Un día cualquiera

Y amaneció un día como cualquier otro.

Y, después de lavarse la cara y desayunar, todos salieron corriendo hacia su trabajo, conscientes de que de ello dependía su vida.

Y, en el trabajo, cada uno hizo su función lo mejor que pudo.

Y la compañía siguió funcionando como un reloj.

Ellos, los trabajadores continuaron cobrando sus nóminas, a fin de mes.

Y los accionistas sus bien ganados dividendos, que no son sino la justa retribución por la inversión que hicieron de los ahorros de toda su vida.

Y en la planta noble del gran edificio, los administradores dijeron que había que aumentar los beneficios exponencialmente para que todo siguiera yendo como iba.

De mod que todo funcionaba perfectamente en un mundo que no podía ser mejor.

-Entonces-preguntó uno de los administradores-¿por qué esa gente sale con tanta rabia a la calle?

-Son los que no tienen trabajo.

-Que lo busquen.

-Parece que no lo hay en ningún sitio. Al menos, para ellos.

-Seguro que no han buscado bien o que no están preparados para trabajar. En cualquier caso, está claro que nosotros no tenemos la culpa de nada: sí, es verdad, que cada una de las máquinas que compramos pone a cien de ellos en la calle, pero ¿qué otra cosa podemos hacer si tenemos que soportar la más dura de las competencias para vender nuestros productos?

-Pero todo eso ellos no lo saben, sólo saben que es mediodía y en su casa no hay nada para comer, que les han cortado la luz y que el dueño de la vivienda les ha desahuciado por falta de pago, que la próxima semana tendrán que dejar la vivienda libre bajo la atenta mirada de los guardias, y que no tendrán ningún sitio adonde ir y que para morirse de hambre una persona necesita por lo menos setenta días. Y que no hay en ningún sitio un lugar donde poder hacerlo dignamente, de modo que algunos de ellos se reúnen en manadas, como las fieras, y acosan a las fuerzas de orden en los suburbios de nuestras ciudades y las cámaras de televisión acuden a allí y nos trasladan las imágenes de esa lucha tan inútil porque de ella no puede salir otra cosa que su sangre y su propia frustración porque, después de correr delante de los guardias o a su alrededor, seguirán sin tener una casa adonde regresar y nada para comer, entonces, su desesperación no sólo será inútil sino aún mayor porque habrán cerrado una puerta más y ya no tendrán ninguna clase de esperanza.

-Entonces, robarán.

-Es lo que casi todos ellos hacen, pero la policía los coge, los jueces los condenan y los carceleros los encierran.

-Para ellos no será tan malo como parece porque ya tendrán un sitio para dormir y donde comer.

-Sí pero ¿y la libertad, el hombre la necesita tanto como el aire?

-No se puede tenerlo todo en la vida.  Yo ya no puedo fumar, sólo como una especie de papilla infecta y los placeres del lecho he tenido que olvidarlos para siempre, me duele todo el cuerpo y para dormir tengo que tomar ingentes cantidades de pastillas. A veces, me pregunto por qué tengo tantos interés en seguir viviendo así, si sólo valgo para seguir ganando dinero, un dinero que ya hace mucho tiempo que no necesito.

-Es la vida. Si se hubiera hallado ya la fórmula matemática para ello, se descubriría que la cantidad de satisfacción del hombre es en realidad la misma entre los que viven bajo un puente y los que lo hacemos en uno de estos puñeteros rascacielos y, al final, cuando nos morimos todos vamos al mismo agujero.

Y levantaron la sesión del Consejo, y tomaron los ascensores tosiendo y abajo sus chóferes les abrieron las puertas de sus lujosos automóviles y se fueron a seguir muriéndose en sus maravillosos palacios, rodeados de criados.

Mientras, en las peores zonas de los suburbios, la gente, la pobre gente que ya no era nada hermosa, como un día la llamara Saroyan, seguía muriéndose de frío y de hambre.

Contentos con sus aquelarres

Decía yo, el otro día, que nunca he iniciado una pelea pero que tampoco nunca, la había esquivado.

“Anónimo dijo…
Algo te debe ocurrir, Palazón, que tardas en colgar la vomitona. Ya toca.
Será que la tienes escrita con esos insultos, que son descripciones, indiscriminados contra los/as participantes del blog de D. Manolo Saco.
Eso te pone.
No necesitas pastilla azul. 
Lo de Priapo, una broma. 
Lo tuyo se pone más alto y enhiesto que el Ciprés de Silos.
24 de enero de 2011 20:20″.

Pues ¿sabes lo que te digo?, que tienes razón. “In illo tempore”, en aquel tiempo, ya habrían salido de mi teclado sapos y culebras, pero, hoy, me tenéis pasmado con vuestra frenética actividad insultante.

Tan alucinado estoy con lo que hacéis todos allí, en el chat de Saco, que no acierto a reponerme del asombro que me produce contemplar cómo gentes que se consideran a sí mismos no ya sólo civilizados sino, además, progresistas, no sienten esta misma repugnancia que experimento yo ante la conducta de un señor que, ojalá fuera que hubiera perdido totalmente la razón porque, entonces, le ampararía la eximente completa del Código penal y de cualesquiera de las leyes morales, pero, desgraciadamente para él, no es así, todo lo contrario, en la sarta de todos esos soeces insultos que enfila uno tras de otro no se evidencia más que:

1) que su desdichada infancia le privó de adquirir las normas indispensables para una adecuada convivencia fuera de las jaurías de perros salvajes, de las que siente tanta nostalgia que se intitula a sí mismo como un maldito bastardo,

2) que su ciego intento de arremeter con la más criminal de todas las intenciones posibles en este mundo, como esa auténtica fiera salvaje y resentida que es, trata de que los demás paguen, de alguna manera, todo lo que él cree que la vida le debe por aquella tan triste infancia que tuvo, con una madre que renegaba de él, hecho absolutamente insólito, por cierto, pero seguramente muy fundamentado, vista su actual catadura moral, aparte de un padre que fue, según confesión propia, absolutamente desconocido,

3) en estas circunstancias, no debe sorprendernos, en modo alguno, una conducta tan detestable que es seguro que abochornaría no sólo a su desconocido padre sino también a aquella madre que tan justamente lo rechazó, pero que asombrosamente no provoca la merecida reacción de esa extraordinaria caterva de antiéticos y descerebrados congéneres que, aún siendo de su misma condición y quién sabe si extracción, no sólo no se abochornan por lo que hace sino que le aplauden fervorosamente en un intento fructuoso de hacerse como él,

4) ya que el hecho de que una actuación que va mucho más allá no ya de lo escatológico, con continuas referencias a lameduras del ano, sino del repertorio más soez en lo posible de la perversión sexual, no provoque la natural repulsa de todos los contertulios habituales de aquel chat, sino el más absoluto regocijo que no hace sino confirmar mi diagnóstico de que todos ellos son los frustrados congéneres de semejante individuo.

Con su pan se lo coman todos ellos, porque se lo merecen de todas, todas.

Florentino hace de las suyas

El Supremo allana la entrada de
ACS en el consejo de Iberdrola

20.01.2011 Agencias 5
El Tribunal Supremo ha rechazado la petición de Iberdrola de suspender la obligación de eliminar las limitaciones de los derechos de voto en empresas cotizadas, incluida en la reforma de la Ley de Auditorías y Sociedades Anónimas, hasta que se resuelva el recurso que la eléctrica interpuso contra esta normativa.
Iberdrola solicitaba la suspensión de la obligación de eliminar las limitaciones de los derechos de voto en empresas cotizadas, incluida en la reforma de la Ley de Auditorías y Sociedades Anónimas, hasta que se resuelva el recurso que la eléctrica interpuso contra esta normativa. La sentencia del Alto Tribunal, con fecha de 3 de enero, rechaza también la otra medida pedida por Iberdrola, la de que no se aplique a la compañía esta norma en tanto se tramite su recurso.
El Supremo niega así las medidas cautelares que Iberdrola pidió cuando el pasado 1 de septiembre presentó su recurso contra la denominada ‘Ley antiblindajes’, ya admitido a trámite. Iberdrola (que también a recurrido la ley ante la Comisión Europea) tiene limitados al 10% los derechos de voto de sus accionistas. En la actualidad, la eléctrica mantiene un contencioso con ACS, su primer socio con una participación del 20%, por su rechazo a que el grupo presidido por Florentino Pérez entre en su capital.
En un auto publicado hoy por el Supremo, la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha pedido también que la constructora que preside Florentino Pérez, principal accionista de Iberdrola, se persone en el plazo de 9 días en el proceso para resolver definitivamente el recurso de Iberdola.
Según se recoge en la sentencia del Supremo, en su recurso y su demanda de cautelares Iberdrola advertía de que ACS “tiene intención declarada” de hacerse con el control de Iberdrola “sin formular una OPA”. “Circunstancia que se produciría si desaparece el límite estatutario de los derechos de voto”, señala la eléctrica. La compañía presidida por Sánchez Galán argumentaba además que “la toma de control por parte de ACS supondrá una alteración sustancial de su configuración actual y de su modelo de gestión, dado el alto nivel de endeudamiento de ACS, que la obligaría a maximizar los dividendos en el corto y medio plazo, limitando las inversiones estratégicas a largo plazo de la compañía”.
Por el contrario, el Supremo no “percibe que el interés público resulte comprometido por la supuesta posición de un socio mayoritario (ACS) en relación con la de los actuales gestores de la sociedad”. “Máxime cuando el juicio de intenciones se hace con fundamento en meras informaciones periodísticas de carácter especulativo y no en actuaciones concretas suficientemente documentadas”, añade el Alto Tribunal. Iberdrola pidió dichas medidas cautelares apelando al interés público y la “protección al inversor”, a que no causaría daño a terceros (“los accionistas de la eléctrica tienen un interés inequívoco en matener las limitaciones del voto”) y a su consideración de que el Gobierno “transcendió los límites de la habilitación parlamentaria para aprobar el texto”. Asimismo, también argumenta que la ley incurrió en defectos de tramitación (omitió el dictamen del Consejo de Estado) y que “contradice el principio de autonomía de la voluntad como principio rector de la vida societaria.
El Supremo responde que “existen elementos de juicios suficientes para rechazar la medida cautelar sin necesidad de pronunciarse sobre la eventual existencia de un exceso en el ejercicio de la delegación legislativa por parte del Gobierno”. Además, apunta que “no se puede interesar la suspensión de la aplicación de una norma jurídica que aún no está vigente y que no lo a va a estar hasta dentro de seis meses, cuando este recurso pudiera estar resuelto de forma definitiva”. “No podemos acceder a la pretensión de suspender el precepto impugnado , pues ello supondrá una grave perturbación de los intereses públicos en general, y que la irreparabilidad de los perjuicios que la mediada podría evitar tampoco queda acreditada”, concluye el Alto Tribunal.
El Congreso de los Diputados aprobó el pasado junio la ley que reforma las leyes de Auditoría, Mercado de Valores y Sociedades Anónimas, que incluye como principal medida la supresión de ese tipo de blindajes en las sociedades en bolsa, que tendrán un año, hasta el 1 de julio de 2011, para adaptarse a la norma. Durante el debate de la ley, que salió adelante por unanimidad de los diputados tras las enmiendas introducidas en el Senado, todos los grupos destacaron el consenso alcanzado en materia de auditoría, aunque no faltaron de nuevo las críticas a la llamada “enmienda Florentino”, al considerar que ACS, presidida por Florentino Pérez, tendrá así vía libre para acceder al consejo de Iberdrola.
La nueva norma no entrará en vigor hasta junio de 2011, un año después de su publicación en el BOE, con el objeto de que las empresas cotizadas puedan adaptarse a su contenido y celebrar con normalidad las juntas de accionistas anuales. En España, los blindajes afectan a siete cotizadas del Ibex, que son, aparte de Iberdrola, Repsol (10%), Telefónica (10%), Banco Popular (10%), Banco Sabadell (10%), Enagás (3%) y Red Eléctrica (3%). Otras cuatro sociedades del mercado continuo también los tienen incluidos en sus estatutos, esto es, Funespaña (30%), Barón de Ley (25%), Zeltia (25%) y NH Hoteles (10%).
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Comentarios: 5 »
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    #1
    yergano 20.Ene.2011 | 19:20
    A ver si se lleva por fin a efecto, los propietarios de una empresa deben gestionarla, que para eso arriesgan su dinero. ¿ No se dan cuenta de que lo que hace el grupito minoritario de S. Galán es agarrar el poder, manejar a su antojo y conveniencia y en su propio beneficio a la empresa, poner trabas a la logica y a la ley , y de paso perjudicar un gran proyecto y a la mayoria de propietarios de Iberdrola ?. España necesita ya una gestion de electricas mas eficaz, que no suponga subidas de tarifas del 10 % ahora , del 40 % en cuatro años , y encima despues de los beneficios tan enormes, pedir un falso deficit tarifario , sino que tapan sueldos de juntas y procesos para soslayar las leyes y mantenerse en el poderescandalosos
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    #2
    Roderic 20.Ene.2011 | 20:26
    Efectivamente, los pequeños accionistas de Iberdrola somos tan imbéciles que estabamos pidiendo a gritos que viniera el tio Floro a hacerse con el poder y, ayudado por el gobierno Zp (¿a cambio de qué), tomara el control para manejarla a su antojo y especular con ella y trocearla y venderla a fondos americanos y sacar buena tajada de ello. Así de imbéciles somos, y en su momento, se lo agradeceremos a Zp por hacernos tan “grato” favor.
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    #3
    Roderic 20.Ene.2011 | 20:37
    Todo el seguimiento al asedio de Iberdrola en: Roderic el sentido común económico.
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    #4
    FREIMAN 20.Ene.2011 | 22:21
    * El accionista mayoritario en Iberdrola es ACS por tanto debe tener potestad para hacer valer su porcentaje en la compañía. No que un Sr. este blindado sin apenas tener capital en la misma y manejarla a su antojo. ACS entró en Unión Fenosa con el fin de intentar un fusión con Iberdrola, al tener problemas, desistió, vendió Unión Fenosa y se centró en Iberdrola. Sánchez Galán a presionado por activa y por pasiva para que ACS no tuviése Consejero en Iberdrola ni pudiése hacer valer su posición en la misma. Cómo accionista de ACS, desde 1990, apoyo a Florentino, a pesar de que se ha equivocado en algunas ocasiones. El Real Madrid es otra historia que no viene a cuento aquí.
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    #5
    indautxu 22.Ene.2011 | 13:59
    ¡Joder, joder,joder qué peligro, Floro y sus socios en esa sociedad…!!

Código de buenas maneras para participar en este blog.

 A lo peor, otro se alegraría mucho de tener tantos comentaristas como últimamente visitan este blog, yo, no, porque, en el fondo, yo lo que soy es un maldito esteta. Es superior a mí, sinceramente, no lo puedo remediar pero, después de la ética, el supremo valor es la estética, o, dicho de otra manera, el buen gusto, sobre todo el buen gusto por la palabra escrita, que no otra cosa es ser un escritor.


También me gusta mucho la dialéctica como método científico para aproximarse a la verdad todo lo que se pueda, jugar a eso, que nos enseñó Hegel, de la tesis, la antítesis y la conclusión, por eso disfruto mucho con un buen debate pero nada, absolutamente nada, con una pelea barriobajera exclusivamente tabernaria, entre macarras o chulos de putas que, por desgracia, tanto abundan por estos foros de Dios.

Y como esto no me gusta nada, no estoy dispuesto a consentirlo, así que lanzo este aviso a mis escasos navegantes, de insultos no voy a consentir ni uno, de recursos dialécticos todos los que a ustedes, exquisitos contertulios, se les ocurran.

El problema, ay, el problema es determinar qué es un recurso dialéctico y qué un insulto.

Hace ya algún tiempo que lo malgasté intentando pergeñar allí, en el chat de Saco, una teoría general del insulto, a la que me remito en este mismo blog, en el que también la inserté.

Pero, ahora, compruebo que era harto incompleta puesto que la enfocaba sólo desde el punto de vista ético y ni siquiera rocé el aspecto técnico de la cuestión.

¿Qué es el insulto? La Academia dice de insultar que es: “1. tr. Ofender a alguien provocándolo e irritándolo con palabras o acciones”.

Pues, no estoy muy de acuerdo yo con lo que dicen al respecto estos ilustres señores, pero “dura lex, sed lex”, la ley no me conviene mucho, pero es la ley, yo hubiera añadido a esta escasa definición la de que el pecado que sanciona se cometiera mediante “palabras o acciones claramente prohibidas”.

Y no tendríamos más remedio que acudir de nuevo a la Academia para que nos dijera qué es lo prohibido, que se deriva de prohibir y que, según élla, no es sino: “1. tr. Vedar o impedir el uso o ejecución de algo”.

Ya comienzo yo a ver aquí un poco de luz. El insulto parece que se produce cuando se usa o se ejecuta algo que está vedado o impedido.

O sea, que el insulto es todo aquello que viola una norma más o menos jurídica. O sea, por ejemplo, las del código de buena conducta y educación.

Está claro que la confrontación de ideas no sólo es permisible sino también deseable, aunque sólo sea por aquello de que de la discusión brota la luz, pero todo debate, como todo lo humano, ha de someterse a normas para que no degenere en una zafia y repugnante pelea barriobajera y tabernaria. 

O sea que en la discusión, en el debate, en la confrontación de ideas, está prohibido todo aquello que suponga sencilla y llanamente un insulto, que no es otra cosa que usar o ejecutar algo que no tiene otra función que la de ofender al antagonista dialéctico, sin aportar un elemento racional a la discusión.

Soy consciente de que no he superado todavía todos los escollos para separar el grano de la paja, de lo que hace que una frase, no sólo una palabra, cambie su naturaleza de elemento meramente descriptivo a ofensivo, pero aquí, precisamente reside la cuestión: será insulto no sólo lo que no aporte nada al debate sino que busque únicamente ofender o desprestigiar al contrario. O también, todo aquello que no sea absolutamente necesario para describir, de buena manera, un elemento fundamental, esencial, del discurso.

Por poner un ejemplo: si yo trato de desvalorizar lo que, en un determinado momento, afirma Saco y digo que éste, a veces, se comporta como un alcohólico, hay que fijar la atención en la finalidad de la frase que no es gritarle a Saco, “cállate ya de una puñetera vez, que tú sólo eres un puñetero alcohólico” sino tan sólo poner de manifiesto que, a veces, las opiniones que vierte Saco, en sus cotidianos artículos, pueden estar lastradas por el hecho de haberse escrito en pleno “delirium tremens” y, por ende, no deber de ser tenidas demasiado en cuenta.

Como se ve, la intención que guía al autor de la frase que atribuye a Saco la condición de alcohólico no es, en modo alguno, directamente insultante, sino, al contrario, puramente descriptiva de una de las condiciones que concurren en el sujeto que escribe en el momento en que se produce dicha acción, en orden sólo de desvirtuar dicha frase y no, ni mucho menos, de inferirle al autor el concepto peyorativo de alcohólico que, por otra parte, no es un estado en sí mismo descalificatorio sino simplemente la denominación de una enfermedad que supone, como todas ellas, una situación de desgracia personal que no se puede atribuir a una conducta siempre culpable sino que puede ser también sólo negligente.

En fin, que ya me he pasado de los 2 folios que me marco como máximo en la extensión de un comentario, por lo que creo que debo terminar advirtiendo a todos los comentaristas que participen en mi blog, sin ninguna clase de excepción, que voy a suprimir aquellos comentarios que sólo tengan una finalidad ofensiva y no, de ninguna manera, la de exponer una opinión.

Cuando los genios son demasiado frecuentes

El genio es una monstruosidad, quiero decir que los genios lo son porque hacen algo monstruoso que está por encima de las posibilidades de los hombres.

Como quiero llegar, como siempre que escribo, al mayor número posible de lectores, elijo para escribir de la genialidad a un tipo de genio demasiado frecuente, los genios del fútbol.

Si hablara de la genialidad en la poesía, por ejemplo de Rilke, el tema quizá interesaría a uno entre un millón de personas, pero si hablo teóricamente del balompié, que no es lo que voy a hacer, el tema interesará a muchos más.

Maradona, Messi y Guardiola. Tres genios indiscutibles en la materia, los tres han llegado adonde ningunos otros volverán a estar, porque la monstruosidad en tales grados, afortunadamente, no se da con tanta frecuencia.

Porque la genialidad también es un exceso y si se prodigara tal vez haría la vida realmente insoportable.

Porque ¿qué es un genio? Un genio es aquella persona que tiene, para  la actividad que desarrolla, una capacidad tan extraordinaria, quizá fuera mejor decir única, que supera la excelencia de tal modo que la hace virtualmente irrepetible.

Nadie ha tenido, seguramente nadie volverá a tener, esa capacidad que tuvo Maradona, primero, para golpear la pelota con una técnica insuperablemente insuperable y, después, para ver el juego con una visión total todavía más monstruosa.

Messi nació para jugar al futbol, seguramente no posee otra capacidad, pero ésta la tiene en tan alto grado que es, sin duda alguna, monstruosa, es por eso que nadie es capaz de predecir lo que va a hacer cuando tiene el balón en los pies. No posee la depurada técnica de Maradona,  su golpeo de la pelota se halla a años luz del afamado yonqui, pero su conocimiento instintivo del arte del regate supera a éste en millones de milisegundos, el milisegundo es la medida de los regates. Cuando Messi enfrenta a un contrario, ni siquiera él mismo sabe lo que va a hacer, por eso es un genio, porque es la actitud que ve en el antagonista lo que motiva su reacción genial contraria, y es genial porque la historia de sus regates se repite una y otra vez hasta el infinito, por eso es precisamente monstruosa, porque está fuera realmente de la capacidad humana.

Guardiola ha inventado una nueva manera de jugar al fútbol que contraría directamente una de las nociones básicas de la geometría: la distancia más corta entre dos puntos ya no es la línea recta. No es que parezca evidente, es que lo es, que la manera más rápida de llegar con el balón a la portería contraria es lanzar la pelota hacia ella lo más perpendicularmente que sea posible, pero Guardiola nos ha demostrado que eso, con el Barça, no es verdad. Cuando éste hace lo que todo el mundo se convierte en un equipo corriente, en un equipo vulgar, y no es que supere las leyes de la excelencia es que ni siquiera llega a golear.

Pero Maradona quiso ser más de lo que ha sido, de lo que representa. Pensó, como seleccionador argentino, que podría hacer lo que hizo como jugador, abrir un camino inexplorado hacia la genialidad, que si reunía a los 5 mejores atacantes del mundo y a los mejores 5 defensores, su equipo sería indudablemente el mejor del mundo. Los alemanes lo barrieron del mundial con un contundente 5 a 0, creo.

Guardiola está tan convencido de su excelencia que, a veces, piensa que con ella basta y sobra para ganar, como Maradona se equivoca porque su oficio se basa en el colectivo y éste tiene unas reglas tan inmutables que, si se vulneran, llega inevitablemente el fracaso. Alineó a 7 no titulares contra el Sevilla y perdió 3 a 1, volvió a hacerlo contra el Betis y se repitió el mismo resultado.

Y, ahora, quiero escribir un poco sobre los motivos que causan la desaparición de la genialidad. Maradona, el gran yonqui, al que algunos llaman desecho de la humanidad, en el último mundial de fútbol fue un hombre honrado, creyó, que con lo que hacía, iba a deslumbrar al mundo otra vez, se equivocó totalmente, ahora ya lo sabe, pero lo hizo con el altruista motivo de lograr de nuevo la gloria futbolística para su país, no su propia gloria.

Guardiola se sitúa en el otro extremo. No es un hombre honrado. Es mucho más soberbio que su actual oponente, el maleducado Mourinho, cree que el milagro del fútbol actual no son Messi, Xavi, Iniesta, Villa y Busquet, sino que, como Aznar, cree inmodestamente que el milagro es él, y cuando alineaba a los reservas en Sevilla lo que trataba desesperadamente de hacer es demostrar lo que es realmente una de las más grandes superchería del fútbol, él, Guardiola, es evidentemente un genio, pero no puede interpretar la sinfonía sin su stradivarius.

Nos queda el pequeño, humilde e infantil Messi. Él ni siquiera se preocupa de si es un genio y tampoco le preocuparía nada si alguien demostrara que no lo es, porque él lo que quiere es simplemente que lo dejen jugar siempre al fútbol, porque para eso, y él lo sabe, es para lo que ha nacido.

La derecha y la moral sexual

Estamos muy preocupados por las consecuencias politicoeconómicas del próximo triunfo de la derecha y ni siquiera nos planteamos seriamente la consecuencias morales.

Y el problema de la carencia de moral que tal triunfo supone quizá sea tan grave como la desaparición absoluta que la derecha propone del Estado del bienestar.

Sé que soy un anticuado, lo reconozco, pero es que soy también muy anciano. A lo largo de una vida tan longeva como diversificada creo que lo he visto ya todo y considero que lo peor no es lo estrictamente económico sino lo inmoral.

Creo que si algo representa a la auténtica derecha es su esencial inmoralidad. Se tiene que ser un degenerado integral para pensar que los otros sólo han nacido para servirnos.

A partir de esta idea fundamental, todo es posible, absolutamente, porque el paso de lo económicopolítico a lo social, a lo personal, a lo moral es realmente inevitable.

Y todo esto a propósito de un buen artículo de Antonio Elorza en El País, en el que comenta las aventuras amorosas de Berlusconi.

Berlusconi, no lo olvidemos, es un gran amigo de Aznar, uno de sus auténticos amigos, al que le envió a uno de sus hijos para que lo apadrinara socialmente, de lo que nos llegó la noticia de un accidente de circulación cuando conducía inadecuadamente uno de esos coches de superlujo tan representativos.

Alguien, seguro, me dirá que Berlusconi y Aznar están en las antípodas morales, yo, francamente, creo que no. Si de Aznar no se conocen orgías sexuales tan estrepitosas como las de Berlusconi sólo es por una simple cuestión de gustos.

España, todavía no es Italia, que todo se andará, y la señora de Aznar es una de las máximas representantes de una de las  sectas religiosas católicas más exigentes en los aspectos más retrógrados de la sexualidad, y lo era ya antes de contraer matrimonio, o sea, que el matrimonio Aznar venía ya marcado por una concepción de la moral sexual muy estricta.

Pero hay otros miembros de la derecha española, que no voy a nombrar específicamente para evitar posibles acciones judiciales, cuya promiscuidad sexual es notoria. No digo yo que practiquen el sistema de camas redondas que parece formar parte de las bacanales  de otros personajes políticos en las mazomorras de esos prostíbulos acastillados  en los que están convirtiendo incluso los bajos de algunos de los edificios oficiales en los que residen siquiera sea fugazmente, aprovechando la fascinación que ello puede ejercer sobre la mente de prostitutas muy jóvenes, incluso menores de edad.

Habrá también quien me oponga que la moral italiana no se parece en nada a la española porque, allí, los largos siglos de dominio vaticano con pontífices que se hicieron famosos por su desaforada actividad  sexual, han acabado por relativizar una cuestión que forma parte de la naturaleza humana, de tal modo que podría decirse, parafraseando a Aristóteles, que el hombre que no ejerce muy activamente su faceta sexual es indudablemente una especie de anacoreta.

En cambio, aquí, las sectas religiosas de tendencia ultracatólica se extienden por el país como un reguero de pólvora que cauteriza todo lo que toca para siempre, de tal modo que se preconiza la procreación más abundante al propio tiempo que en sus falansterios se separa rígidamente a hombres y mujeres de manera que no pueden permanecer en el mismo sitio, a la misma hora.

Pero los miembros de estas sectas con licencia para procrear, lo hacen de tal manera que el mundo en el que se desenvuelven habitualmente se les está quedando pequeño, precisan de más espacios y de poco tiempo para propagar una fe religiosa que, en el fondo, esconde una ferocísima conducta sexual.

El problema, la situación extraordinaria, se produce cuando algunas de estas familias, de estos grupos, creados alrededor de la función procreadora, pierde la fe. Entonces, la función reguladora de la familia sedicente cristiana, salta por los aires y no es extraño contemplar a algunos de estos pertinaces católicos divorciarse y casase varias veces en espacio de tiempo muy reducidos.

La diferencia, pues, con Berlusconi no es de óptica moral sino tan sólo de costumbres sociales.  En la Italia, que pasó por el Renacimiento mientras nosotros sufríamos la peor Inquisición, nos llevan algún tiempo por delante, pero es seguro que el camino es el mismo y esa indiferencia de la derecha ante la inmoralidad económica no es sino el más ferviente indicador de que su moral, no es que esté por los suelos, es que sencillamente no existe.

Cuando esa relajación moral, que ahora sólo se manifiesta en lo económico, llegue a lo sexual, las prácticas de nuestros políticos conservadores igualarán a  las de  los italianos. Estoy seguro.

Príapos de pacotilla. La tragedia de una vida vulgar.

En un chat, hay lo que hay, un conjunto de lúbricas señoras que buscan ardientemente un buen macho pero, claro, también está la consiguiente frustración porque un buen macho nunca se halla, es imposible, en un chat, en un sitio de éstos, sólo se encuentran machitos frustrados, individuos incapaces de buscar, en la dura lucha de la vida, un buen apaño, o sea, que estas reuniones no son sino una especie de baile de los vampiros sólo que con tinta en lugar de sangre.

Todas estas hetairas, furiosamente vocacionales, sueñan con lo que estos Priapos fantasmales blanden teóricamente, a lo ancho y a lo largo de estas obscenas páginas, pues es de sobra sabido aquello de dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.

De modo que asistimos allí a una orgía fantasmal en la que los ¿caballeros? hablan continuamente del tamaño de sus penes que, en la mayoría de los casos, son ya inexistentes por la dura tarea del abuso alcohólico o por las operaciones de próstata, mientras que ellas fingen delirios políticos cuando lo que buscan desesperadamente es precisamente aquello que como decimos ellos ya no tienen.

Es, pues, el baile de la perpetua frustración: ellas rizan el rizo de las más feroces diatribas sociales como diciéndole a los frustrados machos lo que serían capaces de hacerles si éstos se atrevieran a pronunciarse, pero ellos dan continuamente un paso atrás,asustados por la apabullante ferocidad sexual de estas mujeres no sólo exasperadamente lúbricas, sino también evidentemente insatisfechas en sus propios hogares-ojo, caballeros, que la teoría no es mía sino del ínclito y cuasi confesante Malditos Payasos-.

No se trata de otra cosa, amigos, que de una inmensa insatisfacción sexual que todos ellos intentan sublimar de la única manera que pueden, escribiendo continuamente de falsa política,  por supuesto nada esencialmente distinto a lo que sucede en los otros chats, y hay que reconocer que lo llevan no sólo con resignación sino incluso con verdadera indignidad.

Por eso, ellas se odian fraternalmente a muerte y se enganchan, casi todos los días, en esas específicas peleas femeninas en las que todo se reduce a unas pocas palabras infinitamente repetidas hasta la saciedad: “tú no eres sino una vieja prostituta insatisfecha y tú, más”.

Y así, pasan los días y las noches, porque también escriben mucho en sus desesperadas veladas de hembras insatisfechas, mientra unas acarician repugnantes animales faliformes y las más le pegan al alcohol y a las drogas, más o menos como casi todo el mundo, porque, en el fondo, sólo se trata de eso, de sobrevivir como se puede a la tragedia de una vida vulgar.