Usa y Oriente, David y Goliat, Júpiter y el escarabajo

113.- Comentario por eutiquio31/12/2009 @ 20:27

http://www.elpais.com/articulo/internacional/hilo/pende/Obama/elpepiopi/20091231elpepiint_3/Tes/

Aguardo, con verdadera expectación, todas las semanas, el artículo que Lluis Bassets publica en El País porque me parece el más lúcido de todos los analistas políticos de nuestro entorno.

Hoy dedica su atención a Obama, del que dice que pende de un hilo, con motivo del frustrado atentado del avión de Detroit. Y a mí, me ha llenado de inquietud todo lo que dice.

Si Obama pende de un hilo, el mundo entero pende también de ese mismo cordel, que no es otro sino la abierta posibilidad que, en las actuales condiciones, nadie va a cerrar de un nuevo atentado terrorista de Al Quaeda.

Los Usa pensaron que con el incremento “ad libitum” de su arsenal nuclear, y la exhibición que hicieron en Hirosima y Nagasaki de que no dudarían nunca en emplearlo, habían resuelto para siempre todos sus problemas logísticos en orden a su paz y seguridad internas, creían que así estaban fuera del alcance de cualquier represalia que quisieran tomar contra ellos los países a los que machacan en su política de imperialismo desbocado.

Y desgraciadamente, han comprobado que no es así, es la fábula de David contra Goliat o del escarabajo y Júpiter. He escrito desgraciadamente y no estoy seguro si he debido escribir afortunadamente, porque no es bueno que exista en el mundo la impunidad absoluta de nadie. Nadie debe de estar fuera del alcance de la posible respuesta que el agredido por él realice para defenderse.

Y, aquí, estoy a punto de detenerme y no seguir escribiendo, porque lo que sigue es más duro de escribir que de leer: ¿el mundo entero debe de aceptar con resignación y en paz cualquier actuación que a los Usa se les antoje, ya sea, legítima, por una agresión previa contra su propio territorio, como en el caso del 11 S, o evidentemente ilegítima como la perpetrada en Irak contra un país, contra una población absolutamente inocente, que no había cometido más pecado que el asentarse, casi sin saberlo, sobre algunos de las yacimientos petrolíferos más importantes del mundo?

¿Qué es lo que pueden hacer los irakíes frente a una agresión semejante, aceptarla con ejemplar resignación, como si se tratara de un sutnami? ¿O actuar como Afganistán, repeliendo la agresión mediante una guerra de guerrillas que acabará, a la larga, con la victoria de los talibanes? ¿O es precisamente algo parecido lo que están haciendo con los continuos atentados que se producen, ya que ellos no disponen de un territorio tan accidentado como los talibanes en Afganistán?

Yerra esencialmente el mundo occidental si piensa que el oriental va a aceptar pacíficamente una serie de agresiones, aunque sea bajo la bandera de la Onu, si éste último cree, como parece que lo hace, que no se trata sino de maniobras neocolonialistas encubiertas.

Como también erraremos nosotros si pensamos que aquel mundo está tan lejano que nada de lo que allí suceda nos puede afectar. Eso no significaría sino el más rotundo mentís al efecto mariposa. Y no creo, sinceramente, que estemos tan locos.

Buenas noches, y repito: feliz Nochevieja y próspero y saludable Año Nuevo para todos sin ninguna clase de excepciones.

Crisis económica, historia, solucion por el Gobierno y cómo se debió de hacer realmente

134.- Comentario por eutiquio30/12/2009 @ 21:20
http://www.elpais.com/articulo/opinion/privatizacion/keynesianismo/elpepiopi/20091230elpepiopi_4/Tes/

El anterior enlace ha sido incluido pornuestro pericles en su 123.- Comentario, 30/12/2009 @ 19:02, para criticar con toda la razón del mundo la actuación del ínclito Rajoy en una situación de la que debería de haberr huido decomo de la peste ya que de la existencia de esos comedores de caridad sólo tienen la culpa él y esa caterva de cínicos que son sus ferviente seguidores.

Y, en el artículo que en él se contiene, el profesor de sociología de la Universidad Complutense de Madrid, Enrique Gil Calvo, sostiene cosas tales como las siguientes:

1- “El diagnóstico dominante en los medios sostiene que la crisis se formó porque, en ausencia de supervisión y control estatal, la irracional desregulación de los mercados financieros los condujo al desastre”.

2-“Y en ese punto de inflexión, cuando la burbuja especulativa pinchó… la única solución posible fue regresar al viejo keynesianismo interventor, pasando los mercados a ser controlados directamente por los Estados, que para poder salvarlos tuvieron que inundarlos con masivas inyecciones de gasto público deficitario”.

3-“En suma, el neoliberalismo sería el gran culpable, o al menos el principal causante, y el ya casi olvidado keynesianismo, teóricamente superado por aquél, habría sido la única salvación”.

4-“…. Un keynesianismo de derechas,…..pues no beneficia a las rentas del trabajo sino a las rentas del capital. De ahí que haya logrado imponer una salida de la crisis de tipo restaurador, de acuerdo al célebre efecto Lampedusa: es preciso que todo cambie para que todo siga igual. Es la única conclusión que puede extraerse de la práctica de un keynesianismo estatal que privatiza los beneficios y socializa las pérdidas, contribuyendo no a reformar sino a restaurar la financiarización de la economía”.

5-“Como se sabe por lo menos desde Marx, la causa última de las crisis cíclicas del capitalismo es la sobreproducción, dado el exceso de capacidad instalada para la que no hay suficiente demanda natural o espontánea”-en nuestro caso concreto la inflación constructora que acabó con la formación de la burbuja inmobiliaria, cuya explosión provocó nuestra particular crisis-.”…

6-“El truco es bien conocido: se conceden créditos a los asalariados más insolventes (entre los que destacan los inmigrantes) y luego esos créditos se venden a los propietarios más solventes (los inversores especulativos),… Pero cuando la masa crediticia empezó a rebosar,…..la avalancha de endeudamiento lo arrasó todo a su paso, inundando súbitamente los valles de la economía real, que quedaron asolados e improductivos durante mucho tiempo. Es entonces cuando la autoridad pública se vio obligada a intervenir al modo keynesiano, insuflando a fondo perdido liquidez estatal…” pero..”en cuanto las presas bancarias han podido ser reconstruidas gracias al rescate estatal, el estímulo keynesiano ha comenzado a reducirse hasta cesar a corto plazo. Con lo cual se demuestra su naturaleza exclusivamente privada, puesto que sólo se ha dispuesto al servicio del capital bancario, abandonando a su suerte a las víctimas reales de la rotura de los pantanos: las pequeñas y medianas empresas, los autónomos, los desempleados…”.

7-“Y este carácter derechista, conservador y reaccionario del actual keynesianismo privatizado se demuestra también en” que “las autoridades públicas han actuado en realidad como desestabilizadores automáticos, que primero no supieron evitar la formación de la crisis, luego la negaron cuando ya se estaba iniciando y finalmente la precipitaron y agudizaron con sus medidas de choque, extendiéndola y generalizándola por todo el conjunto de la economía real, -penosamente gravada con el coste tributario de la deuda pública acumulada. De donde se deduce que la salida de la crisis actual también puede significar el inicio diferido de la próxima, cuando la economía se recupere y los créditos vuelvan a fluir hasta embalsarse como futura deuda insolvente”.

Todo esto ya lo habíamos expuesto nosotros en un comentario, sin esta altura profesoral que lo hace menos asequible y, sobre todo, señalando con el dedo a los culpables no ya sólo por acción sino también por omisión en tanto en cuanto decíamos que era el socialismo, teóricamente gobernante, el que no sólo no se había atrevido a frenar la crisis cuando ya todo el mundo sabía que iba a producirse inmediatamente, sino que, además, la estaba solucionando de un modo que no significa otra cosa que profundizar en la derechización de nuestra economía, haciéndola aún más dependiente del sistema financiero neoliberal, al insuflar dinero pùblico a espuertas a unas instituciones financieras privadas, los Bancos, en detrimento de los auténticos creadores de empleo y riqueza como son los autónomos y las pymes.

Las preguntas del millón son éstas: ¿por qué se está actuando así, si la lógica de la situación señala directamente en la actuación contraria: potenciar autónomos y pymes para que la economía nacional se relance además por el buen camino: la creación de empleo por los únicos que realmente pueden hacerlo y así salir de la crisis no sólo de una manera absolutamente segura sino además permanente? ¿Qué es lo que se opone a ello, los intereses privadísimos de la Gran Banca, que se verían notablemente perjudicados por su sustitución por la Banca pública, que haría sus funciones mejor y más barato? ¿Qué intereses son realmente los que se están defendiendo con el actual método de resolución de la crisis?

Son preguntas que quedan ahí, abiertas, para que cada uno de nosotros las conteste como quiera, pero allá cada uno con su conciencia de clase, porque no debemos olvidar que si se sigue con el actual sistema, absolutamente neoliberal, no sólo estamos favoreciendo a nuestros enemigos políticos naturales, sino que ponemos en peligro, tal vez irreversiblemente, no sólo nuestro futuro sino también el de nuestros hijos.

Buenas noches y buena suerte porque, como veis, la vamos a necesitar.

Historia en dos ciudades

Matas es mallorquín y tiene muchos menos años que yo. Yo soy muleño, de Mula, provincia de Murcia y voy a cumplir 81 años, lo que supone que cuando Franco se rebeló, ayudado por March, el padre de los que han aupado a Florentino Pérez al poder económico, yo tenía justos 7 años, y, cuando la guerra civil acabó, 10, o sea que a mí me pilló aquella espantosa posguerra del hambre inacabable y el estraperlo.

Cuando se pasan días y días, meses y meses, años enteros pasando toda clase de miserias, suciedad porque no había jabón para lavar la ropa, y piojos consiguientemente, el hambre deja de ser aquella dolorosa sensación de vacío en el estómago para convertirse en una obsesión, cuando veo una de esas películas de zombis que van por ahí comiéndose insaciablemente todo lo que encuentran, me acuerdo de todo aquello, mi hambre llegó a ser tal que es posible que no lo creáis, pero llegué a comerme 50 naranjas de un tirón o de una sentada como queráis, lo que nos provocaba terribles diarreas.

Y yo no tenía fincas que produjeran aquellas naranjas, la finca, en la que una pandilla de 15 o 20 muchachos de 12 a 14 años robábamos todos los días la fruta en sazón según el tiempo, se llamaba, qué casualidad, El Paraíso y, entonces era propiedad de los Perea y de los Zapata, los caciques derechistas del pueblo, hoy es de un cura que ha hecho una inmensa fortuna y se la ha comprado a los herederos de aquéllos que han acabado arruinándose de tanto no trabajar.

De modo que yo, como Matas, fui un ladrón profesional, pero robaba para comer, por la imperiosa necesidad de comer, y no creáis que era fácil robar en aquella inmensa finca de poderosos terratenientes custodiada por guardias jurados con escopetas cargadas con balas de sal algunas de las cuales acabaron en mis posaderas.

Lo de Matas es distinto, muy distinto, Matas robaba, presuntamente, ahora lo sabemos, ha robado para enriquecerse hasta un límite obsceno, toda la prensa se ha hecho eco del coste de todo lo que acaparaba en sus múltiples propiedades, desde las escobillas de los waters, que costaban un huevo hasta los felpudos de las muchas puertas de sus pisos y palacetes, pasando por la grifería de oro, millones y millones de euros que salieron de las arcas que nutrimos todos nosotros con nuestros impuestos, y todo ello pagado, como es lógico, con dinero negro, sin impuestos, no iba él, precisamente él, que era el jefe supremo del ejecutivo balear, a pagarse a sí mismo, hubiera sido absurdo, absurdamente absurdo, si me permitís la redundancia, que él pagara impuestos, los impuestos son la bicha para estos honrados prohombres de la derecha.

De modo que en Mula, Murcia, robaba yo, y en Palma, Mallorca, robaba Matas, y ellos se preguntarán, “sí, exactamente, ¿y qué diferencia hay, robo por robo, qué más da, los 2 son iguales, uno de la izquierda robaba y otro de la derecha robaba también? Esto no demuestra otra cosa que el instinto de apropiarse de lo ajeno forma parte consustancial de la naturaleza humana”.

Y no valdrá que yo me defienda diciendo que yo robaba para sobrevivir, “hurto famélico”, lo llaman lo juristas y está exento totalmente de castigo en todos los códigos penales del mundo, “porque”-seguirán diciendo ellos-“sustancialmente es lo mismo, apoderarse de algo contra voluntad de su dueño”.

¿Entonces? Hemos llegado adonde yo acabo casi siempre. La justicia, coño, es la justicia, estúpido. Yo soy comunista precisamente por esto, porque creo que las naranjas de esa maravillosa finca que se llama El Paraíso, de Mula, no pertenecen ahora al cura de San Antolín, la parroquia de un barrio de gitanos de Murcia, ¿cómo una parroquia de gitanos pudo dar el dinero suficiente para comprar El Paraíso?, sino a todo el pueblo muleño, porque, según mi ideología, todo lo que produce la tierra, este planeta nuestro, en el que todos nacemos, es de todos nosotros, por derecho de nacimiento, precisamente, de modo que toda propiedad particular de la tierra es un robo nefando a la comunidad y ya se sabe: el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.

En cambio, Matas, lo ha hecho al revés, ha metido la mano en las arcas de su comunidad balear para enriquecerse él sólo. De modo que yo, humildemente, creo que él, presuntamente, sí que es un ladrón de verdad y no goza de la eximente de que su robo se considere un hurto famélico, porque me late que hambre, ese hambre de verdad que roe dolorosamente las entrañas del hambriento, él, Matas, no la ha sentido nunca.

Buenos días y buena suerte porque si la derecha vuelve a gobernar otra vez en toda España, toda España será territorio balear.

Condena a la SER por publicar lo del Tamayazo

21.- Comentario por eutiquio28/12/2009 @ 16:23
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=673537&idseccio_PK=1006

Creo que no quedará ya nadie en este blog que no sepa de qué va la cosa. Lo hemos repetido hasta la saciedad: casi todos los jueces hoy en activo provienen de una misma clase cerrada endogámicamente, en la que los pocos elementos extraños que se han incorporado proceden de los grandes bufetes de abogados o de las cátedras de Derecho de las diversas Facultades universitarias. Los hay también, como el que ha dictado esta sentencia, que han accedido a la carrera judicial a través de su largos años de servicio como Secretarios judiciales.

Dejando a un lado el sin sentido que supone que un ser humano tenga la facultad de separar a otros no sólo de su profesión sino también de su familia con las irreparables consecuencias que ello implica, no cabe duda de que un sistema que protege decisiones de esta clase sin someterlas de inmediato a una revisión, es un sistema injusto por su propia naturaleza y que parece concebido con la sola intención de proteger a una clase dominante que se pretende intangible, lo que, indudablemente, sucede en este caso, dicho sea con el mayor respeto al juzgador y en términos de la defensa que exige un sistema más justo, ya que la resolución judicial que comentamos parece concebida como ejemplar castigo para aquellos, sea cual fuere su profesión y su jerarquía en la misma, que se han atrevido siquiera a señalar con la necesaria precisión que exige una noticia de interés casi insuperable cómo la de quienes se incluyeron, sin ningún derecho, entre los electores necesarios para decidir una votación en la que estaba en juego ni más ni menos que la presidencia de la Comunidad Autónoma de Madrid, la más importante de la nación.

El otro día apuntábamos nosotros aquí cómo en la larga historia de la justicia española, había casos de procesamiento y condena de señalados representantes políticos de la izquierda, incluso con rango de ministros, y, que nosotros sepamos, ninguno de la misma categoría y representación de la derecha, situación que, en modo alguno, nos parecía aleatoria sino que era precisamente el resultado de cómo se constituyen en nuestro país los órganos jurisdiccionales, que forzosamente se extraen siempre de una misma clase social ya que para presentarse y ganar unas oposiciones como las de judicatura, se precisan 5 años de carrera universitaria y, por lo menos, 3 o 4 de preparación exclusiva de las misma mediante preparadores muy cualificados que cobran pingües emolumentos por su trabajo, o sea, que para acceder a dicho cuerpo jurisdiccional hay que tener una situación económica muy solvente puesto que supone 8 o 9 años de estudios, lo que implica no sólo gastos considerables sino también privar durante todo ese período a la familia de los ingresos que uno de sus miembros pueda aportar.

Y todo esto a propósito del comentario nº 6, de Malatesta,28/12/2009 @ 13:53, en el que, entre otros desideratums, apunta la necesidad de extraer a los componentes de la derecha del manto protector en el que parecen refugiarse la mayor parte de ellos, tal como acabamos de comprobar tan recientemente en el caso Gürtel, que contrasta clamorosamente con lo sucedido precisamente en la sentencia que comentamos.

Buenas tardes y buena suerte, porque la vamos a necesitar.

Vacío

3.- Comentario por eutiquio28/12/2009 @ 13:42

La gente le da nombres pero él permanece inmutable
incluso en las pequeñas cosas, no es, por lo tanto,
como nos lo presentan sino como la tierra y el aire,
como el propio vacío, ese espacio al que alguien
extrajo el gas y, sobre todo, como el tiempo, lo único
que somos, así que no es verdad que nadie
muera definitivamente, tan sólo se transforma en otra cosa
según haya sido su vida, las promesas que ha hecho
y todo lo que ha dejado de ser, así que el ladrón
acaso vaya siempre detrás de lo que fue su deseo
y su existencia sea una especie de huída interminable,
cada uno será lo que haya pretendido ser,
aquello para lo que se ha preparado durante
tanto tiempo, ciego, si no ha querido ver
sino lo que veía, estúpido,
si se ha contentado con saber
lo que los otros le decían,
sabio, si se ha detenido a pensar
el porqué de todo lo que sucedía,
valiente, si aceptó lo que era, cobarde,
si trato de huir, bondadoso, si lo que tenía
lo dio, perverso, si utilizó la ira
contra los demás, tibio o indiferente
si nunca se atrevió a hacerles frente
a los que se arrogaban la facultad
de oprimir a los otros, inconsecuente,
si predicó e hizo cosas tan diferentes
que, luego, afirmó que no eran suyas,
o sea, que se negó a sí mismo tantas veces
que, ahora, no logrará nunca ser como quiso.
Éste será nuestro único castigo:
no lograr sino
lo que tan sañudamente perseguimos
y así será el infierno, ese lugar
en el que, cada cual, será como él se hizo.

Fin de año

Empíricamente, 2 verdades: 1) que estamos a final de año y 2) que yo tengo ya casi un siglo, de modo que tal vez no sea inoportuno hacer una especie de recapitulación.

Yo soy un tipo raro que llega tarde siempre a todos los sitios. Y consiguientemente también lo hice a aquí. Y lo siento, lo siento mucho porque aquí he aprendido, en menos de un año, quizá tanto como en el resto de mi vida.

¿Qué es lo que he aprendido? Muchas cosas de las que sólo puedo exponer aquí unas cuantas. Lo primero que aprendí es a convivir. Yo era un tipo cerrado, un exclusivista creo que se llama, para mí la gente era blanca o negra, de derechas o de izquierdas, estaba dividida en compartimentos tan estancos que era imposible que hubiera entre ellos ninguna clase de comunicación. Estaba radicalmente equivocado. Y me lo demostró Merovingio. Yo creí que nunca podría dialogar con la derecha auténtica. Era un prejuicio absurdo pero lo tenía. Como alguien no se ha cansado de repetir aquí, hubo un tiempo en el que yo fui de derechas, realmente no sabía ni lo que pensaba, porque era un niño, pero mi pensamiento se inscribía en lo que ahora sé que es la derecha. La existencia de un Dios personal que era, al propio tiempo, justo y misericordioso, y que lo gobernaba todo directamente, asentaba las bases para una increíble cosmogonía en la que todo estaba perfectamente encajado en su sitio. O sea que si el Caudillo estaba allí, en El Pardo, era porque Dios no es que lo hubiera permitido sino porque así lo había querido directamente. Si esto era lo que decían las monedas: “Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios”.

Pero cuando me enfrenté directamente con la injusticia todo aquel tinglado se desmoronó, la noción, el conocimiento de la injusticia es el auténtico motor revolucionario. De pronto, un día, te topas con unos hechos tan injustos que toda tu sensibilidad se rebela con una fuerza tal que el mundo, todo aquello en lo que tú creías hasta ese momento, salta por lo aires y esta situación, que no es sino el ahora tan alabado caos, te obliga a repensarlo todo, a buscar un punto de apoyo que sirva de palanca para ese nuevo orden sin el que no se puede vivir sin volverse uno loco o dar un portazo.

Pero ¿qué nuevo orden fue ése? Un orden, si se me permite la expresión, totalmente desordenado, y que no es sino el fiel reflejo de ese orden marxista que, para mí, lo rige todo y que se basa en el materialismo dialéctico, una pugna sin cuartel y sin descanso, entre una serie de impulsos contrarios que luchan por imponerse unos a otros con tan absoluta ferocidad, que el mundo entero se ha ensangrentado.

A veces, la sangre, como ocurre aquí, en el blog, es metafórica porque no puede ser física, real, porque nuestro mundo sólo es virtual, pero no resulta mucho menos cruel por simbólica. Aquí, algunos, los menos, no dudan un momento en utilizar la peor de las armas virtuales, el insulto. El insulto no sólo es la negación más radical de lo que el otro dice y significa sino también de lo que somos y decimos nosotros. Cuando insultamos gratuitamente, que, a veces, es absolutamente necesario insultar, pero éste es otro tema, estamos reconociendo inconscientemente nuestra propia impotencia para seguir un orden lógico de razonamiento.

Por eso ha sido tan eficaz la presencia en el blog de un señor, iba a escribir un tipo, tan especial como Merovingio. Merovingio es la derecha pura y dura pero también educada y cordial, Está profundamente convencido de que no hay otra forma lógica de gobernar el mundo de la que propugna “su” derecha. Una derecha que es, sobre todo, educada, respetuosa con el contrario y dialogante. Ha sufrido toda clase de agresiones más o menos dialécticas y nunca, que yo sepa, ha perdido la compostura. Nunca ha insultado a nadie.
Nunca había conocido de cerca, dialécticamente, a nadie que se equivocara tanto, pero que defendiera sus ideas con tanto respeto para los demás y con tanto empeño. Él no puede remediarlo pero le ocurre lo que a mí, sus vivencias personales le han llevado a concluir que el mundo está bien hecho, y que las reformas que continuamente hay que hacerle, para que nos siga sirviendo, sólo son retoques accidentales que no deben en modo alguna alterar su estructura esencial, el más rígido de los capitalismos liberales: el mundo, la vida sólo pueden funcionar si dejamos que el mercado, en el que se produce una concurrencia natural de los distintos capitales, opere como la mano milagrosa que todo lo resuelve.

Es casi todo lo contrario de lo que pienso yo: el mercado es necesario como una institución económica en la que los capitales humano, trabajo, y financieros, crédito y dinero, junto con la riqueza natural de las naciones, realizan una función imprescindible pero secundaria que no debe de buscar fundamentalmente el interés esencialmente privado sino el públlco, porque éste comprende también a aquél, al que es superior en un orden lógico de prioridades, por lo que debe ser controlado eficazmente para que un ánimo de lucro desordenado no nos conduzca cada equis años al desastre que, alguna vez, puede llegar a ser irreparable.

Buenos días y buena suerte, porque la vamos a necesitar.

Atrevete

Atrévete a saber, si vas, un día,
por la calle y alguien te reclama
algo para comer y tú no le das nada
que no es el quien pierde sino
tú que sólo vas detrás del dinero.
Atrévete a saber por qué sigues viviendo
como una hormiga y no como un león,
atrévete a admitir
que no vales
más que para engordar o resistir
esas putadas que te hacen
los que son como tú,
atrévete a pensar
que, un día de estos,
al mirarte al espejo, no reconocerás
a aquel lejano crío que meaba tan lejos.
Atrévete a gritar, en medio de la plaza,
que tú no estás de acuerdo con nada
ni siquiera contigo porque has traicionado
no sólo a aquel lejano niño sino a los demás,
a todos los que esperaban que tú fueras
como es, desde luego, necesario.
Atrévete siquiera a respirar,
delante de tus jueces que son
los que se atrevieron a empuñar
las palabras. No hay nadie como tú,
ninguno se ha atrevido a llegar
tan lejos por el sendero sin retorno
de la traición, vomita todo lo
que tienes, devuelve lo que les has
robado, nada se puede retener
si no es muriendo por lo que no es sabido,
a todos los has abandonado,
todos se han quedado en el camino,
incluso tú, que ya no eres lo que querías ser.
Atrévete a mirar hacia adelante, ni uno
de los que tú querías está allí,
ni uno de los que tú admirabas,
a todos los has asesinado
y no sabes por qué pues no retienes nada
en tus callosas y arrugadas manos.
Huele muy mal aquí, te estás pudriendo
mientras convaleces de una herida mortal
pues ya no eres siquiera un cadáver,
nadie sabe de qué te sirven tantas
palabras sin sentido y la desesperanza,
atrévete a morir, arrójate desde la planta
baja hasta las estrellas, no esperes
que las enfermedades hagan su trabajo,
no volverás a ser el que escupía tan bien
ni el que robaba frutas en los huertos,
nadie te va a ayudar a despedirte
antes del viaje que tanto deseas,
nadie se apiadará por lo poco que dejas,
por todo lo que has abandonado.
Es tan difícil
enhebrar las agujas con los ojos cansados.

Cartagena, 6 de Junio 1993.