Sobre el color político de unos jueces que llaman fascistas al pueblo que protesta por sus decisiones

Bueno, y, ahora, a ver si me dejan un poco de tiempo para que me dedique a lo que la gente, la buena, la hermosa gente de William Saroyan me pide, el análisis, más o menos jurídico de la actualidad.

Ante todo, quiero volver a significaros el peligro que ya el otro día denunciaba aquí: lo peor no es que una serie de jueces que no merecen tal nombre se cargue al mejor de todos ellos, no, lo peor es el ejemplo/mensaje que, con dicha actuación, estos jueces que sí que podrían tal vez ser prevaricadores, presuntamente, desde luego, están dirigiendo a las nuevas hornadas que salen de la Escuela Judicial: “ojo, muchachos, mucha cautela, no os dejéis llevar por ese noble impulso  que en este momento os invade de hacer justicia, sí, efectivamente, éste es un impulso muy loable pero mucho más aún lo es el de contribuir a que nuestra profesión, no me atrevo a escribir, nuestra casta, siga dominando la situación en la cima de todo el Estado”.

Vean, si no, lo que dice un muy escogido grupo de estos jueces jóvenes, quizá se halle entre ellos lo más prometedor de la justicia penal, las citas que de lo que dicen voy a hacer están recogidas en el artículo publicado por ellos conjuntamente en El País, el 27/04/2010 , bajo el título de  “El procedimiento en democracia”: 

1ª CITA: “El 12 de diciembre de 2000 se dictó la sentencia, probablemente, más trascendente de la historia, atendidas sus implicaciones. La Corte Suprema de los Estados Unidos revocó la resolución del Tribunal Supremo de Florida que había ordenado el recuento manual de 11.000 votos emitidos en la elección presidencial. Con ello, se impidió comprobar las irregularidades del recuento automatizado denunciadas por el Partido Demócrata. La presunción de que el sistema de cómputo había dejado de contabilizar un buen número de sufragios que potencialmente hubieran beneficiado al candidato Gore no impidió que la balanza de la elección se inclinara del lado de Bush por 300 votos”.

COMENTARIO: O sea que, para este grupito de jueces lo importante no es la justicia, o sea que Al Gore, el demócrata, fuera elegido como realmente lo había sido por la mayoría de los votantes, con lo que, entre otras cosas, el mundo no habría padecido a los  genocidas de Bush y de Aznar, sino que se respetara LA PUREZA DEL PROCEDIMIENTO QUE EXIGIA QUE EL PROCESO ELECTORAL TERMINARA EN EL PLAZO LEGALMENTE ESTABLECIDO. 

2ª CITA:”Afirmar sin pudor que las decisiones investigativas e inculpatorias de la Sala Segunda del Tribunal Supremo son un golpe de Estado perpetrado por togas fascistas, cómplices de la tortura, introduce una aporía insuperable en lo que supone, primero, negar las mínimas reglas del juego necesarias para el funcionamiento de la propia democracia y, segundo, exigir que los tribunales no deben actuar respecto a determinadas personas o intereses cuando la propia Constitución les obliga a ello. Y eso, precisamente, es la mayor muestra de fascismo: que un tribunal no actúe en el ejercicio de sus competencias constitucionales por miedo o por presiones de aquellos que a gritos -al modo del grito del pueblo, de Carl Schmitt- y exabruptos se han erigido en el supremo tribunal de los sentimientos de la sociedad española”.

COMENTARIO: ya lo habíamos apuntado antes en alguna otra ocasión, como el propio abogado de Garzón dijo, lo que fue ratificado luego por el propio juez, no sólo no le favorecen en nada sino todo lo contrario, le perjudican seriamente, todas esas legítimas y saludables muestras de solidaridad que éste está recibiendo de la opinión pública nacional e internacional, pero de eso a afirmar como hace este grupo de jóvenes jueces, a una de los cuales, Maria Poza, conozco personalmente por haber actuado ante ella, que la expresión de la justa indignación popular ante la evidente manipulación por un tribunal por muy alto que éste sea de una materia justiciable que ha sido provocada por querellantes sin otra justificación existencial que la defensa del más sucio de los fascismos sea una muestra de fascismo es: 1) o no saber nada de lo que realmente es el fascismo (Falange y Fuerza Nueva, a cuyo fundador también conozco personalmente porque era notario en Murcia cuando yo estudiaba Derecho, son los únicos restos de fascismo permitidos actualmente en Europa) o 2) ser uno mismo tan fascista que sea incapaz de distinguir dónde está realmente el fascismo y cómo y por qué actúa, en cuyo caso es muy peligroso que uno sea juez, es decir, una persona encargada por el Estado de administrar justicia.

Buenos días y buena suerte para todos, que la estamos necesitando.

P/S: Y no es válido, Iltsrmos. Sres. argumentar que todos tienen derecho a la tutela judicial efectiva del artículo 24 de la Constitución porque todos ustedes saben mucho mejor que yo, que la 1ª de las obligaciones de un juez que recibe una querella es estudiar el poder y la personalidad del poderdante para averiguar si el fin de su constitución no sólo es lícito sino que también está de acuerdo con la actividad que realmente dicho poderdante realiza.

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