Mercados, su gobierno del mundo y de las naciones o una democracia más falsa que Judas.

Hoy, me gustaría escribir un poco sobre los mercados pero no sé si sabré hacerlo.

Como por arte de birlibirloque se han convertido en tótem y tabú. Tótem en cuanto son los dioses indiscutibles no sólo de la economía sino también de la política y tabú en tanto en cuanto no se puede siquiera pensar en tocarlos, algo así como decía Juan Ramón Jiménez de la rosa: “no la toquéis que así es la rosa”.

¿Por qué los mercados se han convertido en el tótem de la economía y de la política?

Porque a todos los políticos del mundo les han faltado los cojones (perdón, pero creo que es la manera más enérgica de decirlo) necesarios para hacer lo que había que hacer: mandar la economía a hacer puñetas y dedicarse a lo que es objetivo prioritario de su profesión: hacer política.

-“Pero”-se me dirá-“¿es que se ha vuelto v. loco, no era v. riguroso partidario de la idea marxista de que todo es economía, entonces, cómo quiere ahora cargarse o, por lo menos, supeditar esta insigne ciencia a esa bazofia que es la política?”.

Y en mi vida me he visto en tal aprieto.

Efectivamente, amigos, todo, todo es economía y más que nada la política porque no se trata de otra cosa que de mantener las necesidades elementales de todos los ciudadanos cubiertas.

Pero sucede que precisamente los políticos, cuanto más importantes, peor, nos están engañando a todos como a chinos: lo que están haciendo, en realidad, no es preocuparse de los intereses primarios, elementales, de los ciudadanos sino de los intereses nada primarios ni elementales de los grandes emporios financieros.

Y esto nos lo están diciendo a gritos los pocos economistas honrados que aún quedan por el mundo: “manden ustedes a la mierda a las grandes empresas y a los Bancos, que se pudran y que se hundan en su propia mierda y dediquense a proteger y ayudar a las pymes y a los autónomos que son realmente los que crean empleo y, así, creando empleo, aumentarán las posibilidades de que crezca también el consumo de las clases trabajadores lo que redundarà en el aumento de toda la producción y así hasta los jodidos empresarios y los canallescos Bancos acabarán también ganando dinero, pero no lo harán ellos solos como está sucediendo ahora”.

“Esta es una época interesante, y lo digo en el peor sentido de la palabra. Ahora mismo, estamos viendo no una sino dos crisis inminentes, cada una de las cuales podría provocar un desastre mundial. En Estados Unidos, los fanáticos de derechas del Congreso pueden bloquear un necesario aumento del tope de la deuda, lo que posiblemente haría estragos en los mercados financieros mundiales. Mientras tanto, si el plan que acaban de pactar los jefes de Estado europeos no logra calmar los mercados, podríamos ver un efecto dominó por todo el sur de Europa, lo cual también haría estragos en los mercados financieros mundiales”. ( Paul Krugman, ELPAÍS.com. Sábado, 23/7/2011. TRIBUNA: La crisis del euro – La factura del sector privado).


-“Pues en última instancia, el giro estratégico adoptado por el Gobierno implica dejar de gobernar al servicio de los ciudadanos para pasar a plegarse al poder inapelable de los mercados. Sin embargo, en esto Zapatero no es el único culpable, pues los demás gobernantes han hecho lo mismo. Casi todos han renunciado a su soberanía ejercida en representación de sus electores para pasar a obedecer los dictados de una nueva soberanía supraestatal que emerge del llamado consenso de los mercados, según se puede comprobar estos días con la crisis europea de la deuda soberana……Semejante modelo de financiación pública con cargo a deuda, y ya no con cargo a impuestos, pareció funcionar en un comienzo con gran eficacia política, pues deparó grandes rendimientos electorales sobornando a las clases medias con paulatinas rebajas de la presión fiscal. Pero el tiempo ha revelado que se trató de un regalo envenenado, pues la financiación pública con cargo a deuda externa pronto empezó a generar graves efectos perversos, en cuanto el endeudamiento público creció lo suficiente como para formar una burbuja especulativa de realimentación circular que pasó a quedar fuera de control. Es lo que ha ocurrido desde 2010, cuando la burbuja de la deuda soberana de las democracias occidentales ha terminado por estallar, colocando a los Estados deudores bajo el poder fáctico de los mercados acreedores.-
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, ante su incapacidad de presionar al régimen chino que atesora la mayor parte de los bonos de la deuda estadounidense, lo expresó muy bien: “¿Cómo negocias con mano dura con tu banquero?”. Y si la hiperpotencia resulta impotente para ejercer su poder ante su principal acreedor externo, ¿qué margen les queda a las demás potencias de rango medio endeudadas hasta las cejas, lo que las deja inermes en manos de unos mercados financieros que no vacilan en dictarles sus propias reglas acreedoras? Todo ello sin que los ciudadanos puedan oponer resistencia, pues la voz y el voto de la soberanía popular se revelan impotentes ante el poder soberano de los prestamistas externos. De ahí que hoy la democracia se gobierne en respuesta no a las demandas ciudadanas sino a las demandas de los mercados”. ( ENRIQUE GIL CALVO 21/07/2011. ELPAÍS.com).

Un comentario en “Mercados, su gobierno del mundo y de las naciones o una democracia más falsa que Judas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s