periclex, CON UNA AMABILIDAD EXQUISITA Y UN PROFUNDO CONOCIMIENTO DEL TEMA, RESPONDE A MI COMENTARIO ANTERIOR

#93 Comentario por periclex31/05/2010 @ 21:41

Contestación al comentario de Eutiquio de hoy (número 8).

Siento ho haber podido contestar antes y que mi respuesta tenga que ser breve, pero en esta época del año tengo mucho trabajo y mi tiempo libre es muy escaso para andar con polémicas y debates que en otro momento estaría encantado de mantener.

Eutiquio entiende que mis comentarios de ayer fueron un duro alegato contra el marxismo, y tengo que aclarar que esto no es así. El marxismo sigue pareciéndome una ideología y un método filósofico perfectamente válidos y vigentes para entender la Historia Universal (especialmente el materialismo histórico y las teorías de las estructuras y las superestructuras económicas e ideológicas), por lo que tiene todos mis respetos. Lo que criticaba, en todo caso, es la concreción práctica que los revolucionarios que se decían marxistas han instaurado en los regímenes políticos cuando han llegado de forma violenta al poder, sirva como ejemplo los casos de la Rusia soviética, la China de Mao o la Cuba de Fidel. Criticaba la imposición por la fuerza de un Estado-Partido en el que quedaban excluidas toda forma de disidencia y en el ejercicio de la violencia como forma de ejercicio de poder además de la sumisión, la delación y el clientelismo como forma de vida ciudadana y de promoción laboral y política. Más o menos venía a decir que sin libertad ni respeto a los derechos humanos no existe progreso material ni intelectual ni civilización posibles.

Y otra cosa que criticaba era el excesivo dogmatismo, que tanto en su concreción política como religiosa no llevan a ninguna parte más que a la intolerancia y a la reducción de la libertad y a la esclavitud de quienes no comulgan con dichos dogmas. Yo también he leído en su momento mucho tratado ideológico y hace tiempo que llegué a la conclusión de que prefiero cuatro principios bien sencillos sobre los que trabajar a tanto dogma y panfletos o terminar discutiendo sobre el sexo de los ángeles a la vez de ir buscando enemigos irreconciliables entre quienes tengan el atrevimiento de poner en duda el más mínimo de los fundamentos. Semejanza que también percibo entre los integrismos ideológicos y religiosos. Además de que veo mucha más verdad en la Declaración de los derechos del hombre tras la revolución francesa o en la Declaración Universal de los Derechos Humanos tras la Segunda Guerra Mundial que en todos los sesudos tratados sobre teología religiosa cristiana, musulmana o judaica o ideológicos sean estos sobre el liberalismo económico, el marxismo-leninismo, el marxismo-maoismo o el anarco-bakunismo. Y a esto último es a lo que me refería cuando realizaba mi crítica a que dudo mucho de que el hombre sea bueno por naturaleza y sobre cualquier tipo de régimen político o teológico que base sus directrices de la práctica política en ellos. Porque prefiero creer en el imperio de la ley, en una real separación de poderes, en la democracia participativa y, sobre todo, en la libertad y la inviolabilidad yla integridad física del ser humano y en el respeto escrupuloso de los derechos civiles.

Siento no poder extenderme más sobre este asunto, sólo me queda expresar mi respeto por todos aquellos que creen en el progreso material e intelectual del ser humano y en la justicia social y abominan del capitalismo salvaje y especulativo.

Un afectuoso saludo, señor Eutiquio, respeto mucho sus sesudos comentarios y he de expresarle mi profunda admiración por la constación de que alguien con su cultura y experiencia de la vida siga creyendo en tantos dogmas, cuando alguién como yo, que todavía no ha llegado al medio siglo de vida, me haya vuelto tan pragmático, aunque siga manteniendo los mismos principios morales y laicos. Le reitero mi admiración por ello.

Una última nota. Mi más firme condena al último acto de terrorismo de estado cometido por Israel. ¿Harán esta vez algo las Naciones Unidas? De Estados Unidos y de la Unión Europea no espero nada, unos porque sus intereses de Estado están por encima de cualquier otra consideración y porque los otros ni están si se les espera en ningún lugar ni tienen peso suficiente para ello, salvo lo que digan al otro lado del charco.

Salud, libertad y respeto escrupuloso de los derechos humanos.

Marxismo, mi defensa frente a periclex

#9 Comentario por eutiquio1.= 31/05/2010 @ 08:08

Con el permiso, presunto desde luego, de Manolo, me voy a permitir contestar hoy a una serie de comentarios de periclex de ayer, en los que, creo yo, que se atacaba a la ideología que yo profeso: el marxismo.

Respuesta lo más amable que sea posible a Periclex

Creo que es ya la 3ª vez que salgo aquí en defensa del marxismo y sólo es la 3ª cuando podrían haber sido muchas más pero es que no lo hago sino cuando el ataque a la ideología que supone la más alta concepción socioeconómica de la vida humana merece la pena por los términos en los que se hace y por los argumentos que se utilizan.

Periclex acaba de formular ayer una crítica a las concreciones históricas del marxismo de una dureza difícilmente superable pero también casi correcta en sus términos. A ella yo voy a responder como lo he hecho hasta ahora: distinguiendo perfectamente entre las ideas válidas-porque también las hay inválidas dentro de él-del marxismos y sus concreciones históricas que ciertamente no han sido muy afortunadas.

Para mí, el marxismo no es sino la formulación de una serie de principios extraídos del estudio de la historia y que se constituyen como un cuerpo doctrinal del que expongo para simplificar los siguientes:

A) todo es economía: la filosofía, el arte, la política, la ciencia no son más que superestructuras económicas

B) el bienestar del hombre debe ser la finalidad esencial de ese “continuum” que es la evolución histórica en el que se produjera la más perfecta concreción de una máxima que sustituye o complementa al imperativo categórico kantiano en el sentido de conceder al hombre todo aquello que necesita exigiendo a los demás todo lo que puedan aportar a la sociedad de acuerdo con su capacidad.

Si bien se observa, toda actuación política que bien se precie de promover la felicidad del hombre, actúa sobre la base de ambos principios, otra cosa muy distinta es que lo reconozca o admita. Es por eso que yo, a veces, afirmo que todo el mundo es marxista sin admitirlo porque piensa que el marxismo es precisamente eso que con tanta justicia criticaba periclex, sus concreciones históricas.

Y, ahora, acudamos a la realidad actual de nuestra vida política cotidiana. A mí, personalmente, no me cabe duda alguna de que el ideal político de periclex es el mismo que el mío y que éste se concreta en lo que ha dado en llamarse el Estado del bienestar, en el que se intenta, una organización política que tiende a que el individuo que en ella se inserta produzca los bienes y servicios imprescindibles para obtener el mejor o mayor grado de satisfacción de nuestras necesidades mientras dura aquella parte de su vida que consideramos plenamente activa, al propio tiempo que se articula un sistema de retribuciones pasivas que lo protejan cuando pierda su capacidad de participar activamente en dicha producción.

Si elevamos suficientemente el punto de mira de nuestra observación, nos daremos cuenta de que la situación ideal que acabamos de describir no es sino la plasmación de los 2 principios que expusimos como la base del marxismo. Es por eso por lo que afirmamos que todos somos marxistas, incluso Rodrigo Rato y Montoro, sólo que nunca lo reconocerán.

El problema radica en comprobar hasta qué punto dicha ideología marxista impregna realmente las estructuras políticas actuales de nuestro país. Y la conclusión es francamente desoladora porque lo que “disfrutamos” hoy en España es la concreción más rampante de la ideología neocons liberal ultracapitalista, probablemente porque en el entorno en el que nos hemos insertado voluntariamente no es posible siquiera pensar en otro estado de cosas.

Pero dicha desolación es superable si intentamos, dentro de las normas sociopolíticas de convivencia actuales, una modificación de las leyes reguladoras de las elecciones al poder legislativo de tal moldo que se promueva la que debe ser la esencia de su funcionamiento: un hombre, un voto, y que el valor de todos los votos de los hombres y mujeres de nuestro país sea igual.

Sólo así puede pretenderse que nuestra democracia sea real y absolutamente representativa, de tal modo que si la izquierda es mayoritaria, gobierne realmente, es decir, sea capaz de promulgar las leyes necesarias para que las circunstancias socieconómicas de nuestro pueblo estén de acuerdo de una puñetera vez con los intereses no de la clase dominante sino del pueblo español en su auténtica mayoría.

Un saludo, periclex.

ALIENADO cuenta cómo funcionan, o han funcionado en este último caso, los mercados financieros

#284 Comentario por ALIENADO30/05/2010 @ 20:20

Hola eutiquio1:

No fastidies. No puedes abandonarnos. Tienes que estar en primera linea, y el deber de un soldado rojo es el deber… Arriba le deje a Mercedes un enlace donde se explica de dónde surgió la idea de atacar Grecia, y por ende el euro, en febrero. Fue el 8 de febrero en una cena; había un representante de Soros (ese que ha puesto Obama a cuidar de los mercados secundarios de valores, sí, la zorra cuidando el gallinero, uno de los responsables de la crisis). Tienen nombres y apellidos. Nada de lo que ocurre en la bolsa ocurre por casualidad ni de forma fortuita; detrás está la mano que mece la cuna: quien controla información privilegiada de los mercados secundarios y la utiliza, de forma, que puede anticipar el resultado de sus operaciones especulativas. Y es que, ya no estamos ante el antiguo patrón fumándose un puro con chistera a la puerta de la oficina de la mina. Ese, por muy cruel que fuera, producía riqueza con su mina. Ahora estamos ante el que no produce riqueza con su negocio, sino, que se adueña de la riqueza de otro y de los estados.

Otra cosa, compañero y camarada. Te dejo las memorias del camarada Líster; espero que lo leas; el genial Líster y su 5º Regimiento. Pone bien a Carrillo.

SALUD Y REPÚBLICA ROJA

http://radiotirana.es/carrillo-lister.php

La mano invisible del mercado

#277 Comentario por eutiquio1.=30/05/2010 @ 19:14

Llevo mucho tiempo, a mí, ahora, que tengo ya tan poco, me parece que demasiado, diciendo lo mismo que esta señora autora del artículo cuyo enlace incluyo a continuación.

Se habla mucho de Soros, los Rockefellers, los Roschilds, los Cheneys y los Bushs y otros malditos brujos o magos que manejan los mercados financieros como quieren, pero yo, siguiendo a mi maestro, Foucault, creo que los nombres de los que nos dirigen, de los que nos maltratan, de los que nos esclavizan, a través de los malditos mercados financieros no los conoce nadie, porque, si no, tal vez, fuera demasiado fácil pagar a unos sicarios para que nos libraran de ellos o promover, como un Osama Bin Laden cualquiera, un comando suicida.con la misma finalidad.

Dice la autora del artículo,más de una vez, que esa mano invisible del mercado de la que ya nos hablara el ínclito Adam Smith, no existe. Yo creo que sí, pero que pone todo el empeño del mundo,y lo consigue, en que no se sepa nunca quiénes son y dónde están:

Aritmética electoral: el Psoe se niega a comprender que quitarle votos a IU es darle votos reales a la derecha

#227 Comentario por eutiquio1,=30/05/2010 @ 11:02

La cosa parece que está clara, creo. El Psoe debe de superar ese egoísmo ciego que está haciendo que la derecha tenga más votos reales que la izquierda porque el sistema electoral vigente prima a los partidos hegemónicos y penaliza a los secundarios pero eso no está de acuerdo con la auténtica democracia: un hombre, un voto, y todos somos iguales.

Si el Psoe se empeña en perseguir sañudamente a IU para que no le quite votos, ciegamente estará jugando contra sí mismo porque sólo tendrá la ayuda incondicional de esa izquierda que se agrupa en el partido de la mayoría comunista, contra ese frente común que supone una derecha que ha comprendido mejor que la izquierda que la unión hace la fuerza.

Pero el Psoe se empeña en no comprender que cada diputado que le resta a IU es un voto menos cada vez que lo necesite en el Congreso para vencer a la derecha.

Yo, pobre de mí, no comprendo una ceguera semejante.

1ª Entrega de uno de los textos de ese comentarista que les acabo de presentar, ALIENADO, que a mi me ha parecido sencillamente deslumbrante

#184 Comentario por ALIENADO29/05/2010 @ 21:05

Hola Sergio. Muy bueno el vídeo de Cohn-Bendit. Dices o te preguntas (y te preguntas bien):
“Me surge un dilema. Los ideólogos de la derecha defienden que debe buscarse el propio interés porque eso beneficia a cada cual y después, “inevitablemente”, a todos los demás. Pero entonces ¿por qué esos mismos no dicen que las naciones deben ser egoístas, es decir, proteccionistas? Es más, ¿por qué esos mismos defienden que debe facilitarse el libre comercio, diciéndole a los países pobres que, aunque el mismo destruya el tejido productivo nacional (de los países pobres), a la larga saldrán beneficiados? ¿No deberían buscar su propio interés y después ya brotará el interés común? ¿Por qué aquí se invierte la teoría?”
-> La doctrina liberal también tenía su utopía, encarnada en Smith y otros. La suma de las acciones egoístas individuales de todos los comerciantes redundaría en el beneficio de toda la humanidad. Bien esto era la teoría. La práctica fue lo que denunciaron Marx-Engels, y es la vida miserable que genera en el obrero, la miseria universal y el sufrimiento universal de toda una clase social. Pero Marx todavía era un pensador clásico, en el bien entendido sentido de que, Marx como Smith creían en la existencia de leyes económicas objetivas y en la validez de las predicciones derivadas de ellas. Esto era lo esencial de la economía clásica. El viraje se produjo cuando el adelanto técnico permitió la aparición del capitalismo en gran escala. Con la llegada de las gigantescas empresas industriales y cárteles comerciales, el panorama económico apareció dominado por lo que se definió como competencia imperfecta (por oposición a la competencia perfecta a la que aludían los clásicos y de la que derivaban sus leyes objetivas). La idea de una economía que se regulase a sí misma, en la que las dicisiones fueran el resultado del libre juego de intereses divergentes, se vio sustituida por la de que las personas perfectamente identificables manipulaban las fuerzas sociales para objetivos predeterminados. La economía se había convertido en instrumental -un asunto de predicción científica más que de regulación consciente-. La espontánea regulación de precios a través de la ley de oferta y demanda se vio reemplazada por la regulación conforme a específicos objetivos económicos. Ya no era posible seguir creyendo en un mundo regido por leyes económicas objetivas. La mano invisible que tiraba de los hilos fue lisa y llanamente cubierta por el guante de las grandes sociedades anónimas y multinacionales. Esta evolución convirtió en ilusoria la vieja concepción del estado guardián que hace de centinela para asegurar el juego limpio entre un sinnúmero de pequeños comerciantes independientes en competencia. Esto dio lugar a la intervención del Estado en materia económica mucho antes de que se aplicara en la Unión Soviética, ya había sido empleado en el último tercio del XIX por Alemania (mediante la planificación) con lo que logró un desarrollo brutal de su fuerza industrial y militar. Pero a lo que vamos, para no desviarnos, cuando se ve que que los sufrimientos y los padecimientos de la clase obrera no son el resultado de la acción inconsciente de miles de empresarios, sino, el resultado de la acción consciente de determinados empresarios o multinacionales o financieros, la compasión inevitable por el sufrimiento obrero pasó a la indignación de toda la clase obrera ante los sufrimientos innecesarios. De tal modo que, hoy como nunca, el resultado de las acciones especulativas (no se puede hablar siquiera de acciones económico-productivas o comerciales) financieras, conscientes y deliberadas, de determinadas personas con nombres y apellidos han situado a la humanidad al borde del abismo. Por tanto, ya no podemos hablar de que el proletariado organizado como suma de los obreros individuales buscando su liberación individual confluirían sus fuerzas en una revolución (inconscientemente), ahora, se ve más necesario el planteamiento leninista de organización del partido vanguardia de la clase obrera; es necesario que frente a la acción consciente y deliberada del capital actúe el revolucionario de cuadro organizado y profesional (no en el sentido de estar remunerado); es decir, antepone a la masa obrera inconsciente, un catalizador para acelerar conscientemente la revolución, para asesar al obrero y que adquiera conciencia de clase para derribar el orden capitalista. (Me he extendido más de lo debido, perdona, Sergio). Debido a que las acciones de los empresarios son ya conscientes y deliberadas, cuando agotan sus recursos, ejercieron el colonialismo político (amparados a través del poder de los estados metrópoli) y después económico (existen escritos muy interesantes de Rosa Luxemburgo sobre esto). Cuando esto ya no les satisface lo suficiente (sobretodo al capitalismo financiero) acuden a la supresión de las fronteras para los capitales (porque cada vez necesitan expandirse más para que no se pare el timo). El caso es que hoy tras las declaraciones más ampulosas de la UE llenándoseles la boca de la unidad y todo esto, lo que se esconde, ciertamente, es la globalización de la especulación. No existe internacionalismo, ni lo acompaña ningún humanismo ni sentimientos de pertenencia a un grupo, ni de solidaridad ni nada por el estilo, …más que en las declaraciones rimbombantes de los políticos europeos (que ejercen de brazo ejecutor de los mercados). Como decía Marx, en la medida que un hombre deje de estar explotado por otro se acabará con la explotación de una nación sobre otra. En realidad, Occidente se construye sobre el agotamiento de recursos propios, y luego, los ajenos explotándolos. Esas preguntas que tú te haces se las haría el economista clásico (que sólo existe en teoría) la realidad nos da la existencia de depredadores conscientes del sistema que aprovechan su situación para obtener el máximo beneficio.

Dices:

Por otro lado, ¿por qué los seguidores de Adam Smith siguen al pie de la letra la parte en que defiende la libertad de movimiento de mercancías, pero no aquella en la que defiende lo mismo para las personas? ¿Y por qué este tema lo obvian de manera continua?

–> Ójala fueran seguidores de Smith. El problema es que son seguidores de Milton Friedmann y sólo hablan de libertad de movimiento de mercancias y capitales, lo otro, las personas, las añaden como adorno a sus discursos, pero, obviamente, no hacen nada al respecto. Lo que pasa, fíjate, es que la realidad, a veces, se toma cumplida revancha porque los movimientos migratorios que se están produciendo vienen provocados por las políticas de expansión colonial e imperialistas políticas y económicas, ejercidas y ejercientes en el presente. Lo cual, no deja de ser un drama para el inmigrante que abandona a su familia y tierra para poder conseguir un trabajo con el que malvivir.
En fin, perdona el rollo, Sergio. Espero que encuentres respuesta a tus preguntas. Es mi tarea como profesional.

Les presento a ALIENADO, un tipo que parece muy interesante

#132 Comentario por ALIENADO29/05/2010 @ 12:23

Saludos eutiquio1:
La verdad que he caído por aquí, casi por casualidad, al colgar un comentario que no me era publicado en su noticia correspondiente. No esperaba obtener ninguna respuesta y sólo mire a ver si me lo habían censurado, y empecé a hacer “amigos” al ver que tenía respuesta de la cla.
Comparto tu punto de vista. Ciertamente, sé que no es un camino de rosas hasta llegar a la consolidación del socialismo real, pero, estoy por la labor de intentarlo, de pelear y luchar por ello. O la Humanidad supera las contradicciones y la lucha de clases o está perdida, y además, se encaminaría a la perdición agonizando, lo que es más cruel.
Este es el momento de levantar la bandera de la Comuna, ahora que el Capitalismo más salvaje ha dejado ver su rostro ante todos, ahora que todos lo están sufriendo. Es la hora de que los pueblos rompan las cadenas que lo atan y tomen su propio destino. Seguramente se requiere menos esfuerzo en romper las cadenas que en sufrirlas de por vida; nos echaríamos las manos a la cabeza por no haberlo hecho antes. Un saludo eutiquio1.

El fascismo reside más que en los métodos en la finalidad

Pues resulta que no estoy tan solo como yo creía, ya que Gilberta dice expresamente que está de acuerdo conmigo. Y Sergio, el gran Sergio, afirma, sin citarme para nada, seguramente porque ni siquiera me ha leído, que la solución a nuestros problemas es la que proponemos ALIENADO y yo: “Alienado, creo que si  en España se llevase a cabo la “política verdaderamente socialista: intervención de los mercados, nacionalización (mejor, incautación) de la banca, de los medios de producción, de sectores energéticos esenciales, recursos naturales,…”, como tú comentas, el resultado económico y social sería muy positivo, pero España quedaría en el punto de mira del neoliberalismo internacional, pasando a ser vistos desde Europa y EE. UU. como Venezuela, Cuba o Bolivia y con los riesgos que eso entraña. Yo estoy sorprendido de que aún no hayan invadido Venezuela, ni tan siquiera dado un golpe de estado, pero si no lo consiguen mediante el acoso mediático (ya sabes, como se hace también en España a pesar de que no es que haya mucho socialismo), pasarán al plan B”.

A lo que el propio ALIENADO responde: “Hola Sergio: Pues sí. La verdad que un país socialista, realmente socialista, sería atacado por todos los lados del capitalismo mundial. Pero yo prefiero morir en el intento que andar haciendo el zascandil de perro faldero de los antidemocráticos y miedosos mercados financieros. Las transformaciones sociales se llevan a cabo con enfrentamientos contra la clase dominante, o a la inversa. Pero en todo caso, me parece más digna la actitud de quien no se arrodilla ante el sacrosanto mercado y lucha por una liberación total, que quien vive sumiso sujeto continuamente a los vaivenes de los mercados”.

  Yo no soy ten pesimista como éstos dos últimos. Lo creamos o no, ha comenzado una nueva especie de guerra fría, en la que, a un lado, están China, Venezuela, Bolivia, Cuba, descaradamente, y un poco más en la sombra todas esas naciones que constituyen el ALBA, por supuesto que no son tan numerosas como las que se alinean al otro lado y siguen al pie de la letra las órdenes de los neocons pero dudo de que se atrevan a intentar contra aquellas una intervención militar directa porque esto sería tanto como quitarse definitivamente la máscara y propinar a la Onu un golpe de muerte.

Claro que soy consciente de que si los Usa pudieran hacerlo con entera libertad invadirían a estos Estados rebeldes que no sólo se niegan a seguir sus consignas sino que se atreven a demostrar al resto del universo que otros sistemas económicos son todavía posibles, pero alguna ventaja habría de tener para nosotros, los rojos, la maldita globalización.

El problema no es, pues, a mi juicio, el miedo a la intervención militar de ese gendarme que esclaviza al mundo, sino la torpe convicción en que incurren estos nuevos genios de pacotilla que han convencido a unos predispuestos alumnos de que todo no es sino cuestión de mercados.

Es por eso por lo que la actitud de estos díscolos Estados disidentes es tan importante. Alguien, creo que era Rosanna, preguntaba el otro día por aquí el motivo de por qué la crisis no había sido tan virulenta en Suramérica. La respuesta, a mi juicio, es  porque ellos se hallan casi al margen de la corriente del neocons liberalismo fascista.

Y éste último adjetivo se me he metido sin querer en el párrafo no sé muy bien por qué rara intuición porque tradicionalmente fascismo y liberalismo económico son términos radicalmente antagónicos.

Pero, ahora, que intento razonar la intuición, me viene a la cabeza el paradigma de Lampedusa: es preciso que todo cambie para que todo siga igual.

La canallesca ultraderecha que nos aflige no se para en barras y, en su afán de ultimar sus propósitos, si tiene que recurrir al fascismo, recurre. Porque qué otra cosa que fascismo es utilizar el imperio brutal de la fuerza para que sus empresas se hagan con el petróleo de Irak, o esa conspiración universal que han montado para que Irán no consiga neutralizar la ventaja de su enemigo mortal, Israel, consiguiendo la bomba atómica.

Sí, es cierto, que el fascismo basó su totalitarismo en una tendencia a identificar el Estado con la esencia de su movimiento a fin de evitar que los patriotas se opusieran a su propòsito de conquistar el poder nacional para, a través de él, dominar después al mundo y que el liberalismo dice que el Estado es la perdición, el puñetero infierno, pero esta contradicción, este aparente antagonismo radical sólo es superficial puesto que el dominio total  del universo es la misma meta, por lo que quien está detrás de este propósito no ha hecho sino cambiar de táctica siguiendo al pie de la letra la máxima de Lampedusa. Pero los planteamientos finales son los mismos: avasallar la humanidad, convertir a todos los hombres en los peores esclavos de la historia, privándolos de toda idea de autonomía mental, convenciéndolos de que no hay vida fuera de su doctrina que ha escogido el término liberal para prostituirlo hasta su máxima expresión, de modo que en lugar de significar libertad implique la más dura y pura esclavitud, o sea, fascio, haz, manojo muy bien atado de personas sin alma, sujetas de pies y manos, y de mente, sin más perspectiva que servir a sus amos como los peores esclavos.

China, la democracia amarilla:¿se puede vencer a los mercados?

#97 Comentario por eutiquio1.=28/05/2010 @ 21:28

¿Se puede vencer a los mercados?

Claro que se puede. Ahí va la demostración, pero hay que tener muchos atributos viriles para aguantar la guerra sucísima de toda la prensa internacional, funcionando bajo las consignas de los Usa. Mientras tanto ellos siguen cabalgando mientras los perros ladran:

Es imprescindible leer con toda atención el último párrafo del artículo


http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=717308&idseccio_PK=1006

Crisis, su solución definitiva, según nosotros

#31 Comentario por eutiquio1.=28/05/2010 @ 11:47

Hace ya algún tiempo, di la bienvenida a mi blog a dos tipos a los que sin ninguna exageración otorgué la calificación de genios, que se unían a otro que ya llevaba algún tiempo andando por allí.

Los 3, dada mi reconocida capacidad para hacer amigos, han huido de él como de la peste, pero no se han ido muy lejos, han vuelto por donde solían, o sea, han recalado en este blog de Saco y andan por él tratando de arbitrar cuál sea el procedimiento, si es que lo hay, para salir de esta crisis que parece que nos va a ahogar a todos en la pura mierda, porque si la única solución que hay es someternos de mejor o peor grado al neoliberalismo ultracapitalista, es mejor que apaguemos y nos vayamos todos a la puta mierda, cuanto antes.

A veces, creo que lo que provoca ese aislamiento que puntea toda mi vida, es mi radicalismo. Decía uno de mis más venerados maestros que en un término medio reside la virtud. O sea que yo no tengo nada de virtuoso porque aborrezco los términos medios, no creo que se pueda encender una vela a Dios y otra al Diablo, todo lo contrario, pienso a rajatabla que el que no está conmigo está contra mí, pero seguramente soy el hombre más equivocado del mundo porque estoy más solo que la una y no veo ni leo que nadie piense como yo.

Y ¿qué es lo que pienso yo? Posiblemente la mayor de las locuras, el más auténtico de los disparates. He dicho ya muchas veces, antes de que se popularizara esta gran verdad, que nos están gobernando 4 jodidas familias cuyos nombres nadie conoce-Foucault-pero que han conseguido que se institucionalicen como verdades absolutas intangibles que fuera de la tiranía de los mercados no hay solución y que si una mariposa bate sus alas en Australia, ese tan sutil movimiento seguramente originará una catástrofe en alguna otra distante parte del mundo, o sea, que no hay nada, no puede haber nada fuera de la jodida globalización. O sea, mercados, muchos mercados, y el mundo sólo es uno y es nuestro, dicen de una manera que ha devenido en indiscutible esas 4 cochinas familias, cuyos nombres nunca conoceremos.

Ya sé que en este blog no he conseguido que nadie se adhiera a mi vieja postura de que otro modo de gestionar la economía política es posible, de que, si bien la existencia y funcionamiento de los mercados es una necesidad indiscutible porque se halla en la verdadera esencia de las cosas, para mí no lo es menos que dichos mercados no son ni mucho menos intangibles sino que pueden y deben ser objeto de regulación, de tal modo que ciertas operaciones que en ellos se hacen ahora con la mayor libertad no sólo no puedan hacerse sino que constituyan auténticos delitos, tan perseguibles como el de robar una gallina en un corral ajeno.

Y esto no sólo lo digo yo, que no sé ni como se escribe la palabra economía, sino que se ha venido haciendo desde hace mucho tiempo como con aquellas leyes anti monopolio y anti dumping, que hoy deberían proseguirse con otras como ésas que tan timidamente ha apuntado Merkel de obstaculizar de alguna manera las operaciones ficticias, ésas que se realizan vendiendo acciones que, en realidad, se han comprado sin hacer verdaderamente el desembolso de su valor, un crimen contra la economía real que el mecanismo por el que funcionan las Bolsas de todo el mundo, no sólo permite sino que favorece y que es, en el fondo, lo que nos ha llevado a esta crítica situación contra cuyos fundamentos nadie quiere enfrentarse porque esta limitación de la absoluta libertad de mercados dicen que sería la muerte de la extraordinaria riqueza de todas nuestra naciones (Adam Smith).

Pero no se acaba aquí la cosa que proponemos. El intervencionismo estatal que propugnamos, contrariando los dogmas impuestos por 2 grandes genios de la humanidad-Tatcher y Reagan, que dijeron que el Estado no es la solución sino el auténtico problema-debe de fluctuar entre la asunción de un dirigismo total de la economía, tal como ahora está haciendo porque así conviene a los herederos de estos genios, a otras más relajadas que permitan su dirigismo sin provocar la quiebra de un libre intercambio real, que no permita que la libertad sea utilizada precisamente para quebrar la posibilidad de que los intercambios sean reales, justos y equitativos.

Yo, y soy muy consciente de que precisamente se me denuesta por ello, creo, sólo creo, porque estoy demasiado lejos de donde se cuecen realmente las habas para comprobarlo personalmente, que Venezuela y China, dejo aparte a Cuba, porque los Usa han conseguido con ella algo semejante a su otro Guantánamo, una especie de limbo completamente fuera del mundo real, están intentando algo que se escapa realmente al neoliberal ultracapitalismo.

Pero, se me dirá, ninguno de ambos sistemas es implantable actualmente en España, y yo contestaré: claro que no, porque esa falsa izquierda que dice que nos gobierna no sólo no lo hace realmente sino que intenta por todos los medios que nunca lo haga porque no ha propiciado una reforma de las leyes electorales que permitieran a la verdadera izquierda alcanzar sus auténticos niveles de implantación, en cuyo favorable caso, una mayoría progresista podría haber intentado una revolución parecida a la bolivariana, promovida desde el poder legislativo.

En fin, amigos, yo creo que otro mundo y otra vida son posibles, y quizá sea por eso que me resigno a seguir viviendo todavía.