Carta abierta a neutrino, antes Goliat.


Vaya por delante la altísima consideración en la que te tengo y por varias e importantes razones:

1º) porque eres uno de los pocos que ha asumido el riesgo de sufrir la interdicción criminal que supone la expulsión de aquel paraíso, sin luz ni taquígrafos, que representa el chat de SacoBaco; esto en cuanto a tu consideración como sujeto ético, para mí, la más importante;

2º) por la muestra irrefutable de tu alta categoría intelectual, al demostrar de una manera indubitable:

A) que el tal Saco es un perfecto miserable que no repara en ninguna clase de métodos en orden a conseguir sus detestables propósitos como es el de hundir en el desprestigio total a sus adversarios dialécticos, en aquel caso concreto, Soledad, a la que acusó, entre otras cosas:

a) de la más perversas intenciones: cargarse aquel engendro de chat que el tipo maneja de una manera absolutamente despreciable, lo que, por tanto, sería muy de agradecer pero que nunca fue propósito de Soledad, como demuestra que algunos de los participantes en el chat acudieran al blog de ella y le propusieran irse todos allí y organizar una contrapágina diaria de aquel engendro y ella lo rechazó;

b) de ser una embustera compulsiva porque cuando ingreso en el chat, lo hizo ya con intenciones aviesas puesto que:

a’) lo hizo con una dirección de correo electrónico falsa y

b’) con un número de teléfono más falso aún;

Todo esto tú lo echaste abajo en un instante, al demostrar:

1) que, dado el funcionamiento del propio chat, Soledad nunca hubiera tenido acceso a él con un email falso, porque el procedimiento consiste precisamente en aportar dicha dirección, al propio tiempo que una contraseña, y, entonces, la dirección de Público, el diario matriz, te envía un correo a tu dirección diciendote como puedes activar tu participación en aquel chat;

2) era, pues, una de sus más perfectas canalladas la que intentaba el tal Saco, que tú echaste abajo de una manera sublime puesto que le exigiste, creo que con mayúsculas, que explicara todo esto diciéndole: MIENTES, MANOLO SACO, MIENTES, MIENTES, ¿Y POR QUÉ MIENTES, SACO?, cuya respuestas esperaremos eternamente, dada la categoría moral del individuo, mientras él te expulsaba de su paraíso por utilizar simplemente tu sacrosanta libertad de expresión.

Como te decía, todos estos antecedentes hacen que tu postura ante el que podíamos llamar “mi caso”, han motivado que me tome cierto tiempo para contestar a tu amable indicación en la que me apremiabas:

“neutrino  dijo…
Eutiqio, te daré un consejo y me da igual que lo recibas bien, mal o regular…

Pasa página. La gente que permanece fiel a SacoBaco no merece que tú les dediques ni medio milisegundo. Y tú, creeme, no te mereces que cierta basura practique sus tics rijosos contigo.

En serio, pasa página. Y sé que soñarás esta noche con esta frase. Pasa página. Te lo dice un amigo muy cordial, a pesar de que ni siquiera nos conozcamos.

Abrazo.

29 de octubre de 2010 15:38″

Y, por si fuera poco, el que yo llamo “anónimo bueno” pero que él quiere que le llame simplemente “camarada”:

 “Anónimo dijo…
Eutiquio:

Neutrino tiene razón.

Aunque no te quieran nombrar, es evidente que te siguen leyendo.

Y aunque te guste la polémica, quienes te seguimos, lo hacemos por tus análisis tan buenos que escribes sobre la actualidad politica.

Salud y un abrazo.

Camarada.

29 de octubre de 2010 17:14″;

Ambas opiniones se unen a otras que me habían sido aportadas con anterioridad.

Todo ello es lo que me ha hecho meditar tan largamente antes de decidirme a contestarte así:

B) te agradezco infinitamente no sólo el interés que te tomas por mis cosas sino también que vengas a aquí a decírmelas públicamente y, por ello, no sabes cuánto lamento disentir de una opinión que, para mí, tiene muchísimo valor, pero lo hago por las siguientes, que yo considero, muy valiosas razones:

1ª) como escribía ayer, a propósito de Marcelino Camacho, y soy perfectamente consciente de la aberración suprema que supone comparar su caso con el mío, los hombres estamos aquí, en este puñetero mundo, para luchar contra la injusticia y la mentira siempre, sea cual sea el medio en que tales tropelías se perpetren; 

2ª) por supuesto que no es lo mismo luchar contra la injusticia social suprema que consiste en  suprimir absolutamente todos los derechos de los trabajadores que por esta simple cuestión dialéctica que reside en desenmascarar a un supremo farsante que, arropado por una turbamulta, mezcla de sinvergüenzas y gilipollas, es indudable que induce continuamente al error político a todos los que, por cualquier motivo, aparecen por aquel chat.; 

3ª) pero no te quepa duda alguna que esta tarea de desenmascaramiento y combate es absolutamente necesaria porque los que acuden allí, todos los días, son personas como tú y como yo pero que no tienen la suerte de haber descubierto de qué van las cosas realmente en aquel chat, pero esta desgracia que supone su ignorancia no tiene por qué justificar el desamparo en el que los abandonaríamos si adoptáramos esa actitud pasiva que tú propugnas;

4ª) creo sinceramente que personas como tú y yo que, por suerte, hemos llegado a la percepción real de lo que en aquel maldito chat sucede, no tenemos derecho, en modo alguno, a mirar para otro lado porque ello supone condenar a los que de buena fe acuden a allí, casi  todos los días, a cobrar fuerza para proseguir en su lucha, a persistir en el error de seguir a un tío que no sólo no se distingue de los ultras del PP sino que es peor que ellos porque su trabajo de zapa de la ideología izquierdista lo hace a traición, bajo una máscara que oculta su verdadero rostro;

5ª) aparte de estas razones, esencialmente éticas, hay otras de índole práctica como las siguientes:

A) guardar silencio ante lo que todos los días sucede allí no es sino participar, todo lo pasivamente que tú quieras pero participar al fin, en la tarea que ellos se han propuesto, parte de la cual no es otra precisamente que reducir al silencio a todos los que discrepan de ellos, como tú, yo y Soledad, a los que privan inmediatamente del derecho a la más legítima  libertad de expresión en su dicente foro de opinión, que han tenido la  desvergüenza de titular “Fuego amigo”; esto sólo, por sí mismo, es suficiente para demostrar ante todos, incluso a esos incrédulos que se aferran a su torpe esperanza de que han tenido acceso a un blog participativo, que aquello no es sino un antro de los más hipócritas fascistas y mafiosos que yo he conocido;

B) pero lo que a mí me ha hecho comprender definitivamente que el silencio, nuestro silencio, no es la solución es precisamente ver ostensiblemente que ese silencio nuestro es lo que ellos pretenden obtener a toda costa:

1) proscribiéndome, interdictándome, prohibiendo bajo la más severa de las penas, la inclusión del atrevido en esta misma condena que yo sufro, que cualquiera cometa el pecado no ya de venir a aquí, a debatir conmigo, sino tan sólo de mencionar mi nombre, por eso, él, SacoBaco, me ha denominado “el innombrable” y condenado a la misma pena que yo sufro a uno que se atrevió a desafiarlo y vino aquí y convivió conmigo, unos pocos días, antes de desaparecer en ignorado paradero;

2) que todas estas cosas que yo digo contra ellos son ignoradas por estos individuos olímpicamente siendo, como son, las peores que nadie haya dicho nunca contra esa jauría, porque ellos sí que son conscientes de un hecho absolutamente indubitable que es la curva de la asistencia diaria a este blog mío, de todos mis pecados, en las que puede observarse que los días en los que llamé a SacoBaco cobarde y embustero marcan el cénit de asistencias hasta unos límites realmente increíbles: 1.519 visitantes, frente a los 258 de ayer, en el que escribí sobre 2 de los temas más interesantes de la actualidad, la muerte de Marcelino Camacho y la conducta vergonzante de ese histrión que es Mourinho, lo que se confirma, más recientemente, con la audiencia del pasado 29 de octubre, 688 visitas, frente a las 258 de ayer, siendo así que en el primer día escribí sobre “antoñito y el miedo”, como ves, tema relacionado con aquel chat y, ayer, ni más ni menos que sobre dos temas estrella.

De modo que, neutrino, para no incumplir la máxima de luchar, dentro de mis modestísimas posibilidades, contra la mentira y la injusticia, yo voy a seguir combatiendo, siempre que la ocasión lo merezca, las continuas canalladas que se perpetren en el chat de SacoBaco.

De cualquier modo, muchas gracias y un fuerte abrazo,

Mourinho, un individuo absolutamente indeseable, es denominado "The special one"


Dice este individuo  portugués que sus mejores y mayores virtudes son las malas artes que utiliza fuera del terreno de juego, y sus innobles seguidores lo celebran como el “summum” de la perfección en un entrenador de fútbol.

O sea que, aprovecha la presencia de dos árbitros portugueses, como él,  internacionales en el elenco de la Fifa, para que ésta, Villar, el del  Villarato, presidente del Comité de árbitros de la misma, mediante, se los asigne como jueces imparciales, SIENDO DE SU MISMA NACIONALIDAD, en sus difíciles partidos contre el Barça en la semifinal de Champions, del curso pasado y, ahora, en su partido, en el Bernabéu, contra el Milán, lo que contraría, como es evidente, el más elemental “fair play”.

 Ni que decir tiene que, en ambas ocasiones, dichos colegiados cumplieron fielmente con su elemental obligación de ayudar a su compatriota, amigo y hay quien dice, además, que son socios en algunos negocios culinarios, allá, en Portugal.

 Cosas increíbles de ese tipo tan especial, Villar, que, siendo presidente de la FEF,  no tiene inconveniente en fotografiarse vistiendo una camiseta del Franco Madrid, pero, eso sí, ese genial, e imparcial, periodista, Alfredo Relaño, se inventó el “villarato” como un medio de presión más sobre los árbitros a fin de que éstos pensaran “si pitando siempre a favor del Madrid, nos tratan así, imaginemosnos lo que haría este individuo si favoreciéramos alguna vez, en algo, al Barça”. Así que tratan a este equipo con la mayor dureza del mundo, no sea que el ínclito señor Relaño se enfade y les eche a todo el país en contra.

Pero estábamos escribiendo de Mourinho.

 Y decíamos que el tío es tan desvergonzadamente cínico que presume de jugar más fuera de los campos de fútbol que, por supuesto, dentro y que esto es precisamente lo que le convierte en el mejor entrenador el mundo, en “ The special one”.

Y lo terrible es que el detestable individuo tiene razón. Lo que hace en los terrenos de fútbol, colocar el autobús delante de su portería, se está haciendo así ni más ni menos que desde Benito Diaz, un entrenador que lo fue, “in illo tempore”, de la Real Sociedad, del que dicen que fue realmente, y no los italianos, el que inventó el cerrojazo, pero cuando, con toda la cara del mundo, lo hace él, Mourinho, la caverna mediática madrileña, lo convierte en algo absolutamente genial.

Así que este detestable personaje se puede permitir impunemente,  salir todos los días a la palestra para decir, uno, que el Barça acostumbra a jugar contra 10, precisamente el mismo día que su equipo jugó contra 9 porque al contrario le echaron 2 tíos a la calle; o insultar a todos los entrenadores y jugadores de este país, afirmando que todos ellos se dejan ganar por el Barça, cuando todos nosotros vemos cómo en el Camp Nou, los visitantes plantean, cómo él mismo hizo sin ninguna clase de vergüenza, con el Inter, los mayores cerrojazos de la historia, por lo que 2 de ellos, el Hércules y el Mallorca, han logrado ganar y empatar allí, lo que nunca ocurrirá en el Bernabéu no sólo porque, allí, no juegan nunca de esta manera, lo que contradice frontalmente la canallesca afirmación del portugués, sino porque los árbitros no lo consentirán jamás. Esos mismo árbitros que, para confirmar lo del “villarato”, llevan ya pitados los siguientes penaltis: Franco Madrid, 3 a favor y ninguno, en contra; Barça, ninguno a favor, y uno, en contra.

Pues, bien, a un tipo así, que insulta y humilla a todos los jugadores y entrenadores españoles, que miente continuamente para obtener ventaja con sus mentiras, los Comités, que tienen como primer y esencial motivo vigilar por la pureza y lealtad de la competición, ni siquiera le hacen la más mínima objeción, como sí que sucede en Inglaterra, donde, de vez en cuando, incluso sancionan a entrenadores de la pulcritud y elegancia de Arsene Wenger por, dicen que, mostrar cierta desconsideración a un contrario. Pero aquél es un país de gente decente y el nuestro, no.

Así que este entrenador, tan “sui generis”, puede permitirse salir todos los días a la prensa insultando de cualquier manera a su gran enemigo, el Barça, diciendo, porque la prensa supone que está muy disgustado con Benzemá, que “cómo va a estarlo si en otros equipos hay gente que ha costado muchísimo dinero y que no marca un solo gol”, resultando evidente que lo que pretende no es animar a su pupilo a jugar mejor sino hundir aún más en la miseria, para así ver si lo inutiliza totalmente, a David Villa, el del Barça, que es realmente al que cobarde y alevosamente alude, con su canallesca y absolutamente improcedente frase. Y los sinvergüenzas periodistas de Madrid, baten palmas hasta con las orejas, diciendo que, además de ser el mejor entrenador, es el mejor psicólogo del mundo porque es completamente seguro que Villa no marca goles porque está notando la presión sicológica del portugués, y ésto, en lugar de ser no sólo injusto sino, además, canalla, es, por el contrario, la mejor prueba de que este tío es reallmente “the special one”.

Éste es el que indudablemente es un “special man” , pero para lo malo, lo canallesco, lo indecente. 

Y  lo que hace la caverna mediática madrileña, como la más canallesca de España, que ya es decir, es elevarlo todos los días a los más altos altares.



Marcelino Camacho, "in memoriam"



Yo no sé por qué, a mí, casi todo me coge siempre con el paso “cambiao”, quiero decir que nunca estoy de acuerdo con la postura oficial, con lo políticamente correcto.

Es lo que me sucede con las exequias de Marcelino Camacho. Todo el mundo hace hincapié en su carácter sindicalista y olvida que éste no era sino la forzosa consecuencia de su profunda filiación comunista.

Yo me cansé de decir, en aquel antro de fascistas que es el chat de Saco, en el que todos, empezando por él mismo, son feroces anticomunistas, que identificar al comunismo con algunos de esos regímenes fraudulentos, que se valen de su prestigio para someter a sus pueblos a las más canallescas opresiones, es la más perversa de las falacias puesto que el comunismo o no es nada o es la más excelsa de las ideas que nunca ha concebido el hombre: estructurar la sociedad “obteniendo de cada uno según su capacidad, y dando a cada uno según su necesidad”.

Y la vida de Marcelino no es sino el paradigma de la tarea vital de un convencido comunista.

¿Habrá algo más justo que exigirle a cada uno todo lo que puede dar según su propia capacidad?


Esta idea central del pensamiento comunista fue apropiada por algunos hábiles políticos porque representa, realmente, el “summum” al que se puede llegar en la exigencia política: “no preguntes a los EE. UU. qué pueden hacer ellos por ti, sino pregúntate tú a ti mismo qué es lo que puedes hacer por los EE.UU”, es una de las frases más celebradas de John F. Kennedy, que, como vemos, no fue, en esta ocasión un prodigio de originalidad.

Es precisamente esto lo que, a sí mismo, se exigió siempre Marcelino Camacho, convencido, como estaba, de que él hubiera sido un perfecto canalla en lugar de ese hombre venerable que es, si, en lugar de afrontar persecuciones, torturas, prisiones, además de la maldición impenitente de todos los que constituían entonces y ahora constituyen porque son y serán siempre los mismos, los que tienen el poder o el dinero, la más criminal de las ultraderechas, que lo convirtieron en una especie de redomado Satanás que sólo buscaba el hundimiento de la Patria, a él que, sobre todo y por encima de todo, fue esencialmente un hombre bueno, que sólo pretendía que a los trabajadores se les diera el trato que merecían porque ellos sí que son, de verdad, la fuente de toda la riqueza del mundo.

De modo que él, MC, le dio al mundo todo lo que tenía, según su capacidad de sacrificio y acción, sin detenerse un sólo momento siquiera a pensar en las terribles consecuencias que esto llevaba consigo: golpes, torturas, desprecio, prisión, destierro dentro de su propio país, todas las calamidades, en fin, que los jodidos hombres de mierda somos capaces de echar sobre aquéllos de nosotros que no se conforman con la miseria de su propia naturaleza.

Y, luego, cuando su vida pública acabó, el heredero directo de Gandhi y Mandela, sólo disfrutó de lo que es absolutamente necesario, se fue a su ínfimo piso de los suburbios, a esperar lo que ahora le ha ocurrido, morirse allí, tan solo como todos nos morimos.

Y, ahora, sí, ahora, cuando ya no puede hacerle daño a la jodida, a la puñetera derecha, acuden a su funeral laico, como los peores buitres carroñeros, gente como Rodrigo Rato y el Príncipe, que, en lugar de levantar el puño cerrado, como a él, MC,  le hubiera gustado, va el tío y se santigua. Joder, hay que tener valor para manchar el final de una historia así.

Él se ha ido tranquilo, convencido de que ha hecho todo lo que pudo por los demás, que no otra cosa pretende el viejo y denostado comunismo, que tiene la virtud de adaptarse a las circunstancias de cada persona, de tal manera que no todos podemos ser un marcelinocamacho, pero sí que podemos hacer en nuestro ámbito, en nuestra esfera de acción, lo que yo ahora estoy haciendo, gritar a los cuatro vientos que yo también soy comunista, como lo era ese amigo que tan poco tiempo ha tardado en seguir el camino de ese otro comunista ejemplar que se llamaba José Saramago.



antoñito y el miedo


Ayer celebraba yo, alborozado, la presencia en este blog de mi antiguo amigo, antoñito, que venía a aquí resentido por una serie de comentarios que yo había hecho sobre su conducta.

Quizá él ni tampoco Malditos Bastardos, por el que también decía yo que siento afecto, puedan comprender como dicho sentimiento es perfectamente compatible, desde mi óptica, con las críticas, a veces muy duras, que les hago.

Para que lo comprendan, les diré que ésta es mi manera de ser: cuando aprecio a alguien trato de corregir aquellos aspectos de su conducta que creo que no son aceptables, es lo que hago con mis propios hijos.

Pero, vayamos al tema. antoñito, ayer, vino a aquí a decirme textualmente lo que sigue: 

“En ese largo (por lo visto) comentario también te retaba (one more time) a que, si tienes algún problema conmigo me lo digas a la cara. Como estamos hablando ahora quiero decir, no entiendas amenazas donde no las hay. Tienes mi blog abierto para cuando decidas dedicarme una de tus pullitas (entiende que meta en esa categoría lo de una “b” donde iba una “v” porque, si eso es todo lo que tienes en mi contra, vas apañado para defender tus posiciones). Sólo tienes que decir algo así: “te he insultado en mi blog; contéstame si te atreves”. Claro, eso en el caso de que pretendas un debate justo. Yo lo haré así.
Salud, tovarich”.

A lo que yo, lógicamente, contesté:

“Por cierto, y antes de que se me vaya el santo al cielo, por supuesto que acepto encantado tan singular combate, en el que la energía de un  joven que está muy vivo se enfrentará a toda la picardía de un viejo que está ya, ay, mucho más que muerto.

Sólo que yo preferiría, por comodidad, que la justa dialéctica se celebrara aquí, en mi blog”.

A lo que antoñito no tuvo más remedio que contestar:

“antoñito dijo…
Me he debido de explicar fatal.
Lo que te pedía, Eutiquio, era que, si alguna vez volvías a aludirme y querías ser justo, deberías avisarme para que pueda ejercer mi derecho a réplica. Si es así, la mejor manera para que contactes conmigo es dejando un comentario en mi blog en plan “pásate por “arcángeles” que tienes un recao”.
Salud. De verdad”.

¿Qué es lo que ha ocurrido para que antoñito cambie tan rápidamente de decisión?

Pues ni más ni menos que su dios le ha llamado y le ha dicho;

-Coño, antoñito, pero es que estás loco, no pienses que te voy a permitir que vayas al blog del innombrable a debatir con él, la interdicción que le hice comprende a todo el mundo, incluso a ti que eres mi hijo bien amado, en el que he puesto todas mis complacencias, pero está claro que si te dejo ir a ti a allí, tendré que dejar a cualquier otro que pretenda hacerlo por el maldito imperio de los precedentes, así que olvídate de eso de debatir con el innombrable. El último que fue a allí, ALIENADO, no sólo lo expulsé de mi paraíso, sino que parece que ha desaparecido de la faz de la Tierra porque, que yo sepa, no ha vuelto a comentar por ninguno de los foros de Público.

Y, como no es verdad lo que yo le decía a antoñito, que tenía los cojones como la punta de un pino, antoñito ha sentido un miedo lógico ante la ira de su dios padre y ha dicho eso de que se “ha explicado fatal”.

Lo siento.

El poder (VI) y la aritmética (II)


Yo soy de los que opinan que el hombre es una puñetera mierda seca, pinchada en un palo y no sólo porque su cerebro sea como el de un mosquito sino porque tiene totalmente podrido el corazón y así es imposible que haga nada bueno.

Dicen las encuestas, todas, sin excepción, que el PP le saca 14 puntos de ventaja a ese otro partido de la derecha moderada.

De modo que así estamos, no nos conformamos ya con malvivir en la puta miseria sino que estamos empeñados en el suicidio colectivo.

Yo cobro, después de casi 40 años de cotización, una pensión de la SS de 1.460 euros mensuales y pago 140 de gastos de comunidad, 100 de luz, otros 100 de gas, otros 100 de teléfono, 100 más de la televisión y otros nuevos 100 del seguro del coche y lo mismo del de la casa, 100 más, y como mi mujer tiene alzheimer y no sólo no puede hacer nada sino que hay que cuidarla y yo no puedo hacerlo solo, le pago a María, una ucraniana, 400 euros mensuales, o sea, que tengo 1.240 euros de gastos fijos mensuales, por lo que me restan 220 euros para comer y eso que vivo en casa propia.

Y resulta que yo soy una especie de privilegiado porque tengo esos malditos 1.460 euros mensuales, por ahora. Pero resulta que hay por ahí un partido que ahora dice que es el de los trabajadores, que está muy preocupado por mí porque el que gobierna, con su mala política, amenaza con arruinar la SS de modo que yo ya no podré cobrar esos malditos euros y entonces, ¿qué va a ser de nosotros?, porque de medicinas consumimos ni más ni menos que lo siguiente:2 cajas mensuales de renitecmax, una para mi mujer y otra para mí, por nuestros padecimientos cardiovasculares, 1 de adiro, 1 de tanakene, 1 de somazyne y 1 de exelon para el alzheimer de mi mujer, yo no sé, porque ahora alevosamente los laboratorios no ponen en las cajas lo que cuestan dichas medicinas, pero pregunté el precio del exelón, porque su receta necesita la autorización del inspector médico y me dijeron que subía a más de 200 euros. De modo que sólo Dios sabe lo que consumimos en medicinas.

Pues, bien, el partido que saca al otro ni más ni menos que 14 puntos resulta que es una mala sucursal de su homólogo de los EE.UU., en los que, como todo el mundo sabe, no hay una seguridad social que merezca tal nombre, y propugna un régimen semejante al que allí impera, de modo que, cuando gane las elecciones, que lo hará ya para siempre, suprimirá de un plumazo la SS de modo que yo, seguramente, no cobraré mi pensión de  esos malditos 1.460 euros y tampoco tendré derecho a esa asistencia médica gratuita que comprende las medicinas, o sea que no tendré más salida que morirme de hambre, adelantando así esta clase de muerte a la que me produciría la carencia de medicinas.

Porque la Cospedal y su marido que cobran, como vimos ayer, más de 560.000 euros anuales, algo así como 100 millones de las antiguas pesetas, no tienen bastante con eso y quieren más. Y están a punto de conseguirlo, según todas las encuestas.

Y ¿cómo es posible esto? Ya lo hemos apuntado: porque todos los humanos somos una mierda seca, pinchada en un palo: primero está la prensa canallesca, la creadora de opinión, que ha convencido a la gente de lo que parecía imposible, que un partido de la ultraderecha liberal neocon, que nos ha llevado a esta insoportable crisis que padecemos, no sólo nos va a sacar de ella sino que, con sus benéficas políticas, que se basan en todo para nuestro capital y nada para vosotros, jodidos muertos de hambre, que no tenéis siquiera derecho a vivir, nos va a llevar de la mano a SU paraíso, en el que mi mujer y yo no sabemos muy bien de qué nos vamos a morir tan pronto, si de hambre, porque no tendremos nada para comer, o si de nuestras enfermedades, porque no tendremos para pagar las asistencias médica y farmacéutica que necesitamos más que el comer, porque habrán privatizado la sanidad, a fin de chuparnos la poca sangre que nos queda.

Y, sin embargo, los votaremos: esos 10 millones que los votan siempre, hagan lo que hagan, roben lo que roben, mientan lo que mientan; esos otros 5 millones de parados que creen realmente que el mismo partido culpable de la crisis que los ha llevado a las oficinas del paro, ahora, no sabemos cómo ni por qué, porque a él le interesa que haya mucho paro porque eso significa mano de obra barata, los va a sacar de allí, y esos otros 7 millones de pensionistas o jubilados, que creen que el partido que no les subió un euro en los últimos años que gobernó, ahora, profundamente arrepentido, les va a subir su pensión, cuando lo que pretende es cargarse el sistema de pensiones públicas para que todo el mundo no tenga más remedio que acudir a SUS Bancos a contratar, si pueden, pensiones privadas.

¿Verdad que parece imposible? Pues todas las encuestas dicen que SÍ, que sí que es posible.

Porque, como ya les he dicho, no somos más que una puñetera mierda seca, pinchada en un palo. Y nos lo merecemos.

Para antoñito, contestándole con mucho afecto


“antoñito dijo…
interfecto, ta.

(Del lat. interfectus, part. pas. de interficio, matar).

1. adj. Der. Dicho de una persona: Muerta violentamente, en especial si ha sido víctima de una acción delictiva. U. m. c. s.

Dime de que presumes…….
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Ayer intenté colgar un comentario y, una vez publicado, apareció un mensaje de error y desapareció. Confío en que el motivo sea lo extenso del mismo y no el remitente.

Lo de ayer era simplemente para recordarte que la última vez que entré fue para pedirte que me olvidases si, añado ahora, tu odio lo permite. En cuanto a la alusión que me hiciste, pues ¿qué decir? acabo de demostrar que incluso tú ¡Oh, guía de occidente! ¡Oh, cuidador del idioma! ¡Oh, escritor y analista político! incluso tú, decía, te equivocas y cometes errores. 
Y descuida, quién me sacó del error fue mi compañera y sólo tuvo que leerme, no le hizo falta leerte. Tiene problemas de acidez y aquí no ofrecen Almax a los que tienen problemas de estómago.


En ese largo (por lo visto) comentario también te retaba (one more time) a que, si tienes algún problema conmigo me lo digas a la cara. Como estamos hablando ahora quiero decir, no entiendas amenazas donde no las hay. Tienes mi blog abierto para cuando decidas dedicarme una de tus pullitas (entiende que meta en esa categoría lo de una “b” donde iba una “v” porque, si eso es todo lo que tienes en mi contra, vas apañado para defender tus posiciones). Sólo tienes que decir algo así: “te he insultado en mi blog; contéstame si te atreves”. Claro, eso en el caso de que pretendas un debate justo. Yo lo haré así.
Salud, tovarich.
28 de octubre de 2010 18:55″.

Joder, antoñito, no me des alegrías de éstas que me puedes matar y, entonces, te tendrían que llamar asesino, porque una de las enfermedades de las que todavía no había hablado nunca es de mis infartos, plural, porque he tenido dos, y, entonces, también me podrían llamar a mí interfecto porque, ¿cómo reza el DRAL?, dícese “de una persona: Muerta violentamente, en especial si ha sido víctima de una acción delictiva”.

Te he dicho ya mil veces que, como en el caso de MB, eres de las pocas personas de ese chat a las que, no sé muy bien por qué, aprecio.

Tal vez sea porque me recuerdas a mí mismo cuando era joven, quizá porque creo, a lo peor me equivoco, que eres un tío en el que las virtudes suman más que los defectos y que todos éstos que tienes se deben a una terrible falta de formación de la que tú, de ninguna manera, eres culpable, si bien alguno de tus problemas sea realmente grave como ése de ser empecinadamente cabezón, no me refiero al tamaño de la cabeza, ya que no te conozco personalmente, sino a una tozudez que parece invencible.

Verás, creo que la 1ª de tus virtudes que admiro es la de tu valor, tienes, voy a expresarme como tú habitualmente haces, unos cojones como la copa de un pino, te importa un pijo lo que los demás piensen de ti, aunque te pases la vida haciendo como que te importa algo realmente lo que piensen esos capos mafiosos de los que te rodeas.

A mí, ésta, me parece una virtud decisiva y por eso, aunque pongas las “bes” cien veces donde no debes, esto no sólo me parece absolutamente secundario sino totalmente irrelevante porque este fallo,  yo creo honradamente que no lo es, porque tú sabes muy bien que “viene” se escribe con uve y que el error al que no referimos es un simple “lapsus” de uno de tus dedos al oprimir el teclado.

Pero ¿qué es un error simplemente dactilar al lado del valor moral que supone contrariar una de las leyes más severas que nunca haya dictado tu dios sacobáquico? Eres el único de los discípulos del divino maestro que se ha atrevido no sólo a desobedecerle una vez sino incluso a proponer que vas a hacerlo otras veces más puesto que me desafías a un singular combate, ya sé que sólo dialéctico, porque lo que tú, desde luego, no eres es un cobarde y sólo a un cobarde se le ocurriría retar a un anciano de 82 años, casi muerto ya  por mor de sus muchas y graves enfermedades, a un combate físico. 

Por cierto, y antes de que se me vaya el santo al cielo, por supuesto que acepto encantado tan singular torneo, en el que la energía de un  joven que está muy vivo se enfrentará a toda la picardía de un viejo que está ya, ay, mucho más que muerto.

Sólo que yo preferiría, por comodidad, que la justa dialéctica se celebrara aquí, en mi blog.

De modo que ya puedes comenzar a disparar tus dardos contra una coraza que yo he tardado setenta largos años en construir a mi alrededor. Y, como no quiero ser en modo alguno ventajista, te diré que tienes que ser muy cuidadoso porque soy ya tan difícil de herir que los peores insultos me rejuvenecen. Lo he comprobado viendo la fruición que me produce recordar todo aquello que me dijisteis de vieja loca prostituta, travesti octogenario, farsante, etc.

Y esto lo digo con un poco de tristeza porque yo, hace ya demasiados años, tuve una sangre tan impulsiva como la tuya que saltaba como una fiera al menor insulto. Ahora, los peores improperios no sólo  me hacen reír sino que me alegran definitivamente. Lo único que no puedo soportar es el silencio. Me parece un ominoso anuncio de lo que tan cerca me espera.

Aguardo tus comentarios con verdadera impaciencia.

Salud, “kameraden”,