga a ti”.
Florentino ha estudiado a fondo las tácticas de Franco, que le permitieron no sólo gobernar vivo durante 40 ominosos años sino que le permitirán gobernar muerto sólo Dios sabe realmente cuánto.
Y Mourinho las de Salazar, otro viejo y canallesco tirano. De modo que Flo y Mou estaban condenados a encontrarse y a entenderse.
Franco lo dominaba, lo domina aún todo, hasta el aire que respiramos.
Si tú necesitabas algo en aquella terrible España tenías que pasar antes por una serie de horcas caudinas con las que aquel repugnante tirano había cubierto materialmente todo el país, tenías que presentar donde hicieras la petición de lo que tanto necesitabas 2 certificados absolutamente increíbles: 1) el del cura párroco de la Iglesia en la que estabas apuntado desde tu nacimiento y 2) el  de la Guardia Civil del sector en el que vivías.
Ahora, visto desde la enorme distancia, parece cosa de risa pero era trágico, si no ibas a misa, si no te llevabas bien con el cura tu pueblo, de tu parroquia, eras hombre muerto, y si no levantabas el brazo con aquel saludo fascista, si no gritabas Viva Franco y Arriba España, como ahora hace Sergio Ramos, la GC jamás te daría aquel certificado de buena conducta y adhesión al Régimen, sin el que era absolutamente imposible hacer nada.
Era, pues, el fascismo más puro y duro que puede imaginarse, pero un  ratón de biblioteca, un hombre tan sabio como canalla dio un golpe decisivo que modificó aquellas rudimentarias estrategias para siempre estableciendo las bases para el moderno y camuflado fascismo: el preciso que todo cambie para que todo siga igual.
Y el cura y el sargento desaparecieron de la escena para ser sustituidos por otros mucho más sofisticados medios de opresión: los jueces y los periodistas.
Un periodista es como un cura sólo que mucho más sofisticado, sus sermones ya no se producen desde el púlpito sino desde la prensa, televisiva, radiofónica o de papel. Y el poder que lo maneja no lleva ya fusil ni naranjero sino pesetas, dólares o euros, aquel puñetero poder económico del que tanto nos hablara Marx.
Florentino Pérez, Acs, los March son el poder financiero más importante de España y uno de los más influyentes del mundo, hoy, por ejemplo, la mayor constructora alemana, Hochtiech, es de su exclusiva propiedad, y estamos hablando de 1 de las 2 locomotoras mundiales,  de modo que aquí, en nuestro pobre y triste país, no se mueve una sola hoja de un árbol sin que Florentino lo autorice porque controla, directa o indirectamente, el 90% de todas las empresas españolas, lo que supone el de toda la prensa nacional mediante la inserción de su publicidad, si Floren le dice a un diario, una radio o un tv que no publique algo o que lo publique, ellos lo publican o lo silencian, y esto lo sabe hasta el menos informado de los españoles tal como decía ese tan citado señor “pero qué poder tiene este Florentino que ningún medio ha publicado la carta abierta que le dirigió su antecesor en la presidencia del Real Madrid”, pero cómo la van a publicar si la prensa también tiene que vivir y no puede hacerlo, en este jodido mundo de hoy, si no tiene publicidad que publicar y el dueño de todas las empresas de España, directa o indirectamente, es Florentino, que le dijo a Matilde Fernández, a la que hizo ir a su despacho a rendirle pleitesía: “si el Psoe sigue oponiéndose al pelotazo de las 4 torres, yo le echaré en contra a todo el madridismo” y el Psoe, a partir de ese momento, se calló como un muerto”.
Pero esto es la prohibición de la publicidad negativa pero es mucho peor aún lo que sucede con la publicidad positiva.
Y, otra vez, la suprema lección de Franco. Éste no se conformaba con que los curas y los guardias civiles controlaran, casa por casa, persona por persona, toda la población físicamente, biológicamente, había que  hacerlo también con sus mentes y en esto se anticipó brillantemente a Lampedusa y creó los enemigos exteriores: la conspiración judeomasónica y el contubernio de Munich.
Si alguna voz se alzaba, tan suprepticiamente que nadie la percibía porque no podía hacerlo, Radio Pirineos, el dedo de Franco señalaba: “es una conspiración esencialmente antiespañola que lucha contra nuestro socialcatolicismo integral y que está promovida por los clásicos enemigos de la esencialidad española, los judíos y los masones”, y dictó una ley para la represión de la masonería y del comunismo.
Florentino, y Mou, son buenos estudiosos del nazifascismo, han aprendido a fondo las tesis de Goebbels y saben que unen mucho más que las filias, las fobias, que todo se aglutina mejor frente a un enemigo exterior y todavía mucho más si los enemigos exteriores son muchos, porque entonces se desencadena el complejo de persecución. Y la manía persecutoria, pero qué bien lo saben ambos brujos o hechiceros de tribu, es una enfermedad mental que no tendrá nunca tratamiento porque el paciente se halla muy cómodo instalado en una enfermedad que le produce frecuentísimos placeres orgásmicos.
De modo que el club que es dueño de la Federación de fútbol, todos  cuyos puestos directivos ocupa su gente, no se cansa de decir que está siendo perseguido por ella y ordena a uno de sus periodistas de cámara que invente el villarato; y manda a todos los directores de periódicos de España que propalen que los árbitros perjudican al Madrid y favorecen al Barça y éstos cumplen las órdenes a rajatabla, a pesar de que la realidad pregone a gritos todo lo contrario, a él, al Madrid, en las 5 jornadas de liga transcurridas, le han pitado ya a favor 3 penaltis mientras que a su odiado rival, ninguno, o sea que sale casi a penalti por partido y todo el mundo sabe lo que significa un penalti, la moral que da a todos los jugadores del equipo favorecido que saben así que cuentan con la protección de los jueces que dirigen el cotarro.
 Y, ahora, viene lo peor:
Llevo ya varios días escribiendo sobre ella y llamándola canallesca. Y no me falta razón, porque se tiene que ser muy sinvergüenza y muy canalla para haber pasado por las aulas de una Facultad de ciencias de la información y acudir luego a las ruedas de prensa de un tipo como Mourinho o Florentino Pérez y no sólo tragar mentiras como ruedas de molino sino, luego, cuando escriben las respectivas crónicas, en sus diarios, transcribir dichas mentiras, absolutamente infantiles, como si fueran las más evidentes de las verdades. Vayamos a la asamblea de compromisarios del Real Madrid y atendamos a algunas de las increíbles cosas que ha dicho su presidente:
“Hasta hace pocos meses, la máxima de Florentino Pérez era “lo que diga Valdano”. Ahora es lo que diga Mourinho. Lo dejó claro ayer el presidente del Madrid en la cita anual con los socios compromisarios. Se aprobaron las cuentas del curso 2010-2011 (480 millones de euros de ingresos, un 9% más que en el anterior), el presupuesto para el de 2011-2012 (488 millones de ingresos previstos), las cuotas sociales y la remodelación del estadio Bernabéu. Pero, sobre todo, se defendió al técnico portugués. Lo hizo Pérez con un discurso encendido en el que, por primera vez, compartió hasta el ideario sobre una presunta conjura arbitral. “Si no ganamos la pasada Copa de Europa no fue por nosotros”, espetó. Es lo que lleva repitiendo José Mourinho desde mayo. El presidente nunca se había hecho eco de eso, al menos públicamente.
Ayer, sí. Defendió el trabajo de su entrenador y mánager. Celebró haberse clasificado para las semifinales de la Champions -“hace dos años nuestro equipo no era ni cabeza de serie; jugamos las semifinales, lo que no ocurría desde 2003, y fuimos el equipo que más puntos sumó en la fase de grupos y con la mayor diferencia entre los goles a favor y en contra”- y también haberse alzado con la Copa del Rey 18 años después: “En Valencia vivimos los mejores momentos de los últimos años. Fue una de las finales más intensas y más emocionantes de la historia y la más seguida, con 13 millones de espectadores”.
“La transformación del equipo es evidente: ha aumentado el talento y se ha reducido la edad media, que ahora está en los 25,3 años. Y para dirigir a este magnífico equipo tenemos al mejor entrenador del mundo. Mourinho ha asumido desde el primer momento lo que significa estar en el Madrid y defender los intereses de este club. Su defensa del madridismo es incuestionable”, continuó Pérez.
Cuestionable, sin embargo, les está resultando a varios socios el discurso de Mourinho. Y sus formas. Así se lo comunicaron al presidente. “Mou no es el mejor embajador para el Madrid. En el comunicado que se sacó después de la Supercopa no había nada de autocrítica, ni con lo que hizo Marcelo ni con lo que hizo el técnico, que además se permitió el lujo de dudar del madridismo y de pedir disculpas solo al madridismo”, lamentó uno de los compromisarios. “Es intolerable que un entrenador salga a quejarse de los árbitros y a poner en cuestión las Champions ganadas por el Barça. Es intolerable que agreda a un segundo entrenador. Esto nada tiene que ver con el señorío, la humildad y la deportividad que han caracterizado a este club. Se le ha dado todo: plenos poderes, la cabeza del director general, fichajes… A cambio, tiene que pedirle que respete los valores del Madrid”, sostuvo otro.
“Por encima de todo está la estabilidad del club y me preocupa que este aspecto se haya dejado en manos exclusivas del entrenador. Me preocupa la imagen que damos fuera”, le hizo eco un tercero. Y otro más: “El otro día, en petit comité, el presidente defendía a Mourinho. En algún momento creí que hablaba de Santillana y Butragueño. No; Mourinho es mourinhista, no madridista ni florentinista. Nuestro principal activo es nuestra imagen y, dándola en monopolio al señor Mourinho, no sé si es garantía de presupuesto y ejemplo para los niños”.
Para Pérez, esa no es la realidad. “El club no ha perdido ni imagen ni cuota ni nada de lo que algunos intentan convencer a través de algunos medios de comunicación”, contestó. La realidad, según dijo el presidente, es que Mourinho ha agitado al club y le ha hecho ver qué es eso del señorío. Les ha abierto los ojos. “¡Me sorprendió su grado de identificación con el club! Mou nos ha agitado, nos ha hecho ver qué es eso del señorío: está feo que si un jugador no ha tocado a otro lo echen. ¿Nos agreden y los felicitamos? Esto no está bien y hay que decirlo, con educación”, le defendió. Pero, según criticaron algunos socios, educación no tuvo el técnico, por ejemplo, al agredir a Tito Vilanova y llamarle luego Pito en la sala de prensa. Ni cuando dijo que Pep Guardiola debería avergonzarse “por ganar una Champions como la que ganó”.
“Lo del dedo está mal. Lo supo Mourinho y pidió perdón [en realidad, solo pidió perdón a los madridistas en una carta en la web del club en la que, por otra parte, atacaba a unos supuestos seudomadridistas]. Pero tampoco oí hablar de las provocaciones del otro lado. Los valores del Madrid son el juego limpio, el esfuerzo, el respeto. La lucha contra la injusticia también lo es. ¿Dónde dice ni Santiago Bernabéu ni nadie que a nosotros nos hagan un arbitraje malo y digamos que está muy bien?”, prosiguió Pérez antes de echar la culpa a algunos medios de comunicación.
“Entiendo que aquí hay gente que se ha visto influenciada por la prensa y hay que abrirle los ojos. No van detrás de Mou por el dedo en el ojo. Van detrás del Madrid porque quieren influir”.
El País:”Mourinho nos ha hecho ver qué es eso del señorío”
Florentino Pérez, el presidente del Madrid, hace suyas las teorías conspirativas del técnico
ELEONORA GIOVIO – Madrid – 26/09/2011

Justicia y democracia, a propósito del caso Garzón

Este triste animal que es el ser humano lleva enquistados en sí mismo una serie de irresolubles problemas.

Está condenado, Aristóteles, a vivir en sociedad pero resulta que los otros son precisamente su infierno, Sartre, y necesita que alguien medie en sus conflictos con los otros para que la puñetera vida sea medianamente aceptable.

De aquí la idea de la justicia como el insoslayable instrumento capaz de poner paz en donde es realmente imposible, porque el hombre, yo lo sé muy bien por mi propia experiencia, es absolutamente incapaz de percibir la justicia cuando el caso se refiere a sí mismo.

De modo que el problema con el que ya se enfrentara Ulpiano cuando dijo aquello de que justicia no es sino dar a cada uno lo suyo es el de si hay realmente un sólo hombre capaz de ser imparcial cuando administra justicia y parece ser que no si nos atenemos a la psicología más o menos freudiana porque el hombre es, también, un animal de complejos, de tal manera que es imposible que se mantenga al margen de un asunto en el que se hallan implicados éstos, tal como ha demostrado hasta la saciedad la ciencia médica.

¿Entonces, es posible afirmar que el hombre, todo hombre, cualquier hombre es capaz realmente de juzgar con plena imparcialidad?

Ya he contado varias veces, por aquí, que yo sostuve que no en los postres y discursos de una comida de todos los jueces de mi región, a la que fui invitado en mi condición de Decano de los Procuradores de Cartagena.

Dije yo, entonces, hace ya la friolera de unos 15 años que tal vez llegue un tiempo, si la informática sigue perfeccionándose, en que la gente se pregunte cómo fue posible que hubiera un tiempo en el que se permitiera que unos hombres juzgaran y condenaran a otros hombres.

Si uno se asoma fríamente al panorama judicial, desde cualquier puente, queda sobrecogido porque ve cómo las sentencias de los tribunales son esencialmente distintas sobre el mismo caso según sea la ideología predominante entre los componentes de dichos tribunales.

El caso, o los casos, de Garzón son realmente paradigmáticos.

Garzón era el juez Campeador para todos los ciudadanos de ultraderecha porque no sólo se cargó a un ministro de la teórica izquierda sino que estuvo a punto de cargarse al mismisimo presidente del gobierno, la famosa X, que tuvo la osadía de llevarle a él como 2º candidato en las listas de la referida izquierda a las elecciones generales y, luego, vaya usted a saber por qué, se olvidó de él al confeccionar las listas de ministros.

Y el Campeador, Dios que buen vasallo si obiera tenido buen señor, dimitió de su aventura política, volvió a su juzgado, abrió el cajón en donde había guardado cuidadosamente la causa por una serie de actos que atentaban contra lo dispuesto en el Código penal, y que él, olvidó muy convenientemente por cierto en orden a su propia carrera política,  y procesó a todo el que se le puso por delante, proceso que concluyó situando en la cárcel a la cúpula entera del ministerio de Interior, uno de aquellos a lo que él aspiraba, dados sus numerosos méritos adquiridos en su dura lucha contra el terrorismo etarra.

Pero el hombre, ya lo dijimos al principio, es un ser triste sometido a una serie de pulsiones psicológicas que pueden ser personalmente idomeñables de tal modo que si uno quiere ser el mejor de los jueces de la historia española tiene que aspirar a los más alto y ¿puede, en España, haber una cumbre más alta que la que ocupa el hombre que durante 40 años estuvo sentado junto del mismisimo Dios, en ese Olimpo católico al que hemos dado en llamar el Cielo?

Y el Campeador fue y lo intentó, intentó derribar de ese Olimpo o de ese Cielo, sentencia mediante, al que probablemente sea el hombre que más firmemente se asentó nunca en la jefatura del Estado español, un Estado que tiende por esencia a ser fascista, totalitario.

Y esto es lo que yo nunca acabaré de comprender: que él, Garzón, que, como yo, llevaba decenas y decenas de años mezclado con esa turbamulta de gente que participa en la administración de la justicia,  no supiera que allí rigen inexorablemente, con toda la inexorabillidad del mundo, una serie de leyes que, ríanse ustedes de las de gravedad y otras leyes científicas, hacen intocable una serie de principios absolutos: 1) la intangibilidad del poder real, no en el sentido de rey, no, sino de realidad, del poder que realmente gobierna el mundo; 2) la consiguiente intangibilidad del primer mecanismo de seguridad que vela por el cumplimiento de la norma anterior: los jueces son por sí mismos intangibles de tal modo que ¡ay de aquel que se atreva a rozar con la pluma más leve del ala de un ángel a uno de ellos, más le valiera atarse una piedra al cuello y arrojarse de cabeza al mar!, y Garzón se atrevió también a vulnerar este precepto: fue la pieza básica para que el grupo Prisa pudiera cargarse a su compañero y amigo el  juez Gómez de Liaño, de modo que en aquel lejano tiempo firmó su propia sentencia de muerte como juez, que ahora sus compañeros de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo están inexorablemente ejecutando.

De modo que Garzón es, tal vez, el procesado más culpable que ha habido en el mundo porque 1º, hizo todo lo posible para que unos ciudadanos se cargaran a un juez, 2º, se atrevió a alzar su brazo contra el auténtico poder: inició causas penales contra la ultraderecha española, caso Gürtel, y 3º) atacó al que seguramente es el dios más terrenal que pisó este mundo nuestro de todos nuestros pecados, Franco: no se pueden cometer más torpezas, no se pueden cometer más estúpidamente más delitos, de modo que tal como dije un día del pobre Zapatero, entonemos un requiem por el juez Campeador, porque hace ya algún tiempo que, como juez, está muerto.

Si este fuera un país decente,  este señor no podría salir de su casa: “La calle es de Florentino: historia de un pelotazo en la Castellana

BIOGRAFÍA
Quise ser periodista para viajar; pero al final algo debió fallar y he acabado siendo una especie de tecnócrata del periodismo económico. No me quejo. Ello me permite aprender todos los días y contar lo que sucede. Sin apriorismos y sin necesidad de echar mano de los célebres espejos deformantes que colgaban del Callejón del Gato, y que tanto asombraban a Valle-Inclán. Nací en Madrid en el mismo año en que Bardem estrenó Calle Mayor y soy Licenciado en Ciencias de la Información. He escrito un par de libros sobre el capitalismo español y trabajado en radio, televisión y prensa escrita. Y al final he descubierto que Internet es todo eso y algo más. Carlos Sánchez es subdirector de El Confidencial.
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Carlos Sánchez.-  25/09/2011
Alberto Ruiz Gallardón y Florentino Pérez (EFE).

Vender un trozo del paseo de la Castellana no es asunto trivial. Ni siquiera los ricachones de la segunda mitad del siglo XIX lo lograron. Y eso que estamos hablando de la nueva aristocracia económica surgida en la España isabelina al calor del comercio, la banca extranjera y el ferrocarril. En esos predios de la capital, construyeron sus palacios de inspiración francesa, muy al gusto de la época. Y ya por entonces se extendió la costumbre de alinear la fachada principal de cada palacete al paseo de la Castellana, separando las edificaciones de la calzada por una verja no muy alta y un coqueto jardín con fuente en medio. En la parte posterior se ubicaban las caballerizas.
Uno de los ejemplos más emblemáticos de este tipo de construcciones se localiza en lo que hoy es el paseo de Recoletos, y fue construido para su deleite por el marqués de Salamanca, arquetipo del empresario ladino y poderoso. Y que como nuestro héroe también tuvo una fugaz carrera política. Pero hasta el propio marqués de Salamanca -que murió arruinado y apartado de los cenáculos del poder en los carabancheles madrileños- tuvo que ajustarse a las normas urbanísticas de la época. Su casoplón -antigua sede del Banco Hipotecario y hoy del BBVA- no sobrepasa ni un milímetro los lindes de la Castellana.
Florentino Pérez no es todavía el marqués de Salamanca, pero está camino de conseguirlo. Como el malagueño, sus negocios siempre tienen que ver de una u otra manera con el poder político, ya sea a través de una concesión administrativa u operando en un sector regulado.  Juega siempre con red. No hay actividad empresarial suya que no exija la firma de una autoridad política. Y así es como el ingeniero Pérez se ha convertido, como todo el mundo sabe, en un personaje extraordinariamente influyente. Hasta el punto de que ha logrado lo que ni siquiera consiguió el marqués de Salamanca. Comerse un trozo del paseo de la Castellana para que el Real Madrid dé un pelotazo. Hay quien dice de 200 millones de euros.
“Florentino Pérez no es todavía el marqués de Salamanca, pero está camino de conseguirlo. Como el malagueño, sus negocios siempre tienen que ver de una u otra manera con el poder político, ya sea a través de una concesión administrativa u operando en un sector regulado. Juega siempre con red. No hay actividad empresarial suya que no exija la firma de una autoridad política”
En cualquier parte del mundo civilizado, la operación hubiera tenido tintes de escándalo. ¿Se imaginan que el ayuntamiento de París vendiera un trozo de losCampos Elíseos o que se privatizara parcialmente Trafalgar Square para levantar un centro comercial?
Sin embargo, en la corte de los milagros en que se ha convertido este país desde que los reyes del ladrillo emergieron al albur de la burbuja del crédito, no pasa nada. Los periódicos callan, la clase política está como ausente, que diría Neruda, y a nadie parece importarle que sobre terrenos públicos situados en la zona de mayor dinamismo económico de la capital, en plena milla de oro, vaya a levantarse un suculento negocio que sólo beneficia a una entidad privada.
Por supuesto que la operación Castellana se hace con la inestimable ayuda de un ayuntamiento entregado desde tiempo inmemorial a la causa florentina,y que para camuflarla ha valorado unos terrenos de uso deportivo (los que sirven para hacer la permuta) en nada menos que 22 millones de euros. Es lo que cuesta colonizar un trozo del paseo más emblemático de Madrid. Por supuesto, dando por buena aquella voluntarista valoración.
El palco de los prodigios
Se trata de una cifra verdaderamente singular en unos momentos como los actuales, en los que sobra suelo y falta financiación. Claro está, salvo para el moderno marqués de Salamanca, quien al fin y al cabo ha construido en torno al palco del Santiago Bernabéu su particular teatro de operaciones. Sindicalistas, políticos, periodistas, empresarios y funcionarios con ganas medrar se sienten poderosos durante 90 minutos de palco; y como la condición humana es así de vulnerable, las artes del hipnotizador de conciencias no caen en saco roto.
El periodista Mariano Guindal* acaba de publicar un libro en el que reproduce una conversación con la dirigente socialista Matilde Fernández,concejal del ayuntamiento en los tiempos de la recalificación de la antigua Ciudad Deportiva:
“Como reconoce el convenio, aquellas obras nunca se realizaron, pero el ayuntamiento nunca dijo ni mu. Y ahora, 20 años después, se acuerda de que ni hay plaza pública ni hay parking, y valora ese incumplimiento en 2,8 millones. Pero no vaya a creer que se le aplican recargos o sanciones como a cualquier ciudadano que elude sus compromisos económicos con la administración. Ni un euro de multa”
-“Cuando me opuse a la construcción de las torres, Florentino me llamó a sus despacho y me advirtió que si mantenía esa postura echaría contra el PSOE a todo el madridismo. Me quedé helada”, asegura, “y unos días después me llamó Rubalcaba, que como sabes es muy madridista y amigo de Florentino, para decir que no me opusiera al proyecto. ¡Me pareció increíble!”, declara incrédula la dirigente socialista. Ver para creer, que dice el clásico
Tiempo después, y ya con el negocio en la buchaca, otro periodista recordaba cómo desde su despacho, y absorto de tanto poder, el ingeniero Florentino observaba las cuatro torres y le decía a su interlocutor: “Mira, ahí están. Una es Ronaldo, otra Beckham, otra Figo y la de más allá Zidane.
Así es como golpe a golpe y recalificación a recalificación, Florentino ha construido un auténtico gobierno de concentración del que forman partes antiguos dirigentes sindicales, empresarios de tronío y compañeros de viaje que quieren tocar el poder de cerca. Aunque sea sólo un apretón de manos el día del partido con los barandas del país.
Privatización de la vía pública
Desde luego que el éxito está asegurado, y eso explica que si nada lo remedia un trozo de vía pública vaya a ser privatizado. El ayuntamiento podría haber entregado al Real Madrid cualquier otro terreno del amplio Patrimonio Municipal de Suelo para satisfacer una deuda contraída en 1998 -en tiempos de Lorenzo Sanz-, pero nunca lo hizo. Nadie sabe por qué. Y ahora argumenta que no es posible hacer la entrega no por razones físicas, lo cual sería desde luego insoslayable, sino jurídicas, algo que suena a dislate toda vez que los terrenos siguen siendo del propio ayuntamiento. Pero la pantomima llega a su máximo expresión cuando en el convenio se admite que mucho antes de que el Madrid vendiera 30.000 metros cuadrados al ayuntamiento de la antigua Ciudad Deportiva, que es el origen de la deuda, el club blanco se había comprometido a construir en los aledaños del Santiago Bernabéu un aparcamiento subterráneo y una plaza pública. Eran los tiempos de Ramón Mendoza.
Como reconoce el convenio, aquellas obras nunca se realizaron, pero el ayuntamiento nunca dijo ni mu. Y ahora, 20 años después, se acuerda de que ni hay plaza pública ni hay parking, y valora ese incumplimiento en 2,8 millones. Pero no vaya a creer que se le aplican recargos o sanciones como a cualquier ciudadano que elude sus compromisos económicos con la administración. Ni un euro de multa.
Total, que lo comido por lo servido. El Real Madrid de Florentino Pérez se queda con patrimonio público por 8,04 euros que de forma desprendida condona el municipio, como reconoce el convenio.

   sin plaza, sin aparcamiento y tendrán una nueva mole de hormigón al lado; mientras que el ingeniero Florentino habrá dado un paso más hacia la gloria. El alcaldeGallardón puede dormir tranquilo. Trabajo bien hecho. Como aquel que sirvió a los albertos para controlar el Central de Alfonso Escámez. Dos solares por un banco. También en el paseo de la Castellana. La historia sigue 
OPINIONES DE LOS LE